Max Ernst, pinturas
Francesco Hayez, pinturas
Francesco Hayez nació en Venecia, Italia el 10 de febrero de 1791 y murió en Milán el 21 de diciembre de 1882.
Daniel Molina / Uniones antinaturales (León Ferrari en el Malba) Hasta el 2 de julio
(Publicado en Perfil, 29.4.2012)
La exposición “Brailles y relecturas de la Biblia” presenta una selección de setenta obras. La curadora, Florencia Battiti, reunió en esta muestra dos series que Ferrari realizó a lo largo de tres décadas. Para el artista, “la Biblia es una antología de crueldades”, y varias de sus imágenes remiten a la profunda diferencia que existe entre la concepción cristiana del pecado y la cosmovisión oriental del erotismo.
León Ferrari (Buenos Aires, 1920) no sólo es el artista contemporáneo más importante de la Argentina, sino que es uno de los más grandes que dio América Latina en el último siglo. Desde hace casi setenta años viene desarrollando una obra que, además de pródiga, parece ramificarse continuamente, como si su mente fuera una planta que ante cada límite se bifurca, y así hasta el infinito. Sus bellísimas esculturas de alambre son de comienzos de los sesenta. Casi al mismo tiempo comenzó a realizar sus cuadros y dibujos escritos, que lo convirtieron en uno de los pioneros del arte conceptual. En 1965 realizó su obra insignia, aquella que permite reunir la diseminación alucinógena de su extensa producción: La civilización occidental y cristiana, en la que se conjugan la reproducción de un bombardero norteamericano con un Cristo de santería. En su exilio en San Pablo, en los setenta, realiza videotextos (Art pelo telefone) y heliografías que semejan los planos de las distopías que narraron Kafka, Orwell y Huxley. Su retrospectiva de 2004 constaba de 400 obras que mostraron la multiplicidad de sus intervenciones. De esa extensa producción, los collages de las series Brailles y relecturas de la Biblia habían sido exhibidos muy parcialmente. Ahora Malba los presenta, in extenso, en una muestra curada por Florencia Battiti junto con un catálogo que cuenta con un importante texto de Daniel Link.
De lo que habla la obra de Ferrari es, en primer lugar, el arte. Es decir, de la posibilidad de crear, pensar y producir un universo diferente, una vida alternativa. De darle al mundo un sentido nuevo. En esa vida alternativa se trata de hablar otro lenguaje. Una lengua que no se somete a los imperativos del sentido común, de la tradición o de la autoridad. Por eso, uno de los ejes que sostienen la aventura estética de Ferrari es la discusión sobre el uso coercitivo, ideológico y político de las imágenes. El artista no cree en la inocencia cuando se trata de la producción de aquéllas. De allí su intervención constante en la discusión sobre la historia del arte, vista también –pero no únicamente– como una historia de la propaganda política y religiosa.
Cuando Ferrari pone en relación una imagen proveniente de la tradición católica con otra imagen proveniente de una tradición cultural diferente (una estampa japonesa, por ejemplo) está desarmando el dispositivo ideológico que usa las imágenes para adoctrinar, para sostener un sentido incuestionable. Más que iconoclasta, Ferrari –un enamorado de las imágenes– es un poeta: alguien capaz de volver a darles a las figuras manipuladas por el poder un nuevo poder: el de desasirse de la manipulación que sufrieron. Poner en relación imágenes de culturas diferentes no es un gesto ingenuo, sino una posición profundamente crítica respecto de las certezas que se sustentan en la tradición y en la autoridad (esas “certezas” que supuestamente no se pueden cambiar y que no se podría siquiera cuestionar). Lo que para algunos puede ser insultante –por ejemplo, la imagen de una pareja que mantiene relaciones sexuales–, para otros (un taoísta o un místico) puede ser la imagen misma de la iluminación.
Estos collages ponen en relación imágenes que aparecen usualmente separadas: lo sexual y lo espiritual, lo político y lo sacro, lo íntimo y lo público, lo angélico y el placer. Hay humor y amor en estos Brailles. Esa unión non sancta alcanza una dimensión épica en la obra Amate (de 1997), en la que Ferrari imprime un texto en braille (“Ama a tu prójimo como a ti mismo”) sobre la estampa Juego de manos, de Kitagawa Utamaro, que muestra la técnica de masturbación mokodaijuji, que consiste en pellizcar el clítoris con los dedos índice y mayor.
Ferrari, como poeta de las imágenes, descontextualiza las imágenes sometidas al discurso del poder. Es arte político, pero no por sus contenidos sino por su proyecto: liberar a las imágenes del encadenamiento al que fueron sometidas. Liberarlas: permitirnos verlas en un nuevo contexto.
Brailles y relecturas de la Biblia
Hasta el 2 de julio.
De jueves a lunes, de 12 a 20. Miércoles hasta las 21. Martes cerrado.
Malba. Av. Figueroa Alcorta 3415.
Entrada: $ 25 (docentes y jubilados: $ 11; estudiantes: $ 12).
Jamie McCartney / The Great Wall of Vagina (La gran pared de vaginas)
(Texto de revista PTP paratipos.com)
La Gran Muralla de Vulvas de Jamie McCartney, imperdible
Los órganos genitales femeninos han sido durante mucho tiempo una fuente de fascinación, recientemente de celebración, pero en general de confusión.
El pensamiento actual es que la creación de imágenes de distintos tipos de vulvas, es del dominio exclusivo de los pornógrafos, los artistas eróticos y las feministas, pero el artista británico Jamie McCartney, supo crear una escultura monumental, sobre el más íntimo de los lugares, 400 mujeres entendieron su mensaje y se prestaron a participar de esta obra de arte, que nada tiene de sexista.
El políptico de nueve metros de largo consta de cuatrocientos moldes de yeso de vulvas, todos ellos únicos, organizados en diez paneles de gran tamaño, McCartney propuso hacer este proyecto tan amplio e inclusivo como sea posible. Se incluyen madres e hijas, gemelas idénticas, transexuales, labioplastias antes y despues, etc.
McCartney espera con esta escultura, aliviar esa ansiedad y ayudar a combatir la tendencia de la cirugía estética labial que ha visto un aumento exponencial en los últimos años, el número de operaciones se duplica año a año y suelen ser realizadas sin el conocimiento adecuado de lo que constituye una “vulva normal” en apariencia. Esta preocupante tendencia a crear “una perfecta” vulva, es el equivalente moderno de la mutilación genital femenina y sienta un precedente preocupante para las futuras generaciones de mujeres.
“Si esta escultura ayuda a una sola mujer que decide no proceder con la cirugía innecesaria de plástico en sus genitales, entonces tendrá éxito”.
Jamie McCartney nació en Inglaterra en 1971.
Ryohei Hase, pinturas
Maciej Hoffman, pinturas
Maciej Hoffman nació en Wroclaw, Polonia en 1964.
Imágenes tomadas de su sitio web www.maciej-hoffman.com
Colección de arte Amalia Lacroze de Fortabat
La Colección
La colección se inició por iniciativa de la Sra. Amalia Lacroze de Fortabat, quien en su interés por el arte y la cultura, logró reunir a lo largo de los años una importante cantidad de obras de artistas nacionales e internacionales de distintas épocas.
La Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat abre sus puertas al público en general a partir del mes de octubre con el objetivo de compartir con la comunidad una selección de más de doscientas obras y objetos de arte de singular relevancia.
Las mismas se presentan, de acuerdo a su procedencia, en dos ejes; el primero propone un recorrido por el arte argentino y el segundo presenta grandes maestros del arte internacional.
El recorrido nacional sigue un guión temático-cronológico, a través del cual algunas de las problemáticas del arte argentino de los siglos XIX y XX articulan las distintas salas de exposición distribuidas en cuatro plantas del edificio.
Con obras de importantes artistas de nuestro medio se ofrece un panorama de este desarrollo marcado por la especial elección de la coleccionista.
Entre las pinturas del siglo XIX sobresalen Apartando en el corral y Los Capataces de Prilidiano Pueyrredón. Entre las del siglo XX La resistencia y El indeciso de Emilio Pettoruti, junto con El almuerzo de Antonio Berni entre otras.
La colección posee también un ámbito dedicado exclusivamente al arte internacional con obras de grandes maestros de diversas épocas, entre los que se destacan el flamenco Pieter Brueghel II con su obra El censo en Belén y el inglés, vinculado al romanticismo, Joseph Mallord William Turner con Juliet and her Nurse (Julieta y su aya).
Este sector ubicado en un espacio privilegiado del segundo subsuelo alberga las obras más valiosas de la colección, sin duda, uno de los puntos de mayor atracción de la visita.
Dirección: Olga Cossettini 141, Puerto Madero, (C1107CCC) Buenos Aires, Argentina
Informes: Tel: 54 (11) 4310-6600
Web site: www.coleccionfortabat.org.ar
E-mail: info@coleccionfortabat.org.ar
Horarios: Martes a domingos de 12 a 21. Lunes cerrado. Ingreso hasta una hora antes del cierre.
Valor de la entrada: Tarifa normal: $20. Tarifa reducida para menores de 12 años, jubilados, estudiantes y docentes con acreditación: $10.
Visitas guiadas en español: Martes a domingos a las 15 y a las 17.
Visitas guiadas en grupo, en español y en inglés: Informes y reservas con anticipación:
54 (11) 4310-6600 visitas@coleccionfortabat.org.ar
James Guppy, pinturas
Esta selección sigue un orden cronológico.
James Guppy nació en Londres, Inglaterra, en 1954.
Las reproducciones de sus obras fueron obtenidas de su sitio www.jamesguppy.com
Tiziano, pinturas
Tiziano nació alrededor de 1477 en Pieve di Cadore, Belluno y falleció en Venecia el 27 de agosto de 1576.
Max Gómez Canle, pinturas
- Túnel, 2007 (Óleo sobre tela, 50 x 60 cm)
Max Gómez Canle nació en 1972 en Buenos Aires.
Su sitio web es maxgomezcanle.com
Laura Isola / Arte mexicano precolombino, en Proa. El poderío prehispánico
(Publicado en Perfil, 23.10.2011)
Hasta el 8 de enero de 2012 la Fundación Proa presenta “Dioses, ritos y oficios del México prehispánico”, una exhibición que reúne por primera vez en la Argentina más de 150 piezas arqueológicas de las diferentes culturas que habitaron el Golfo de México. Los dioses, sus diversas figuras y representaciones, los múltiples rituales desarrollados en nombre de ellos y los oficios ejercidos por los habitantes de la zona antes de la conquista española.
México es grande y poderoso. No sólo en su período virreinal o su primera revolución del siglo XX o en la actualidad, a pesar de sus ramalazos de violencia, es la inmensidad de su pasado prehispánico la que resulta arrolladora. En Buenos Aires, sobre todo, impresiona aún más. Desde estos arrabales con misiones urgentes como el freno al contrabando de los tiempos coloniales hasta la escasez de vestigios de los pueblos originarios, el país del norte es gigante y causa placer (y un poco de envidia) ver una de sus muestras del patrimonio arqueológico. Dioses, ritos y oficios de México prehispánico, que se exhibe en Proa, es una demostración de ese poderío, en todo sentido. Por un lado, estamos frente a un corpus en el sentido más académico del término. Es una selección de 150 piezas que se concentra en la zona de Veracruz y está conformada sobre el acervo de trece museos, dos casas de cultura, una zona arqueológica y un instituto de antropología. Y la cantidad no es lo único impresionante.
Por el otro, además, estamos frente al despliegue estatal de las impecables instituciones que significa semejante empresa. A su vez, David Morales, su curador, pensó tres ejes que están en el título, a la buena manera de las hipótesis claras: dioses, ritos y oficios. En el centro de ella están los artesanos y lapidarios, trabajadores de la piedra, que son el punto de unión de tres quehaceres, a primera vista un poco disímiles. Por sus manos pasan los dioses. Ellos los tallan, piedra con piedra, sin uso de otras herramientas, para la cerebración de los ritos. Pero también otro grupo produce los objetos domésticos, las cerámicas, los elementos para los juegos y las pinturas murales.
El panteísmo de los pueblos prehispánicos es bastante conocido y está representado por distintas deidades, según las zonas. En el caso del área cultural mesoamericana, especialmente la veracruzana, hay dos, al menos, que tienen cierta originalidad: Xipetotec, el dios de la fertilidad, y Mictlantecutli, el señor de la muerte. Junto a Tláloc, deidad del agua y muy reconocido por sus orejas y colmillos, y Tlazolteotl, dios narigudo, forman el núcleo duro de las representaciones de las creencias. La bienvenida a la muestra la da Xipetotec con su traje de piel humana, que alude a los desollamientos que se practicaban en el culto a la fertilidad. Una vez que se le quitaba el corazón con una pericia sorprendente al sacrificado, le desprendían la piel y se la ofrendaban a “Nuestro Señor el desollado”. La imagen es notable con su traje de apariencia escamada, ya que es la grasa del cuerpo que queda del lado de afuera. El sitio más grande al culto de la muerte está en Veracruz y se llama El Zapotal. Allí, la imagen del dios descarnado y reconocible por su cráneo y las diosas que lo acompañan es de tal fragilidad que no ha sido trasladada. Naturalmente no es la única escultura, y como en el Templo Mayor de Ciudad de México o en el British Museum, hay una en esta muestra. Como un muerto vivo, ya que figura ese paso entre un estado a otro, exhibe su tocado y deja ver algunas articulaciones como reflejo de ese tránsito.
Desde una perspectiva actual e irónica, “el que gana, pierde” puede ser el lema sobre el juego de pelota que practicaban los totonacas, según se cree responsables de los vestigios encontrados. Es que el ganador era el sacrificado, ya que era el hombre elegido para ser entregado a los dioses. En El Tajín, uno de los sitios más hermosos de la zona, se encuentra el gran friso que relata la escena del juego y del sacrificio posterior. En la exhibición se puede notar que la versión del juego es la que se hacía con una especie de raqueta y no la que golpeaban con las caderas. Lo que pasa es que es un rito que se extendió durante tres mil años y fue variando en sus reglas e implementos hasta que durante la dominación española fue prohibido por Torquemada.
Cuenta David Morales Gómez, curador de la muestra, que en su recorrida por los distintos museos de los pueblos para seleccionar las piezas, en uno muy pequeño lo recibieron la banda del pueblo, los alumnos de la escuela y un cartel que saludaba al Xipetotec que se iba a Buenos Aires. Así como el desollado, muchos de los objetos de esta exhibición es la primera vez que salen de gira. Algunos de ellos ni siquiera han sido mostrados en sus respectivos lugares. En ese sentido, la muestra no sólo establece un vínculo evidente con la arqueología y la descripción de las funciones de las piezas. Hay una valoración estética de los hallazgos arqueológicos que también es mexicana: la de Rufino Tamayo. Esa que consideró que la belleza de las obras precolombinas tenía un valor semejante al del uso. En su caso y para su propia estética. A veces, hasta mayor.
Dioses, ritos y oficios del México prehispánico
Hasta el 8 de enero de 2012
De martes a domingo de 11 a 19.
Fundación Proa (Av. Pedro de Mendoza 1929)
Olivier de Sagazan, artista
Olivier de Sagazan nació en 1959 en Brazzaville, Congo. Es escultor, pintor y realiza performances.
Ariel Mlynarzewicz, pinturas







Hay una realidad que es mi familia, pero también es mi tema. Es una reflexión pictórica que, a esta altura, es abstracta. Parece un trabalenguas, pero no podría pintar otra cosa que no fuera lo que tengo cerca, mi entorno, aunque ya, por estar ahí en la tela, pasa a ser otra cosa.
En mi caso, me interesan más Rembrandt, Poussin, Leonardo que las últimas bienales. La posmodernidad puso de relieve todo nuestro complejo de inferioridad: más preocupados por parecer modernos, por estar a tono con las tendencias. Eso es muy nocivo para otro tipo de búsquedas artísticas.
Mi relación con Carlos Alonso es muy intensa y me reconozco su discípulo. Lo bueno es que él opina lo mismo.
Porque no es tener una buena idea y nada más. El arte no evoluciona e ideas hubo siempre, lo que cambia son las percepciones.
Fui afiliado al PC y me echaron. Pero la militancia va por otro lado: no pinto cartoneros. Estoy de su lado, estoy con ellos pero no los pinto porque me parece una forma de usarlos. También asumo que no soy ni un cartonero, ni un excluido y no quiero pasar por lo que no soy.
Siempre trabajé con los pequeños intersticios de lo cotidiano.
Pintar es tratar de describir las cosas que suceden y que dejamos pasar de largo, intentar descifrar lo que ocurre.
El conocimiento más difícil es el interno. Es el viaje más complicado y al que hay que dedicarle más tiempo.
(Textos extraídos de no-hay-papel.blogspot.com)
Ariel Mlynarzewicz nació en Buenos Aires en 1964. Nueve de sus obras ilustran el libro La Historia, de Martín Caparrós, publicado en 1999.
Vincent Van Gogh. Las cartas
Maravilloso sitio web que contiene la edición facsimilar de las 902 cartas escritas y dibujadas (hay bocetos de sus obras) por Vincent Van Gogh, así como las cartas que recibió.
La edición en papel es en seis volúmenes, con más de 2000 ilustraciones y en tres idiomas: holandés, francés e inglés, y es el resultado de quince años de trabajo del Museo Van Gogh de Amsterdam y el Instituto Huygens, de la Real Academia de Artes y Ciencias de Holanda.
La edición on line también es en tres idiomas.
Robert Mapplethorpe, fotografías
Robert Mapplethorpe nació el 4 de noviembre de 1946 en Floral Park, New York, EEUU y falleció el 9 de marzo de 1989 en Boston, Massachusetts, EEUU.
Caspar David Friedrich. Pinturas
Caspar David Friedrich nació el 5 de septiembre de 1774 en Greifswald, Pomerania sueca, sobre la costa báltica de Alemania y falleció el 7 de mayo de 1840.
Osvaldo Svanascini. Arte budista japonés: el Hôryü-ji
Shôtoku, ferviente budista, erige en el año 607 el templo Hôryü-ji en la aldea de Ikaruga (actualmente Ikaruga-Machi, Ikomagun, en la Prefectura de Nera), proponiendo con este acto de fe su anhelo de prosperidad nacional y el alivio de la enfermedad de la emperatriz. Durante un primer período, el templo fue el antiguo centro de la secta Sanron, fundada en el Japón en el año 625 por el bonzo coreano Ekwan, cuyos textos principales se debieron a Nagarjuna, filósofo indio. Más tarde el templo fue ocupado por los miembros de la secta Hosso, fundada en el Japón en el año 653 por el monje Dôshô, quien retornó de China, donde había recibido enseñanzas del célebre peregrino Hiuen-Tsang; muchos son los textos canónicos usados por esta secta, pero la recopilación más conocida lleva el título japonés de Jo-Yui-Shiki-Ron. La primera planteaba el principio nihilista de su filosofía proponiendo la no-existencia de las cosas: “todo es vacío”. El vacío –dice Nagarjuna- no es ni la realidad ni la no-existencia, ni la afirmación, ni la negación. Pero tal escuela, como las Kusha y Jô-Jitsu, profundizaban la negación india, eran tan nihilistas que su égida no llegó a prosperar dentro de la organización práctica y espiritual japonesa. La doctrina Hosso enseña que todo el universo, todo lo que percibimos por los sentidos y por el espíritu, es decir, por los tres mundos, el mundo del deseo (Yoru), el mundo de la forma (Shiki) y aquel que no tiene forma (Mu-Shiki), se hallan en el pensamiento y nacen de nuestro pensamiento: la vida no es sino un sueño. Sólo existe el pensamiento; éste crea el mundo y, como a su vez el mundo es una proyección del pensamiento, no es sino un sueño.
(De Conceptos sobre el arte de Oriente, capítulo IV)
Obras: Esquema del Arte de la India (1959), Breves Cuentos Fantásticos (1962), Curatella Manes (1963), Xul Solar (1963), Noemi Gerstein (1963), Conceptos sobre el arte de Oriente (1964), Sesshu y la pintura Zen (1965), Huir a solas (1984), La Sola Poesía, Breve historia del arte oriental (1988), Los informes menores (1988), Poemas disociados (1993), Lo Sagrado y lo Demoníaco en el Arte del Tibet (1996), Las cámaras del vacío (1997).









































































































































































































