Jaime y Lea Poniachik. Cinco tiempos
“¿Qué es el tiempo? Si nadie me lo pregunta. lo sé; si debo explicarlo a alguien que me lo pregunta, no lo sé.”
Confesiones, SAN AGUSTÍN
TIEMPO 1
El tiempo es un fluido, como el aire, que si es respirado o si penetra en un cuerpo provoca
una enfermedad incurable, que tarde o temprano lleva a la muerte. Con el agravante de que, por su naturaleza, es una enfermedad hereditaria. Hoy día es el mal que provoca la mayor cantidad de muertes, superando en tal sentido al cáncer y a los aviones.
TIEMPO 2
Un ciego de nacimiento que nunca hubiese oído hablar del sentido de la vista ignoraría la posibilidad de ver; ver casas, árboles, el fuego y las mujeres. (Podemos suponer que parientes y conocidos eludieron hablarle de esta posibilidad para no decepcionarlo de su condición.) En forma similar, quien carece del sentido del tiempo y no es informado al respecto, ignora que todo es duración, que hay nacimiento, crecimiento y muerte. El tiempo es una manera de percibir el mundo, un sentido como el olfato y la vista. Mirado por un “ciego del tiempo”, el mundo no transcurre. Y se basta él solo para convertirnos a todos en inmortales.
TIEMPO 3
La gente imagina que el tiempo se desliza incesantemente, como una corriente de agua, cuando en verdad el tiempo avanza a saltos. Entre instante e instante de tiempo hay un abismo que no dura ni pasa: una zanja intemporal. Vivir es ir brincando sobre las zanjas. Morir es caerse en una.
TIEMPO 4
Una verdad evidente: Hace mucho, mucho, el tiempo no existía.
TIEMPO 5
Donde hay mucha gente el tiempo pasa más rápido. Por empezar, en el espacio vacío el tiempo no pasa, se queda quieto. Si introducimos allí una particula de materia (una hormiga, un electrón, un alfiler), el tiempo empezará a moverse. Porque cada trozo de materia, por pequeño que sea, actúa como un “acelerador” de tiempo. Al agregar más partículas (otra hormiga, un puñado de alfileres, etc.) el tiempo correrá más rápido. Si en nuestro espacio introducimos un sistema complejo, formado por muchas partículas, como puede serlo una pareja de humanoides, un aljibe, dos o tres macetas con flores, el tiempo adquirirá una velocidad considerable. Y así llegamos al caso de las grandes urbes, donde se han introducido millones de criaturas, automóviles, edificios, semáforos, etc. El tiempo pasa aquí a tal velocidad que prácticamente ya no se puede vivir.
(Publicado originalmente en revista Suplemento de Humor y Ciencia Ficción Nº 4, Julio 1979)
Jaime Poniachik es un escritor argentino. Dirige la editorial Ediciones De Mente, que está dedicada a publicar libros y revistas de crucigramas, acertijos, juegos de palabras, humor, recreaciones matemáticas, desafíos lógicos y pensamiento lateral.

