(Texto de Homan Potterton. National Gallery Londres, Grandes Museos del Mundo, Ediciones Océano, Barcelona, 1981)
Este cuadro ha sido conocido como “Venus, Cupido, Locura y Tiempo” desde que entró en la Galería en 1860.
El cuadro está dominado por la tersa figura de Venus y de su hijo Cupido, entrelazados en un beso.
La línea que señalan las piernas de Venus va desde un ángulo del cuadro hasta el otro y con una mano toma la manzana dorada, concedida por Paris, y con la otra una flecha del carcaj de Cupido. A la derecha, un sonriente amorcillo, que representa a la Locura, arroja rosas para animar el placer.
Encima de la Locura está la fiera figura del Tiempo, que revela la verdad, al descorrer la cortina azul.
Detrás de la Locura, una muchacha vestida de color verde, mitad humana, mitad animal, ofrece un dulce panal, pero con la otra mano enseña el aguijón de su cola. Es el Placer o quizás el Engaño. A la izquierda de Cupido, la hechicera celosa (los Celos) crispa las manos sobre la cabellera, mientras por encima una máscara refuerza el juego de máscaras del ángulo derecho, en la parte baja.
Según parece, el mensaje de este cuadro es que el placer también contiene dolor, la belleza esconde deformidad y que ambos son manifestados por el tiempo.
Esta tabla fue regalada a Francisco I de Francia y el arte que se desarrolló en Fontainebleau tiene su origen en ejemplos como éste.
Agnolo Bronzino nació en Ponticelli de Florencia el 17 de noviembre de 1503 y murió en Florencia el 23 de noviembre de 1572.





EL PODER DE DIOS ES MARAVILLOSO