Jim Morrison
PODER
Puedo hacer que la tierra se detenga en
su curso, hice las
cosas más remotas, puedo cambiar
el curso de la naturaleza.
Puedo ubicarme en cualquier lugar del
espacio o el tiempo.
Puedo convocar a los muertos.
Puedo percibir sucesos de otros mundos,
en lo más profundo oculto de mi mente,
y en la mente de los demás.
Yo puedo.
Yo soy.
* * *
Un ángel corre
A través de la luz repentina
A través de la habitación
Un fantasma nos precede
Una sombra nos sigue
Y cada vez que nos detenemos
Caemos.
* * *
Discípulo
Cicatriz
muerte
Magia
Prisión
Jardín
Refugio
Princesa
de la Pena
Ángel de la Desolación
danzantes alas
de la envidia
Llamame
Mañana
Huesos
Aterrizaje
Oro
Llegada
* * *
La hora del lobo
ha terminado ya. Los gallos
cantan. El mundo es creado
de nuevo, luchando entre
tinieblas.
El niño se rinde a la pesa-
Dilla, mientras el adulto
Teme a su temor.
Debo dejar esta isla,
Luchando por nacer
de la oscuridad.
Tenele miedo a la buena profunda y oscura
Noche Americana.
Bendita sea la Noche.
La inundación ha disminuido
El pánico de la película y el
paseo con chofer
Por los suburbios.
Gente sacada con extraños atuendos
al borde de la carretera.
Algunos de los hombres llevan
Túnicas o faldas cortas.
Las mujeres en sus porches
adoptan una clásica
pose de burla.
El conductor orienta el auto
y éste se conduce solo. Túneles
taconean sobre las cabezas.
Amá la profunda penumbra verde
de la Noche Americana.
* * *
Pausadamente se agitan
Pausadamente se levantan
Los muertos son recién nacidos
que despiertan
c/miembros destrozados
y húmedas almas
Suavemente suspiran
en extasiado asombro fúnebre
¿Quién convocó a estos muertos a bailar?
¿Fue la mujer joven
aprendiendo a tocar la “Canción del
Fantasma” en su pequeño piano de cola?
¿Fueron los hijos de la desolación?
¿Fue el propio Dios-Espíritu,
tartamudeando, gritando,
chusmeando ofuscadamente?
- Yo los llamé para
ungir la tierra.
Los llamé para anunciar
la tristeza que cae como
piel quemada
Los llamé para desearles
que les vaya bien, para que se deleiten en
ustedes mismos como un nuevo monstruo,
y ahora reclamo
que se pongan a rezar.
* * *
LA ANATOMIA DEL ROCK
El 1er furor eléctrico se apoderó
de la gente
un dulce viernes.
Había sudor en el aire.
El canal emitió,
símbolo de poder.
El incienso reposaba misteriosamente.
¿Quién iba a decir entonces que esto
acabaría aquí?
Un colectivo escolar chocó con un tren.
Fue en la encrucijada.
Mercurio se torció.
No podía salir de mi asiento.
La ruta estaba plagada
d/acróbatas moribundos.
Auxilio,
vamos a llegar tarde a clase.
La secreta agitación del rumor
cruzó el patio y
nos enganchó inconscientemente
Monte fiebre.
Una chica se desnudó sobre la
base del asta de la bandera.
En las salas de descanso todo estaba tranquilo
y en silencio
con la sal verde de las letrinas.
Necesitábamos frazadas.
Revoloteaban sogas.
Sonrisas nos adulaban
y perseguían.
Se pidió abrir los armarios
y los secretos fueron revelados.
Ah dulce música.
Sonidos salvajes en la noche
angelicales voces de sirena.
El aullido de grandes sabuesos.
Autos que se desgañitan en cambios de marcha
y chillidos
en la ruta salvaje
Donde los neumáticos patinan y resbalan
en peligrosas curvas.
Rincones favoritos.
Porristas violadas en edificios
veraniegos.
Tomados de la mano
y bailando hacia el domingo.
Aquellas escasas dulces y desesperadas horas.
El tiempo buscó una mente
por los pasillos
Las manos seguían el ritmo.
El clima se alteró como una
danza visible.
Mujeres de la noche.
Maravillosos sacramentos de la duda
Saltaron amenazadores en explosiones
de miedo y culpa
en la cueva del útero
bajo
El cinturón de la bestia
(Esta es una selección de poemas leídos personalmente y grabados en su momento, textos y apuntes escritos en libretas y cuadernos, hojas sueltas y diarios dispersos editados luego de su muerte.)
James Douglas “Jim” Morrison nació en Melbourne, Florida, EEUU el 8 de diciembre de 1943 y fue encontrado sin vida el 3 de julio de 1971 en París, Francia. Fue el cantante y letrista del grupo The Doors.

