Montt, humor

Alberto Montt nació en Chile y estudió Diseño Gráfico y Artes Plásticas en Ecuador. Tras graduarse cofundó una compañía de diseño y se inició en la ilustración, ganando el Tercer Premio en el Primer Concurso Nacional de Ilustración Infantil en este país. Continuó trabajando en ilustración infantil y en revistas como Gestión, Diners Club y en el suplemento “La pandilla” del diario El Comercio de Quito. Regresó a Chile para dedicarse por completo a la ilustración y actualmente trabaja como colaborador en El Mercurio y en las revistas Qué Pasa, Capital y Blank. También ha ilustrado libros infantiles para varias editoriales. Publicó Para ver y no creer, título realizado con Claudia Vega, quien es Comunicadora Social y se dedica a la redacción creativa.

Su página es dosisdiarias.com

J.M. Coetzee / Life & Times of Michael K (Vida y época de Michael K)

En Sudáfrica han desatado la guerra civil. Ahora todo ha cambiado. Michael K, jardinero del Ayuntamiento, sólo tiene a Anna, su madre, que está enferma y que desea refugiarse en el campo junto con su hijo. En un país convulsionado, con la permanente presencia de policía y ejército, ambos emprenden la marcha desde la ciudad luchando para que el estado de salud de Anna no empeore y haciendo frente a la nueva realidad del país.

*

Pensó: Ahora estoy seguro de haber llegado tan lejos como es posible; estoy seguro de que nadie está tan loco de cruzar esa meseta, subir estas montañas, buscar entre estas rocas para encontrarme; y estoy seguro de que ahora, que soy el único en todo el mundo que sabe dónde estoy, puedo darme por perdido.

Todo había quedado atrás. Cuando se despertó por la mañana no se enfrentó más que al enorme bloque de un único día, cada mañana un día. Se vio como una termita abriéndose paso a través de una roca. No había nada más salvo vivir. Permaneció sentado tan quieto que no le hubiera sorprendido ver a los pájaros acercarse y posarse en su hombro.

* *

Esta excelente obra de Coetzee es el testimonio de un viaje exterior, pero a la vez interior, de un hombre que casi lo ha perdido todo y que accede a lo más recóndito de su existencia para ubicarse, transitoriamente, quizás definitivamente, en su lugar en el mundo. Tan recomendable como las otras novelas suyas que he leído: En medio de ninguna parte, Desgracia y Elizabeth Costello.

* * *

John Maxwell Coetzee nació el 9 de febrero de 1940 en Ciudad del Cabo, Provincia del Cabo, Sudáfrica.

Obras: Ficción: Dusklands (Tierras de poniente, 1974), In the Heart of the Country (En medio de ninguna parte, 1977), Waiting for the Barbarians (Esperando a los bárbaros, 1980), Life & Times of Michael K (Vida y época de Michael K, 1983), Foe (1986), Age of Iron (La edad de hierro, 1990), The Master of Petersburg (El maestro de Petersburgo, 1994), The Lives of Animals (Las vidas de los animales, 1999), Disgrace (Desgracia, 1999), Elizabeth Costello (2003), Slow Man (Hombre lento, 2005), Diary of a Bad Year (Diario de un mal año, 2007).

Autobiografía ficcionalizada: Boyhood: Scenes from Provincial Life (Infancia: Escenas de la vida de provincia, 1997), Youth: Scenes from Provincial Life II (Juventud: Escenas de la vida de provincia, 2002), Summertime: Scenes from Provincial Life III (Verano: Escenas de la vida de provincia, 2009).

No ficción: White Writing: On the Culture of Letters in South Africa (1988), Doubling the Point: Essays and Interviews (1992), Giving Offense: Essays on Censorship (1996), Stranger Shores: Literary Essays, 1986–1999 (2002), Inner Workings: Literary Essays, 2000–2005 (2007).

En 1983 obtuvo el Premio Booker por Vida y época de Michael K, en 1987 el Premio Jerusalem, en 1999 el Premio Booker por Desgracia y en 2003 el Premio Nobel de Literatura.

Anouar Brahem / The astounding eyes of Rita (Los asombrosos ojos de Rita)

Anouar Brahem nació el 20 de octubre de 1957 en Halfaouine, Medina, Túnez. Es compositor y ejecuta con un exquisito buen gusto el laúd árabe.

Discografía: Barzakh (1991, con Lassad Hosni y Bechir Selmi), Conte de l’Incroyable Amour (1992, con Barbaros Erköse), Madar (1994, con Jan Garbarek y Ustad Shaukat Hussain), Khomsa (1995, con Richard Galliano, Bechir Selmi y Francois Couturier), Thimar (1998, con John Surman y Dave Holland), Astrakan Café (2000, con Barbaros Erköse y Lassad Hosni), Charmediterranéen (2002, con Orquesta Nacional de Jazz y Gianluigi Trovesi), Vague (2003, selección), Le Pas du Chat Noir (2002, con Francois Couturier y Jean-Louis Matinier), Le Voyage de Sahar (2006, con Francois Couturier y Jean-Louis Matinier), The Astounding Eyes of Rita (2009, con Klaus Gesing, Björn Meyer y Khaled Yassine). Todos sus discos son publicados por ECM.

Samuel Taylor Coleridge / The Suicide’s Argument (El argumento del suicida)

Ilustración de la Rima del anciano marinero, por Gustave Doré.

El argumento del suicida

Antes del nacimiento de mi vida, si yo lo deseaba o no
No me fue hecha ninguna pregunta – ¡no podía ser así!
Si la vida era la pregunta, una cosa enviada por intentar
Y si vivir es SÍ; ¿qué puede ser NO? morir.

LA RESPUESTA DE LA NATURALEZA

¿Se ha vuelto igual que se fue enviado? ¿No es peor el desgaste?
¡Piensa primero lo que ERES! ¡Toma conciencia de lo que tú ERAS!
Te dí inocencia, te dí esperanza,
Te dí salud, y genio, y un amplio margen,
¿Retornarás a mí, culpable, aletargado, desesperado?
Haz el inventario; ¡examina, compara!
Entonces muere – ¡si te atreves a morir!

Traducción propia

*

The Suicide’s Argument

Ere the birth of my life, if I wished it or no
No question was asked me–it could not be so !
If the life was the question, a thing sent to try
And to live on be YES; what can NO be ? to die.

NATURE’S ANSWER

Is’t returned, as ’twas sent ? Is’t no worse for the wear ?
Think first, what you ARE ! Call to mind what you WERE !
I gave you innocence, I gave you hope,
Gave health, and genius, and an ample scope,
Return you me guilt, lethargy, despair ?
Make out the invent’ry ; inspect, compare !
Then die–if die you dare !

* * *

Samuel Taylor Coleridge nació el 21 de octubre de 1772 en Ottery St. Mary, Devon, Inglaterra y falleció el 25 de julio de 1834 en Highgate, Inglaterra.

Obras: Lyrical Ballads (1798): The Rime of the Ancient Mariner (Rima del anciano marinero), Christabel (1816), Kubla Khan, or, A Vision in a Dream, A Fragment (Kubla Khan, o, Una visión en un sueño, un fragmento, 1816); The Conversation poems: The Eolian Harp (El arpa eólica, 1795), Reflections on having left a Place of Retirement (Reflexiones sobre haber dejado un lugar de retiro, 1795), This Lime-Tree Bower my Prison (1797), Frost at Midnight (Escarcha a la medianoche, 1798), Fears in Solitude (1798), The Nightingale: A Conversation Poem (1798), Dejection: An Ode (1802), To William Wordsworth (1807); Biographia Literaria, otras obras en prosa y piezas teatrales.

Miguel Espeche / Pegarle a un hijo es signo de impotencia

(Publicado en diario La Nación, 9.11.2011)

Entender que pegar a los chicos es el mejor camino para educarlos es un error. Es también indicador de pobreza de criterios y de imaginación en lo que a didáctica respecta.

Es obvio que el libro que hoy está en la mira mediática es un producto puntual, propio de una cultura muy específica. La misma abunda en algunas zonas de los Estados Unidos y responde a un complejo entrecruzamiento de cuestiones religiosas, históricas y culturales que hacen que, en un país considerado de avanzada en tantas cosas, convivan subculturas que, en el deseo de salvaguardar genuinamente valores tradicionales, se radicalizan y se salen de cauce, como es lo que ocurre con el libro que hoy nos ocupa.

Es verdad que la dilución de la figura paterna es un problema tan grave como lo fue antaño el autoritarismo. El autoritarismo sigue existiendo, pero hoy está más en manos de los hijos que de los padres, al menos en nuestro país.

Es importante que los padres logren respeto de parte de sus hijos. Para ello, deben respetarse a sí mismos y evitar sentir que son culpables de haber traído a sus hijos a este mundo cruel (¿cuándo el mundo no fue cruel?) o sentir que sus hijos son de cristal y cualquier cosa dañará su psiquismo.

Nos atrevemos a decir que es bueno que los padres sean poderosos. Pueden amar a sus hijos, pueden ofrecerles alimento físico y anímico, pueden educarlos, pueden “marcarles la cancha”, pueden vivir una vida y, desde allí, traer el pan de cada día…

Al ver a sus padres como poderosos, los hijos respetarán, porque respetan el poder, no el no poder. Demasiados padres se “enganchan” más con su impotencia que con su potencia, y eso es perturbador en todo sentido, en particular, para sus hijos.

Claro, acá viene entonces el eterno temor al autoritarismo. Es que la palabra poder es vista como sinónimo de autoritario, cuando poder es, simplemente, tener capacidad de hacer lo que se hace. Los padres son vistos como hábiles para la vida por parte de esos hijos que van construyendo, desde chiquitos, la noción de que sin esos padres, poco podrían hacer….y tienen razón.

En un país que dice que “tener de hijo” es sinónimo de vencer, humillar o aplastar, al punto que se dice eso del equipo deportivo contrario reiteradamente vencido por el propio, no es raro que se piense que el poder de los padres es vejatorio, cuando, de hecho, no lo es, porque es un poder amoroso que habilita a los hijos a crecer.

En ese contexto, pegarle a los chicos es lisa y llanamente un signo de impotencia, no de potencia. El miedo como único elemento disciplinario es dañino y es signo de un problema que hará eclosión una vez que el miedo se vaya, y aparezca el resentimiento en vez de la gratitud.

Firmeza, énfasis, enojo….todo vale cuando es signo de fuerza y no de debilidad. Los chicos notan la diferencia entre un grito impotente y otro que da cuenta del límite rotundo.

En nuestro país existe la violencia familiar y eso es un grave problema. Lo que sí no existe es un aval escrito para esa violencia, como sí ocurre con el libro que explícitamente indica cómo y cuándo castigar físicamente a los chicos, señalando caprichosamente a la Biblia como elemento educativo literal.

No hablamos de edulcoramiento o de un “explicacionismo” insufrible cuando negamos la eficacia del golpe como herramienta a la hora de educar. No es la tibieza insulsa la contracara de la violencia. Todos aquellos que hayan sido padres de verdad, y no meros “tribuneros” de la paternidad ajena, saben que el día a día con los hijos es transpirado, desprolijo y….amoroso. Los chicos están hechos a prueba de yerros paternos, pero no pueden contra el desamor o la violencia instituida.

Por eso, pensar una educación con padres que pueden marcar la cancha, sin creer que todo es ternura en esta vida ya que el amor también tiene su cara áspera, es algo que sirve, y mucho, para ofrecer tranquilidad y acompañamiento conceptual y anímico a millones de padres que a veces se sienten jaqueados y culposos.

Pero eso ni remotamente significa apostar a la violencia instituida como elemento de coerción, porque lo que educa es el amor, no el espanto. Y en ese sentido podemos decir que el golpe metódico y guiado por teóricos de la violencia familiar es, justamente, un espanto que hay que evitar a toda costa.

* * *

Miguel Enrique Espeche es Licenciado en Psicología, especialista en vínculos, salud mental comunitaria y potenciación humana. Ejerce como psicoterapeuta y realiza conferencias y talleres sobre diversos temas para instituciones educativas, empresas o comunidades. Desde el año 1997 es Coordinador General del Programa de Salud Mental Barrial del Hospital Pirovano. Desde el año 1988 colabora con el diario La Nación y actualmente es columnista de la revista Sophia, para la que también ha dictado charlas en todo el país. También es columnista en los noticieros del mediodía de los canales 13 y TN noticias de la ciudad de Buenos Aires.

Libros: Penas de amor (casos reales y actitudes frente al dolor emocional), Criar sin miedo.

Sitio web www.miguelespeche.com.ar

Georg Trakl, poesía

TRISTEZA

La desdicha universal flota como un espectro por la tarde.
Barracas que por incultos jardincillos pardos huyen.
Pabilos fantasmales oscilan en el estiércol quemado,
dos durmientes se bambolean rumbo a la casa, grises y difusos.

Sobre el marchito prado corre un niño
y juega con sus ojos negros y lisos.
El oro gotea de los arbustos borroso y apagado.
Un viejo gira tristemente al viento.

Al atardecer, de nuevo sobre mi cabeza,
Saturno guía mudo un sino desdichado.
Un árbol, los pasos de un perro en retirada,
y negro vacila el cielo de Dios y deshojado.

Un pececillo se desliza veloz en el arroyo
y leve roza apenas la mano del amigo muerto,
y alisa con ternura su frente y su vestido.
Una luz despierta las sombras en los cuartos.

Traducción de Rodolfo Modern

LAMENTO

Sueño y muerte, las águilas sombrías
aletean en torno a esta cabeza
toda la noche: el gélido oleaje de la eternidad
devoraría la dorada imagen
del hombre. En escollos de espanto
el purpúreo cuerpo se estrella. Una voz
oscura se lamenta
sobre el mar.
Hermana de tristeza tormentosa
mira, una barcaza con temor se hunde
bajo las estrellas,
el silencioso rostro de la noche.

GRODEK

Al atardecer resuenan los bosques otoñales
de armas mortíferas, las doradas planicies
y lagos azules, sobre los que el sol
rueda más lóbrego; ciñe la noche
a agonizantes guerreros, la queja brutal
de sus bocas destrozadas.
Mas, silenciosas en el fondo del prado, recogen
las nubes, en las que habita un dios iracundo,
la sangre derramada, frescor lunar;
todos los caminos desembocan en negra podredumbre.
Bajo dorado ramaje de la noche y estrellas
vacila la sombra de la hermana por la callada floresta,
yendo a saludar a los espíritus de los héroes, las testas sangrantes;
y quedas suenan en los juncos las oscuras flautas del otoño.
¡Oh, más altiva aflicción! vosotros, altares broncíneos,
a la llama ardiente del espíritu la nutre hoy un majestuoso dolor,
los nietos no nacidos.

Traducción de Héctor A. Piccoli

EL SOL

A diario llega el sol amarillo sobre el cerro.
Es hermoso el bosque, la bestia oscura,
el hombre que caza o que apacienta.

De rojo asoma el pez en el verde de la alberca.
Bajo el cielo redondel
boga leve el pescador en su barca azulada.

Sin prisa va a sazón el racimo, viene el grano.
Al caer callado el día,
bien y mal ya están dispuestos.

Al entrar la noche,
leve alza el caminante el peso de sus párpados;
de la oscura garganta el sol despunta.

Traducción de José Luis Arántegui

CREPÚSCULO EN EL ALMA

Silenciosa va a dar al lindero del bosque
una bestia oscura;
en el cerro acaba quedo el viento de la tarde,

enmudece en su queja el mirlo,
y blandas flautas del otoño
callan entre los juncos.

En una negra nube
navegas ebrio de amapolas
la alberca de la noche,

el cielo de los astros.
Aún resuena la voz de luna de la hermana
en la noche del alma.

Traducción de José Luis Arántegui

* * *

Georg Trakl nació el 3 de febrero de 1887 en Salzburgo, Austria y falleció el 3 de noviembre de 1914, en Cracovia, Polonia.

Principales obras: Poemas (1913), Sebastian en el sueño (1915, póstumo), De Herbst des Einsamen (El otoño del solitario, 1920, póstumo), Gesang der Abgeschieden (Canción del fragmentado, 1933, póstumo), Aus goldenen Kelch (Desde la copa de oro, 1939, póstumo), Offenbarung und Untergang (Revelación y decadencia, 1947, póstumo).

Obras completas: Die Dichtungen.

* * *

Texto extraído de www.saltana.org:

Testimonio de Ludwig von Ficker, en Kurt PINTHUS (ed.), Menschheitsdämmerung. Ein Dokument des Expressionismus. (Lernmaterialien), Berlín: Ernst Rowohlt Verlag, 1920, traducción del pasaje de J.-L. Arántegui:

«Siempre se le hacía difícil arreglárselas con el mundo exterior, al tiempo que iba ahondándose cada vez más en el manantial de su creación poética… Bebedor y drogadicto empedernido, jamás le abandonaba su porte noble, de un temple espiritual fuera de lo común; no hay hombre que haya podido verle jamás tambalearse siquiera o ponerse impertinente cuando bebía, si bien a horas avanzadas de la noche su forma de hablar, por lo demás tan delicada y como rondando siempre a un mutismo inefable, se endurecía a menudo con el vino de una manera peculiar y entonces podía aguzarse en una malicia relampagueante. Pero por debajo, solía sufrir él más que aquéllos sobre cuyas cabezas descargaba como un rayo la daga de sus palabras en el corro enmudecido; pues en tales momentos parecía de una veracidad tal que le partiera auténticamente el corazón. Por lo demás, era un hombre callado, ensimismado, pero en modo alguno reservado; al contrario, sabía entenderse bondadoso y humano como el que más con gente sencilla y franca de cualquier clase social, de la más alta a la más baja, con que tuvieran el corazón “en su sitio”, en particular con los niños. Bienes apenas le quedaban, tener libros siempre le pareció superfluo, y acabó “liquidando” por lo que le dieran todo su Dostoievski, al que veneraba fervientemente… Entonces estalló la guerra, y Trakl tuvo que ir al frente en su antiguo puesto de farmacéutico militar con un hospital volante. A Galitzia. Al principio aquello pareció romper el hielo y arrancarle a su pesadumbre. Pero luego, tras la retirada de Grodeck, recibí desde el hospital de plaza de Cracovia, adonde se le había llevado para observación por su estado psíquico, un par de cartas suyas que sonaban como llamadas de socorro de su alma. Me decidí sin tardar y salí hacia Cracovia. Allí tuve el último y conmovedor encuentro con mi inolvidable amigo. En Cracovia y de vuelta a Viena hice cuanto estuvo en mi mano por traerle de vuelta a los cuidados de casa. Pero apenas llegué allí [a Innsbruck] recibí la noticia de su muerte. Murió la noche del 3 al 4 de noviembre de 1914, tras un día de agonía, presuntamente por efecto de una dosis de veneno que ingirió; de todos modos su final está envuelto en la oscuridad, pues no se permitió estar a su lado a su asistente. Éste, un minero de Hallstatt adscrito a Sanidad, llamado Mathias Roth, fue el único ser humano que asistió de luto al entierro de Trakl».

Kōji Yamamura / Kafuka: Inaka Isha (Kafka: Un médico rural)

Kōji Yamamura nació el 4 de junio de 1964 en Nagoya, Japón.

Filmografía: Aquatic (Suisei, 1987, 5 min.), Japanese-English Pictionary (Hyakkazukan, 1989, 12 min.), Perspektivenbox -Researcher’s Search- (Enkinhō no Hako -Hakase no Sagashimono-, 1990, 4 min.), The Elevator (Fushigina Erebētā, 1991, 7 min.), Karo & Piyobupt (Karo to Piyobuputo: “A House”, O-Uchi, 1993, 4 min.; “The Sandwiches”, Sandoicchi, 1993, 4 min.; “Imagination”, Ame no Hi, 1993, 4 min.), Pacusi (Pakushi, 1995, 18 × 1 min.), Kipling Jr. (Kippuringu Jr., 1995, 14 min.), Kid’s Castle (1995, 5 min.), Bavel’s Book (Babel no Hon, 1996, 5 min.), Mr. Rib Globe (Chikyū Rokkotsu Otoko, 1998, 2 min.), 48 segundos segmento “CARP” para REMtv (1999), Your Choice! (Docchinisuru, 1999, 10 min.), Mt. Head (Atamayama, 2002, 10 min.), Pieces (Omake, 2003, 2 min.), 40 segundos segmento para Winter Days (Fuyu no Hi, 2003), The Old Crocodile (Toshi o Totta Wani, 2005, 13 min.), 5 minutos segmento “Fig” para Tokyo Loop (2006), Franz Kafka – Ein Landarzt (Kafuka: Inaka Isha, 2007, 21 min.), A Child’s Metaphysics (Kodomo no Keijijōgaku, 2007, 5 min.), Muybridge’s Strings (Maiburijji no Ito, 2011, 12 min.).

Su sitio web es www.yamamura-animation.jp

Manuel J. Castilla, poesía

EL GOZANTE

Me dejo estar sobre la tierra porque soy el gozante.
El que bajo las nubes se queda silencioso.
Pienso: si alguno me tocara las manos
se iría enloquecido de eternidad,
húmedo de astros lilas, relucientes.
Estoy solo de espaldas transformándome.
En este mismo instante un saurio me envejece y soy leña
y miro por los ojos de las alas de las mariposas
un ocaso vinoso y transparente.
En mis ojos cobijo todo el ramaje vivo del quebracho.
De mi nacen los gérmenes de todas las semillas y los riego con rocío.
Sé que en este momento, dentro de mí,
nace el viento como un enardecido río de uñas y de agua.
Dentro del monte yazgo preñado de quietudes furiosas.
A veces un lapacho me corona con flores blancas
y me bebo esa leche como si fuera el niño más viejo de la tierra.
De cara al infinito
siento que pone huevos sobre mi pecho el tiempo.
Si se me antoja, digo, si esperase un momento,
puedo dejar que encima de mis ingles
amamante la luna sus colmillos pequeños.
Zorros la cola como cortaderas,
gualacates rocosos,
corzuelas con sus ángeles temblando a su costado,
garzas meditabundas
yararás despielándose,
acatancas rodando la bosta de su mundo,
todo eso está en mis ojos que ven mi propia triste
nada y mi alegría.
Después, si ya estoy muerto,
échenme arena y agua. Así regreso.

LA POMEÑA

Eulogia Tapia en La Poma
al aire da su ternura
si pasa sobre la arena
y va pisando la luna.

El trigo que va cortando
madura por su cintura,
mirando flores de alfalfa
sus ojos negros se azulan.

El sauce de tu casa
está llorando
porque te roban, Eulogia
carnavaleando.

La cara se le enharina,
la sombra se le enarena
cantando y desencantando
se le entreveran las penas.

Viene en un caballo blanco
la caja en su mano tiembla
y cuando se hunde en la noche
en una dalia morena.

ESTA TIERRA ES HERMOSA

Esta tierra es hermosa.
Crece sobre mis ojos como una abierta claridad asombrada.
La nombro con las cosas que voy amando y que me duelen;
Montañas pensativas, lunas que se alzan sobre el chaco
Como una boca de horno de pan recién prendido,
Yuchanes de leyenda
En donde duermen indios y ríos esplendentes,
Gauchos envueltos en una gruesa cáscara de silencio
Y bejucos volcando su azulina inocencia.
Todo eso quiero.
Y hablo de contrapuntos encrespados
Y de lo que ellos para virilmente sangrientos
Cuando el vino en la muerte es un adiós morado.

Esta tierra es hermosa.
Déjenme que la alabe desbordado,
Que la vaya cavando
De canto en canto turbio
Y en semilla y semilla demorado.
Ocurre que me pasa que la pienso despacio
Y que empieza a dolerme casi como un recuerdo,
Y sin embargo, triste, la festejo.
Mato los colibríes que la elogian
Como quien apagara los pétalos del aire.
Hondeo como un niño ángeles y campanas
Y cuando así, dolido, la desnudo,
Cuando así la lastimo,
Me crece, ay, una lágrima en la que apenas si me reconozco.

Digo que me le entrego.
Digo que sin saber la voy amando,
Y digo que me vaya perdonando
Y en un perdón y en otro que le pido
Digo que alegremente voy sangrando.

POEMA QUE MANUEL J. CASTILLA ESCRIBIÓ TRAS EL ASESINATO DE ALBERTO BURNICHON, EDITOR

Vengan, arrimensé, vean lo que han hecho.
Antes que se lo lleven mirenló de perfil en este charco.
Ya le va ahogando el agua poco a poco el cabello
y la alta frente noble.
Los pastos pequeños afloran entre el agua sangrienta
y le tocan el rostro levemente.
Su corazón sin nadie está aguachento con una bala adentro.
¿Miraron ya?
¿Era de mañana, de tarde, de noche que ustedes lo mataron?
¿Se acuerdan cuándo era?
(Los alquilones sólo miran la hora del dinero.)
No, no se vayan, oigan esto:
El hombre que ustedes han matado amaba la poesía.
Cuando ustedes aún no habían nacido
los pies de ese señor iban por todos los pueblos de Argentina
dejando en cada uno la voz de los poetas.
Esos versos llevaban
sus ganas de justicia y de mostrar belleza.
Ustedes han cobrado dinero por matarlo
y él jamás cobró nada porque ustedes aprendieran a leer.
Fíjense:
hacía libros de poemas que regalaba a los obreros.
Tenía como ustedes, hijos, mujer y un techo
que también le han derrumbado
y libros de aprender a ser gente.
Todo eso han destruido, ¿se dan cuenta?
¿Y ahora?
Ustedes, pobres matadores,
perdonados por él, ya reposados
piensan conmigo: ¿Qué haremos con el muerto?
Yo lo recobro ahora, húmedo en yuyarales.
Mi mano le despeina como a un nido dormido.
Miro su portafolios abierto en donde caben todas las sorpresas del mundo,
fotos de sus amigos pintores y escultores
saliendo entre las pruebas de algún libro de versos.
Lo miro apareciendo en cualquier parte en cuanto lo han nombrado.
Se iba quedando siempre que se iba.
Por eso estaba con nosotros, ausente.
Nos quería en silencio.
A Wernicke, a Galán, a Lino Spilimbergo y a Alonso.
Luis Víctor Outes, Bustos,
le arrodillaban el corazón
cuando Rolando Valladares triste, andaba en las vidalas.
Se echaba en la amistad como un vino en las copas
y había que beberlo
hasta la última luz del alba y la alegría.
Va cielo arriba, en Córdoba, solito.
Nosotros, aquí en Salta, lo pensamos.
Y ahora, matadores alquilados:
¿qué hacemos con el muerto?

Salta, 16 de abril de 1976

QUÉ LINDO CUANDO ME MUERA

Qué lindo cuando me muera y vengan mis amigos a mirarme los ojos.
Estaré ya lejano, llenas de un sueño quieto mis pupilas.
Tal vez dentro de esa agua
vayan viendo las cosas que yo he visto y amado:
un lapacho amarillo y otro lapacho blanco
donde miré la tarde endulceserse silenciosa
y a la nieve pensando su copo más hermoso.

Tal vez me miren viendo como nace la flor de la semilla,
su fiesta sola y olvidada;
puede ser que me encuentren solos los cementerios de las cumbres en la Poma,
oyendo cómo suena, reseco en siemprevivas, el olvido en el viento
entre rosas celestes de papel inocente.

Quizás también, junto a mis apagados ademanes,
beban la chicha cuajada en ojos muertos
por donde miran tristes los maíces de América
y por donde mi canto se calienta
y me sale al camino
igual que una bandera colorada y de fiesta en Bolivia.

Quizás dentro los cielos hueros de mis pupilas
hallen una corzuela muriéndose en los montes
como un agua apagada por su propia hermosura
y encuentren unos ciegos cantando, entraña tras entraña,
muertos que se les quedan colgados de sus rezos
igual que una guirnalda de violetas heladas.

Acaso un día, carnavaleando airosos con el vino
llenos de sol y harina y coplas y caballos,
topen un ramo verde de albahaca marchitado
y piensen que yo alegre me coronaba de laureles.

Puede ser que mirándome se vayan por los chacos
y entre arena y arena y más arena se descuelgue la luna
con una garza adentro entre los bobadales del Bermejo.

Quizás entre guitarras las madres amantísimas
sientan las serenatas desvelarlas;
quizás con las palomas del amor se alejen sus mensajes en papeles celestes
deshaciendo en el aire sus huesos delicados.

Quizás todo eso ocurra
cuando junto a mis ojos, grises por el olvido,
estén conmigo dulcemente muertos.

* * *

Manuel J. Castilla nació en la casa ferroviaria de la Estación de Cerrillos, provincia de Salta, Argentina, el 14 de agosto de 1918 y falleció el 19 de julio de 1980 en Salta.

Obras: Poesía: Agua de lluvia (1941), Luna muerta (1944), La niebla y el árbol (1946), Copajira (1949), La tierra de uno (1951), Norte adentro (1954), El cielo lejos (1959), Bajo las lentas nubes (1963), Amantes bajo la lluvia (1963), Posesión entre pájaros (1966), Andenes al ocaso (1967), Tres veranos (1970), El verde vuelve (1970), Cantos del gozante (1972), Coplas de Salta (1972), Triste de la lluvia (1977), Cuatro carnavales (1979).

Prosa: De solo estar (1957).

Foo Fighters / The Pretender (El que finge)

De Echoes, Silence, Patience & Grace (2007)

Manteniéndote en la oscuridad
Vos sabés todo lo que ellos fingen
Manteniéndote en la oscuridad
Y así todo comenzó

Envié tus esqueletos
Cantan como sus huesos van marchando de nuevo
Ellos necesitan tu entierro profundo
Los secretos que guardás están siempre listos
¿Vos estás listo?
He terminado de dar sentido
Alegando ignorancia
Toda esa defensa

Girando infinitamente
Nene, la rueda está girando sobre mi
Esto nunca acaba, nunca acaba
La misma vieja historia

¿Qué pasa si digo que no soy como los otros?
¿Qué pasa si digo que no soy uno mas de tus juegos?
Vos sos el que finge
¿Qué pasa si digo que nunca me rendiré?

¿Qué pasa si digo que no soy como los otros?
¿Qué pasa si digo que no soy uno mas de tus juegos?
Vos sos el que finge
¿Qué pasa si digo que nunca me rendiré?

A tiempo o así yo dije
Soy sólo otra alma en venta… Oh, sí
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Somos temporales, temporales
La misma vieja historia

¿Qué pasa si digo que no soy como los otros?
¿Qué pasa si digo que no soy uno mas de tus juegos?
Vos sos el que finge
¿Qué pasa si digo que nunca me rendiré?

¿Qué pasa si digo que no soy como los otros?
¿Qué pasa si digo que no soy uno mas de tus juegos?
Vos sos el que finge
¿Qué pasa si digo que nunca me rendiré?

Soy la voz dentro de tu cabeza que te negás a escuchar
Soy la cara que tienes que enfrentar, reflejando tu mirada
Soy lo que está a la izquierda, soy lo correcto, soy el enemigo
Soy la mano que te tirará hacia abajo, poniéndote de rodillas
Entonces, ¿quién sos vos?
Si, ¿quién sos vos?
Si, ¿quién sos vos?
Si, ¿quién sos vos?

Manteniéndote en la oscuridad, vos sabés lo que ellos fingen

¿Qué pasa si digo que no soy como los otros?
¿Qué pasa si digo que no soy uno mas de tus juegos?
Vos sos el que finge
¿Qué pasa si digo que nunca me rendiré?

¿Qué pasa si digo que no soy como los otros?
¿Qué pasa si digo que no soy uno mas de tus juegos?
Vos sos el que finge
¿Qué pasa si digo que nunca me rendiré?

¿Qué pasa si digo que no soy como los otros?
(Manteniéndote en la oscuridad)
¿Qué pasa si digo que no soy uno mas de tus juegos?
(Vos sabés todo lo que ellos… fingen)
¿Qué pasa si digo que nunca me rendiré?

¿Qué pasa si digo que no soy como los otros?
(Manteniéndote en la oscuridad)
¿Qué pasa si digo que no soy uno mas de tus juegos?
(Vos sabés todo lo que ellos… fingen)
¿Qué pasa si digo que nunca me rendiré?

Entonces, ¿quién sos vos?
Si, ¿quién sos vos?
Si, ¿quién sos vos?
Si, ¿quién sos vos?

Keep you in the dark / You know they all pretend / Keep you in the dark / And so it all began // Send in your skeletons / Sing as their bones go marching in… again / The need you buried deep / The secrets that you keep are ever ready / Are you ready? / I’m finished making sense / Done pleading ignorance / That whole defense // Spinning infinity, boy / The wheel is spinning me / It’s never-ending, never-ending / Same old story // What if I say I’m not like the others? / What if I say I’m not just another one of your plays? / You’re the pretender / What if I say I will never surrender? // What if I say I’m not like the others? / What if I say I’m not just another one of your plays? / You’re the pretender / What if I say I will never surrender? // In time or so i’m told / I’m just another soul for sale… oh, well / The page is out of print / We are not permanent / We’re temporary, temporary / Same old story // What if I say I’m not like the others? / What if I say I’m not just another one of your plays? / You’re the pretender / What if I say I will never surrender? // What if I say I’m not like the others? / What if I say I’m not just another one of your plays? / You’re the pretender / What if I say I will never surrender? // I’m the voice inside your head / You refuse to hear / I’m the face that you have to face / Mirrored in your stare / I’m what’s left, I’m what’s right / I’m the enemy / I’m the hand that will take you down / Bring you to your knees // So who are you? / Yeah, who are you? / Yeah, who are you? / Yeah, who are you? // Keep you in the dark / You know they all pretend // What if I say I’m not like the others? / What if I say I’m not just another one of your plays? / You’re the pretender / What if I say I will never surrender? // What if I say I’m not like the others? / What if I say I’m not just another one of your plays? / You’re the pretender / What if I say I will never surrender? // What if I say I’m not like the others? / (Keep you in the dark) / What if I say I’m not just another one of your plays? / (You know they all… pretend) / You’re the pretender / What if I say I will never surrender? // What if I say I’m not like the others? / (Keep you in the dark) / What if I say I’m not just another one of your plays? / (You know they all… pretend) / You’re the pretender / What if I say I will never surrender? // So who are you? / Yeah, who are you? / Yeah, who are you?

La última formación de Foo Fighters es Dave Grohl (voces, guitarra, batería), Nate Mendel (bajo), Taylor Hawkins (batería), Chris Shiflett (guitarra, coros), Pat Smear (guitarra).

Discografía: Foo Fighters (1995), The Colour and the Shape (1997), There Is Nothing Left to Lose (1999), One by One (2002), In Your Honor (2005), Echoes, Silence, Patience & Grace (2007), Wasting Light (2011).

Familias Unidas reclaman contra la impunidad

(Publicado en perfil.com, 4.11.2011)

Son familiares de las víctimas de la tragedia de LAPA, Cromañón y casos de gatillo fácil, entre otros. Se reúnen en Plaza San Martín.

Cromañón, Lapa, Austral, Sol, Río Tercero, Embajada de Israel y Amia. Todas son tragedias que se cobraron cientos de vidas y en su mayoría quedaron irresueltas por la Justicia. Por eso, los familiares de las víctimas se reunieron para manifestarse en la Plaza San Martín del microcentro porteño en reclamo de una respuesta.

“Exposición y acto de Familias Unidas en contra de la impunidad judicial” es la agrupación que reúne también a las llamadas Madres del dolor, encabezadas por Viviam Perrone, cuyos hijos murieron en accidentes de tránsito, y a familiares de víctimas del “gatillo fácil”.

Desde las primeras horas de la  mañana, en la Plaza San Martín se exponen dos cabinas de avión de 3 metros cada una, por los accidentes aéreos de AustralLAPA y Sol, junto a 161 sillas blancas con los nombres de las víctimas de los tres accidentes aéreos.

También habrá 194 pares de zapatillas por Cromañón, 80 cajas de municiones por Río Tercero y réplicas de armas de fuego para recordar a las víctimas del “gatillo fácil”, entre otros símbolos.

A las 18 comenzará el acto donde se cantará el Himno Nacional Argentino, se descubrirá la placa fundacional de Familias Unidas, y el cineasta Enrique Piñeyro leerá un documento de Familias Unidas.

El Pucará de Tilcara, en la nominación de WATCH 2012

En el mes de octubre se dieron a conocer las nominaciones WATCH 2012, entre las cuales el Pucará de Tilcara figura como uno de los tres sitios argentinos, entre otros 67 sitios de 41 países y territorios, elegidos para realizar acciones de conservación y preservación. La lista es confeccionada por un panel internacional de expertos en arqueología, arquitectura, historia del arte y preservación.

El Instituto Interdisciplinario Tilcara (IIT) y el Centro Universitario Marques Miranda (CUMM), dependientes de la Secretaría de Investigaciones de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA), desarrollan permanentemente acciones de mantenimiento del Pucará a la vez que han manifestado su preocupación en torno a la necesidad de generar actividades con organismos nacionales e internacionales, que permitan incrementar el cuidado y control de este legado cultural.

En los últimos años es constante en el IIT el crecimiento de diversas ofertas educativas de posgrado y la radicación de investigaciones sobre temas vinculados a la situación regional, ofreciendo, además, a través de su área de extensión, un servicio vinculado con la comunidad y el desarrollo turístico que promueve la integración de la institución al sector público, instituciones gubernamentales, municipios, escuelas, cooperativas locales y otros, en la Provincia de Jujuy.

El Pucará de Tilcara conforma uno de los sitios más significativos del Noroeste argentino, evidenciando la importancia que tuvieron las sociedades prehispánicas locales. Además, integra la historia del pueblo de Tilcara, tanto en términos de las numerosas investigaciones que se llevaron adelante así como por el valor simbólico que tiene para las comunidades originarias del entorno.

Cabe destacar que WORLD MONUMENT FUND constituye una organización independiente con sede en EEUU dedicada a salvaguardar sitios, considerados tesoros, a nivel mundial. Como parte de la organización, WORLD MONUMENT WATCH, iniciada en el año 1996, provee una oportunidad, a través de la nominación de sitios, para sensibilizar al público y promover la participación local, demostrando soluciones eficaces.

Entre los trabajos desarrollados por WATCH en 2002 se encuentra la implementación de un Programa sobre  “Conservación, Gestión y Desarrollo Sostenible de las Misiones Jesuíticas de los Guaraníes”, actividad que se concretó entre 2003 y 2007 y cuya finalidad fue establecer pautas uniformes para la preservación de dichos monumentos, así como una estrategia común de desarrollo del turismo.

Enrique Valiente Noailles / El destino de los indignados

(Publicado en diario La Nación, 18.10.2011)

Es admirable observar cómo los indignados en EE.UU. al menos mantienen, según la crónica, más limpias las calles que los eufóricos locales. No hay más que ver los restos que quedan luego de cada primavera. En todo caso, es extraño ver al mundo desarrollado experimentar en cámara lenta lo que ha vivido la Argentina hace algunos años. Desempleo, probabilidad creciente de default, desconfianza en los bancos, huida de las monedas a causa de la emisión monetaria, debilitamiento de la clase política. Parece un virus que hubiera trascendido nuestras fronteras, y que hubiera quedado latente hasta su eclosión actual. Comienza también a escucharse el razonamiento en boga entre nosotros: “Hasta que no toquemos fondo no saldremos de la crisis”. Casi un deseo, una voluntad de expiación, una necesidad de pagar por los excesos. Pero también ha emergido el fenómeno de los indignados, equivalente foráneo de nuestros ya fenecidos caceroleros. Esperemos sólo que no sigan su mismo destino.

Porque ¿qué hemos aprendido nosotros de nuestra indignación? Sólo que ha sido una fenomenal coartada para no cambiar nuestro destino de corrupción económica y política. El “que se vayan todos” funcionó como una inmensa complicidad con el statu quo político. La tragedia estructural de una clase que sube al poder esencialmente para servirse a sí misma no ha cambiado. Y tiene menos chance de cambiar ahora que la complacencia, que cierta sonrisa de largo plazo frente a la violación, se ha apoderado de nosotros. Hordas de seres enojados no son un indicio de que algo vaya a cambiar. Los indignados contemporáneos ya no cortan cabezas de los gobernantes ni aspiran a la revolución: acampan en las plazas y vierten toda su energía rebelde por fuera de los recipientes institucionales, único resorte -aunque no asegurado, claro- que podría cambiar su destino. En esta materia, la Argentina vio también un enorme despliegue de energía inocua, de asambleas que no conducían a ningún lado, de debates algo solipsistas entre quienes no tenían la posibilidad, ni tal vez la decisión, de cambiar la realidad.

Es que la indignación crea una barrera moral interior, cuyo objetivo es separar las aguas, encontrar responsables nítidos para la propia insatisfacción y, como efecto secundario, impedir la autocrítica. Pero no asegura un efecto más allá de eso. En cualquier caso, estos escraches callejeros, este enojo así canalizado, puede terminar siendo, como en la Argentina, una estrategia sutil de autodomesticación social, una declaración de principios ante el mal, para que quede configurado en la vereda de enfrente y tener al menos esa satisfacción, una neutralización involuntaria de la energía para el cambio. Nosotros ya sabemos que no basta con ser rebeldes: si no se le aplica forma, organización e inteligencia, la rebeldía puede terminar desenmascarándose como un nuevo agente disimulado del conformismo. Algo de esto intuyen los destinatarios de las protestas, que han empezado a darles la razón a los manifestantes. En cualquier momento los vemos acampando a la par de ellos, bajo sus edificios del Upper East Side.

* * *

Enrique Valiente Noailles es graduado en Filosofía en la Universidad de Buenos Aires con una tesis sobre la semejanza entre el pensamiento de Spinoza y Nietzsche. Ganó el segundo premio de ensayo del diario La Nación por Heráclito y lo poético, ensayo traducido por Roger Munier a la NRF de Gallimard. Además, obtuvo la Faja de honor de la SADE por su libro de poesía Paralelas en Ramo (Carlos Lohlé). Publicó La metamorfosis argentina, una reflexión sobre la sociedad y la política de los años 90 (Ed. Perfil). Fue profesor en la Universidad de Buenos Aires, en la Universidad de San Andrés, en la Universidad del Salvador, y su más reciente desempeño académico fue como profesor titular de la Cátedra de Comunicación de Masas en la carrera de Periodismo, en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad de Belgrano. Es miembro del Directorio de la Fundación Compromiso y del Instituto Cultural Argentino Norteamericano (ICANA). Además, es miembro del Consejo de Administración de la Fundación Navarro Viola y del Comité Ejecutivo del Grupo de Fundaciones. Fue becario de la Fundación Eisenhower en el año 2000 en los EEUU. Por otra parte, condujo el programa de televisión “Pensando con Idea” en el año 2001. Fue colaborador de la revista Noticias y escribe en la sección Opinión y en el suplemento Enfoques del diario La Nación.

Sebastián A. Ríos / Alerta regional por un nuevo serotipo de dengue

(Publicado en diario La Nación, 2.11.2011)

Preocupación de la OPS / Fue detectado en varios estados de Brasil
Se trata de la variante 4, que nunca había circulado en el Cono Sur

La aparición en Brasil y en Panamá de casos de dengue causados por una variante del virus -el serotipo 4- que hasta ahora no había circulado en la región llevó a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) a emitir una alerta epidemiológica para las Américas, en la que instó a los gobiernos a intensificar las acciones para reducir el riesgo de contagio y de muerte asociados con esta enfermedad, transmitida por el mosquito Aedes aegypti .

“En este año se registraron brotes de dengue con un número total de casos y muertes que sobrepasan los datos históricos registrados en Paraguay, Panamá y en los países y territorios del Caribe inglés y francés. También se observó la introducción del virus del dengue 4 en Panamá y en algunos estados de Brasil donde no había circulado anteriormente”, advierte el alerta de la OPS.

En los países del Cono Sur, el número de casos reportados en 2011 es menor que el de 2010, pero el número de muertes y la tasa de letalidad del dengue se han incrementado significativamente: 382 muertes en 2010 contra 530 en 2011, lo que se traduce en tasas de letalidad del 3,93 y 5,21, respectivamente.

“Lo que está aumentando es la letalidad, y eso tiene que ver con la expansión de un serotipo que no había estado en la región y que «se monta» en otros que habían estado circulando previamente. Esto aumenta el riesgo de dengue hemorrágico”, dijo el doctor Ricardo Gürtler, investigador del Laboratorio de Eco-Epidemiología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y del Conicet.

El riesgo de desarrollar dengue hemorrágico, la forma más severa y mortal de la enfermedad, se plantea cuando la persona ya ha contraído en una primera ocasión la enfermedad y posteriormente vuelve a infectarse, pero con otra variante del virus. Pero la presencia de un serotipo nuevo en la región plantea nuevos desafíos.

“La circulación de un nuevo serotipo en comunidades donde ya han circulado con gran intensidad otros serotipos aumenta el riesgo de la forma más grave del dengue”, dijo el doctor Sergio Sosa Estani, coordinador saliente de la Dirección de Enfermedades Transmisibles por Vectores del Ministerio de Salud de la Nación, y agregó: “La advertencia [de la OPS] es por la circulación de este serotipo, que está teniendo algún grado de expresión concreta en cuanto al incremento de formas graves y al incremento de la letalidad”.

Gürtler, que recientemente estuvo en Brasil, comentó: “Todavía no comenzó la temporada de transmisión (el pico es en marzo y abril) y el alcalde de Río de Janeiro dijo que el brote que se avecinaba podría ser el peor de la historia. Brasil siempre fue el origen de los brotes locales, así que esto puede multiplicarse muy rápidamente. Establecer una barrera infranqueable es imposible, pero corresponde tomar todas las acciones para minimizar el número de casos leves y de dengue hemorrágico”.

CALDO DE CULTIVO

En la Argentina, “de la epidemia de 2009 se pasó a una relativa tranquilidad. No hubo casos o fueron muy pocos en las provincias de alto riesgo”, señaló el doctor Mario Zaidenberg, a cargo de la citada Dirección de Enfermedades Transmisibles por Vectores. Las medidas de prevención del dengue puestas en marcha tras la epidemia de 2009 -la mayor de la Argentina, con 25.989 casos y 5 muertes- permitieron que el número de casos de 2010 fuera un 96% menor.

Desde julio de 2011 hasta la fecha no se ha verificado en el país la circulación de ningún serotipo del virus del dengue, pero sí del mosquito que lo transmite. El único caso de dengue confirmado fue el de una persona que contrajo la infección en Paraguay.

“El vector está presente [en la Argentina], y las migraciones, los viajes internacionales, la gran concentración de personas en ciudades donde hay infraestructura deficitaria y el también deficitario tratamiento de la basura se conjugan para favorecer su dispersión”, dijo Zaidenberg.

“No hemos tenido dengue en gran proporción porque no hubo presión epidémica, pero sabemos que son procesos cíclicos -agregó-. Cada 3 a 5 años se producen epidemias que están vinculadas con el número de pacientes susceptibles. Y esto es un caldo de cultivo para las próximas. Se van acumulando las personas susceptibles y un elemento puede decidir la aparición de un brote.”

¿Qué se está haciendo en prevención con miras al verano? “La Nación y las provincias están reforzando las capacidades locales -respondió Zaidenberg-. Tanto el recurso humano, con capacitaciones a nivel comunitario, como también preparando material de difusión para promover el famoso descacharrado. El desafío es evitar recipientes que puedan albergar agua durante más de 3 o 4 días. La larva tarda 7 días en transformarse en mosquito.”

“Sin el mosquito, no hay dengue”, recordó Luis Crovetto, director de Medicina Preventiva de la provincia de Buenos Aires, que destacó que allí la campaña busca generar conciencia sobre la importancia de que en cada hogar se tomen acciones para cerrarle el paso al mosquito.

William Hope Hodgson. Una voz en la noche

Era un noche oscura y sin estrellas. La falta de viento nos tenía detenidos en el Pacífico norte. No sé cuál era nuestra posición exacta, pues durante un semana fatigosa y jadeante el sol había permanecido oculto detrás de un tenue neblina que parecía flotar sobre nosotros, aunque a veces descendía para envolver el mar que nos rodeaba. Ante la falta de viento, habíamos sujetado en posición firme la caña del timón y yo era el único hombre que se encontraba en cubierta. La tripulación, que consistía en dos marineros y un grumete, dormía en su camarote de proa, mientras Will —mi amigo y a la vez patrón de nuestra pequeña embarcación— se hallaba en su litera de popa, en el lado de babor.

De pronto, surgió un llamada de entre las tinieblas que nos rodeaban:

—¡Ah de la goleta! —Fue tan inesperada, que la sorpresa me impidió contestar inmediatamente.

Volvió a oírse la llamada; un voz curiosamente gutural e inhumana nos llamaba desde algun parte del mar tenebroso, por el lado de babor.

—¡Ah de la goleta!

—¡Eh! —grité, después de reponerme un poco de mi sorpresa—. ¿Quién eres? ¿Qué quieres?

—No teman —contestó la voz extraña, que probablemente había captado cierto tono de confusión en la mía—. No soy más que un hombre… anciano.

La pausa resultó extraña, pero hasta más adelante no le encontraría sentido.

—Si es así, ¿por qué no atracas a nuestro costado? —pregunté con cierta sequedad, pues no me gustaba la insinuación de que me había mostrado un tanto confundido.

—No. .. no puedo. Sería peligroso. Yo…

La voz enmudeció y todo volvió a quedar en silencio.

—¿Qué quieres decir? —pregunté, cada vez más asombrado—. ¿Por qué sería peligroso? ¿Dónde estás?

Escuché durante un momento, pero no hubo respuesta. Y entonces, un sospecha súbita e indefinida, aunque no sabía de qué, se apoderó de mí. Me acerqué rápidamente a la bitácora y saqué la lámpara encendida. Al mismo tiempo golpeé la cubierta con el tacón para despertar a Will. Luego me aproximé de nuevo al costado y proyecté el haz de luz amarilla hacia la silenciosa inmensidad que había más allá de nuestra borda. Al hacerlo, oí un grito leve y sofocado y luego un chapoteo, como si alguien acabase de sumergir los remos precipitadamente. Pese a ello, no puedo decir que viera nada con certeza, excepto, me pareció, que el primer destello de luz había iluminado algo en el agua, allí donde ahora no había nada.

—¡Eh! —llamé—. ¿Qué broma es ésta?

Pero lo único que oí fueron los confusos ruidos de un embarcación que se alejaba de nosotros y se internaba en la noche.

Entonces oí la voz de Will que venía de popa.

—¿Qué pasa, George?

—¡Ven aquí, Will! —dije.

—¿De qué se trata? —preguntó, cruzando la cubierta. Le conté el raro incidente que acababa de producirse. Él me hizo varias preguntas; luego, tras un momento de silencio, hizo bocina con las manos y llamó:

—¡Ah del barco!

Desde mucha distancia nos llegó débilmente un réplica y mi compañero repitió su llamada. Al poco, después de un breve silencio, el sonido apagado de unos remos fue acercándose a nosotros y, al oírlo, Will volvió a llamar.

Esta vez hubo respuesta.

—Apaguen la luz.

—Que me cuelguen si la apago —musité, pero Will me dijo que hiciera lo que ordenaba la voz, así que metí la luz debajo de las amuradas.

—Acerquese más —dijo Will. Siguieron oyéndose los remos. Luego, cuando parecían estar a un media docena de brazas, cesaron de nuevo.

—¡Atraque al costado! —exclamó Will—. ¡A bordo no tenemos nada que deba darle miedo!

—Promete que no mostrarás la luz.

—¿Qué te pasa? —pregunté—. ¿Por qué sientes ese temor infernal a la luz?

—Porque… —empezó a decir la voz y enmudeció de repente.

—Porque ¿qué? —pregunté en seguida. Will me puso un mano en el hombro.

—Cállate durante un minuto, viejo —dijo—. Ya me encargo yo de él.

Se inclinó más sobre la borda.

—Oiga usted, señor —dijo—. Todo esto es muy extraño…, acercarse a nosotros de esta manera, en medio del bendito Pacífico. ¿Cómo vamos a saber que no se trae algo raro entre manos? Dice que está solo. ¿Cómo podemos saberlo si no le vemos? ¿Cómo… eh? ¿Qué tiene contra la luz, si puede saberse?

Cuando Will terminó de hablar, volví a oír el ruido de remos y luego la voz, pero ahora procedía de más lejos y su tono reflejaba una desesperanza y un patetismo tremendos.

—Lo siento… ¡Lo siento! No quería molestarlos, pero es que tengo hambre…, y ella también.

La voz se apagó y hasta nosotros llegó el ruido de los remos sumergiéndose irregularmente.

—¡Alto! —gritó Will—. No quiero ahuyentarte. ¡Vuelve! Esconderemos la luz, si a ti no te gusta.

Will se volvió hacia mí:

—Todo esto resulta muy extraño, pero creo que no hay nada que temer.

Había un interrogante en su tono y le contesté:

—Yo tampoco. El pobre diablo habrá naufragado por aquí cerca y se habrá vuelto loco.

El sonido de los remos iba acercándose.

—Vuelve a guardar la lámpara en la bitácora —dijo Will; luego se inclinó sobre la borda y aguzó el oído.

Dejé la lámpara en su sitio y volví a su lado. El ruido de los remos cesó a un docena de metros aproximadamente.

—¿No quieres atracar de costado ahora? —preguntó Will con voz tranquila—. He vuelto a meter la lámpara en la bitácora.

—No… no puedo —repuso la voz—. No me atrevo a acercarme más. Ni siquiera me atrevo a pagar las…, las provisiones. Eso no importa —dijo Will, titubeando luego—. Toma toda la comida que quieras…

Volvió a titubear.

—¡Eres muy bueno! —exclamó la voz—. Que Dios, que todo lo comprende, te recompense por tu…

La voz se quebró roncamente.

—¿La… la señora? —dijo de pronto Will—. ¿Está …?

—La he dejado en la isla —dijo la voz.

—¿Qué isla? —tercié yo.

—No sé cómo se llama —contestó la voz—. Ojalá… —empezó a decir, pero se calló súbitamente.

—¿No podríamos enviar un barca en su busca? —pregunté a Will.

—¡No! —dijo la voz con un énfasis extraordinario—. ¡Dios mío! ¡No!

—Hubo un breve pausa; luego, en un tono que hacía pensar en un reproche merecido, añadió—: Me he aventurado a causa de nuestra necesidad… Porque su agonía me atormentaba.

—¡Soy un bruto despistado! —exclamó Will—. Aguarda un minuto, seas quien seas, y en seguida te traigo algo.

Al cabo de un par de minutos volvió con los brazos cargados de los más variados comestibles. Se detuvo ante la borda.

—¿No puedes acercarte a recogerlo? —preguntó.

—No… no me atrevo —replicó la voz. Me pareció detectar en ella un tono de anhelo sofocado… como si su dueño reprimiera algún deseo mortal. Y entonces se me ocurrió que aquella criatura vieja e infeliz sufría realmente necesidad de lo que Will tenía en los brazos y, pese a ello, debido a algún temor ininteligible, se abstenía de acercarse velozmente al costado de nuestra pequeña goleta y recogerlo. Y junto con este convencimiento relámpago, llegó el conocimiento de que el invisible no estaba loco, sino que afrontaba con cordura algún horror intolerable.

—¡Maldita sea, Will! —dije, lleno de muchos sentimientos, entre los que predominaba un solidaridad inmensa—. Trae un caja. Meteremos la comida en ella y se la haremos llegar flotando.

Así lo hicimos, empujando la caja con un bichero hacia la oscuridad. Al cabo de un minuto llegó a nuestros oídos un leve exclamación del invisible y entonces supimos que tenía la caja en su poder.Poco después se despidió de nosotros y nos lanzó un bendición que, de ello estoy seguro, no nos vino nada mal. Luego, sin más, oímos que los remos se alejaban en la oscuridad.

—Mucha prisa en irse —comentó Will, quizás un tanto ofendido.

—Espera —repliqué—. No sé por qué, pero me parece que volverá. Seguramente esos alimentos le hacían muchísima falta.

—Y a la dama también —dijo Will. Guardó silencio durante un momento, luego prosiguió—: Es lo más raro que me ha pasado desde que me dedico a la pesca.

—Sí —dije yo, y me puse a reflexionar. Y así fue pasando el tiempo: un hora, y otra, y Will seguía conmigo, pues la extraña aventura le había quitado todo deseo de dormir.

Habían transcurrido ya las tres cuartas partes de la tercera hora cuando nuevamente oímos ruido de remos en el silencio del océano.

—¡Escucha! —dijo Will, con un leve tono de excitación en la voz.

—Lo que me figuraba. Ya vuelve —musité.

El ruido de los remos al sumergirse era cada vez más cercano y me fijé en que los golpes de remo eran más firmes y duraban más. Era verdad que necesitaban los alimentos.

El ruido cesó a poca distancia del costado de la goleta y la voz extraña llegó de nuevo a nosotros a través de las tinieblas:

—¡Ah de la goleta!

—¿Eres tú? —preguntó Will.

—Sí —replicó la voz—. Me he ido repentinamente, pero… es que la necesidad era grande. La… señora les está agradecida aquí en la tierra. Pero más lo estará pronto en…, en el cielo.

Will empezó a decir algo con voz desconcertada, pero sus palabras se hicieron confusas y optó por callarse. Yo no dije nada. Me sentía maravillado por aquellas pausas curiosas, y además de mi maravilla, me embargaba un gran solidaridad.

La voz continuó:

—Nosotros…, ella y yo, hemos hablado mientras compartíamos el fruto de la ternura de Dios y de vosotros…

Will le interrumpió, pero sin coherencia.

—Os suplico que no…, que no menospreciéis vuestro acto de caridad cristiana de esta noche —dijo la voz—. Cercioraros de que no haya escapado a Su atención.

Se calló y durante un minuto entero reinó el silencio. Luego la voz volvió a oírse:

—Hemos hablado juntos de lo… de lo que ha caído sobre nosotros. Habíamos pensado salir, sin decírselo a nadie, del terror que ha entrado en nuestras… vidas. Ella, igual que yo, cree que los acontecimientos de esta noche obedecen a algún designio especial y que es deseo de Dios que os contemos todo lo que hemos sufrido desde… desde…

—¿Sí? —dijo Will quedamente.

—Desde el hundimiento del Albatross.

—¡Ah! —exclamé involuntariamente—. Zarpó de Newcastle rumbo a Frisco hace unos seis meses y no ha vuelto a saberse de él.

—Sí —contestó la voz—. Pero unos grados al norte de la línea le sorprendió un terrible tempestad y quedó desarbolado. Al hacerse de día, se vio que el barco hacía agua por todas partes y, finalmente, cuando amainó el temporal, los marineros huyeron en los botes, dejando…, dejando a un joven dama…, mi prometida…, y a mí mismo en los restos
del naufragio.

“Nosotros estábamos bajo cubierta, reuniendo algunas de nuestras pertenencias, cuando ellos se fueron. A causa del miedo se comportaron de un modo muy cruel, y cuando subimos a cubierta eran ya unas formas pequeñas en el horizonte. Mas no desesperamos, sino que nos pusimos a construir un pequeña balsa. En ella colocamos lo poco que cabía,
incluyendo un poco de agua y algunas galletas. Luego, como el barco estaba ya casi del todo sumergido, nos subimos a la balsa y nos alejamos de él.

“Fue más tarde cuando me di cuenta de que parecíamos estar en medio de alguna marea o corriente que nos alejaba del barco, de tal modo que al cabo de tres horas, según mi reloj, dejamos de ver su casco, aunque los mástiles rotos siguieron siendo visibles durante un poco más. Luego, hacia el crepúsculo, se levantó un niebla que duró toda la noche. Al día siguiente continuábamos envueltos por la niebla, y el tiempo permanecía calmado.

“Durante cuatro días navegamos a la deriva bajo esta extraña niebla hasta que, al anochecer del cuarto día, llegó a nuestros oídos el murmullo de unos lejanos rompientes. Poco a poco el ruido fue haciéndose más claro y, al poco de la medianoche, pareció que sonaba a ambos lados y en un espacio no muy grande. Las olas levantaron la balsa varias veces y luego nos encontramos en aguas tranquilas, con el ruido de los rompientes a nuestras espaldas.

“Al hacerse de día, vimos que nos encontrábamos en un especie de laguna grande; pero poco vimos de ella en ese momento, pues cerca de nosotros, por detrás, el casco de un gran velero asomó entre la niebla. Como si estuviéramos de común acuerdo, los dos nos postramos de rodillas y dimos gracias a Dios, pues creíamos que era el final de nuestras desventuras. Nos quedaba mucho por aprender.

“La balsa se acercó al barco y gritamos que nos subieran a bordo, mas nadie contestó. Al poco, la balsa rozó el costado del barco y, viendo que de él colgaba un soga, la así y empecé a subir. Pero me costó mucho subir por culpa de un especie de masa gris y viscosa que cubría la soga y que pintaba unas manchas lívidas en el costado del barco.

“Finalmente, llegué a la borda y salté a cubierta. Vi que estaba llena de manchas grises, algunas de las cuales formaban nódulos de varios palmos de altura, pero yo pensaba más en la posibilidad de que a bordo hubiera gente que en lo que veían mis ojos. Grité, pero nadie contestó. Entonces me acerqué a la puerta que había debajo de la cubierta de popa, la abrí y me asomé a su interior. Percibí un fuerte olor a aire enrarecido, por lo que adiviné al instante que allí dentro no había nada vivo y, sabiendo esto, me apresuré a cerrar la puerta, pues de repente me sentí solo.

“Volví al costado por donde había subido a bordo. Mi…, mi amada seguía en la balsa, sentada tranquilamente. Al ver que la estaba mirando desde arriba, me preguntó si había alguien a bordo. Le contesté que el barco parecía abandonado desde hacía mucho tiempo, pero que, si quería aguardar un poquito, buscaría un escalera o algo que pudiera usar para subir a bordo. Luego, un vez juntos, registraríamos todo el barco. Unos momentos después, encontré un escalera de cuerda en el otro extremo del barco. Me la llevé al costado por donde había subido y, al cabo de un minuto, mi amada estaba junto a mí. Juntos exploramos las cabinas y camarotes en la parte de popa, mas en ninguna parte encontramos señales de vida. Aquí y allá, en el interior de las cabinas, encontramos manchas de aquella masa extraña, pero, como dijo mi amada, iba a resultar fácil limpiarlas.

“Al final, convencidos ya de que no había nadie en la popa, nos dirigimos a proa caminando por entre los repugnantes nódulos grises de aquella extraña sustancia. También registramos la parte de proa y averiguamos que, efectivamente, salvo nosotros no había nadie a bordo.

“Ya sin ninguna duda al respecto, volvimos a proa y procedimos a instalarnos tan cómodamente como nos fue posible. Entre los dos pusimos orden y limpiamos dos de las cabinas y después miré si en el barco había algo comestible. No tardé en comprobar que así era y mi corazón dio gracias a Dios por su bondad. Además, descubrí dónde estaba la bomba de agua dulce y, tras repasarla, comprobé que el agua era potable, aunque tenía cierto sabor desagradable.

“Durante varios días permanecimos a bordo del barco, sin tratar de llegar a la playa. Trabajábamos afanosamente para hacer de aquél un lugar habitable. Sin embargo, ya entonces empezábamos a darnos cuenta de que nuestra suerte era aún menos deseable de lo que hubiera cabido imaginar, pues, aunque, como primera medida, rascamos las manchas de aquella sustancia que había en el suelo y las paredes de los camarotes y el salón, en el plazo de veinticuatro horas recuperaban casi su tamaño original, lo cual no sólo nos desalentaba, sino que nos inspiraba un vaga sensación de inquietud.

“Con todo, no estábamos dispuestos a darnos por vencidos, así que volvíamos a poner manos a la obra y no sólo rascábamos la masa, sino que los sitios donde había estado los regábamos profusamente con ácido carbólico, pues en la despensa había encontrado una lata llena. Sin embargo, al final de la semana, la sustancia volvía a presentar toda su fuerza y, además, se había propagado a otros lugares, como si nosotros, al tocarla, hubiéramos permitido que los gérmenes se esparcieran.

“Al despertar en la mañana del séptimo día, mi amada se encontró con que un pequeña porción de la misteriosa sustancia crecía en su almohada, cerca de su cara. Al verlo, se vistió a toda prisa y vino a mí. En aquel momento me encontraba yo en la cocina, encendiendo el fuego para el desayuno.

“Ven conmigo, John”, dijo, y me condujo a popa. Al ver lo que crecía en su almohada, me estremecí y en aquel mismo instante decidimos abandonar en seguida el barco y ver si podíamos instalarnos más cómodamente en tierra firme.

“Rápidamente recogimos nuestras escasas pertenencias y entonces vi que incluso entre ellas había aparecido la masa, pues en uno de los chales de mi amada, cerca del borde, había un poco. Tiré la prenda por la borda, sin decirle nada a ella.

“La balsa seguía en el costado del barco, pero como era demasiado difícil gobernarla, eché al agua un bote pequeño que colgaba de lado a lado de popa y a bordo del mismo nos dirigimos a la playa. Mas al acercarnos a ella, poco a poco me di cuenta de que la vil masa que nos había hecho abandonar el barco empezaba a cubrir todo cuanto había en tierra. En algunos sitios formaba montículos horribles, fantásticos, que casi parecían moverse, como si albergaran algún tipo de vida silenciosa, cuando el viento pasaba sobre ellos. En otras partes tomaba la forma de dedos inmensos, mientras que en otras se limitaba a extenderse, lisa, viscosa y traicionera. En algunos sitios hacía pensar en árboles enanos y grotescos, llenos de nudos y pliegues extraordinarios… Y todo ello se movía a ratos, horriblemente.

“Al principio nos pareció que en toda la costa que había a nuestro alrededor no quedaba ni un solo lugar que no estuviera oculto bajo aquella horrible sustancia; pero más tarde pudimos comprobar que nos equivocábamos, pues al navegar siguiendo la costa, a cierta distancia, vimos un pequeña extensión de algo que parecía arena fina y allí desembarcamos. No era arena. Lo que era no lo sé. Lo único que he podido observar es que sobre ella no crece la masa, mientras que nada más que ésta aparece en todas partes, salvo allí donde esa tierra que parece arena dibuja extraños senderos entre la gris desolación, que es en verdad un espectáculo terrible de ver.

“Es difícil hacerles comprender cómo nos animamos al encontrar un sitio que aparecía absolutamente libre de aquella sustancia. En él depositamos nuestras pertenencias. Luego volvimos al barco para recoger las cosas que parecía que íbamos a necesitar. Entre otras cosas, logré llevarme a tierra una de las velas del barco, con la que construí dos tiendas pequeñas, las cuales, pese a tener un forma muy irregular, cumplían su cometido. En ellas vivíamos y teníamos almacenadas las cosas que necesitábamos, y durante varias semanas todo fue bien, sin que sufriéramos ningún percance digno de señalar. A decir verdad, nos sentíamos muy felices… porque… porque estábamos juntos.

“Fue en el pulgar de la mano derecha de mi amada donde apareció la primera porción de sustancia gris. No era más que un pequeña mancha circular, muy parecida a un lunar gris. ¡Dios mío! ¡Qué temor embargó mi corazón cuando ella me la enseñó! La lavamos entre los dos, rociándola con ácido carbólico y agua. Al día siguiente, por la mañana, volvió a enseñarme la mano. La mancha gris, parecida a un verruga, volvía a ser visible. Durante un rato estuvimos mirándonos en silencio. Luego, todavía sin mediar palabra, nos pusimos a eliminarla de nuevo. Estábamos a la mitad de la operación cuando de pronto mi amada dijo:

“¿Qué es eso que tienes en la cara, amado mío?” Su voz reflejaba inquietud. Alcé la mano para tocarme la cara.

“¡Ahí! Debajo del cabello junto a la oreja. un poco hacia el frente.” Mi dedo se posó en el lugar que me indicaba y entonces lo supe.

“Primero acabemos de curarte el pulgar”, dije. Y ella se sometió sólo porque temía tocarme antes de que se lo hubiese limpiado. Terminé de lavarle y desinfectarle el pulgar y entonces ella hizo lo propio con mi cara. Al terminar, nos sentarnos y estuvimos hablando durante un rato; hablamos de muchas cosas, pues en nuestras vidas acababan de irrumpir pensamientos inesperados y terribles. De pronto, sentimos miedo de algo peor que la muerte. Hablamos de cargar el bote con provisiones y agua y hacernos a la mar; pero por diversas causas éramos impotentes y… la sustancia ya nos había atacado. Decidimos quedarnos y que Dios hiciera con nosotros su voluntad. Nosotros esperaríamos.

“Pasó un mes, dos meses, tres meses, y las manchas iban creciendo, a la vez que aparecían otras. Pero seguíamos esforzándonos por luchar contra el miedo, tanto es así que sus progresos eran lentos, relativamente hablando.

“De vez en cuando nos aventurábamos a volver al barco en busca de cosas que nos hacían falta. Allí comprobamos que la sustancia crecía de modo persistente. Uno de los nódulos de la cubierta principal no tardó en llegar a la altura de mi cabeza.

“Para entonces ya habíamos abandonado toda esperanza de salir de la isla. Nos dábamos cuenta de que, padeciendo de aquel mal, no nos permitirían volver con los demás seres humanos.

“Un vez hubimos llegado a tal conclusión, comprendimos que era necesario vigilar nuestras existencias de alimentos y agua, pues a la sazón no sabíamos cuánto tiempo pasaríamos allí, aunque era posible que fuesen muchos años.

“Esto me recuerda que ya les he dicho que soy un anciano. No es así si nos atenemos a mis años. Pero… pero…

Se interrumpió, pero luego continuó hablando con cierta brusquedad:

—Como decía, sabíamos que teníamos que ir con cuidado con nuestros alimentos, pero ignorábamos que nos quedasen tan pocos. Fue un semana después cuando descubrí que todos los demás depósitos de pan…, que yo suponía llenos…, estaban vacíos, y que, aparte de algunas latas de verduras y carne y algunas otras cosas, no teníamos nada para comer excepto el pan del depósito que yo había abierto.

“Al descubrir esto, decidí hacer algo, lo que pudiese, y traté de pescar en la laguna, pero no lo conseguí. Entonces me sentí un tanto inclinado al desespero, hasta que se me ocurrió que podía probar suerte fuera de la laguna, en mar abierto.

“Aquí pescaba algún que otro pez, pero con tan poca frecuencia que apenas resultaba suficiente para protegernos del hambre que nos amenazaba. Empecé a pensar que nuestra muerte sobrevendría probablemente a causa del hambre y del crecimiento de la sustancia que se había apoderado de nuestros cuerpos.

“En ese estado se encontraban nuestros ánimos cuando el cuarto mes tocó a su fin. Entonces hice un descubrimiento en verdad horrible. Un mañana, poco antes del mediodía, regresé del barco con un pedazo de galleta que quedaba en él y vi que mi amada estaba sentada ante la entrada de la tienda, comiendo algo.

“¿Qué es, amada mía?”, le pregunté en el momento de saltar a tierra. Mas, al oír mi voz, pareció un tanto confundida y, volviéndose, con gesto furtivo arrojó algo hacia el lindero del pequeño claro. Cayó más cerca de lo que ella deseaba y yo, que empezaba a sentir un vaga sospecha, me acerqué y lo recogí. Era un trozo de la sustancia gris.

“Al acercarme a ella con aquello en la mano, se puso pálida como un cadáver y luego se ruborizó.

“Yo me sentía extrañamente aturdido y asustado. “¡Querida mía! ¡Querida mía!”, dije, incapaz de decir nada más. Pero, al oír mis palabras, no pudo resistirlo y rompió a llorar amargamente. Poco a poco, cuando se fue calmando, me confesó que lo había probado el día anterior y que… le había gustado. La obligué a arrodillarse y le hice prometer que no volvería a tocarlo, por grande que fuera nuestra hambre. Después de prometérmelo, me dijo que el deseo de comer de aquello le había sobrevenido de pronto y que, hasta el momento de sentir tal deseo, la sustancia no le había inspirado más que un repulsión infinita.

“Unas horas después, sintiéndome extrañamente desasosegado, y muy consternado por lo que había descubierto, eché a andar por uno de los senderos retorcidos que formaba aquella especie de tierra blanca que parecía arena y que cruzaba la sustancia gris. Ya me había aventurado por allí en otra ocasión, aunque sin llegar muy lejos. Esta vez, hallándome enfrascado en pensamientos que me llenaban de perplejidad, llegué mucho más lejos.

“Súbitamente salí de mi ensimismamiento al oír un ruido extraño y áspero a mi izquierda. Al volverme rápidamente vi que algo se movía entre la masa que había cerca de mí, y que presentaba unas formas extraordinarias. Se balanceaba de un modo precario, como si poseyera vida propia. De pronto, mientras mis fascinados ojos contemplaban aquello, pensé que se parecía de un modo grotesco a la figura de un ser humano deforme. Todavía estaba pensando en ello cuando se oyó un ruido desagradable, como si algo se estuviera rasgando, y vi que uno de los brazos, que más bien parecían ramas, se estaba despegando de las masas grises que lo rodeaban y acercándose a mí. La cabeza… una especie de bola gris sin forma definida, se inclinó hacia mí. Me quedé allí parado como un estúpido y el brazo repugnante me rozó la cara. Proferí un grito de terror y retrocedí apresuradamente unos pasos. En mis labios notaba un sabor dulzón. Pasé la lengua por ellos y al instante sentí que me embargaba un deseo inhumano. Me volví y cogí un puñado de sustancia. Luego más Y… más. Mi deseo era insaciable. Mientras devoraba la sustancia, el recuerdo del descubrimiento de la mañana penetró en el laberinto de mi cerebro. Dios lo había enviado. Tiré al suelo el fragmento que tenía en la mano. Luego, totalmente abatido y sintiéndome horriblemente culpable, regresé al pequeño campamento.

“Creo que en cuanto puso sus ojos en mí, ella lo adivinó, merced a alguna intuición maravillosa que el amor debía de haberle dado. Su comprensión silenciosa hizo que me resultara más fácil confesarle mi repentina flaqueza, aunque omití decirle la cosa extraordinaria que había ocurrido antes. Deseaba ahorrarle todo terror innecesario.

“Mas lo que había descubierto resultaba intolerable y hacía nacer un terror incesante en mi cerebro, pues no me cabía la menor duda de que había presenciado el fin de uno de los hombres que habían llegado a la isla en el barco que estaba en la laguna. Y en aquel fin monstruoso había presenciado el nuestro propio.

“En lo sucesivo nos abstuvimos de aquel alimento abominable, aunque el deseo de comerlo se nos había metido en la sangre. Sin embargo, nuestro temible castigo era inminente, pues día a día, con un rapidez monstruosa, la sustancia fangosa iba apoderándose de nuestros pobres cuerpos. Materialmente no podíamos hacer nada para detenerla, y así…, nosotros… que habíamos sido humanos, nos convertimos en… Bueno, cada día importa menos. Sólo…, sólo que habíamos sido hombre y doncella.

“Y cada día resulta más terrible la lucha por resistirse al hambre, al deseo lujurioso de comer esa horrible sustancia.

“Hace un semana terminamos la galleta, y desde entonces he pescado tres peces. Me encontraba pescando aquí esta noche cuando vuestra goleta surgió de entre la niebla y casi se me echó encima. Entonces los llamé. El resto ya lo conocen. Y que Dios los bendiga por su bondad para con un par de pobres almas proscritas.

Se oyó el ruido de un remo al sumergirse…, luego el de otro. Después…, la voz habló de nuevo y por última vez, atravesando la niebla que la envolvía, fantasmal y lúgubre:

—¡Que Dios los bendiga! ¡Adiós!

—¡Adiós! —gritamos al unísono con voz ronca y el corazón rebosante de emociones.

Miré a mi alrededor y me di cuenta de que empezaba a amanecer. El sol lanzó un rayo aislado sobre el mar oculto; la luz mortecina perforó la niebla y con un fuego melancólico iluminó la barca que se alejaba. Aunque no muy claramente, vi algo que cabeceaba entre los remos. Me hizo pensar en un esponja…, un esponja grande y gris que movía la cabeza arriba y abajo… Los remos continuaron moviéndose. Eran grises… Igual que la barca… Y mis ojos buscaron inútilmente el lugar donde la mano se unía al remo. Mi mirada volvió rápidamente a la… cabeza. Se inclinaba hacia delante cuando los remos se movían hacia
atrás a causa del golpe. Luego los remos se hundieron, la barca salió de la zona iluminada y la…, la cosa se perdió de vista en medio de la niebla, sin dejar de cabecear.

* * *

William Hope Hodgson nació el 15 de noviembre de 1877 en Blackmore End, Essex, Inglaterra y falleció en abril de 1918 en Ypres, Bélgica.

Novelas: The Boats of the “Glen Carrig” (1907), The House on the Borderland (1908), The Ghost Pirates (1909), The Night Land (1912), The Dream of X (1912) (un resumen de 20000 palabras de la novela The Night Land), Captain Dang (inconclusa).

Cuentos: “The Goddess of Death” (1904), “Terror of the Water-Tank” (1907), “Bullion” (1911), “The Mystery of the Water-Logged Ship” (1911), “The Ghosts of the Glen Doon” (1911), “Mr. Jock Danplank” (1912), “The Mystery of Captain Chappel” (1917), “The Home-Coming of Captain Dan” (1918), “Merciful Plunder” (1925), “The Haunting of the Lady Shannon” (1975), “The Heathen’s Revenge” (1988), “A Tropical Horror” (1905), “The Voice in the Night” (1907), “The Derelict” (1912), “Eloi Eloi Lama Sabachthani” (“The Baumoff Explosive” in 1919), “The Shamraken Homeward-Bounder”, “Out of the Storm”, “The Albatross”, “The ‘Prentices’ Mutiny”, “The Island of the Crossbones”, “The Stone Ship”, “The Regeneration of Captain Bully Keller”, “The Mystery of Missing Ships”, “We Two and Bully Dunkan”, “The Haunted Pampero”, “The Real Thing: ‘S.O.S.'”, “Jack Grey, Second Mate”, “The Smugglers”, “In the Wailing Gully”, “The Girl with the Grey Eyes”, “Kind, Kind and Gentle Is She”, “A Timely Escape”, “The Homecoming of Captain Dan”, “On the Bridge”, “Through the Vortex of a Cyclone”, “A Fight with a Submarine”, “In the Danger Zone”, “Old Golly”, “Demons of the Sea”, “The Wild Man of the Sea”, “The Habitants of Middle Islet”, “The Riven Night”, “The Heaving of the Log”, “The Sharks of the St. Elmo”, “Sailormen”, “By the Lee”, “The Captain of the Onion Boat”, “The Sea-Horses”, “The Valley of Lost Children”, “Date 1965: Modern Warfare”, “My House Shall Be Called the House of Prayer”, “Judge Barclay’s Wife”, “How the Honorable Billy Darrell Raided the Wind”, “The Friendship of Monsieur Jeynois”, “The Inn of the Black Crow”, “What Happened in the Thunderbolt”, “How Sir Jerrold Treyn Dealt with the Dutch in Caunston Cove”, “Jem Binney and the Safe at Lockwood Hall”, “Diamond Cut Diamond with a Vengeance”, “The Room of Fear”, “The Promise”.

Historias del Mar de los Sargazos: “From the Tideless Sea Part One” (1906), “From the Tideless Sea Part Two: Further News of the Homebird” (1907), “The Mystery of the Derelici (1907), “The Thing in the Weeds” (1912), “The Finding of the Graiken” (1913), “The Call in the Dawn” (“The Voice in the Dawn” en 1920),

Historia de Carnacki: “The Thing Invisible” (1912), “The Gateway of the Monster” (1910), “The House Among the Laurels” (1910), “The Whistling Room” (1910), “The Searcher of the End House” (1910), “The Horse of the Invisible” (1910), “The Haunted Jarvee” (1929), “The Find” (1947 ), “The Hog” (1947).

Historias del Capitán Jat: “The Island of the Ud” (1912), “The Adventure of the Headland” (1912).

Historias del Capitán Gault: “Contraband of War” (1914), “The Diamond Spy” (1914), “The Red Herring” (1914), “The Case of the Chinese Curio Dealer” (1914), “The Drum of Saccharine” (1914), “From Information Received” (1914), “The German Spy” (1915), “The Problem of the Pearls” (1915), “The Painted Lady” (1915), “The Adventure of the Garter” (1916), “My Lady’s Jewels” (1916), “Trading with the Enemy” (1916), “The Plans of the Reefing Bi-Plane”.

Historias de D.C.O. Cargunka: “The Bells of the Laughing Sally” (1914), “The Adventure with the Claim Jumpers” (1915).

Colección de cuentos cortos seleccionados: Carnacki, the Ghost-Finder (1913), Men of the Deep Waters (1914), The Luck of the Strong (1916), Captain Gault, Being the Exceedingly Private Log of a Sea-Captain (1917), Carnacki, the Ghost-Finder (1947) .

Poemas: “Amanda Panda”, “Beyond the Dawning”, “Billy Ben”, “Bring Out Your Dead”, “The Calling of the Sea”, “Down the Long Coasts”, “Eight Bells”, “Grey Seas are Dreaming of My Death”, “The Hell! Oo! Chaunty”, “I Come Again”, “I Have Borne My Lord a Son”, “Listening”, “Little Garments”, “Lost”, “Madre Mia”, “Mimosa”, “The Morning Lands”, “My Babe, My Babe”, “Nevermore”, “The Night Wind”, “O Parent Sea”, “The Pirates”, “The Place of Storms”, “Rest”, “The Ship”, “The Sobbing of the Freshwater” (1912), “The Song of the Great Bull Whale” (1912), “Song of the Ship”, “Speak Well of the Dead”, “Storm”, “Thou Living Sea”, “To My Father”, “The Voice of the Ocean”, “Shoon of the Dead”, “Who Make Their Bed in Deep Waters”.

Colecciones de poesía: The Calling of the Sea (1920, publicación póstuma), The Voice of the Ocean (1921, publicación póstuma), Poems of the Sea (1977, poemas previamente publicados), The Lost Poetry of William Hope Hodgson (2005, incluye 43 poemas no publicados previamente).

Zeitgeist: Addendum (Zeitgeist: Agregado)

Zeitgeist: Addendum (2008) es la segunda película del movimiento Zeitgeist, dirigida por Peter Joseph. Se ocupa del analizar el funcionamiento del sistema monetario mundial y del dinero como institución, el papel que juegan los bancos, las corporaciones y los gobiernos, y explica que la inflación y los intereses son efectos deseados y fundamentales para que todo siga su curso. Asimismo afirma que la corrupción es algo funcional al sistema. También analiza la tecnología, la energía, el transporte, el trabajo, la automatización, el incentivo y la educación.

“Estar bien ajustado a una sociedad profundamente enferma no es una medida de salud.” Jiddu Krishnamurti (1895-1986)

“Nadie vive más esclavizado que aquellos quienes falsamente creen ser libres.” Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832)

Matemáticamente los impagos y las bancarrotas son literalmente parte integral del sistema, y siempre existirán los pobres bolsillos de la sociedad que sufrirán la peor parte del mismo.

El dinero se crea de la deuda. Pero si el dinero solo puede crearse a base de préstamos ¿cómo puede la sociedad llegar a estar algún día libre de deudas? No puede, y de eso se trata.

La deuda es el arma utilizada para conquistar y esclavizar sociedades, y los intereses son su munición principal.

“Hay dos formas de conquistar y esclavizar a una nación, una es con la espada, la otra es con la deuda.” John Adams (1735-1826)

El testimonio de John Perkins, ex Jefe de Economía de Chas. T. Main Inc. y autor de “Confesiones de un sicario económico” (Confessions of an Economic Hit Man, 2004), donde repasa las acciones que llevaron a cabo las corporaciones más poderosas de los EEUU en particular contra los gobiernos de países del Tercer Mundo, cuando éstos tomaban la decisión de nacionalizar el petróleo o la tierra para sus habitantes perjudicando los intereses de EEUU: en Irán (1953) cuando Mossadegh fue elegido democráticamente presidente, en Guatemala (1954) durante la presidencia de Jacobo Arbenz Guzmán (es derrocado por un golpe de estado armado por la CIA), en Ecuador (1981) durante la presidencia de Jaime Roldós (muere en un accidente aéreo), en Panamá (1981) durante la presidencia de Omar Torrijos (muere en un accidente aéreo), en Venezuela Hugo Chávez es electo en 1998, en 2002 se lleva a cabo un intento de golpe de estado pero la gente lo apoyó, en Irak (2003) con el derrocamiento de Saddam Hussein.

Perkins dice que el mecanismo que llevan a cabo las corporaciones de EEUU para imponer sus condiciones es: primero envían a los sicarios económicos para corromper al presidente, si no acepta, envían a los chacales para derrocarlo o asesinarlo, si aún así no se logra el cometido, entonces el ejército estadounidense invade el país. Luego tienen que reconstruir el país que destruyeron, y para ello están las compañías constructoras (como Halliburton) cuyos dueños son ellos mismos.

¿Quién es el emperador de este imperio que crean? La corporatocracia, el grupo de hombres que dirigen las grandes corporaciones y realmente actúan como el emperador de este imperio. Su objetivo es maximizar los beneficios sin importar el costo social o medioambiental.

Este proceso de manipulación por parte de la corporatocracia mediante el uso de la deuda, el soborno y el derrocamiento político se llama globalización.

En 2007 el Departamento de Defensa de EEUU recibió 161.800 millones de dólares para la llamada “guerra global contra el terrorismo”. Según el Centro Nacional de Antiterrorismo de EEUU, en 2004 apenas 1907 personas murieron internacionalmente por actos terroristas. De ese número 68 eran estadounidenses. Usando este número como media general, lo que es extremadamente generoso, es interesante notar que el doble de gente muere de alergia a los maníes al año que por actos terroristas. Al mismo tiempo la causa principal de muerte en los EEUU son las enfermedades coronarias, que matan a unas 450.000 personas al año. Y en 2007 la asignación de fondos gubernamentales para la investigación de este problema fue de unos 3.000 millones. Esto significa que en 2007 el gobierno gastó 54 veces más para evitar el terrorismo que para prevenir la enfermedad que mata 6600 veces más gente anualmente que el terrorismo.

“Codicia y competencia no son el resultado del inmutable temperamento humano… la codicia y el miedo a la escasez, en realidad se crean y se amplifican… la consecuencia directa es que tenemos que luchar con los demás para sobrevivir.” Bernard Liertaer, fundador del sistema monetario de la Unión Europea.

El testimonio de Jacque Fresco, diseñador industrial e ingeniero social, director del “Proyecto Venus”, hablando acerca de la puesta en marcha de una economía basada en recursos, cambiando el paradigma del sistema monetario actual.

Eficiencia, sostenibilidad y abundancia son enemigos del beneficio. Es el mecanismo de la escasez lo que aumenta los beneficios.

Los productos se producen según el dinero que puedes dar. Si hay un problema en la sociedad pero resolverlo no va a dar dinero, no se resolverá.

Finalmente la película propone “Acciones para la transformación social”:

1. Exponer el fraude bancario. Citibank, JP Morgan, Chase y Bank of America son los controladores más poderosos dentro del corrupto sistema de la Reserva Federal. Es hora de boicotear estas instituciones. Si tiene una cuenta bancaria o una tarjeta de crédito de cualquiera de ellos, mueva su dinero a otro banco. Si tiene una hipoteca, refinánciela con tro banco. Si tiene acciones, véndalas. Si trabaja para ellos, renuncie. Este gesto expresará desprecio por el verdadero poder detrás del cartel de la banca privada conocido como la Reserva Federal. Y creará conciencia sobre el fraude del sistema bancario por sí mismo.

2. Apague el noticiero televisivo. Visite las agencias de noticias independientes que han surgido en internet para informarse. CNN, NBC, ABC, FOX y todas las demás presentan las noticias prefiltradas para mantener el status quo. Con cuatro corporaciones poseyendo la mayoría de los más importantes medios de comunicación, la información objetiva es imposible. Esta es la verdadera maravilla de internet. Y el sistema ha perdido control debido a este libre flujo de información. Debemos proteger siempre internet, pues ahora, es nuestra verdadera salvación.

3. Nunca te permitas, ni a ti, ni a tu familia, ni a cualquiera que conozcas, que jamás se una al ejército. Es una institución obsoleta que se usa actualmente exclusivamente para mantener un sistema que ya no es relevante. Los soldados estadounidenses en Irak trabajan para corporaciones estadounidenses, no para el pueblo. La propaganda nos fuerza a creer que la guerra es natural y que el ejército es una institución honorable. Bueno, si la guerra es natural ¿por qué hay 18 suicidios por día de veteranos estadounidenses que tienen trastornos por stress postraumático? Si nuestros soldados, hombres y mujeres, son tan honorables ¿por qué el 25 % de los indigentes son veteranos?

4. Deja de apoyar a las compañías de energía. Si vives en un chalet, quítate de la red. Investiga todos los medios para hacer tu hogar autosuficiente con energía limpia. Energía solas, por viento y otras formas de energía renovables ahora son realidades accesibles al consumidor, y considerando el costo creciente e interminable de las energías tradicionales, probablemente será una inversión más barata con el paso del tiempo. Si conduce, use el auto más pequeño que pueda y considere usar una de las tantas tecnologías de conversión que permitan a su auto ser un híbrido, eléctrico o que funcione con cualquier otra cosa que no sea el combustible del sistema.

5. Rechace el sistema político. La ilusión de la democracia es un insulto a nuestra inteligencia. En un sistema monetario, no existe algo como la verdadera democracia, y nunca existió. Tenemos dos partidos políticos poseídos por los mismos grupos de presión corporativos. Están situados en sus posiciones por las corporaciones, con una popularidad artificialmente proyectada por sus medios de comunicación. En un sistema de corrupción sistémico, el cambio de personal cada par de años tiene poca relevancia. En vez de simular que el juego político tiene un significado real, concentra tu energía en cómo trascender este sistema fallido.

6. Únete al movimiento. Entra en thezeitgeistmovement. com y ayúdanos a crear mayor movimiento masivo para el cambio social que jamás se haya visto. Debemos movilizar y educar a todos sobre la corrupción inherente de nuestro actual sistema mundial, junto con la única solución verdaderamente sostenible, declarando todos los recursos naturales del planeta como una herencia común a toda la gente, mientras que informamos a todos sobre el estado real de la tecnología y cómo podemos ser todos libres si el mundo trabaja unido en lugar de pelear.

La elección es tuya.

Puedes seguir siendo un esclavo del sistema financiero y miras las continuas guerras, crisis e injusticias en todo el mundo, mientras te distraes con distracciones banales y basura materialista, o puedes enfocar tu energía en un cambio verdadero, significativo y permanente cambio global que tenga la capacidad realista de sostener y liberar a todos los humanos sin dejar a nadie atrás.

Pero al final, el cambio más importante primero debe ocurrir dentro de ti.

La verdadera revolución es la revolución de la conciencia, y cada uno de nosotros, primero tiene que eliminar el ruido materialista que nos divide y que nos han condicionado a creer que era real, mientras lo descubrimos, lo amplificamos y lo reajustamos con la señal proveniente de nuestra verdadera unión empírica.

Depende de ti.

“Lo que estamos intentando aquí en todos estos debates y charlas es ver si podemos o no llevar a cabo una transformación radical de la mente. No aceptando las cosas como son… sino… comprendiéndolas, analizándolas, examinándolas, entregando su corazón y su mente en cada cosa que quieran descubrir. Una forma diferente de vivir. Pero eso depende de cada uno y de nadie más. Porque en esto no hay profesor, ni alumno, no hay líder, no hay gurú. No hay maestro, no hay salvador. Ustedes mismos son el profesor y el alumno, son el maestro, el gurú, el líder. ¡Ustedes son todo! Y… entender es transformar lo que es.” Jiddu Krishnamurti (1895-1986)

La película completa está aquí:

Zeitgeist: The Movie (Zeitgeist: la película)

Zeitgeist: la película (2007) es un excelente documental de 118 minutos de duración de origen estadounidense. Fue escrito, dirigido y producido por Peter Joseph (alguien cuyo nombre sería un seudónimo). Es el primero de tres films al que le han seguido Zeitgeist: Addendum (2008) y Zeitgeist: Moving Forward (2011). No fue estrenado comercialmente en cines sino en Google Videos. Si bien no hay información exacta se estima que cincuenta millones de personas han visto los tres films.

Zeitgeist es una palabra en alemán que significa “el espíritu de la época” y hace alusión al estado de situación mundial en materia política y económica.

*

Con una realización y montaje que aprovecha material documental y algunos recursos del video clip, la película no ahorra juicios de valor para criticar negativamente el poder de los mitos desde la antigüedad hasta hoy, su utilización para manejar a las personas, así como la historia que se ocultaría detrás de los atentados a las Torres Gemelas y las excusas que EEUU habría utilizado para justificar su criminal política exterior.

Algunos de los conceptos que se dicen en el film son los siguientes:

Cuanto más empiezas a investigar, lo que pensamos que entendemos, de dónde venimos, y lo que pensamos que estamos haciendo, empiezas a ver que nos han mentido.

Hemos sido engañados por cada institución.

¿Qué te hace pensar por un minuto que las instituciones religiosas sean las únicas que nunca se les ha tocado? Las instituciones religiosas de este mundo están en el fondo de la suciedad. Las instituciones religiosas de este mundo han sido creadas por las mismas personas que te han dado tu gobierno, tu educación corrompida, quienes te imponen sus agrupaciones bancarias. Porque a nuestros dirigentes les importa un bledo ni tú, ni tu familia.

Todo lo que les importa es lo que siempre les ha importado, es decir, el control de todo el maldito mundo. Nos han alejado de la verdad y la presencia divina en el universo que los hombres han llamado Dios. No sé lo que es Dios, pero sí sé lo que no es, y a menos que no estés preparado para ver la verdad completa, a donde quiera que vayas, a cualquiera que te guíe, si quieres mirar a otro lado o si quieres quedarte con lo que estás más cómodo entonces en algún punto descubrirás que te estás metiendo en un lío con la justicia divina.

Cuanto más te educas más entiendes de dónde vienen las cosas y más obvias se vuelven, y empiezas a ver mentiras en todos lados. Tienes que conocer la verdad e investigar la verdad, y la verdad te hará libre.

“Ellos deben hallarlo difícil… aquellos que han tomado la autoridad como la verdad, en vez de la verdad como la autoridad.” G. Masssey, Egiptólogo.

1. LA MÁS GRANDE HISTORIA JAMÁS CONTADA

La coincidencia de que Atís de Frigia, Krishna de la India, Dionisos, Mitra de Persia y Jesús hayan nacido un 25 de diciembre de una virgen, sus nacimientos fueran anunciados por una estrella en el Este, hayan sido adorados por tres reyes, hayan sido maestros a los 12 años, a los 30 bautizados dando comienzo a su ministerio, hayan tenido 12 discípulos que viajaron con ellos, hayan hecho milagros, hayan sido llamados “la Luz”, “El Cordero de Dios”, que luego de haber sido traicionados fueran crucificados, que hayan estado muertos durante tres días y que hayan resucitado.

2. TODO EL MUNDO ES UN ESCENARIO

Un mito es una idea que, aunque siendo popularmente creída, es falsa.
En un sentido más profundo, en el sentido religioso, el mito sirve como una historia que orienta y conmueve a la gente. El enfoque del mito no es la relación de la historia con la realidad, sino con su función.
Una historia no puede funcionar, a menos que sea creída por la comunidad o la nación.

No es tema de debate que algunos tengan el mal gusto de cuestionar la veracidad de tal historia sagrada. Los guardianes de la fe no entran en debate con ellos. Ellos ignoran o denuncian como blasfemo al que la cuestione.

3. NO PRESTES ATENCIÓN A LOS HOMBRES DETRÁS DE LA CORTINA

EEUU entra en guerra en la Primera Guerra Mundial a raíz un supuesto ataque al buque de pasajeros “Lusitania”.
Segunda Guerra Mundial: el 7 de diciembre de 1941 Japón bombardea a la flota estadounidense anclada en Pearl Harbor.
Hubo un ataque de barcos de Vietnam del Norte a barcos destructores de EEUU en el Golfo de Tonkin que nunca sucedió, dando comienzo a la intervención estadounidense en Vietnam.

Lo que sucedió el 11 de septiembre de 2001 fue la excusa para dos guerras: contra Irak y Afganistán.
Y para una tercera guerra: contra ti. Para destruir tus libertades civiles y limitar tu capacidad de luchar contra lo que viene: la sanción del “Acta Patriótica”, “Seguridad de la Nación”, “Acta de Tribunales Militares” y otras legislaciones.

En febrero de 1933 Hitler hizo incendiar el parlamento alemán, el Reichstag culpando a los terroristas comunistas. Luego aprobó el “Enabling Act” que erradicaba la Constitución alemana destruyendo las libertades de las personas. Luego llevó a cabo guerras preventivas para salvaguardar la seguridad de la nación.

Si quieres destruir una zona ¿cómo lo haces? Hay dos maneras: puedes ir y bombardearla, pero eso no es muy eficiente.
Lo que haces es tratar de hacer que la gente de la zona se mate entre ellos y destruyan su propio terreno, sus propias granjas, y eso es lo que se ha hecho en esa zona. La manera que destruyes a un oponente es hacer que se destruya a sí mismo dividiendo sus rangos contra ellos mismos. Entonces alimentas a ambos lados, tienes agentes alimentando ambos lados, inflamando ambos lados. Y se eliminan entre ellos.
Y ya es hora que algunos de nosotros despertemos a esta realidad, que entendamos que la gente que trata de mantener imperios y crear imperios, lo hacen manipulando a la gente que tratan de conquistar.

* * *

Aquí está la película completa en You Tube:

The Kyoto Connection, música

The Kyoto Connection es un proyecto de música gratuita de Facundo Arena. Buena música electrónica con influencias orientales. En su sitio cuentan que han tenido más de 50.000 descargas de sus discos a nivel mundial.

The Kyoto Connection es Facundo Arena (teclados), Laura Lang (voces), Jesica Rubino (violín, voces), y Rodrigo Trado (batería).

Su sitio desde donde se pueden descargar gratis todas sus músicas es thekyotoconnection.com

Discografía: The First Voyage (2006), The Second Voyage (2008), Out of Japan (EP), No Headphones Required (2010), Father/Son (2011).

Alice in Chains / Rain When I Die (Va a llover cuando yo muera)

¿Ella está dispuesta a conocer mi frustración?
Lo que está deslizándose dentro, castración lenta
Soy un enigma tan fuerte, vos no podés quebrarme
Ella vino aquí para tratar, para tratar de tomarme

¿Dijo mi nombre?
Pienso que va a llover
Cuando yo muera

¿Fue algo que dije, que se llevó a cabo en mi contra?
No hay vida en el camino, escalando lentamente
Atrapada en hielo ella mira fijamente, mira fijamente la nada
Puedo ayudarla pero no lo haré, ahora ella me odia

¿Dijo mi nombre?
Pienso que va a llover
Oh, cuando yo muera

Ella no me dejará esconder
No quiere que yo llore

Me mantendrá sobre el pasto, tratando de conectarme a tierra
Lentamente perdona mi mentira, mintiendo para salvarme
Ella podría amarme otra vez, o me odiará
Probablemente no, sé por qué, no puedo explicarme

¿Dijo mi nombre?
Pienso que va a llover
Cuando yo muera

(De Dirt, 1992, traducción propia)

Is she ready to know my frustration? / What she slippin’ inside, slow castration / I’m a riddle so strong, you can’t break me / Did she come here to try, try to take me // Did she call my name? / I think it’s gonna rain / When I die // Was it something I said, held against me? / Ain’t no life on the run, slowly climbing / Caught in ice so she stares, stares at nothing / I can help her but won’t, now she hates me // Did she call my name? / I think it’s gonna rain / Oh, when I die // She won’t let me hide / She don’t want me to cry // Will she keep on the ground, trying to ground me / Slowly forgive my lie, lying to save me / Could she love me again, or will she hate me / Prob’ly not, I know why, can’t explain me // Did she call my name? / I think it’s gonna rain / Oh, when I die

Los integrantes originales eran Layne Staley (voz, muerto por sobredosis en 2002), Mike Starr (bajo, dejó la banda en 1993, falleció en 2011), Sean Kinney (batería), Jerry Cantrell (guitarra).

Discografía: Facelift (1990), Dirt (1992), Alice in Chains (1995). Luego la banda volvió a reunirse ya con otros miembros y grabó Black Gives Way to Blue (2009).

Mario Carretero, Karina Solcoff, Daniel Valdez / La conformidad

(De Mario Carretero, Karina Solcoff, Daniel Valdez. Psicología, Aique Grupo Editor, Buenos Aires, 1ª edición, 1ª reimpresión, 2004, pp. 169-173)

La conformidad consiste en la modificación de una posición ya asumida por el sujeto en una dirección aceptada por otro o por un grupo. En este proceso, el sujeto ya tiene un juicio o norma establecido y lo modifica, adaptándolo a los juicios de otro (generalmente, un grupo) como consecuencia de la presión real o simbólica ejercida por éste.

Asch y el estudio de la conformidad

Solomon Asch es un psicólogo social iniciador de los trabajos experimentales sobre conformidad. En la década de 1950 estudió la influencia de la presión grupal en la modificación de juicios establecidos. Para ello realizó, entre otros, el siguiente estudio.

Se le propone al participante una prueba sobre percepción visual. El participante ignora que, en realidad, se trata de un estudio sobre conformidad. Otros ocho sujetos, cómplices del investigador, participan de la prueba simulando ser también sujetos experimentales.

Se muestra a los participantes dieciocho pares de tarjetas similares a las de la figura de la página siguiente.

Ellos deben responder cuál de las tres líneas de la tarjeta de la derecha es igual a la de la tarjeta de la izquierda. Los turnos se organizan de manera tal que el sujeto experimental siempre es el último o el penúltimo en responder. Cada participante va respondiendo en voz alta a su turno. De manera deliberada, la tarea es fácil y la respuesta es obvia.

Ante las primeras presentaciones de los pares de tarjetas, las respuestas de los cómplices son correctas. Pero, hacia la tercera presentación aproximadamente, el sujeto que responde primero (un cómplice del experimentador) emite una respuesta evidentemente errónea. También lo hace el segundo sujeto, el tercero (también cómplices) y así sucesivamente.

Se evalúan los juicios del sujeto experimental cuando los ocho cómplices del experimentador emiten respuestas incorrectas en doce de los dieciocho ítems.

La conformidad en el laboratorio: cuestiones importantes

El estudio de Asch mostró un alto porcentaje de conformidad en las respuestas de los participantes: aproximadamente, un tercio de las personas daban respuestas incorrectas a pesar de que sabían la respuesta adecuada. Los participantes daban respuestas conformes a las emitidas por los ocho cómplices en la tercera parte de los ejercicios cuando éstos mostraban unanimidad en la respuesta incorrecta. Uno de cada tres participantes se conformaron, es decir, modificaron su respuesta como consecuencia de la presión que ejercieron las respuestas del grupo sobre su propia convicción.

Para estar en sintonía con el resto del grupo, el sujeto modifica su respuesta aunque la considere correcta.. Como puede observarse, la tarea es tan sencilla y la respuesta tan obvia que deja en evidencia la conformidad de los sujetos. Si se tratara de un problema más ambiguo, posiblemente el acuerdo en las respuestas incorrectas podría atribuirse a la dificultad de la respuesta. Ahora bien, si eso ocurre en situaciones cuya respuesta es tan clara, ¿qué ocurre cuando los problemas son menos claros, menos obvios, más difíciles?

La conformidad en la vida real: cuestiones importantes

Los problemas que las personas enfrentan en la vida cotidiana son mucho más complejos que el planteado en el experimento original de Asch. Diferentes trabajos continuaron en esa dirección introduciendo variaciones. Esos primeros trabajos fueron realizados en el contexto de la posguerra, una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). La preocupación de muchos científicos, consecuentes con ese momento histórico, se dirigía al estudio de los fenómenos sociales y a las formas que adopta la presión social sobre el comportamiento, los valores y las creencias de los individuos.

Si la finalidad de Asch era, en su momento, mostrar cómo los sujetos actúan de manera autónoma y son capaces de defender sus puntos de vista, sus valores y sus convicciones, su investigación reveló que no siempre es así. Muchos estudios posteriores confirmaron estos resultados.

De los estudios se puede inferir que, si bien la cantidad de participantes incrementa la influencia ejercida, existe otro factor importante: la unanimidad. Es decir que si los participantes están de acuerdo, el consenso entre ellos -más que la cantidad- es lo que determina la conformidad. Por ejemplo, si la persona percibe que otro sujeto se opone a la mayoría, es probable que esta persona no actúe conforme a la mayoría que si encuentra una opinión adoptada por todo el grupo en forma unánime. La conformidad se incrementa de acuerdo con la dificultad de la tarea, y también cuando los participantes consideran que existe una respuesta objetivamente correcta. Al contrario, cuando lo que se pide es una opinión o una preferencia, la conformidad disminuye. El psicólogo estadounidense Richard Crutchfield se apoyó en el experimento de Asch para estudiar la conformidad. Sin utilizar cómplices, analizó situaciones en las que los participantes no tenían contacto cara a cara. Pudo observar que la conformidad disminuye en las comunicaciones indirectas y anónimas, porque en ellas la presión sobre los sujetos es menor.

Influencia pública e influencia privada

Algunas justificaciones que dieron los sujetos después de participar de la experiencia de Asch fueron los siguientes:

* No querían “arruinar” el experimento dando una respuesta diferente de la de los demás.

* Querían agradar al experimentador, dando una buena imagen y cumpliendo con sus expectativas.

* Algunos dudaban de su percepción adecuada, creyendo que, tal vez, desde su posición se veía distinto o su vista podía estar cansada.

* Querían ser iguales a los demás, no querían parecer “distintos”, “inferiores” o “que los tomaran por tontos”.

En algunos casos, los sujetos dudaron realmente de la respuesta, en otros admitían que había una diferencia entre las respuestas que dieron en público y lo que realmente creían en privado. En general, en los trabajos sobre conformidad se pueden observar cuatro grandes patrones de influencia:

1. Interiorización. El sujeto realiza un cambio tanto en el plano público como en el privado (“Creía que Z pero creo que X, como dicen todos”).

2. Complacencia. El cambio se produce en el plano público pero no en el privado (“Dije X como dijeron todos, pero pienso Z”).

3. Conversión. El sujeto realiza un cambio en el plano privado y no se manifiesta en el plano público (“Manifiesto Z pero pienso X como todos”).

4. Independencia. No se produce un cambio en ninguno de los dos planos (“Pienso Z y digo Z a pesar de lo que dicen todos”).

¿Por qué nos conformamos?

En algunas circunstancias, las personas tienden a adoptar una posición conformista. Existen determinadas condiciones que facilitan la conformidad, y que se agrupan en dos grandes tipos:

* Conformidad normativa. La necesidad de ser aceptado o aprobado por los otros está en la base de la conformaidad normativa. La búsqueda de confirmación o aprobación social indica una preocuación por causar una buena impresión en los otros y evitar su rechazo. En ese caso, se identifica a los otros como fuentes de recompensa, castigo, aceptación o rechazo.

* Conformidad informativa. La necesidad de estar en lo cierto, de no equivocarse constituye la base de la conformidad informativa. La búsqueda de certeza señala una preocupación por las fuentes de información que pueden reducir la incertidumbre. Así, los otros son percibidos como modelos de comparación que ayudan a resolver el conflicto frente a una situación de ambigüedad o incertidumbre.

Ambos tipos de influencia, normativa e informativa, pueden presentarse de manera conjunta o complementaria. En definitiva, manifiestan una misma condición la dependencia respecto del juicio de los otros. Por ejemplo, muchas veces las personas necesitan estar en lo correcto para cumplir con las expectativas de su grupo y no ser rechazados. En ese caso, ambas necesidades confluyen para dar como resultado una conducta o actitud conformista.

La conformidad no es en sí misma una conducta negativa o positiva, ya que depende de las circunstancias de que se trate. Es importante acordar con las normas sociales que regulan las actividades de las personas en una sociedad, por ejemplo, hacer una fila para entrar a un cine o respetar las luces del semáforo para avanzar en concordancia con lo que hacen los otros transeúntes. Esto hace que las conductas propias y ajenas no resulten imprevisibles y caóticas. Para ello, es necesario conformarse a las normas grupales. También nos brinda seguridad saber que los otros se manejan de igual manera y respetan los acuerdos para conducirse en una sociedad.

Sylvina Walger / De ‘Los Beverly ricos’ a Elliot Ness

(Publicado en Perfil, 23.10.2011)

Uno vino del norte cálido, la pareja en cambio se largó desde el frío aunque sin el suspenso de John Le Carré. El del norte llegó dispuesto no sólo a llenarse los bolsillos sino a pasarla muy pero muy bien. Y salvo algunos tristes tropiezos, lo logró. Hablamos de Carlos Menem.

La pareja llegó con las características del hielo. Frialdad y una supercuidada intimidad. También vinieron a llenarse los bolsillos y desdeñaron el hedonismo. Pero no se quedaron ahí, los imbuía un espíritu fundacional. La Argentina volvería a existir en el relato que divulgarían Néstor y Cristina.

Hasta ahora, a menos que Néstor resucite, se puede decir que van saliendo victoriosos. El relato que construyeron, basado en una prodigiosa cantidad de mentiras, conquistó el alma de nuestra juventud. Los que somos más viejos sabemos que todo pasa, hasta las dictaduras fascistas que nos pretenden imponer. Y que los entusiastas jóvenes de hoy renegarán mañana de semejante “construcción del relato”. Sólo que en vez de hacerlo desde un simpático chalecito en el Conurbano, negarán la historia desde un departamento sin gracia del gélido Puerto Madero.

Es imposible imaginar dos cosas más diferentes que la cultura que rodeó a Carlos Menem, de la que cultivaron los Kirchner. Es un equivalente de la distancia que va del “cabarute” a Horacio González.

La década menemista se caracterizó –entre otras menudencias– por la exhibición ostentosa y trasnochada de símbolos de estatus. Los dos primeros años K remitían a una película de los años 40. Puro blanco y negro, incluido el gabinete (gris a morir) y los mejores amigos. En esos primeros años todavía se podía afirmar que los argentinos, siempre exagerados, habían pasado de Los Beverly ricos a Elliot Ness.

Hay un punto, sin embargo, en el que la actual presidenta y el ex presidente coinciden. Su amor por las joyas. El presupuesto de Cristina para alhajas la ha llevado a figurar en la lista de los diez presidentes más ostentosos del mundo. Más conocidos como los reyes del “bling”. Expresión que utilizan los franceses para describir a los amantes de las joyas y de las grandes marcas. Nicolas Sarkozy es conocido en su patria como “president bling bling”. El diario Le Figaro anunció el nacimiento de su hija Dalia como “llegó la bebé Bling”.

Cristina, que ganó su lugar con toda justeza, fue seleccionada por el periódico laborista The Guardian. Para el prestigioso medio, la presidenta argentina es una de las diez líderes más “fashion y superproducidas del planeta”.

La cultura que manejan los K es una cultura de prólogo de ensayo que suele combinarse con una equivocada interpretación de Jauretche (al que siempre conviene tener a mano, pero sabiéndolo usar). La cultura K es el reflejo de lo que ellos son, una impostura.

Ni fueron montoneros, ni hicieron plata como honestos comerciantes, ni tampoco leyeron nada más allá del prólogo. Son gente a la que “los capitalinos” (como llaman a los porteños en el sur) no les cierran del todo y a los chilenos, si pudieran, los comerían a la parrilla.

Primitivos intelectualmente, nacionalistas hasta la exasperación, absolutistas a lo Napoleón (no bonapartistas), desprecian profundamente la democracia y sus reglas. La cultura K ha encontrado su horma en el politólogo Ernesto Laclau que justifica la reelección eterna y la existencia de un partido único (claro que él después se vuelve a Inglaterra con la filósofa belga que tiene al lado, los mamarrachos quedan para nosotros).

Laclau tiene un programa en el canal Encuentro donde entrevista a intelectuales, si es posible violentos. Allí estaba hace dos sábados el profesor Toni Negri, de mediocre intelecto pero todo un hombre de acción. El que dude que vaya a un libro de historia y se entere de que “il profesore” puso una bomba en 1978 en la estación Bolonia, en la hora pico. Ahorro la mención de muertos y heridos. Ese canal, como todo lo demás, lo financia el Estado.

¿Qué es lo que captura de ellos (porque empezaron juntos) a intelectuales más formados con sólidos currículos (no confundir con 6,7,8 donde, salvo Nora Veiras, cuesta imaginarse que hayan terminado el colegio)? Posiblemente sea el hecho de saber que estos personajes que hoy son dueños del poder tienen una inmensa fragilidad intelectual y que es fácil venderles pescado. Por parte de los poderosos, hay conciencia de que los intelectuales pueden suplirles algo que a ellos les falta: el barniz cultural.

La cultura del menemismo, de la pizza con champán, las “trolas”, los divorcios, las amantes, era un fresco absolutamente genuino. Con los que vinieron del hielo y su corte de admiradores jamás sabremos si están diciendo la verdad o están mintiendo. Son como el Indec.

*

Sylvina Walger es socióloga y periodista.

Libros: Cristina (de legisladora combativa a presidenta fashion) (2010), Los paraísos argentinos (Pinamar, Punta del Este, Miami) (1997), Pizza con champán (Crónica de la fiesta menemista) (1994), Una mujer (Biografía no autorizada de Susana Giménez) (1991, con Claudia Acuña), Tv Guía Negra (Una época de la televisión en la Argentina en otra época) (1974, con Carlos Ulanovsky),

Ai no korîda (El imperio de los sentidos)

Ai no korida (1976) es una historia basada en hechos que sucedieron en Japón en la década de 1930.

*

Sada Abe es una ex prostituta que comienza a trabajar como personal de servicio en un hotel. El dueño del lugar es Kichizo Ishida, que está casado con la jefa de los servicios. Kichizo gusta de los excesos y lleva una vida sexualmente muy activa. No transcurre mucho tiempo para que se transformen en amantes. Su atracción mutua les hace dejar de lado todo ocultamiento y cuidado para llevar a cabo sus relaciones. La intensísima atracción sexual y obsesión que siente Sada por Kichizo los lleva a atravesar todos los límites.

* *

Un film sobre el amor, el deseo y la muerte, incómodo, sofocante, sórdido, exasperante, que muestra la sinrazón de los protagonistas en la búsqueda por poseerse y de intentar que nadie más pueda gozar de ambos. Además de adentrarnos en dos personalidades especiales, y siempre que se trata de relaciones de poder, podríamos hacer una transposición a los vínculos que se establecen entre, por una parte, los ciudadanos de un país (la gran mayoría de la población) que tiene, digamos, un régimen democrático para elegir a sus representantes y, por otra, los que detentan el poder. Necesidad, utilización, dependencia, obediencia, sumisión… ¿qué es una relación? ¿hasta dónde llega el deseo mutuo? ¿puede terminar como terminan Sada y Kichizo? ¿placer o venganza?

Los treinta y cinco años pasados desde su estreno no han hecho disminuir todos los méritos cinematográficos de la película entre los cuales está la música y las actuaciones excluyentes de Tatsuya Fuji (Kichizo Ishida) y Eiko Matsuda (Sada Abe).

Su exhibición en Argentina fue prohibida por la última dictadura militar. La dirigió Nagisa Oshima, nacido el 31 de marzo de 1932 en Kyoto, Japón.

Filmografía: Ai to kibo no machi (1959), Seishun zankoku monogatari (Historias crueles de juventud, 1960), Taiyo no hakaba (1960), Nihon no yoru to kiri (1960), Shiiku (1961), Amakusa Shiro Tokisada (1962), Etsuraku (1965), Hakuchu no torima (1966), Ninja bugeicho (1967), Nihon shunkako (1967), Muri shinju: Nihon no natsu (1967), Koshikei (1968), Kaettekita yopparai (1968), Shinjuku dorobo nikki (Diario de un ladrón de Shinjuku, 1968), Shônen (1969), Tokyo senso sengo hiwa (Murió después de la guerra, 1970), Gishiki (1971), Natsu no imoto (1972), The Battle of Tsushima (1975, documental), Ai no korida (El imperio de los sentidos, 1976), Ai no borei (El imperio de la pasión, 1978), Furyo / Senjo no / Merry Christmas Mr. Lawrence (Feliz Navidad, Mr. Lawrence, 1983), Makkusu, mon amuru (Max, mi amor, 1986), Kyoto, My Mother’s Place (1991), Gohatto (Tabú, 1999).

Eliseo Verón / Desaliento

(Publicado en Perfil, 9.10.2011)

La llamada “actualidad” es una noción vaga y de fronteras inciertas, pero que sin embargo aparece inevitablemente mencionada en cualquier discusión sobre los medios o sobre el periodismo. Desde el punto de vista de la producción, se trata de un paquete de noticias configurado de distintos modos en los distintos medios. Cada receptor descompone a su manera el paquete por el que tiene una preferencia, y sus neuronas recomponen lo que será para él, a lo largo de los días y las semanas, la actualidad. Esa recomposición tiene una serie de características, y la que me interesa aquí admite una metáfora meteorológica: en la cabeza del lector, la actualidad tiene una dimensión afectiva que podríamos calificar de “clima”. Bueno, ocurre que el clima de mi actualidad se está volviendo francamente desagradable y creo que justifica una alerta.

En primer lugar, una ausencia notable, enorme: exactamente a dos semanas de las elecciones, no hay campaña electoral. La Presidenta habla lo menos posible, y si entendí bien, el candidato a vicepresidente está haciendo una gira musical. Cuando empezaron los pequeños spots radiales o televisivos de los distintos candidatos me sentí aliviado, porque había llegado a preguntarme –pensando: “Estoy cada vez más distraído, debe ser la edad”– si acaso la elección no había sido suspendida sin que yo me enterara. Los candidatos de la oposición se han vuelto invisibles, y en las últimas semanas no ha habido prácticamente ningún título principal de tapa de los diarios sobre la campaña propiamente dicha: nunca visto en una elección presidencial en democracia. Esta elección no le interesa ni a Tinelli. El kirchnerismo va a lograr una impecable victoria, al precio de vaciar de sentido el campo político argentino: no se ha producido ni una sola discusión de fondo sobre ninguno de los problemas fundamentales que nuestro país deberá afrontar en el futuro. Todo esto es un poco desalentador y afecta el clima.

En segundo lugar se combinaron, de una manera desafortunada, noticias sobre dos crecimientos. Por un lado, el notable crecimiento de los shopping centers: ¡en los próximos dos años van a inaugurarse 21 nuevos shoppings en el GBA y en el interior!. Más vale tarde que nunca: la destrucción del comercio de proximidad se producirá también en el Conurbano bonaerense y en muchas ciudades del interior. Yo ya les dije, hay que tener paciencia, la modernidad termina llegando a todas partes. La noticia estuvo acompañada, en varios medios, por un discurso vago sobre una “nueva clase media”. Claro, en mi clima, este elemento se relaciona inmediatamente con el anterior: consumamos, consumamos, porque la política ya no le interesa a nadie. El otro crecimiento es el de las villas, que le gana al de los shoppings: en cinco años, se han instalado en el GBA noventa nuevos asentamientos precarios (La Nación del miércoles 5 de octubre). Según Clarín de ese mismo día, en el Conurbano hay un total de 864 villas miserias.

Como si todo esto fuera poco, en esta misma semana se hicieron públicos los resultados de la encuesta que la DAIA le encomendó al Instituto Gino Germani de la UBA, sobre las actitudes hacia la comunidad judía en la Argentina. Se podrá pensar que ya lo sabíamos, pero el tener nuevas evidencias que nos lo recuerdan, hace muy mal: vivimos en un país fuertemente racista y antisemita. El 30% prefiere no tener vecinos judíos y el 45% no contraería matrimonio con una pareja judía.

Vacío político, consumismo exacerbado, creciente fractura social, racismo: se me concederá que el diagnóstico es más bien deprimente, y que la lógica que conecta a esos componentes entre sí, inquietante. Para colmo –aunque no tenga nada que ver– murió Steve Jobs, el único gran empresario de la industria informática que siempre pensó que sus clientes no eran estúpidos. (Sí, en cada uno de nosotros la actualidad es un híbrido de trayectos mentales que genera una suerte de sensación térmica).

En fin, la lectura de la última columna de Paul Krugman en New York Times, reproducida por iEco de Clarín el domingo pasado y titulada “El viaje de la eurozona hacia la muerte”, no es algo que pueda levantarle el ánimo a nadie. Por supuesto que el viaje que ha emprendido la Argentina en este año electoral no es un viaje hacia la muerte. Pero no sé qué va a pasar cuando ir de compras al shopping ya no nos baste para esconder la obstinada indiferencia a pensar políticamente el futuro de nuestros hijos.

Charlotte Brontë, poemas

PASIÓN

Algunos han ganado un placer salvaje,
Por arriesgarse a un dolor más salvaje,
Podría yo esta noche ganar tu amor
Y sufrir mañana el peligro de la muerte.

Podría ganar la lucha de la batalla,
Una cierta mirada de tu ojo.
¡Cómo este corazón marchito ardería,
La lucha fuerte por intentarlo!

Bienvenidas las noches de sueños rotos,
Y los días de fría matanza.
¿Podría yo considerar que llorarías
Al oír mis peligros relatados?

Dime si con errantes peregrinos
Deambulo lejos de todo,
¿Vagas tú por aquellos paisajes distantes
Sin extraviar tu espíritu?

Salvaje, largamente, una trompeta suena lejos,
Déjame, déjame ir,
Donde el Sheik y el Británico se encuentran en guerra,
Sobre el flujo del Sutlej indio.

La sangre ha teñido las olas del Sutlej
Con manchas escarlatas, lo sé;
Los límites del Indus se cubren de tumbas,
¡Sin embargo, ordéname ir!

Aunque el rango y lo alto el holocausto
De las naciones, sube al cielo,
Con placer me sumaría a las huestes muertas,
Si la orden me fuese dada.

La fuerza de la pasión debería templar mi brazo,
Su ardor agita mi vida,
Hasta la fuerza humana para ese encanto terrible
Debería sucumbir y caer en alarma salvaje,
Como árboles en lucha contra la tempestad.

Si yo, excitada por la guerra, buscase tu amor
¿Te atreverías a estar a mi lado?
¿Te atreverías, entonces, a reprobar mi pasión,
Por desprecio, y orgullo enloquecedor?

No, mi voluntad sometería el control
De tu voluntad, tan alta y libre,
Y el amor domaría ese alma altiva.
Si, el amor más tierno para mí.

Leeré mi triunfo en tus ojos,
Contemplando, y probando el cambio;
Luego dejaré, indiferente, mi noble premio
Una vez más en manos al alcance.

Moriría cuando toda la espuma se alce,
El vino brillante resplandezca alto;
Sin esperar hasta que en la exhausta copa
Lo aburrido de la vida haga sólo mentiras.

Entonces el Amor será coronado con dulce recompensa,
Bendecida la esperanza con gran plenitud,
¡Desearía montar el corcel, desenvainar la espada,
Y perecer en la embestida!

PASSION

Some have won a wild delight,
By daring wilder sorrow;
Could I gain thy love to-night,
I’d hazard death to-morrow.

Could the battle-struggle earn
One kind glance from thine eye,
How this withering heart would burn,
The heady fight to try !

Welcome nights of broken sleep,
And days of carnage cold,
Could I deem that thou wouldst weep
To hear my perils told.

Tell me, if with wandering bands
I roam full far away,
Wilt thou, to those distant lands,
In spirit ever stray ?

Wild, long, a trumpet sounds afar;
Bid me­bid me go
Where Seik and Briton meet in war,
On Indian Sutlej’s flow.

Blood has dyed the Sutlej’s waves
With scarlet stain, I know;
Indus’ borders yawn with graves,
Yet, command me go !

Though rank and high the holocaust
Of nations, steams to heaven,
Glad I’d join the death-doomed host,
Were but the mandate given.

Passion’s strength should nerve my arm,
Its ardour stir my life,
Till human force to that dread charm
Should yield and sink in wild alarm,
Like trees to tempest-strife.

If, hot from war, I seek thy love,
Darest thou turn aside ?
Darest thou, then, my fire reprove,
By scorn, and maddening pride ?

No­my will shall yet control
Thy will, so high and free,
And love shall tame that haughty soul­
Yes­tenderest love for me.

I’ll read my triumph in thine eyes,
Behold, and prove the change;
Then leave, perchance, my noble prize,
Once more in arms to range.

I’d die when all the foam is up,
The bright wine sparkling high;
Nor wait till in the exhausted cup
Life’s dull dregs only lie.

Then Love thus crowned with sweet reward,
Hope blest with fulness large,
I’d mount the saddle, draw the sword,
And perish in the charge !

LAMENTO

Hace mucho deseaba dejar
”La casa donde nací”;
Hace mucho acostumbraba sufrir,
Mi hogar parecía tan abandonado,
En otros años, sus habitaciones silenciosas,
Estaban llenas de acechantes temores;
Ahora, su memoria regresa
Sobrecargada con tiernas lágrimas.

La vida y el matrimonio que he conocido,
Cosas que en un tiempo fueron brillantes,
Ahora, ¡cómo está flotando absolutamente
Cada rayo de luz!
En medio del mar desconocido de la vida
Ninguna isla bendita he encontrado;
Finalmente, a través de toda su lucha de ola salvaje
Mi pena es convocada al hogar.

¡Adiós, oscura y empinada profundidad!
¡Adiós, tierra extraña!
¡Abre, en la extensión sin nubes,
Tu glorioso reino de antaño!
Sin embargo, cuando logré pasar a salvo
Aquel irritante, cansado principio,
Una voz amada, entre temblores y rugidos,
Pudo convocarme nuevamente.

A pesar del brillo del alma de una rosa matutina
Sobre el Paraíso para mí,
¡William! Incluso desde el descanso del Cielo
¡He vuelto, convocada por ti!
Esta tormenta que surge no retendrá
Mi alma, exaltándola.
Todo mi cielo una vez estuvo en tu pecho,
¡Y sólo allí será mío otra vez!

REGRET

Long ago I wished to leave
“The house where I was born; “
Long ago I used to grieve,
My home seemed so forlorn.
In other years, its silent rooms
Were filled with haunting fears;
Now, their very memory comes
O’ercharged with tender tears.

Life and marriage I have known,
Things once deemed so bright;
Now, how utterly is flown
Every ray of light !
‘Mid the unknown sea of life
I no blest isle have found;
At last, through all its wild wave’s strife,
My bark is homeward bound.

Farewell, dark and rolling deep !
Farewell, foreign shore !
Open, in unclouded sweep,
Thou glorious realm before !
Yet, though I had safely pass’d
That weary, vexed main,
One loved voice, through surge and blast,
Could call me back again.

Though the soul’s bright morning rose
O’er Paradise for me,
William ! even from Heaven’s repose
I’d turn, invoked by thee !
Storm nor surge should e’er arrest
My soul, exulting then:
All my heaven was once thy breast,
Would it were mine again !

VIDA

La vida, creo, no es un sueño
Tan oscuro como dicen los sabios;
A menudo un poco de lluvia de la mañana
Anuncia un día agradable.
A veces hay nubes de tristeza,
Pero son transitorias todas;
Si la lluvia hará florecer las rosas,
Oh ¿por qué lamentar su caída?

Rápidamente, alegremente,
Horas soleadas de la vida revolotean,
Agradecidamente, alegremente,
¡Disfrútalas mientras vuelan!

¿Qué importa si la Muerte a veces nos sigue
Y nos llama nuestra Mejor?
¿Qué importa si el dolor parece ganar,
O hace de la esperanza, una influencia pesada?
Sin embargo, la esperanza es nuevamente primavera elástica,
Inconquistada, aunque ella terminó;
Todavía flotantes son sus alas de oro,
Todavía fuertes para que nos sostengan también.
Valientemente, sin miedo,
Soportan el día de la prueba,
Para que gloriosamente, victoriosamente,
¡Puedan con valentía dominar la desesperación!

LIFE

Life, believe, is not a dream
So dark as sages say;
Oft a little morning rain
Foretells a pleasant day.
Sometimes there are clouds of gloom,
But these are transient all;
If the shower will make the roses bloom,
O why lament its fall ?

Rapidly, merrily,
Life’s sunny hours flit by,
Gratefully, cheerily,
Enjoy them as they fly !

What though Death at times steps in
And calls our Best away ?
What though sorrow seems to win,
O’er hope, a heavy sway ?
Yet hope again elastic springs,
Unconquered, though she fell;
Still buoyant are her golden wings,
Still strong to bear us well.
Manfully, fearlessly,
The day of trial bear,
For gloriously, victoriously,
Can courage quell despair !

(Traducciones propias)

* * *

Charlotte Brontë nació el 21 de abril de 1816 en Thornton, Yorkshire, Inglaterra y falleció el 31 de marzo de 1855 en Haworth, Yorkshire, Inglaterra.

Obras: Poems (Poemas, 1846, escrito junto con sus hermanas Emily y Anne, y firmado con los seudónimos de Currer, Ellis y Acton Bell), Jane Eyre (1847, novela), Shirley (1849, novela), Villete (1853, novela), Professor (1857, publicación póstuma, El Profesor, su primera novela), Emma (1860, publicación póstuma, manuscrito inconcluso de veinte páginas).

Leonora Carrington / La dama oval

Una dama muy alta y muy delgada se hallaba de pie delante de su ventana. La ventana era también muy alta y muy delgada. El rostro de aquella dama era pálido y triste. Permanecía inmóvil y nada se movía cerca de la ventana, excepto una pluma de faisán que llevaba prendida en sus cabellos. Aquella temblorosa pluma atraía mi mirada. ¡Se remecía tanto en aquella ventana donde nada se movía! Era la séptima vez que yo pasaba por delante de la mencionada ventana. La dama triste no se habla movido y, a pesar del frío que hacia aquella tarde, me detuve. Tal vez los muebles eran tan altos y delgados como ella junto a su ventana, y tal vez el gato (si es que había uno) respondía también a tales elegantes proporciones. Yo deseaba saber, era presa de curiosidad y de un irresistible deseo de entrar en la casa simplemente para cerciorarme. Antes de caer en la cuenta de lo que hacía, me hallaba en la entrada. La puerta se cerró sin ruido detrás de mi, y por primera vez en mi vida me hallé en una verdadera mansión aristocrática. Era sobrecogedor. Primero, el silencio era tan distinguido que apenas me atrevía a respirar; luego, los muebles y los objetos de adorno eran de una elegancia suma. Cada silla era por lo menos dos veces más alta que las sillas corrientes y mucho más angosta. Para aquellos aristócratas, hasta los platos eran ovales y no redondos como los que usa todo el mundo. En el salón donde se hallaba la Dama Triste el fuego brillaba en la chimenea y había una mesa llena de tazas y pastelillos. Cerca de las llamas, una tetera esperaba tranquilamente que su contenido fuese bebido.

Vista de espaldas, la Dama parecía aún más alta: tenia, a lo menos, tres metros de altura. El problema era éste: ¿cómo dirigirle la palabra? ¿Decirle que hacia un tiempo de perros? Demasiado trivial. ¿Hablar de poesía? ¿De qué poesía?

- Señora,¿le gusta a usted la poesía?

- No. Detesto la poesía -me contestó con una voz de fastidio, sin volverse hacia mi.

- Beba una taza de té; esto la tranquilizará.

- No bebo, no como. Lo hago para protestar contra mi padre, ese cochino.

Tras un cuarto de hora de silencio, ella se volvió y quedé sorprendida al advertir su juventud. Debía tener unos dieciséis años.

- Es usted muy alta para su edad, señorita. Cuando yo tenía dieciséis años, mi estatura era la mitad de la suya.

- ¡Me importa un cuerno! De todos modos, sírvame un poco de té, pero no lo diga a nadie. Tal vez tome uno de esos pastelillos, pero recuerde sobre todo que no debe decir nada.

Comió con un voraz apetito. Antes de engullir el vigésimo pastelillo, me dijo:

- Aunque me muera de hambre, él no ganará nunca. Desde aquí veo el cortejo fúnebre con sus cuatro gordos y relucientes caballos…, marchando lentamente, y mi pequeño ataúd blanco en medio de una nieve de rosas rojas. Y la gente llorando, llorando…

Tras una corta pausa, continuó, sollozando:

- ¡Aquí está el pequeño cadáver de la bella Lucrecia! Y, una vez muerta, ¿sabe usted?, no hay nada que hacer. Tengo deseos de matarme de hambre, sólo para jeringarlo. ¡Qué cerdo!

Dichas las anteriores palabras, salió lentamente de la estancia. La seguí.

Al llegar al tercer piso, entramos en una inmensa habitación destinada a los niños, donde, esparcidos por todas partes, se velan centenares de juguetes descompuestos y rotos. Lucrecia se acercó a un caballo de madera inmovilizado en actitud de galope, a pesar de su edad, que debla frisar en los cien años.

Tártaro es mi preferido -dijo ella, acariciando el belfo del caballo-. Detesta a mi padre.

Tártaro se meció graciosamente sobre su balancín mientras yo me preguntaba cómo podía moverse solo. Lucrecia lo contempló, pensativa y unidas las manos.

- Irá muy lejos de esta manera -dijo-. Y cuando regrese, me contará algo interesante.

Al mirar hacia fuera, advertí que nevaba. Hacia mucho frío pero Lucrecia no se daba cuenta de ello. Un ruidito en la ventana llamó su atención.

- Es Mathilde -dijo-. Hubiera tenido que dejar abierta la ventana. Por otra parte, una se ahoga aquí.

Tras eso, rompió los cristales y la nieve entró junto con una urraca que, volando, dio tres vueltas por la habitación.

Mathilde habla como nosotros; hace diez años le partí la lengua en dos. iQué hermosa criatura!

- ¡Hermosa criatura! -graznó Mathilde, con voz de bruja-. ¡Hermooosa crrrriaturrrrra!

Mathilde se posó en la cabeza de Tártaro, que continuaba balanceándose dulcemente, cubierto de nieve.

- ¿Has venido para jugar con nosotros? -preguntó Lucrecia-. Estoy contenta, porque me aburro mucho aquí. ¿Y si imagináramos que todos nos hemos convertido en caballos? Yo voy a transformarme en caballo con nieve; esto será más verosímil. Tú, Mathilde, también eres un caballo.

- ¡Caballo! ¡Caballo! ¡Caballo! -graznó Mathilde, bailando histéricamente sobre la cabeza de Tártaro.

Lucrecia se arrojó a la nieve, que ya tenía mucho espesor, y se enroscó dentro de ella, gritando:

- ¡Todos somos caballos!

Cuando se levantó el efecto era extraordinario. Si yo no hubiese sabido que era Lucrecia, hubiera jurado que se trataba de un verdadero caballo. Era tan bello, de una blancura tan cegadora, con sus cuatro finos remos como agujas y una crin que caía en torno a su larga cara como si fuese agua. Reía, alegre, bailando locamente en la nieve.

- ¡Galopa, galopa, Tártaro! Pero yo seré más veloz que tú.

Tártaro no cambiaba de velocidad, pero sus ojos centelleaban. Sólo se velan sus ojos, porque estaba cubierto de nieve.

Mathilde chillaba y se golpeaba la cabeza contra los muros. Yo bailaba una especie de polka para que el frío no se apoderase de mi cuerpo.

De pronto, advertí que la puerta estaba abierta y que en el umbral se encontraba una vieja. Estaba allí seguramente desde hacia mucho rato, sin que yo hubiese reparado en ella. La vieja miraba a Lucrecia con ojos fijos y perversos. De repente, temblando de furor, gritó:

- ¡Deteneos! ¿Qué es eso? ¡Vaya, señoritas! Lucrecia, ¿no sabe usted que este juego está estrictamente prohibido por su padre? ¡Ridículo juego! Ya no es usted una chiquilla.

Lucrecia bailaba moviendo peligrosamente sus cuatro piernas cerca de la vieja, al tiempo que lanzaba penetrantes carcajadas.

- ¡Deténgase, Lucrecia!

La voz de Lucrecia era cada vez más aguda, se desternillaba de risa.

- Bueno -dijo la vieja-. ¿No me obedece usted, señorita? Bueno. Entonces, lo lamentará. Voy a conducirla ante su padre.

Tenía una mano oculta detrás de su espalda, pero con una rapidez insólita en una persona tan anciana, saltó sobre Lucrecia y le puso el freno en la boca. Lucrecia se lanzó al aire, relinchando de rabia, pero la vieja no se apeó. Seguidamente, nos agarró a mi por los cabellos y a Mathilde por la cabeza, y los cuatro nos vimos lanzados a una furiosa danza. En el corredor, Lucrecia empezó a cocear y rompió cuadros, sillas y jarrones de porcelana. La vieja estaba pegada a la espalda de Lucrecia como un molusco a la roca. Yo estaba llena de heridas; creí muerta a Mathilde: colgaba lamentablemente de la mano de la vieja como un trapo.

En medio de una verdadera orgía de ruidos, llegamos al comedor. Sentado al extremo de una larga mesa, un anciano caballero, más semejante a una forma geométrica que a otra cosa, terminaba de comer. Bruscamente, una calma absoluta se estableció en la habitación. Lucrecia miró a su padre con los ojos hinchados.

- Entonces, ¿vuelves a las andadas? -dijo el viejo, cascando una nuez-. La señorita de la Rochefroide ha hecho bien en traerte aquí. Hace exactamente tres años y tres días que te prohibí jugar a los caballos. Es la séptima vez que te amonesto, y seguramente estás enterada de que el número siete es el ultimo en nuestra familia. Me veo obligado, mi querida Lucrecia, a castigarte muy severamente.

La muchacha, bajo su forma de caballo, no se movió, pero las ventanas de su nariz palpitaron.

- Lo que voy a hacer es sólo por tu bien, pequeña -dijo el anciano, en voz muy baja. Y continuó-: Eres demasiado grande para jugar con TártaroTártaro es para los niños. Por lo tanto, voy a quemarlo yo mismo hasta que no quede nada de él.

Lucrecia lanzó un grito terrible y cayó de rodillas.

- ¡Eso no! ¡Papá, eso no!

El anciano sonrió con gran dulzura y cascó otra nuez.

- Es la séptima vez, pequeña.

Lágrimas manaron de los grandes ojos de caballo de Lucrecia y cruzaron como dos riachuelos sus. mejillas de nieve. La muchacha iba cobrando una blancura tan resplandeciente que era luz.

- ¡Piedad, papá, piedad! ¡No quemes a Tártaro!

Su voz aguda se hacia cada vez más delgada. Lucrecia estuvo pronto arrodillada en un lago de agua. Yo era presa de un miedo terrible de verla fundirse.

- Señorita de la Rochefroide, haga salir a la señorita Lucrecia -dijo el padre; y la vieja sacó de allí a la pobre criatura, mudada en un ser flaco y tembloroso.

Creo que él no había advertido mi presencia. Me oculté detrás de la puerta y oí al viejo subir a la habitación de los niños. A poco, me tapaba los oídos con las manos: unos espantosos relinchos se oían arriba, como si una bestia sufriese inauditas torturas…

(Traducción de Agustí Bartra)

* * *

Leonora Carrington nació en Lancashire, Inglaterra el 6 de abril de 1917 y falleció en Ciudad de México el 25 de mayo de 2011. Fue escritora y pintora.

Obra escrita: La Maison de la Peur (1938, La casa del miedo), Une chemise de nuit de flanelle (1951, Una camisa de dormir de franela), El mundo mágico de los mayas (1964), La dame ovale (1939, La Dama Oval: Historias surrealistas), The Hearing Trumpet (1976, La trompeta acústica), The Stone Door (1977, La puerta de piedra), The Seventh Horse and Other Tales (1988, El séptimo caballo y otros cuentos), Conejos blancos, En bas (1940, autobiografía), La invención del mole (1960).

Jorge Lanata / La construcción de un mito

(Publicado en diario Libre, 20.10.2011)

¿Es posible construir un mito? Y, en ese caso, ¿se construyen los mitos desde abajo hacia arriba o al revés? ¿Son el fruto de la invasión imprevista de la memoria colectiva, o de una estrategia de comunicación cuidadosamente planificada desde los escritorios del poder?

Aún no se cumple un año de la prematura muerte de Néstor Kirchner: aunque una ley nacional lo prohíbe expresamente, el ex presidente permitió que durante su mandato una calle, un barrio y un gasoducto fueran bautizados con su nombre. A ocho días de su fallecimiento, el senador por San Juan César Gioja propuso designar Presidente Kirchner a la Ruta Nacional 40, que une Santa Cruz con La Quiaca.

El gobernador Urtubey, de Salta, hizo lo propio con una autopista local; los concejales tucumanos bautizaron Kirchner a la Avenida Roca; el gobernador jujeño Barrionuevo lo homenajeó llamando Kirchner a la terminal de ómnibus; en Santa Cruz se bautizó Kirchner a una de las calles céntricas más importantes de Río Gallegos (existe, desde entonces, la esquina de Kirchner y San Martín); en Caleta Olivia se llama Kirchner la Avenida Costanera; en Concordia cambió de nombre la calle Defensa; en Ushuaia se inauguró la Plaza de Integración Latinoamericana Néstor Kirchner, y en el Chaco la Escuela secundaria Número 102 Néstor Kirchner; el Concejo Municipal de Rosario propuso designar Paseo Presidente Kirchner al sector peatonal vecino al auditorio del Parque España, y en Santa Fe se hizo lo propio con una calle de la costanera.

En Villa María, Córdoba, se bautizó Presidente Kirchner al Aeropuerto Regional; en Avellaneda a la Calle 2, al Estadio Olímpico Municipal de Palpalá y a la calle Peñaloza del barrio Canal de Beagle. Néstor Kirchner se llamó al Torneo Clausura 2011; Jornadas Nacionales Néstor Kirchner a las organizadas por el Ministerio de Educación para intraescuelas; Beca Presidente Kirchner a la que promueve la formación de líderes jóvenes de América del Sur y a las Jornadas Nacionales Juveniles, y al Instituto para la Nueva Argentina de Mar del Plata; Becaria Néstor Kirchner se llamó a la estudiante argentina becada en Nueva York, y a Néstor Kirchner fue dedicado el candombe Nunca menos.

En el último spot electoral de Cristina, bajo el título La fuerza de él, se lo muestra a Néstor Kirchner como si, vivo, fuera a competir en las elecciones del domingo.

Jorge Lanata / En Argentina todo da lo mismo

(Publicado en diario Libre, 19.10.2011)

Todo da lo mismo, ese ha sido el mayor éxito de la batalla cultural del Gobierno: distorsionar el “relato” al punto de que todo dé lo mismo. Un gobernador filomenemista, cavallista y duhaldista tardío es ahora “Él”, huésped de un mausoleo de próxima inauguración similar a la pirámide de Keops.

Propaganda. Ricardo Jaime, Julio De Vido, Felisa Miceli, Sergio Schoklender y Guillermo Moreno son blancas palomitas del campo popular, acosadas por operaciones monopólicas de la prensa. Quien se aparte una línea del trazo oficial es denostado por el aparato de propaganda conformado, en general, por kirchneristas tardíos, camporistas recién nacidos o lúmpenes en procura de un sueldito. Los enoja que se diga que apoyan al Gobierno por plata: siempre da la casualidad de que trabajan en Radio Nacional, Canal 7 o empresas “mixtas” de privados de dudoso origen (Gvirtz, Szpolski, Sokolowicz, Electroingeniería).

Para decirlo de otro modo: empleos en los que el dinero del pueblo vuelve al pueblo. La historia no es nueva: no son los primeros vendedores de humo que saben transformar la prensa oficial en fortunas privadas. Les pasó a las dictaduras de Onganía, Lanusse y Videla con Timerman y Grondona; le pasó a Alfonsín con El ciudadano, a Menem con el CEI, a De la Rúa con el Grupo Sushi. Yo mismo vi a Diego Gvirtz, en Día D, denunciar censura contra Carlos Ávila y luego trabajar con América, fustigando después a los K desde Canal 13 y a Canal 13 desde Canal 7, todo sin que jamás se le moviera un pelo (que no tiene).

La misma versatilidad de Szpolski para saltar del quebrado Banco Patricios a los brazos de “el Coti” Nosiglia y desde allí a los de Néstor. Pero, como dijimos, todo da lo mismo; cualquiera habla y acusa desde ningún lugar, porque el pasado no existe, y si existe, fue borrado convenientemente. Los propietarios de la memoria resultaron, paradoja, los más olvidadizos. Como lo hacen por dinero, sobreactúan: nadie llora más que Andrea del Boca en el velorio de Él, nadie defiende más los derechos humanos que los que consiguen su subsidio para su peliculita, su miniserie, su bolo. Cuando el aparato de propaganda tira una piedra desde la multitud, el que debe responder es aquel al que le pegó la piedra: el culpable de haber puesto la cabeza. ¿Desde dónde hablan los que acusan? Desde la infinita pureza ideológica que les da el poder: desde la impunidad total. Y, también, desde la ignorancia y la juventud de su audiencia, que muchas veces reacciona a favor de un discurso que parece contestatario aunque en verdad no lo sea.

Siempre me pregunto si vale la pena contestar. Mantengo conmigo mismo esa pelea desde hace años: ¿contestar? ¿A quién? ¿Para decirle qué? Esta vez, esa sensación del comienzo me hizo dudar: en Argentina todo da lo mismo. ¿Es realmente así? ¿Puede ser que cualquiera diga cualquier cosa? ¿Desde dónde hablan los que tiran la piedra?

Barragán. En un artículo publicado ayer por la página Diario Registrado (sostenida por fondos públicos), el libretista Carlos Barragán escribe Cómo usar al pobre Lanata. Allí afirma que el lugar que me depararon los medios gráficos es una pobre columnita de pocos caracteres en un diario que parece darle asco por lo popular. Le molesta, además, que yo haya calificado como “gusano” a uno de sus compañeros en 6,7,8: Orlando Barone.

Ver tanta seguridad en Barragán me hizo dudar de mí mismo, y preguntarme, a la vez, por la trayectoria de mi acusador: ¿quién era este empleado estatal que me destrataba con tanta soberbia? Por lo que pude averiguar, Barragán vive de varios empleos, todos de dinero público: es “panelista” de 6,7,8, colabora en Tinta Roja de Radio Nacional, es columnista de la revista oficial Miradas al Sur y del diario paraestatal El Argentino. Según él mismo ha dicho en entrevistas, fue “remisero, kiosquero y buscavidas”, y trabajó durante casi una década como libretista de radio en el Grupo Clarín. Hablando de la Corpo, el miércoles 17 de mayo de 2006, entrevistado por Silvina Lamazares en Clarín, Barragán no mencionó una palabra de los nietos ni de Papel Prensa, sino que suspiró: “La vida me compensó de una manera increíble”. Otro hito de su carrera profesional fue haber escrito una canción titulada Soy la mierda oficialista. ¿Y yo? ¿Yo, pobre de mí, como escribió Barragán?

Trayectoria. Lo que sigue es antipático pero, quizá, necesario en un país donde parece que todo da lo mismo: –En principio quería comentarle a Barragán que mi pobreza no alcanza, en este momento, solo al diario LIBRE; también escribo en el diario Perfil (donde, por ejemplo, entre otras notas denuncié que la ministra Miceli escondía en el baño una bolsa con dinero irregular), dirijo y escribo una miniserie para Infinito/Turner de veinte capítulos titulada 26 personas para salvar al mundo, que se estrenará en noviembre en 18 países y formó parte de la tertulia de La ventana en la Cadena Ser. El año pasado conduje por Infinito/CNN la miniserie BRIC, que ganó el Premio ACE de la Asociación de Críticos de Nueva York y el Pantalla de Cristal en México. BRIC estuvo ternada para el Martín Fierro 2010, al igual que Después de Todo para los premios de APTRA del 2009. Con producción de Patagonik dirigí el documental Deuda: quién le debe a quién, presentado en los festivales de Montevideo, Santiago de Chile, La Habana, Huelva y México y nominado como Mejor Guión y Mejor Documental 2004 para los premios Cóndor de Plata de la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina. Filmé otros documentales: La grieta y Malvinas tan lejos, tan cerca para Editorial Perfil, y La ruta del Che en Bolivia para The History Channel. Entre otros reconocimientos locales, obtuve: 1994: Fundación Huésped y Broadcasting; 1996: Martín Fierro radio, televisión y labor periodística y Broadcasting; 1997: Konex por dirección periodística en la década, Martín Fierro por televisión, labor periodística, Broadcasting, Fund TV y TEA como uno de los Diez Periodistas de la Década; 1999: Martín Fierro por televisión y conductor, premio Rodolfo Walsh de la UNLP; 2000: Martín Fierro por programa periodístico y conducción; 2001: ídem año anterior; 2002: Martín Fierro conducción y Broadcasting; 2003: premio Clarín programa periodístico; 2004: Martín Fierro labor periodística, Ciudadano Ilustre de Mar del Plata; 2005: Martín Fierro en radio, Huésped de Honor de Córdoba; 2007: Konex a mejor labor televisiva en la década, Huésped Ilustre de Quito.

Dictadura. Afirma Barragán que fundé Página/12 (es así, a los 26 años) y “fundí Crítica” (no es así, me retiré del diario un año antes de su cierre). También fundé Veintiuno, Página/30, Ego, El Porteño Cooperativa, y escribí, entre novelas, cuentos, ensayos y unos 11 ó 12 libros. Nada de esto, claro, me exime de poder equivocarme. En la dictadura militar fui mozo de bar, chocolatinero, oficinista y no trabajé ni recibí prebendas, créditos ni subsidios de gobierno alguno. Le agradezco a Barragán el apelativo “pobrecito”, ya que quizás no me conocía hasta hoy pero, como verá, no me lo merezco. Me hago cargo de cada palabra que digo, y no creo que todo dé lo mismo. Me pregunto, entonces, desde dónde habla él.

Y sí, quise decir que Barone es un gusano. Porque reconozco.

Hadewijch (Entre la fe y la pasión)

Bruno Dumont nació en 1958 en Bailleul, Francia. Dirigió las películas Flandres (2006), Twentynine Palms (2003), L’humanité (1999) y La vie de Jésus (1997). Su última obra es Hors Satan (2011). En Argentina Hadewijch (2009) fue presentada en el BAFICI 2010 (Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires) con el título de Entre la fe y la pasión. Dumont también escribió el guión.

*

Hadewijch es un drama acerca de lo que está viviendo la joven veinteañera Céline, hija de un matrimonio en una muy buena situación económica. Pero a Céline lo que la atormenta y la martiriza es su relación con Dios. Está enamorada de Dios y siente su ausencia. Céline anhela una unión absoluta con Él, mientras que por casualidad, se relaciona con jóvenes creyentes musulmanes de las afueras de París que le acercan otro planteo sobre su tarea en este mundo.

* *

Hadewijch de Amberes (también conocida como Hadewijch de Brabante o Hadewijch de Antwerp) vivió en el siglo XIII y perteneció a la comunidad de las Beguinas, ubicándose en Bélgica, Holanda, Alemania y el norte de Francia. Si bien no tomaban los votos, eran mujeres cuyas vidas transcurrían muy simplemente y también ayudaban a los pobres. Hacían votos de castidad anuales. Es autora de Visiones, Cartas y Mengeldichten.

Todas las cosas

Todas las cosas
son demasiado pequeñas
para sostenerme,
soy tan vasta.

En el infinito
alcanzo
lo No Creado.

Lo he
tocado,
se me deshace
más amplio que lo amplio.

Todo lo demás
es demasiado estrecho.

Tú lo sabes bien,
tú que también estás ahí.

(Traducción propia del texto en inglés en www.poetry-chaikhana.com)

* * *

Es un film ascético, muy interesante por las preguntas que podemos plantearnos a partir de los hechos que muestra. ¿Es posible una unión con Dios que no conlleve al martirio o al sacrificio? ¿Cuál es el dolor que perturba a Céline? Las respuestas que busca ¿están en el mundo exterior al de un convento o en la abstención del mundo cotidiano? La “verdadera” fe ¿es sólo sufrimiento? ¿Creer es sufrir? ¿Qué estamos dispuestos a hacer para lograr una unión extrema con Dios? Julie Sokolowski le otorga a Céline los matices justos y precisos para transmitir su drama interior.

* * * *

Actúan Julie Sokolowski (Céline, Hadewijch), Yassine Salime (Yassine Chikh), Karl Sarafidis (Nassir Chikh), David Dewaele (David).

A los 100 años, terminó una maratón

Soy corredor amateur. Toda mi admiración por la motivación y voluntad de Fauja Singh.

(Publicado en perfil.com, 18.10.2011)

Fauja Singh, un británico de origen indio al que apodan “Tornado con turbante”, corrió 42 kilómetros en Toronto. Es el más viejo en hacerlo

Un británico de origen indio apodado “Tornado con turbante” se convirtió en la primera persona de más de 100 años en finalizar una maratón (42 kilómetros). Fauja Singh, un ciudadano británico nacido en la India en abril de 1911, corrió con su larga barba y turbante la maratón Scotiabank Toronto Waterfront en 8 horas, completando la carrera seis horas después que el ganador keniata Kenneth Mungara, que cruzó la meta en dos horas y nueve minutos.

Singh, que habla solamente punjabi, terminó en el lugar número 3.849, acompañado de un puñado de seguidores y de su entrenador, aunque sin duda merece un espacio en los anales del deporte. Fauja es el deportista más viejo en completar esta disciplina, una hazaña que todavía debe ser ratificada por el Libro Guinness de los Récords.

“Está rebosante de alegría, logró la meta de toda una vida”, declaró su entrenador e intérprete, Harmandar Singh.

El centenario maratonista, comenzó a correr hace 20 años, luego de la muerte de su mujer, y esta fue su octava maratón. Ahora, sueña con llevar el estandarte olímpico durante la inauguración de los Juegos de Londres-2012.

Fuente: AFP

Luis Diego Fernández / Nirvana: anarquía y libertarismo. Los jóvenes viejos

(Nota publicada en Perfil, 16.10.2011)

Hace veinte años, poco después de que aparecieran los primeros libros de John Zerzan, Michel Onfray y Slavoj Zižek, se editaba “Nevermind”, el mejor disco de Nirvana, banda que encabezó la última revolución de la cultura rock. Kurt Cobain, su líder, conjugó el desencanto adolescente con la bilis de un anciano sabio, y con su música llevó un poco de la vieja y buena anarquía a un campo minado por el mercado.

El 24 de septiembre de 1991 –hace veinte años– se lanzó Nevermind, el segundo disco de Nirvana, la banda liderada por Kurt Cobain. Una de las tantas cosas que logró en su breve lapso en escena –menos de cinco años– fue la de llevar su música de corazón punk por fuera de los límites restrictivos de la escena grunge de Seattle, haciendo uso de una dinámica que producía canciones ruidosas y calmadas con un hálito pop y melodioso. En gran medida, Nevermind fue la obra responsable de dar a conocer el rock alternativo al gran público, desbancando al propio Michael Jackson del número uno en todos los charts. Nirvana, en varios sentidos, encarnó de modo consciente –pero sobre todo subyacente– un pensamiento y un estilo de vida deudor de ciertas filas de la contracultura norteamericana de larga data, y a la vez, representativo en lo grunge de ciertas filosofías contemporáneas.

Basta leer los diarios de Kurt Cobain para esgrimir y ver ciertas huellas filosofales que, como señala su biógrafo Charles R. Cross en el bellísimo Heavier than Heaven, permiten delimitar quién era este individuo que conjugaba el humor y el desencanto adolescente con la bilis de un anciano sabio. Esa belleza cruel y angélica del rostro de Cobain era expresión de la música de Nirvana y de la filosofía subterránea. “En mi espíritu soy gay, podría ser homosexual, pero Courtney Love me atrae más que cualquier otra persona en la tierra”, dijo. No lo era, pero tampoco hay territorio para la boutade: Cobain ponía de manifiesto ciertas capilaridades del pensamiento grunge –que son evidentes en su biografía: iba contra lo falocéntrico, lo machista y el estereotipo del rock. La portada del disco quizá sea el emblema más claro en ese sentido; un bebé en busca de un dólar: nacer ya implica negociar. No hay escape.

Depositario de cierta androginia en medio de un enclave agreste de leñadores en el noroeste norteamericano, en el estado de Washington, el espíritu green y ácrata del grunge revela un libertarismo evidente: hoy Krist Novoselic, bajista de la banda, es un líder político libertario, cuya intención es ser candidato a gobernador. En su libro On Grunge and Government, sostiene un ideario claramente libertarista, en pro de todas las libertades individuales y de la no intervención del Estado en la distribución musical y del material pornográfico.

Es interesante dar cuenta de la sincronía: al mismo tiempo que irrumpía Nirvana, comenzaban a editarse los primeros libros de filósofos como John Zerzan (Elements of Refusal, 1988), Michel Onfray (El vientre de los filósofos, 1989) o Slavoj Zižek (Sublime Object of Ideology, 1989). Todos pensadores que, con sus marcadas diferencias, abarcan cierto ideario anarquizante. Algunas ideas comunes y presentes en el grunge consisten en cierta reivindicación del primitivismo, el ambientalismo, el ocio y la no acción directa. Lo anarco de la llamada Generación X es posible de ser leído como una continuidad contracultural que deviene a principios del 2000 en lo que se llamó hipsters de los barrios bohemios de Nueva York y San Francisco, algo bien retratado por Mark Grief en ¿Qué fue lo hipster? (2011) y antes por James L. Brooks en BoBo’s en el paraíso (2000).

Nacidos durante la década del 70, los componentes de la llamada Generación X fueron efectos de una infancia marcada por el consumismo conservador de los años 80, la caída del Muro de Berlín y la llegada de Internet. Precisamente, el atributo de la apatía que suele asestársele al pensamiento y la visión de mundo que emerge de allí proviene de vislumbrar un futuro no muy amigable y de focalizar todo en el presente. A diferencia de la generación de los baby boomers que construyeron esa esperanza de cambio, la Generación X sólo pudo constituir su pensamiento contracultural afirmando su individualidad y resistiendo en el marco de cierta bohemia más o menos burguesa, que apela al ocio y la autogestión indie como formas de subversión de los valores productivos y rentables preconizados por el mercado. Nirvana, y particularmente Kurt Cobain, expresan esta indocilidad que, paradójicamente, termina siendo central y mainstream. Algo de esa marca que señala Charles Cross impregna la filosofía grunge: parecen ser viejos en cuerpos de adolescentes. Cultores del radicalismo libertario de filósofos como Henry David Thoreau y de músicos como Neil Young, prosiguen la estela de la llamada “América profunda”, whitmaniana.

El trágico fin de Kurt Cobain es una de las claves para comprender el signo de esta idea: la imposibilidad de negociar y aceptar su rol de estrella lo lleva al suicidio –dando cuenta de su personalidad atormentada producto de una infancia disfuncional y caótica. Quizá la filosofía grunge, hoy levemente vista en lo hipster pero ya más integrada en un circuito de consumo, sea estéticamente comprendida a partir de la expresión que cierta prensa usaba para definir la música de Nirvana: “Más dura que el cielo”. Sintomática y bella: no se puede doblar y debe romperse. El rock se fue en ese momento, con Kurt: un ser ético.