Osvaldo Lamborghini / El niño proletario

    Desde que empieza a dar sus primeros pasos en la vida, el niño proletario sufre las consecuencias de pertenecer a la clase explotada. Nace en una pieza que se cae a pedazos, generalmente con una inmensa herencia alcohólica en la sangre. Mientras la autora de sus días lo echa al mundo, asistida por una curandera vieja y reviciosa, el padre, el autor, entre vómitos que apagan los gemidos lícitos de la parturienta, se emborracha con un vino más denso que la mugre de su miseria.

    Me congratulo por eso de no ser obrero, de no haber nacido en un hogar proletario.
El padre borracho y siempre al borde de la desocupación, le pega a su niño con una cadena de pegar, y cuando le habla es sólo para inculcarle ideas asesinas. Desde niño el niño proletario trabaja, saltando de tranvía en tranvía para vender sus periódicos. En la escuela, que nunca termina, es diariamente humillado por sus compañeros ricos. En su hogar, ese antro repulsivo, asiste a la prostitución de su madre, que se deja trincar por los comerciantes del barrio para conservar el fiado.

En mi escuela teníamos a uno, a un niño proletario.

Stroppani era su nombre, pero la maestra de inferior se lo había cambiado por el de ¡Estropeado! A rodillazos llevaba a la Dirección a ¡Estropeado! cada vez que, filtrado por el hambre, ¡Estropeado! no acertaba a entender sus explicaciones. Nosotros nos divertíamos en grande.

Evidentemente, la sociedad burguesa, se complace en torturar al nino proletario, esa baba, esa larva criada en medio de la idiotez y del terror.

Con el correr de los años el niño proletario se convierte en hombre proletario y vale menos que una cosa. Contrae sífilis y, enseguida que la contrae, siente el irresistible impulso de casarse para perpetuar la enfermedad a través de las generaciones. Como la única herencia que puede dejar es la de sus chancros jamás se abstiene de dejarla. Hace cuantas veces puede la bestia de dos espaldas con su esposa ilícita, y así, gracias a una alquimia que aún no puedo llegar a entender (o que tal vez nunca llegaré a entender), su semen se convierte en venéreos niños proletarios. De esa manera se cierra el círculo, exasperadamente se completa.

¡Estropeado!, con su pantaloncito sostenido por un solo tirador de trapo y los periódicos bajo el brazo, venía sin vernos caminando hacia nosotros, tres niños burgueses: Esteban, Gustavo, yo.

La execración de los obreros también nosotros la llevamos en la sangre.

Gustavo adelantó la rueda de su bicicleta azul y así ocupó toda la vereda. ¡Estropeado! hubo de parar y nos miró con ojos azorados, inquiriendo con la mirada a qué nueva humillación debía someterse. Nosotros tampoco lo sabíamos aún pero empezamos por incendiarle los periódicos y arrancarle las monedas ganadas del fondo destrozado de sus bolsillos. ¡Estropeado! nos miraba inquiriendo con la cara blanca de terror
oh por ese color blanco de terror en las caras odiadas, en las fachas obreras más odiadas, por verlo aparecer sin desaparición nosotros hubiéramos donado nuestros palacios multicolores, la atmósfera que nos envolvía de dorado color.

A empujones y patadas zambullimos a ¡Estropeado! en el fondo de una zanja de agua escasa. Chapoteaba de bruces ahí, con la cara manchada de barro, y. Nuestro delirio iba en aumento. La cara de Gustavo aparecía contraída por un espasmo de agónico placer. Esteban alcanzó un pedazo cortante de vidrio triangular. Los tres nos zambullimos en la zanja. Gustavo, con el brazo que le terminaba en un vidrio triangular en alto, se aproximó a ¡Estropeado!, y lo miró. Yo me aferraba a mis testículos por miedo a mi propio placer, temeroso de mi propio ululante, agónico placer. Gustavo le tajeó la cara al niño proletario de arriba hacia abajo y después ahondó lateralmente los labios de la herida. Esteban y yo ululábamos. Gustavo se sostenía el brazo del vidrio con la otra mano para aumentar la fuerza de la incisión.

No desfallecer, Gustavo, no desfallecer.

Nosotros quisiéramos morir así, cuando el goce y la venganza se penetran y llegan a su culminación.

Porque el goce llama al goce, llama a la venganza, llama a la culminación.

Porque Gustavo parecía, al sol, exhibir una espada espejeante con destellos que también a nosotros venían a herirnos en los ojos y en los órganos del goce.

Porque el goce ya estaba decretado ahí, por decreto, en ese pantaloncito sostenido por un solo tirador de trapo gris, mugriento y desflecado.

Esteban se lo arrancó y quedaron al aire las nalgas sin calzoncillos, amargamente desnutridas del niño proletario. El goce estaba ahí, ya decretado, y Esteban, Esteban de un solo manotazo, arrancó el sucio tirador. Pero fue Gustavo quien se le echó encima primero, el primero que arremetió contra el cuerpiño de ¡Estropeado!, Gustavo, quien nos lideraría luego en la edad madura, todos estos años de fracasada, estropeada pasión: él primero, clavó primero el vidrio triangular donde empezaba la raya del trasero de ¡Estropeado! y prolongó el tajo natural. Salió la sangre esparcida hacia arriba y hacia abajo, iluminada por el sol, y el agujero del ano quedó húmedo sin esfuerzo como para facilitar el acto que preparábamos. Y fue Gustavo, Gustavo el que lo traspasó primero con su falo, enorme para su edad, demasiado filoso para el amor.

Esteban y yo nos conteníamos ásperamente, con las gargantas bloqueadas por un silencio de ansiedad, desesperación. Esteban y yo. Con los falos enardecidos en las manos esperábamos y esperábamos, mientras Gustavo daba brincos que taladraban a ¡Estropeado! y ¡Estropeado! no podía gritar, ni siquiera gritar, porque su boca era firmernente hundida en el barro por la mano fuerte militari de Gustavo.

A Esteban se le contrajo el estómago a raíz de la ansiedad y luego de la arcada desalojó algo del estómago, algo que cayó a mis pies. Era un espléndido conjunto de objetos brillantes, ricamente ornamentados, espejeantes al sol. Me agaché, lo incorporé a mi estómago, y Esteban entendió mi hermanación. Se arrojó a mis brazos y yo me bajé los pantalones. Por el ano desocupé. Desalojé una masa luminosa que enceguecía con el sol. Esteban la comió y a sus brazos hermanados me arrojé.

Mientras tanto ¡Estropeado! se ahogaba en el barro, con su ano opaco rasgado por el falo de Gustavo, quien por fin tuvo su goce con un alarido. La inocencia del justiciero placer.
Esteban y yo nos precipitamos sobre el inmundo cuerpo abandonado. Esteban le enterró el falo, recóndito, fecal, y yo le horadé un pie con un punzón a través de la suela de soga de alpargata. Pero no me contentaba tristemente con eso. Le corté uno a uno los dedos mugrientos de los pies, malolientes de los pies, que ya de nada irían a servirle. Nunca más correteos, correteos y saltos de tranvía en tranvía, tranvías amarillos.

Promediaba mi turno pero yo no quería penetrarlo por el ano.

—Yo quiero succión —crují.

Esteban se afanaba en los últimos jadeos. Yo esperaba que Esteban terminara, que la cara de ¡Estropeado! se desuniera del barro para que ¡Estropeado! me lamiera el falo, pero debía entretener la espera, armarme en la tardanza. Entonces todas las cosas que le hice, en la tarde de sol menguante, azul, con el punzón. Le abrí un canal de doble labio en la pierna izquierda hasta que el hueso despreciable y atorrante quedó al desnudo. Era un hueso blanco como todos los demás, pero sus huesos no eran huesos semejantes. Le rebané la mano y vi otro hueso, crispados los nódulosfalanges aferrados, clavados en el barro, mientras Esteban agonizaba a punto de gozar. Con mi corbata roja hice un ensayo en el coello del niño proletario. Cuatro tirones rápidos, dolorosos, sin todavía el prístino argénteo fin de muerte. Todavía escabullirse literalmente en la tardanza.

Gustavo pedía a gritos por su parte un fino pañuelo de batista. Quería limpiarse la arremolinada materia fecal conque ¡Estropeado! le ensuciara la punta rósea hiriente de su falo. Parece que ¡Estropeado! se cagó. Era enorme y agresivo entre paréntesis el falo de Gustavo. Con entera independencia y solo se movía, así, y así, cabezadas y embestidas. Tensaba para colmo los labios delgados de su boca como si ya mismo y sin tardanza fuera a aullar. Y el sol se ponía, el sol que se ponía, ponía. Nos iluminaban los últimos rayos en la rompiente tarde azul. Cada cosa que se rompe y adentro que se rompe y afuera que se rompe, adentro y afuera, adentro y afuera, entra y sale que se rompe, lívido Gustavo miraba el sol que se moría y reclamaba aquel pañuelo de batista, bordado y maternal. Yo le di para calmarlo mi pañuelo de batista donde el rostro de mi madre augusta estaba bordado, rodeado por una esplendente aureola como de fingidos rayos, en tanto que tantas veces sequé mis lágrimas en ese mismo pañuelo, y sobre él volqué, años después, mi primera y trémula eyaculación.

Porque la venganza llama al goce y el goce a la venganza pero no en cualquier vagina y es preferible que en ninguna. Con mi pañuelo de batista en la mano Gustavo se limpió su punta agresiva y así me lo devolvió rojo sangre y marrón. Mi lengua lo limpió en un segundo, hasta devolverle al paño la cara augusta, el retrato con un collar de perlas en el cuello, eh. Con un collar en el cuello. Justo ahí.

Descansaba Esteban mirando el aire después de gozar y era mi turno. Yo me acerqué a la forma de ¡Estropeado! medio sepultada en el barro y la di vuelta con el pie. En la cara brillaba el tajo obra del vidrio triangular. El ombligo de raquítico lucía lívido azulado. Tenía los brazos y las piernas encogidos, como si ahora y todavía, después de la derrota, intentara protegerse del asalto. Reflejo que no pudo tener en su momento condenado por la clase. Con el punzón le alargué el ombligo de otro tajo. Manó la sangre entre los dedos de sus manos. En el estilo más feroz el punzón le vació los ojos con dos y sólo dos golpes exactos. Me felicitó Gustavo y Esteban abandonó el gesto de contemplar el vidrio esférico del sol para felicitar. Me agaché. Conecté el falo a la boca respirante de ¡Estropeado! Con los cinco dedos de la mano imité la forma de la fusta. A fustazos le arranqué tiras de la piel de la cara a ¡Estropeado! y le impartí la parca orden:

—Habrás de lamerlo. Succión—

¡Estropeado! se puso a lamerlo. Con escasas fuerzas, como si temiera hacerme daño, aumentándome el placer.

A otra cosa. La verdad nunca una muerte logró afectarme. Los que dije querer y que murieron, y si es que alguna vez lo dije, incluso camaradas, al irse me regalaron un claro sentimiento de liberación. Era un espacio en blanco aquel que se extendía para mi crujir.

Era un espacio en blanco.

Era un espacio en blanco.

Era un espacio en blanco.

Pero también vendrá por mí. Mi muerte será otro parto solitario del que ni sé siquiera si conservo memoria.

Desde la torre fría y de vidrio . De sde donde he con templado después el trabajo de los jornaleros tendiendo las vías del nuevo ferrocarril. Desde la torre erigida como si yo alguna vez pudiera estar erecto. Los cuerpos se aplanaban con paciencia sobre las labores de encargo. La muerte plana, aplanada, que me dejaba vacío y crispado. Yo soy aquel que ayer nomás decía y eso es lo que digo. La exasperación no me abandonó nunca y mi estilo lo confirma letra por letra.

Desde este ángulo de agonía la muerte de un niño proletario es un hecho perfectamente lógico y natural. Es un hecho perfecto.

Los despojos de ¡Estropeado! ya no daban para más. Mi mano los palpaba mientras él me lamía el falo. Con los ojos entrecerrados y a punto de gozar yo comprobaba, con una sola recorrida de mi mano, que todo estaba herido ya con exhaustiva precisión. Se ocultaba el sol, le negaba sus rayos a todo un hemisferio y la tarde moría. Descargué mi puño martillo sobre la cabeza achatada de animal de ¡Estropeado!: él me lamía el falo. Impacientes Gustavo y Esteban querían que aquello culminara para de una buena vez por todas: Ejecutar el acto. Empuñé mechones del pelo de ¡Estropeado! y le sacudí la cabeza para acelerar el goce. No podía salir de ahí para entrar al otro acto. Le metí en la boca el punzón para sentir el frío del metal junto a la punta del falo. Hasta que de puro estremecimiento pude gozar. Entonces dejé que se posara sobre el barro la cabeza achatada de animal.

—Ahora hay que ahorcarlo rápido —dijo Gustavo.

—Con un alambre —dijo Esteban en la calle de tierra don de empieza el barrio precario de los desocupados.

—Y adiós Stroppani ¡vamos! —dije yo.

Remontamos el cuerpo flojo del niño proletario hasta el lugar indicado. Nos proveímos de un alambre. Gustavo lo ahorcó bajo la luna, joyesca, tirando de los extremos del alambre. La lengua quedó colgante de la boca como en todo caso de estrangulación.

* * *

Osvaldo Lamborghini nació en Necochea, provincia de Buenos Aires, Argentina el 12 de abril de 1940 y falleció en Barcelona, España, el 18 de noviembre de 1985.

Obras: El fiord (1969), Sebregondi retrocede (1973), Poemas (1980), y una variedad de obras tales como Los Tadeys (poema), Die Verneinung (La negación, poema) y Teatro proletario de cámara.

Rolando Hanglin / La libertad y otras enfermedades

(Publicado en La Nación, 13.9.2011)

Los argentinos nos hemos habituado al uso patológico de ciertos valores que, en sí mismos, son adorables.

En nuestra mente desquiciada, se puede hablar, por ejemplo de “rock nacional”. Como si el rock-and-roll, una forma típica del folklore norteamericano como el jazz o el hillbillie, pudiera ser “nacional argentino”, siendo que se toca en tríos y cuartetos con batería, guitarra eléctrica, bajo y teclados electrónicos. Es más yanqui que la manteca de maní, y sin embargo, lo hemos declarado nacional. Esto es como si el gran jazzista gitano y alemán Django Reinhardt hubiera declarado que acababa de inventar el “jazz gitano” o el “jazz alemán”.

De alguna manera nos han convencido de que la democracia es una forma de gobierno “nueva”, inaugurada en nuestro país en el año 1984, cuando en verdad este sistema político, importado de Francia, Inglaterra y los Estados Unidos, fue instalado en 1810. Y desde entonces se viene perfeccionando, con avances y retrocesos. Pero hubo una cantidad enorme de gobiernos democráticos antes de 1984: Roca, Yrigoyen, Alvear, Perón, Frondizi.

La nueva sociedad argentina ha inventado tres valores intocables: la libertad, la diversión y “ser uno mismo”.

La libertad es un principio muy digno cuando se equilibra con otros (Ley, Orden, Progreso) pero totalmente siniestro cuando se hipertrofia. Esto es exactamente lo que sucede en nuestro país.

Un ciudadano decide vivir en la calle, y elige el portal de nuestra casa. Las instituciones humanitarias de la ciudad vienen a recogerlo para que no pase la noche al sereno. Pero el ciudadano, ya no marginal sino una especie de beatnik, decide que no, que prefiere dormir en nuestro zaguán, comer en nuestro zaguán, cagar en nuestro zaguán -ustedes perdonen- y no hay fuerza pública que pueda trasladarlo. Porque él es libre.

Diez empleados de la Dirección Impositiva, cuando se les adeudan seis meses de sueldo no-remunerativo (?) deciden cortar la 9 de Julio, paralizando en un embotellamiento infernal a un millón de personas. La policía protege a los manifestantes. Los automovilistas los insultan. Pero se está ejerciendo la libertad, ante todo. ¡Somos libres y hacemos todo lo que queremos! El pueblo, o sea los demás, que se embrome.

Si ocurre a la inversa (un millón de personas torturando a diez empleados) podemos obtener un acampe de los Pueblos Originarios, o una huelga de hambre en Plaza Miserere. ¡Seremos desdichados y viviremos en el disparate, pero somos. libres!

Compramos un departamento, luego de ahorrar 20 años. Nos instalamos en nuestro flamante nido. Nos acostamos temprano para despertar a las 7, al efecto de ganar nuestro estipendio. Intentamos conciliar en sueño a las 23, pero ocurre que los chicos del departamento vecino han organizado un baile con birra y CDs, en alto volumen hasta las cinco. Al día siguiente otros vecinos hacen el amor furiosamente. Y al tercer día, una conversación ebria entre cuatro adolescentes (en el pasillo) se convierte en grito pelado. Siendo imposible dormir, vendemos el departamento y perdemos 20.000 dólares.

Vivir así es imposible. ¡Pero todos son libres! Sobre todo los muchachitos jóvenes, que ES NECESARIO QUE LO PASEN BIEN. También sería necesario que se construyeran paredes más gruesas y se cumplieran los reglamentos del consorcio, pero suena demasiado represivo y milico.

Una amante despechada reclama, para las concubinas de ocasión, el mismo derecho a “una indemnización” que se reconoce en la Justicia argentina a las ex-esposas, por ser mujeres. ¡Las exconcubinas también están en su derecho! Mientras tanto, los exconcubinos y exesposos duermen solitos, lejos de sus hijos y su hogar, en un monoambiente, y estudian la viabilidad del celibato definitivo. Pero, atención: la amante despechada es absolutamente libre de reclamar lo que le parezca. ¡Libre, libre, libre!

De lo contrario, caeríamos en la discriminación. Que es el único pecado de la Argentina contemporánea. Todo está permitido, menos discriminar. Un viejo debe ser tratado como si fuera joven, un joven como si fuera viejo, un negro como si fuera blanco y una mujer como si fuera hombre, un travesti como si tuviera útero y una lesbiana como si tuviera pene y testículos. ¡No se puede discriminar! ¿O usted, amable lector, acaso me está discriminando? ¿Piensa interrumpir la lectura, o tal vez escribir algún insulto al pie de esta página, en el foro de lectores? ¡Lo denunciaré al Inadi!

Libres, somos todos libres. Los niños de 14 años son libres de salir todas las noches desde las 3 A.M. hasta el mediodía del día siguiente. ¿Quién lo va a impedir?¿Un fascista, un represor, un papá autoritario? ¡No! Sus mamás divorciadas y sus papás culposos autorizamos todas las ebriedades y todos los vómitos, para que los chicos no sufran y no se sientan prisioneros.

No se advierte que cada empresa que se acomete en la vida significa un sacrificio de libertad. Casarse para formar una familia representa perder un gran segmento de libertad. Jugar al fútbol profesional hasta ganar millones de euros insume (además del talento necesario para superar a miles de competidores africanos, brasileños, serbios, colombianos, uruguayos) un enorme sacrificio de libertad. Hay que concentrarse durante cinco días por semana, a veces meses enteros, y tomar como esposa a la primera botinera que se presente medio borracha en una disco. Sacrificio. Porque pronto se llevará el 50%, ya se sabe.

Cuando se pretende obtener un título de abogado, escribano, médico, odontólogo, es necesario estudiar hasta la extenuación. Seis, ocho, diez, veinte años. Toda la vida. Sacrificar la libertad por un objetivo de vida, ya que los otros chicos de la pandilla salen a bailar, pero uno, que es un nerd, se sacrifica. No es libre.

Para todo se requiere coartar la libertad: tener un hijo, subir al Aconcagua, llegar a presidente de la Nación, comprar una estancia en Nueve de Julio, poner una tienda de comestibles, hacerse rico, volver a ser pobre, dar la vuelta al mundo en bicicleta, sostener una huelga de hambre, fundar una nueva nación. Todo requiere esfuerzo, sacrificio, entregar grandes trozos de nuestra libertad a cambio de algo.

O sea: la libertad es una bella tendencia pero no un dios dogmático: debe ser equilibrada por la Ley, el Orden y el Sentido Común.

¡Pero es la Sociedad quien tiene la culpa de todas las cosas! La sociedad convierte a un buen chico en un delincuente. El chico es víctima. ¿Y la víctima del chico, la mujer violada, el almacenero acribillado a tiros, el jubilado saqueado en su casita de Villa Martelli, qué serán entonces? ¿Víctimas de las víctimas?

Ese es otro valor que estimamos de modo enfermo: el victimismo. Sólo las víctimas merecen libertad. Los demás van presos.

Hablando de presos: cuando la Justicia, en un caso excepcional, sanciona a un delincuente con una pena privativa de libertad (así se llama) lo retienen muy poco tiempo, para otorgarle luego (aunque sea un terrible sinvergüenza) algo que se llama “libertad condicional”, “salidas laborales” o “dos por uno”. De modo tal que el canalla redomado vuelve a robar, a matar y a violar. ¡Es libre, es un ciudadano libre, todas las culpas quedan para la sociedad!

Nuestra preocupación está centrada en que nuestros hijos no lo pasen mal por ningún concepto. Es necesario que se diviertan, que disfruten. Que no vivan la vida de nosotros mismos (y ni hablar de nuestros abuelos inmigrantes, que bajaron de la infecta bodega de un barco) cuando éramos jóvenes y repasábamos Trigonometría para marzo, y en castigo, sin veraneo en Miramar. ¡No hay Trigonometría, no hay marzo, no hay Miramar! Lo importante es que se diviertan, que lo pasen bien, para eso tienen 16 años. Vivir, gozar, pasarlo bien: Todos los participantes lo dicen, al entrar a la Casa del Gran Hermano. Se trata de “vivirlo todo”.

¡Los jóvenes tienen derecho a pasarlo bien sin pagar por ello ningún tributo, ningún esfuerzo, ninguna tortura!

Los viejos, en cambio, no tenemos ningún derecho a nada. Tal vez, a la muerte digna, pero primero deben resolverlo los filósofos, los curas y los tanatólogos.

¡Como viejos, podríamos reclamar por la discriminación que nos aflige cuando, a los 40 años, ya nos declaran ineptos para todo servicio! Pero, pensándolo bien, no tiene sentido, porque en la actualidad los jóvenes de 30 son adolescentes, y recién a los 40 empiezan a buscar su vocación, por lo cual les quedan escasos meses para hallarla y ponerla en marcha. Y después, obtener un empleo decente, en blanco, con aportes sociales y salario familiar. ¿Familiar para qué familia, dirán ustedes? Bueno, alguna familia habrá, aunque sea la familia del cónyuge o de los nietos o del vecino.

Lo importante no es todo esto, tan confuso, sino el imperativo central de nuestro tiempo: ser uno mismo. gay o lesbiana, músico o ingeniero, marginal o presidente, genio o vagabundo, bueno o pervertido. ¡Uno mismo! No hay nada peor que convertirse en otro, obedecer a otro, someterse a otro (por ejemplo el juez, o la ley). ¡Ser uno mismo, eso ante todo!

A mí me gustaría ser Salvador Dalí, y no yo mismo, pero no hay que olvidar que Salvador Dalí le chupó los dedos del pie a Barbra Streisand (está documentado) y a raíz de este episodio pudo ser enviado al séptimo infierno: el de los Fetichistas Machistas. Porque eso sí que es malo, malo, malo: ser machista y sexómano. Aunque ya se hayan extinguido hace 40 años los últimos machistas, y esté a punto de suspirar por última vez el macho sobreviviente, el chivo loco en su cueva de granito. No importa. La sociedad libre no olvidará sus fechorías.

Todo este mamarracho viene a traducir el lenguaje enfermo de nuestro país, en este tiempo. Hablando dicha lengua, una presidente se convierte en “presidenta”, una ministra es en cambio la “señora ministro”, y lo siniestro ya no viene a ser una barbaridad, sino que es “complicado”.

Somos tan libres, pero tan, tan libres, que da asco. diría Fito Páez.

* * *

Rolando Hanglin nació en 1946 en Ramos Mejía, Argentina. Desciende de dos familias antiguas de lo que antes era un pueblo de la Provincia. Estudió en el Colegio Nacional de Buenos Aires. Cursó Estudios de Antropología Asiática de la Universidad de El Salvador. Ejerce el periodismo desde hace 45 años. Fue director y jefe de redacción de revistas como “Para Tí”, “Goles” y “Satiricón”, desempeñándose como columnista de “Gente”, “El Gráfico” y muchas otras. Desde 1978 trabaja en radio. Tras 23 años en Radio Continental, conduce su propio espacio por Radio 10 a partir de enero de 2007. Publicó siete libros, el más conocido de los cuales fue El Hippie Viejo. Tiene tres hijos, estuvo casado dos veces y vive en pareja con Marta Elena Ibáñez Vidal del Carril.

La Noche de los Cuentos (23 de septiembre) / 1ª Narratón Argentina de Cuentacuentos (24 y 25 de septiembre)

Sedes de la noche de los cuentos

Viernes 23 de septiembre

C.A.B.A.
Café Tortoni, Av. de Mayo 825. Monserrat
18.00 a 20.00
Coordina Betty Ferkel

Bar Bohemia, Bulnes 802. Almagro
21.00 a 23.00
Coordina Marta Millicay

Séptimo Arte, Av. San Pedrito 107. Flores
18.30 a 20.30
Coordina Vivi García

Veladas virreinales, Perú 222. Monserrat
18.00 a 20.00
Coordina Marita von Saltzen

Parravechino, Uriarte 1830. Palermo
De 20.00 a 22.00
Coordina Cristina Villanueva

Zona Sur
Petit bar, Av. B. Mitre 702. Avellaneda
De 19.00 a 21.00
Coordina Raúl Cuevas

Roxy Café, Alsina 100. Avellaneda
De 19.00 a 21.00
Coordina Juan Jafella

La enseña de las tres ranas, Diagonal 78 681. La Plata
 De 19.00 a 21.00
Coordina Claudio Ledesma

Espacio de Arte, Av. Meeks 1387 Temperley
19.00 a 21.00
Coordina Liliana Bonel

Casaguapa Restaurant, Pellegrini 270, Lomas de Zamora
21.00 a 22.00
Coordina Liliana Bonel

Zona Norte
Asociación de jubilados de Standard Electric, Chubut 1186 – San Isidro
21.00 a 23.00
Coordinan Lili Bassi y Carlos Maps

Zona Oeste
Bar y Cafe, 21.00 a 23.00
Coordina Hugo Corrias

Circuito de la Primera Narratón de 24 horas

Sábado 24 y domingo 25 de septiembre

18.00 a 20.00

Coordina Cristina Villanueva

Todos los invitados internacionales

Librería Sudeste

Av. Corrientes 1773

20.00 a 20.30

Coordina Marita von Saltzen

Guillermo Lauriano (Perú)

Jardín de los Ángeles

Av. Corrientes 1680, piso 1°

20.30 a 21.00

Espacio abierto para inscriptos

21.00 a 21.30

Marita von Saltzen

21.30 a 22.00

Espacio abierto para inscriptos

22.00 a 22.30

Coordina Raúl Cuevas

Bran Montiel (Colombia)

Bar Remember

Av. Corrientes 1983

22.30 a 23.00

Espacio abierto para inscriptos

23.00 a 23.30

Espectáculo: Evita vuelve

23.30 a 00.00

Espacio abierto para inscriptos

00.00 a 00.30

Coordina Liliana Bonel

Nancy Machado (Venezuela)

Bar Remember

Av. Corrientes 1983

00.30 a 1.00

Espacio abierto para inscriptos

1.00 a 1.30

Liliana Bonel

1.30 a 2.00

Espacio abierto para inscriptos

2.00 a 2.30

Coordina Claudio Ledesma

Claudio Ledesma

Bar Remember

Av. Corrientes 1983

2.30 a 3.00

Espacio abierto para inscriptos

3.00 a 3.30

Grupo Rayuela: Con la punta de la lengua (cuentos eróticos)

3.30 a 4.00

Espacio abierto para inscriptos

4.00 a 4.30

Coordina Juan Ignacio Jafella

Marko Mosquera (Colombia)

Jardín de los Ángeles

Av. Corrientes 1680, piso 1°

4.30 a 5.00

Espacio abierto para inscriptos

5.00 a 5.30

Juan Ignacio Jafella

5.30 a 6.00

Espacio abierto para inscriptos

6.00 a 6.30

Coordina Carlos Maps

Viento (Colombia)

Jardín de los Ángeles

Av. Corrientes 1680, piso 1°

6.30 a 7.00

Espacio abierto para inscriptos

7.00 a 7.30

Carlos Maps

7.30 a 8.00

Espacio abierto para inscriptos

8.00 a 8.30

Coordina Lili Bassi

Murriel Bourgeois (España)

Jardín de los Ángeles

Av. Corrientes 1680, piso 1°

8.30 a 9.00

Espacio abierto para inscriptos

9.00 a 9.30

Lili Bassi

9.30 a 10.00

Espacio abierto para inscriptos

10.00 a 10.30

Coordina Vivi García

Pia Córdova (Venezuela)

Café Aroma

Av. Corrientes 1801

10.30 a 11.00

Espacio abierto para inscriptos

11.00 a 11.30

Vivi García

11.30 a 12.00

Espacio abierto para inscriptos

12.00 a 12.30

Coordina Hugo Corrias

Canela (Colombia)

Jardín de los Ángeles

Av. Corrientes 1680, piso 1°

12.30 a 13.00

Espacio abierto para inscriptos

13.00 a 13.30

Hugo Corrias

13.30 a 14.00

Espacio abierto para inscriptos

14.00 a 14.30

Coordina Marta Millicay

Elvia Pérez (Cuba)

Jardín de los Ángeles

Av. Corrientes 1680, piso 1°

14.30 a 15.00

Espacio abierto para inscriptos

15.00 a 15.30

Marta Millicay

15.30 a 16.00

Espacio abierto para inscriptos

16.00 a 16.30

Coordina Betty Ferkel

Coordinadores del Circulo de Cuentacuentos

Librería Sudeste

Av. Corrientes 1773

16.30 a 17.00

17.00 a 17.30

17.30 a 18.00

Las funciones de Apertura y Clausura en la Librería Sudeste son con entrada

Los espacios abiertos son con inscripción previa y los cuentos no deberán superar los 5 minutos.

Informes: narratontedoymipalabra@yahoo.com.ar

Talleres a cargo de cuentacuentos de Colombia, Cuba, Venezuela y España

 Taller 1 – “De la  Palabra poética al cuerpo extracotidiano” a cargo de Canela (Colombia)

Lunes 19 de septiembre de 19.00 a 22.00 – Lugar: Montevideo 581, piso 2° “E”

La palabra nos depara un porvenir poético, el camino del Halaiqui es metáfora en acción, (Cuerpo /voz en escena) el quehacer del narrador como lector de su entorno se convierte en presencia escénica, un acto de comunicación con el corpus narrativo.

Objetivo

ü     Indagar desde la palabra poética la relación ( Cuerpo- escena)

ü     Proponer la búsqueda de detonates creativos para el quehacer de la narración oral

ü     Implementar técnicas  propias del teatro, para la ampliar la capacidad discursiva.

Contenido Temático 

ü     Corpus Poético del narrador ( Arqueología personal)

ü     La palabra / palimpsesto  ( Importancia de la metáfora )

ü     Voz y Cuerpo (Herramientas del Relato)

ü     El escenario como luz (Herramientas para la escena)

Taller 2 – “Curso de perfeccionamiento de Narración Oral” a cargo de Elvia Pérez (Cuba)

Para narradores profesionales o con experiencia.

Martes 20 de septiembre de 19.00 a 22.00 – Lugar: Montevideo 581, piso 2° “E”

El arte de la palabra denominado narración oral escénica viene de la oralidad, pero ya incorpora elementos del arte escénico y que se aprende en sucesivos talleres y que necesita un permanente trabajo de perfeccionamiento, de intercambio y  experimentación.

Objetivo general:

ü     Contribuir al perfeccionamiento de los narradores orales profesionales, intercambiando conocimientos acerca del arte de contar cuentos.

ü     Profundizar en los conocimientos acerca de la teoría y la técnica del arte de narrar cuentos.

ü     Perfeccionar la calidad artística de los que se proponen ser narradores orales profesionales.

Programa:

ü     Teoría de la narración oral, elementos e información sobre autores contemporáneos.

ü     Técnica de la narración oral, revisión crítica del proceso personal de cada alumno.

ü     Dramaturgia y dirección artística del unipersonal de cuentos, confección del unipersonal de cuentos.

Taller 3 – “A romper límites: la inclusión de títeres y objetos en los cuentos” a cargo de Pía Córdova (Venezuela)

Jueves 22 de septiembre de 19.00 a 22.00 – Lugar: Montevideo 581, piso 2° “E”

Taller práctico sobre el conocimiento y manipulación de distintos tipos de títeres y el uso y posibilidades de los títeres, objetos y juegos a la hora de contar cuentos.

Serán exploradas de manera práctica estrategias que potencian la comunicación, efectos, herramientas para iniciarse con éxito, manipulación y apropiación.

¿Qué sirve y que no sirve?

Aplicación a casos particulares.

La puesta en “distintas escenas” (museos, centros culturales, aire libre, fiestas, espacios no convencionales o en teatros). Si bien por lo breve es un taller introductorio, aporta herramientas prácticas para aplicar a los cuentos que ya estén contando.

Dinámica: Ejercicios prácticos, manipulación directa, discusión de materiales.

Taller 4 – “Elementos de dirección artística para narradores” a cargo de Elvia Pérez (Cuba)

Sábado 24 de septiembre de 9.00 a 11.30 – Lugar: Centro Cultural Islas Malvinas, Calle 19 y 51

Fundamentación: El trabajo del narrador contemporáneo tiene un objetivo artístico, es por ello que se prepara constantemente, se perfecciona, busca los conocimientos que enriquezcan su labor. Dentro de esos conocimientos del narrador oral no debe faltar la dirección artística, o al menos algunos de sus elementos para el trabajo escénico que desarrolla este artista de la palabra.

Objetivo general: Dar a conocer los elementos de la dirección artística que son válidos para el trabajo del narrador oral escénico.

Programa

ü     Acercamiento al trabajo del director artístico.

ü     Elementos mecánicos básicos de la dirección artística.

ü     Ejercitación a partir de un cuento del repertorio del narrador.

ü     Trabajo de dirección por equipos sobre el cuento escogido.

ü     Presentación del resultado obtenido.

Taller 5 – “La tradición oral en lo cotidiano” a cargo de Marko Mosquera (Colombia)

Sábado 24 de septiembre de 11.30 a 14.00 – Lugar: Centro Cultural Islas Malvinas, Calle 19 y 51

Objetivo: brindar al tallerista herramientas de comunicación, basadas en la oralidad, que le permitan desarrollar habilidades para expresar ideas, conceptos y de quererlo así, narrar cuentos.

Estrategia: a través de las búsquedas personales, en las maneras y formas de comunicación que nos permiten identificarnos como miembros de nuestras comunidades, entender que el lenguaje articulado es la manera primigenia y la más efectiva de trasmitir el conocimiento, permitiéndonos pasar de generación en generación, costumbres de los pueblos que permiten crear o preservar la cultura de los pueblos.

Contenidos:

ü     Teoría de la comunicación.

ü     El lenguaje y otras lenguas. Lenguaje a varias voces. Lenguaje, desarrollo y ciclo vital. ¿Lenguaje de la cultura o cultura del lenguaje? Lenguaje y saber.

ü     De la memoria ancestral a la aldea global

ü     ¿Para qué comunicar? Tradición oral e identidad cultural. Medios masivos y cultura. Comunicación y democracia. Entre el desarrollo y lo alternativo

ü     Cómo comunicamos. Del cuento oral al cuento escrito. Voz y papel del cuento. El cuerpo cuenta: palabra, gesto y voz. La voz tiene la palabra. La radio cuenta. Irradiar nuestra voz. La imagen cuenta, imaginemos.

ü     Qué comunicamos De donde contar. Contar el cuento contra la desmemoria. ¿Que contar?  Del hecho al dicho. Del dicho al texto. Del texto al contexto. Historia, memoria y tradición. Un cuento con sentido.

Taller 6 – “Taller de clown y mimo para narradores orales” a cargo de Miguel Fo (España)

Lunes 26 de septiembre de 19.00 a 22.00 – Lugar: Montevideo 581, piso 2° “E”

Para trabajar desde la mirada y el cuerpo:                                                                                                             

Si todo es física y química, el mimo sería la física y el clown la química; en sumo crean un lenguaje que se refiere al empleo adecuado de los gestos como auxiliares de la palabra oral, a la que generalmente enriquece con matices y movimientos particulares del cuerpo, la sensibilidad, la imaginación, la creatividad, y la comunicación humana; la práctica de la expresión corporal, un verdadero placer por el descubrimiento del cuerpo en movimiento y la seguridad de su dominio, movimiento en un tiempo, un espacio y con una energía determinados.

Desde el Clown para con los Cuentos:

El clown es sinceridad en estado puro, más que nada porque no pretende ser nadie más, quiere ser él mismo. Cuando nos conocemos, trabajamos desde nosotros, jugamos y aprendemos desde nuestro propio juego y entendimiento. El Clown no pretende enfrentarse a ningún miedo, conoce su miedo para poder construir, tanto cuanto en lo negativo como en lo positivo, con todas sus emociones porque ninguna esconde, esconder las emociones, para el clown es mentir, mentir no sirve para nada.

Desde el Mimo para con los cuentos:

El mimo es memoria por repetición. El mimo conoce su cuerpo y sus posibilidades: Cada uno de sus músculos en su extensión y reducción, registrando todo su movimiento; flexibilidad, tiempo, armonía. Sus articulaciones, jugando con su equilibrio, con su centro de gravedad. Utiliza así la energía necesaria precisando el movimiento, para que no exista margen de error en su expresión.

Mary J. Blige / No More Drama (No más drama)

Tan cansada, cansada de estos dramas / No más, no más / Quiero estar libre / Estoy tan cansada, tan cansada // El corazón roto otra vez / Otra lección aprendida / Conocé mejor a tus amigos / O de lo contrario te quemarás / Tengo que contar en mí / Porque puedo garantizar / Que estaré bien // No más dolor (no más dolor) / No más dolor (no más dolor) / No drama (no más drama en mi vida) / Nadie me va a hacer daño otra vez // Qué jugadora tonta / Ir a través de altas y bajas / En ninguna parte y todo el tiempo / Vos no estarías alrededor / O tal vez me gusta el estrés / Porque yo era joven e inquieta / Pero eso fue hace mucho tiempo / No quiero llorar más // No más dolor (no más dolor) / No más juego (no más juego con mi mente) / No drama (no más drama en mi vida) / Nadie me va a hacer daño otra vez / No más lágrimas (no más lágrimas, estoy cansada de llorar cada noche) / No más miedos (no más miedos, realmente no quiero llorar) / No drama (no más drama en mi vida) / No quiero lastimarme otra vez / Quiero hablarle a mi mente, quiero hablarle a mi mente // Oh, se siente tan bien / Cuando te vas / Evito estos dramas en tu vida / Ahora estás libre de todo el dolor / Libre de todo el juego / Libre de todo el estrés / Así que adiós a tu felicidad / No sé / Sólo Dios sabe donde está la historia / Para mi, pero se donde comienza la historia / Depende de nosotros elegir / Sea ganar o perder / Y yo elijo ganar // No más dolor (no más dolor) / No más juego (cansada de tus juegos con mi mente) / No drama (no más drama en mi vida) / No más, no más, no más, no más / No más lágrimas (no más lágrimas, no más llorar cada noche) / No más miedos (no más despertarme en la mañana) / No drama, no más en mi vida) // No más drama, no más drama / No más drama, no más drama / No más drama / No más drama / No más drama / No más drama / No más drama / No más drama en mi vida / Tan cansada, cansada de estos dramas.

So tired, tired of these drama / No more, no more / I wanna be free / I’m so tired, so tired // Broken heart again / Another lesson learn / Better know your friends / Or else you will get burn / Gotta count on me / Cause I can guarantee / That I’ll be fine // No more pain (no more pain) / No more pain (no more pain) / No drama (no more drama in my life) / Noone’s gonna make me hurt again // What a player fool / Go through ups and downs / Nowhere and all the time / You wouldn’t be around / Or maybe I like the stress / Cause I was young and restless / But there was long ago / I don’t wanna cry no more // No more pain (no more pain) / No more game (no more game messin with my mind) / No drama (no more drama in my life) / Nooone’s gonna make me hurt again / No more tears (no more tears, I’m tired of cryin everynight) / No more fears (no more fears, I really don’t wanna cry) / No drama (no more drama in my life) / I don’t ever wanna hurt again / Wanna speak my mind, wanna speak my mind // Uh, it feel so good / When you let go / Avoid these drama in your life / Now you’re free from all the pain / Free from all the game / Free from all the stress / So bye your happiness / I don’t know / Only God knows where the story is / For me, but I know where the story begins / It’s up to us to choose / Whatever we win or loose / And I choose to win // No more pain (no more pain) / No more game (tired of your playin’ game with my mind) / No drama (no more drama in my life) / No more, no more, No more, no more / No more tears (no more tears, no more cryin every night) / No more fears (no more waking be up in the morning) / No drama, no more in my life // No more drama, no more drama / No more drama, no more drama / No more drama / No more drama / No more drama / No more drama / No more drama / No more drama in my life / So tired, tired of these drama

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Mary Jane Blige nació el 11 de enero de 1971 en Bronx, New York, EEUU.

Discografía: What’s the 411? (1992), My Life (1994), Share My World (1997), Mary (1999), No More Drama (2001), Love & Life (2003), The Breakthrough (2005), Growing Pains (2007), Stronger with Each Tear (2009), My Life II… The Journey Continues (Act I) (2011).

Fernando Rodriguez / Menores en riesgo / Informe anual de la UCA. Les falta comida a tres de cada diez niños

(Publicado en La Nación, 9.9.2011)

Son los del estrato social más bajo; el conurbano bonaerense es el más castigado; consecuencias de la malnutrición y falta de vivienda

Tres de cada diez chicos de estrato social muy bajo no suelen tener lo suficiente para comer. Más de un millón de niños, niñas y adolescentes de zonas urbanas de la Argentina viven en hogares donde se debió restringir el consumo alimentario por problemas económicos e, incluso, se padeció hambre.

Son ésas las más dolorosas conclusiones del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia (BDSI), que cada año realiza la Universidad Católica Argentina (UCA) a partir del relevamiento del estado de la población de los principales aglomerados urbanos.

En términos generales, la situación es más crítica cuanto más grande es la ciudad en estudio. En la mayoría de los ítems analizados (alimentación, salud, medio ambiente, infraestructura hogareña y del barrio) la situación de los chicos en el Gran Buenos Aires es peor que el promedio. Detrás se sitúan las afueras de las ciudades de Córdoba, Tucumán y Mendoza.

Se centró en entrevistas realizadas en 5706 hogares de 951 barrios de 18 aglomerados urbanos; alcanzó a 6384 menores de entre 0 y 17 años de la Capital, el conurbano, las áreas metropolitanas de Rosario, Córdoba, San Miguel de Tucumán y Tafí Viejo, Mendoza, Mar del Plata, Salta, Paraná, Resistencia, San Juan, el nodo Neuquén-Plottier-Cipolletti, Zárate, La Rioja, Goya, San Rafael, Comodoro Rivadavia y Ushuaia y Río Grande.

“Son conocidos los efectos de una inadecuada alimentación en el potencial desarrollo de la niñez en los procesos de crianza, socialización y educación. La falta de una nutrición adecuada expone al niño a una mayor vulnerabilidad ante las enfermedades, puede limitar su desarrollo cognitivo y su capacidad de aprendizaje”, se recuerda en el informe, en el cual se destacan los esfuerzos del Estado para paliar la malnutrición y desnutrición y los problemas de vivienda; no obstante, señala el informe que los déficits en esas cuestiones “son todavía muy elevados”.

Del relevamiento surge que el 43,8% de los menores de la Argentina urbana se alimentan bien en calidad y cantidad. Y una proporción similar (41,9%) pertenece a “hogares que accedían a la alimentación de sus miembros en cantidades suficientes” pero sin poder satisfacerla “con el tipo de alimentos deseados en términos de calidad”.

El resto está en el estado más crítico: el 14,4% de los niños de áreas urbanas del país se encuentra “frecuentemente en situación de no tener suficientes alimentos”. Ni cantidad ni calidad.

El BDSI tomó como base estadística el censo de 2001. Si se toma en cuenta el crecimiento poblacional del 10% detectado en el censo 2010, la proyección eleva a unos 6.500.000 la cifra de mujeres y varones de entre 0 y 17 años. Así, suman al menos 936.000 los chicos en situación alimentaria crítica.

Desigualdades

Resalta el BDSI que “las desigualdades se advierten en términos de la estratificación social y la condición sociorresidencial”. Por cada vez que un chico que vive en una urbanización formal de nivel medio o bajo respondió “con frecuencia no tenemos suficiente que comer” lo hicieron 20 residentes en urbanizaciones informales, es decir, villas y asentamientos precarios. La relación fue de siete a uno entre niños de estrato social muy bajo y estrato medio, y de tres con los de estrato social bajo.

“Mientras el 88,6% de la niñez y adolescencia del estrato social medio alto (25% superior) cubría sus necesidades alimentarias en cantidad y calidad, sólo el 27,5% se encontraba en igual situación en el estrato muy bajo (25% inferior). A medida que desciende el estrato social, aumenta la probabilidad de vulnerabilidad a la satisfacción de necesidades alimentarias. Tanto que el 29,2% [de los chicos] en el estrato muy bajo no solía tener suficiente comida para satisfacer las necesidades alimentarias.”

El 19,2% de los chicos experimentó “inseguridad alimentaria”, tal como se define la incertidumbre en la obtención del pan de cada día. De ellos, el 10% vive una situación severa.

El 23,8% de los chicos acceden a algún tipo de alimentación gratuita; el 23,8%, en escuelas (copas de leche, refrigerio, merienda; se destacó el impacto en la escolarización de la Asignación Universal por Hijo), y el 2,8%, en comedores no escolares (parroquiales, municipales, comunitarios y privados sin fines de lucro).

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El papel clave de los comedores
Por Fernando Massa

Media hora antes de que la sopa y el arroz con pollo estuvieran listos, ya había chicos y mujeres sentados a la mesa. Y en sólo una hora, en el comedor Padre Daniel de la Sierra de la villa 21-24 de Barracas, se sirvieron 300 raciones de comida.

De la mano del crecimiento poblacional en los asentamientos de la ciudad, la demanda en los comedores sociales aumenta día a día. En este comedor de Barracas afirman que hoy en la ciudad nadie muere de hambre, justamente por la proliferación de estos centros comunitarios.

“En los barrios pobres el mayor problema es el de la obesidad en los chicos por mala nutrición, algo que produce enfermedades como la diabetes o la hipertensión. El tema es que lo más barato que hay en el mercado son todos los derivados de la harina, las papas, el arroz, los enlatados. Y en los comedores también se recibe eso”, dijo a LA NACION Nilce Samudio, colaboradora desde hace siete años y representante legal del comedor de Barracas.

Emiliana Florentín, una de las fundadoras del comedor Padre de la Sierra, se quejó de que la comida ya no es suficiente. “Queremos darles porciones como corresponde, como recomienda la nutricionista”, dijo.

Rosalvina Baldeón es quien suele llevarse más porciones para repartir a su familia: siete a sus nietos y dos a sus hijas. Y a veces, para hacer rendir más la comida, pide que se la den sin cocinar y así después ella le agrega arroz o alguna verdura. Tanto ella como sus hijos trabajan, pero asegura que ni eso es suficiente.

“El sueldo no alcanza. Es verdad que acá no pagamos la luz ni el agua, pero igualmente hacemos malabares para subsistir y el comedor es una ayuda grande”, dijo.

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El calcio y las proteínas no pueden faltar en la dieta
Según los especialistas, son nutrientes críticos
Por Laura Reina

Completa, variada y equilibrada. Así debería ser la dieta de todos, pero especialmente la de los niños que están en pleno proceso de crecimiento y desarrollo físico e intelectual.

Según los especialistas consultados por LA NACION, un niño debe consumir por lo menos 2000 calorías diarias. Pero no sirve contar sólo las calorías, sino que hay que ver de dónde provienen y el aporte nutricional que tienen.

“Hay dos cosas esenciales que no deben faltar en un niño: el calcio para el desarrollo óseo, que lo aportan los lácteos, y las proteínas, que se incorporan mediante la carne”, dijo a LA NACION la doctora Débora Setton, pediatra especializada en nutrición, que integra el Comité Nacional de Nutrición de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).

La doctora Irina Kovalskys, docente de la carrera de Nutrición y obesidad de la Universidad Favaloro y coordinadora del comité de nutrición de ILSI Argentina, agregó: “Lo ideal sería acceder a una dieta variada, pero hay algunos nutrientes «críticos» que no deben faltar para garantizar la salud y el crecimiento. Entre ellos se incluyen las proteínas de alto valor biológico, el hierro y el calcio. El aporte de hierro ha mejorado desde la ley de fortificación de harinas, pero son nutrientes que provienen tradicionalmente de carnes, pescado, huevos y lácteos”.

Kovalskys detalló lo que debería ser el menú diario ideal de un chico ya en edad escolar. “Hay que aportar energía suficiente, es decir, calorías, a través de panes, papas, harinas, cereales y una dosis pequeña de azúcares simples. Las proteínas y el hierro los aportan las carnes (vacuna, de pollo o pescado), por lo que se debe comer una porción diaria. Además, hay que incorporar cinco porciones de frutas y vegetales que aportan vitaminas, minerales y fibra. Y, por supuesto, se deben consumir lácteos para cubrir el calcio y el resto de las proteínas. También es recomendable una dosis pequeña de aceite crudo para incorporar ácidos grasos esenciales.”

Dentro de las 2000 calorías que un niño en edad escolar necesita, Setton estimó que el 50% proviene de hidratos de carbono y cereales; el 15% de proteínas y el 35% de grasas y azúcares. “Hay que controlar que la calidad de la grasa sea buena, es decir que no sea grasa trans”, agregó.

Otro punto importante es el tamaño de las porciones. Para Kovalskys, tanto el exceso como la falta se deben corregir.

“Dar porciones adecuadas en la infancia implica respetar las señales de hambre y no sobrealimentar. En los niños más inapetentes debemos asegurarnos una buena nutrición dentro de porciones pequeñas, priorizando la calidad de la alimentación”, dijo la especialista.

Otro punto para tener en cuenta es la cantidad de comidas que se deben cumplir: “Lo ideal es hacer cuatro comidas y alguna colación para que no estén picoteando todo el día. Y las comidas es aconsejable hacerlas en la mesa y con un adulto, ya que está probado que esto mejora la calidad nutricional”, concluyó Setton.

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Opiniones
El primer año marca la suerte de un chico
Por Abel Albino
(El autor es pediatra, y fundador y presidente de la Cooperadora de la Nutrición Infantil)

El cerebro es el órgano que más rápido crece. Cuando el niño nace, el cerebro pesa del 1 al 2% de su peso corporal, alrededor de 35 a 70 gramos (seis monedas de un peso para arriba). A los 14 meses, cuando camina, 900 g (150 monedas), el 80% del peso definitivo; ya en el adulto llega a 1200 g (200 monedas). Por lo tanto, el crecimiento gigantesco lo hace en el primer año de vida. El cráneo crece 12 cm en el primer año, pero solamente 2 en el segundo.

¡Lo hecho hecho está! Nunca más tendrá esta posibilidad. Si queremos trabajar sobre un cerebro, hay que hacerlo en el primer año, el que marca la suerte del individuo, de esa nación. Después de esta primavera, viene el verano, el otoño y el invierno. No más primaveras.

La desnutrición es el resultado final del subdesarrollo, genera debilidad mental: pobre cableado neurológico. Ese niño estará condenado de por vida, no tendrá posibilidades de aprender y pobres posibilidades laborales. El daño es individual y social.

Ahora bien, este vertiginoso crecimiento no sólo depende de una buena alimentación, sino de la buena estimulación afectiva que el niño reciba, papel principal de la familia, la única escuela de humanidad que existe.

En este punto es donde la metodología de Conin se convierte en referente para la prevención y recuperación de la desnutrición infantil, ya que realizamos un abordaje integral e interdisciplinario de la problemática social que da origen a la extrema pobreza: involucramos a la madre como primer agente sanitario y artífice principal de la recuperación de su hijo.

Gracias al aporte de organizaciones del campo, hemos replicado 35 centros de prevención en el país y 4 en el extranjero, conformando una red que atiende a más de 2500 niños y alrededor 1500 madres por mes, con bajo costo y un notable impacto social.

Si queremos una gran nación, debemos dignificar a los argentinos y a sus hogares a través de cinco acciones que deberían ser políticas de Estado que se mantengan duraderas:

1) estimular y alimentar el cerebro del niño adecuadamente en el primer año de vida; 2) educar y estimular ese cerebro. La educación es una semilla maravillosa, pero como toda semilla necesita un sustrato donde sembrarse; 3) cloacas; 4) agua corriente y agua caliente, y 5) luz eléctrica.

Si hacemos estas cinco cosas seremos una potencia en 30 años y el desarrollo será una consecuencia. Debemos terminar con la eterna guerra del hombre contra el hombre e iniciar todos juntos, como hermanos que somos, la única guerra que vale la pena, la única en la que todos ganamos, la guerra del hombre contra el hambre.

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Opiniones
Alimento más contención más educación
Por Jorge A. Colombo y Sebastián Lipina
(Los autores, médicos, integran la Unidad de Neurobiología Aplicada del Conicet)

De acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el concepto de salud implica bienestar físico y mental y no la mera ausencia de enfermedad. En comunidades con marcadas inequidades sociales este concepto se vincula más con un objetivo que con una realidad.

En la medida en que ello constituye un derecho humano y, además, sea la base del desarrollo de una comunidad, la voluntad política de lograr esa meta no debiera estar supeditada a ningún condicionante.

Como política de Estado a nivel infantil, esta posición se define en pocas palabras: “Alimento más contención más educación”. En consecuencia, no es posible abordar la seguridad alimentaria sin incluir a sus determinantes sociales, entre los cuales se encuentran los niveles de inclusión social y de pobreza de la población.

De verificarse inseguridad alimentaria, ésta no suele presentarse aislada, sino con otros tipos de carencias que colectivamente condicionan las posibilidades de desarrollo.

Por ello, el impacto de la desnutrición y la malnutrición sobre la salud física y mental es función de la edad, de la interacción de privaciones de distintos tipos de nutrientes y de las condiciones ambientales físicas y emocionales.

A nivel del procesamiento cognitivo, las carencias proteicas se han asociado más a desempeños bajos en tareas de procesamiento visuomotor, memoria visual y velocidad de procesamiento; la carencia de hierro se suele asociar con mayor especificidad a procesamientos de motricidad espontánea, memoria espacial y aprendizaje, y la de zinc, a dificultades en la formación de conceptos y razonamiento abstracto.

En síntesis, el abordaje del problema de la inseguridad alimentaria infantil -políticas públicas o intervenciones focalizadas- debería considerar la diversidad de impactos específicos de la carencia de diferentes nutrientes, y la integración de estos déficits con carencias en otras áreas del desarrollo y los procesos de aprendizaje escolar.

Las villas miseria, en crecimiento

(Editorial del diario La Nación, 9.9.2011)

El censo 2010 no sólo muestra el aumento de los asentamientos precarios, sino también el de la pobreza y la indigencia

Los datos definitivos del censo 2010 (que abarcan el período 2001-2010) han permitido no sólo determinar que la población de la Argentina creció un 10,7 por ciento desde 2001, sino también aportar información mucho menos auspiciosa, como que la población en las villas porteñas creció más del 50 por ciento.

Es decir que ninguna de las medidas adoptadas desde 2001 -como el plan de urbanización de algunas de ellas, que llevó adelante el gobierno de la ciudad- ha servido para poner fin al avance de los asentamientos precarios, lo cual es un claro síntoma de que, a pesar de la declamada bonanza económica, la pobreza y la indigencia no se reducen, como ya lo vienen demostrando sucesivos estudios encarados por organizaciones privadas.

Actualmente viven en villas o asentamientos en la ciudad 163.587 personas (en 2001 vivían 53.000); la villa que más creció fue la de Rodrigo Bueno, de Costanera Sur, que quintuplicó su población, mientras que la más numerosa es la 21-24, de Barracas, con casi 30.000 ocupantes. Si se piensa que estos datos son los registrados en octubre de 2010, es probable que hayan sufrido incluso un ligero aumento, con todas las consecuencias ambientales, sanitarias y de infraestructura que se pueden extraer de este hecho. Por ejemplo, ayer, este diario informaba que en la villa 31, de Retiro, un relevamiento hecho por estudiantes de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA reveló que el 92% de sus habitantes tuvo roedores en su casa.

Efectivamente, en contraste con el hecho de que casi una cuarta parte de 1.425.840 viviendas porteñas aparecen como deshabitadas (por distintas razones), la presencia en los barrios necesitados alcanza un grado tal de crecimiento poblacional que algunos especialistas hablan ya de una “conurbanización porteña”, porque muchos de esos asentamientos son linderos con los partidos del Gran Buenos Aires.

También es preocupante, de acuerdo con estos datos, el hacinamiento en el que viven sus habitantes: en promedio, hay 4,1 personas por hogar, pero en algunos llega a 7,3 por vivienda. A ello hay que agregar, por supuesto, las dificultades para acceder al agua potable y a la red cloacal pública. Según el relevamiento de la Dirección General de Estadísticas y Censos (Dgeyc) porteña, las comunas 4 (Boca, Barracas, Parque Patricios y Nueva Pompeya) y 8 (Lugano, Villa Soldati y Villa Riachuelo) son las que tienen los porcentajes más altos de hogares que no disponen de inodoros con descarga a la red cloacal pública.

Podríamos seguir mencionando datos, todos igualmente preocupantes con respecto a esta lacerante realidad que no deja de conmocionarnos. Porque no se trata sólo de anotar cifras, sino de entender que cada una de ellas implica la falta de calidad de vida de muchos ciudadanos argentinos -y también bastantes extranjeros- que merecen recibir otras oportunidades por la dedicación al trabajo, honradez y ganas de tener una vida diferente de la mayoría de ellos. Pero es cierto, también, que con esta realidad convive otra, la de las minorías delictivas, dedicadas sobre todo a lucrar con el narcotráfico y la explotación de los que consumen.

Como hemos insistido al comienzo, el crecimiento poblacional de las villas y asentamientos precarios es un síntoma agudo de pobreza e indigencia, cuyas raíces las autoridades nacionales, provinciales y municipales no han logrado erradicar, ni han enfrentado con soluciones realistas.

También, de la cada vez más pavorosa falta de vivienda y la carencia de programas estatales que incluyan las necesidades habitacionales de los que, por falta de trabajo en sus lugares de origen, no tienen más remedio que desarraigarse y buscar por sí mismos una salida para ellos y sus familias en la gran ciudad.

Esta realidad contrasta una vez más con las distorsionadas cifras que proporciona el Indec, y que han llevado a la Presidenta a anticiparse a anunciar, el miércoles pasado, que la pobreza ha bajado al 8,3 por ciento de la población en el primer semestre del año, y que la indigencia se ubicó en apenas el 2,4%. Una mentira, a todas luces.

Tomas Abraham / Jorge Semprún. Pensar sin miedo

(Publicado en el diario Perfil, 28.8.2011)

Murió Jorge Semprún hace ya un par de meses. Debe existir algún malentendido por no haberme detenido en este hecho mayúsculo. Puedo adolecer de una falla por ser un lector distraído, poco atento, sesgado, a pesar de mi voluntad de querer abarcar todo lo que me interesa. También es posible que no le hayan dado la merecida relevancia en los espacios en los que una noticia como la mencionada debería haber sido resaltada. En todo caso, por el suplemento Babelia del diario madrileño El País, del sábado de la semana pasada, me entero de esta muerte por un artículo de Fernando Savater. La nota del filósofo español estaba dedicada a George Orwell, con una frase debajo del título, que dice: “en memoria de Jorge Semprún. Quisiera dedicar unas pocas reflexiones a la nota de Savater y a Jorge Semprún. Una vez leído el mínimo obituario al escritor franco-español y ex ministro de Cultura del gobierno de Felipe González, busqué en la Web la confirmación y los detalles de su fallecimiento. Y recordé lo que nunca voy a olvidar. En octubre de 1966, a mis diecinueve años me embarqué a París enfermo de una infantil rubiola y con un solo libro en la mano: El largo viaje, de Jorge Semprún. Era el libro que estaba leyendo en ese momento, y sólo décadas más tarde se me ocurrió asociar el título de la obra con mi propio viaje que iba a ser mucho más largo que lo previsto. Fue un largo viaje, el mío, por los años en los que residí como estudiante en la universidad francesa, y porque el libro de Semprún fue mi primera compañía en la nueva y desconocida ciudad. Lo leí en castellano, ya que mi conocimiento del francés era casi nulo, y lo dejaba en el cuarto del hotel sólo para ir a la hoy desaparecida librería española de la rue de Seine. El relato de Semprún describe lo que vivió en el campo de exterminio de Büchenwald al que los nazis lo llevaron por ser un comunista español. No hace mucho tiempo leí La escritura y la vida, otro libro de Semprún. Lo cotejaba con los escritos de Primo Levi, que con su Si esto es un hombre, ha escrito uno de los libros de mayor relevancia para comprender el lado oscuro de la modernidad, su faz mortuoria.

Muchos conocen la extraordinaria vida de Semprún. La apreciaron por sus libros, las películas filmadas por Costa Gavras basadas en sus guiones, por su militancia política y su gestión cultural. Pero ahora quisiera referirme al texto de Savater. Hace ya tiempo que leer a Savater nos hace sentir mejor acompañados. Sus palabras nos reconfortan, no en el desierto, sino en el campo minado en el que habitualmente nos movemos gracias al fanatismo político y cultural dominante. Uno de los mayores peligros que pueden acaecerle a un intelectual es que sus ideas políticas triunfen y se vean reflejadas en un poder gobernante. Se convierte con frecuencia en un propagandista, en un comisario cultural, bastante seguido, y, si arremete con entusiasmo, en un vigía que señala a los disidentes y los cerca cuando puede con la calumnia. Esta palabra “calumnia” es la que Savater cita a propósito de unas reflexiones de Orwell en la lucha del socialista inglés contra stalinistas y nazis. El peligro de ser oficialista no se reduce a convertirse en heraldo de un gobierno. Se puede ser apologista de las más diversas causas. También apologista de un poder opositor. Cita Savater al escritor inglés: Orwell eligió lo más difícil: no escribió para su clientela y contra los adversarios, sino contra las certidumbres indebidas de su propia clientela”. Esta idea fina como harina de trigo, tamizada por filtros de malla bien estrecha, es la que por mi parte resaltaba en este mismo espacio en una nota dedicada al ensayista angloamericano Tony Judt, cuando exponía su idea de “pensamiento tangencial”.  Hay que ser muy inglés, o un vasco elegante como Savater, para escribir “costumbres indebidas”. El escritor orgánico está demasiado ocupado en buscar enemigos y desenmascarar a saboteadores de toda estirpe como para llamar la atención de los desajustes de su “propia clientela” fuera del vestuario. Que las cosas queden adentro para que los de afuera no se aprovechen de falencias propias es una de las reglas de las sectas y de las burocracias de poderes totalitarios. Savater dice que para Orwell el principio básico de un escritor político es no mentir. Lo llama “el peligro de la insinceridad”. Luego habla de pensar sin miedo. Me detengo un momento en esta frase. Pensar con miedo es mentirse a sí mismo. La costumbre de mentirnos a nosotros mismos tiene como consecuencia que en un momento dado pegamos la vuelta y caemos del otro lado con el correspondiente extravío de la brújula. La mentira se convierte en una creencia. No nos damos cuenta de que lo hacemos. Acomodamos las cosas para que todo se ajuste y tenga sentido. Son los “después de todo…”, “nadie se salva de …”, “a mí no me van a usar de f…”, y puede llegar a suceder que la incomodidad que resulta de los últimos suspiros de la verdad aplastada nos impulsen a hacer de la falsedad un misticismo. Cuando más nos mentimos, más gritamos “nuestra” verdad. La palabra “costumbre” adquiere así significado. No se trata de hablar sin miedo. A veces no se habla. Se calla. El terror puede actuar de tres maneras respecto del uso de la palabra. Una es la de taparnos la boca. La otra es la que inmortalizó Roland Barthes al hablar de una de las características principales del fascismo: nos obliga a decir. Y la tercera es la de deformar lo que pensamos en un habla precavida, que pide permiso, que se disculpa con vacilaciones, que no quiere ofender, que utiliza vías indirectas por temor a confrontar con un adversario victorioso.

La última es la peor, porque es la que se activa cuando hay libertad de expresión en regímenes democráticos. En el sistema en la que la libertad de palabra se garantiza por ley, la presión sobre el disidente al régimen en el poder, se materializa por diversos modos: por el aislamiento, el ninguneo, la difamación, la calumnia, los ataques a su integridad moral, la extorsión. Dice Orwell, citado por Savater: “En un escritor de hoy puede ser mala señal no estar bajo sospecha por tendencias reaccionarias, así como hace veinte años era mala señal no estar bajo sospecha por simpatías comunistas”. Sabemos que en nuestro medio las palabras “nueva derecha” se usaban a destajo en quienes buscaban destituyentes para descalificar a quienes no se sometían a la ideología dominante.

Hoy que estamos en ciernes de vivir bajo un nuevo personal político que representa a grandes mayorías, las voces se suman para cuestionar a los que tienen una visión crítica sobre la política y la cultura oficial. ¿En nombre de quién y de qué autoridad otra que sí mismo, se arroga aquel que cuestiona la decisión de mayorías, y tiene la presunción de afirmar que el pueblo se equivoca? ¿Seremos todos brotes de Biolcati por sostener esta manifestación de tipo faraónico? La soberbia parece no tener límites en quienes pretenden diferenciarse del 115% (vecinos de Macri más pueblo de Cristina) de la ciudadanía. Y creo que los que se irritan ante esta posición elitista tienen razón, en especial, en lo concerniente a estas primarias. La gente votó con sentido común.

El kirchnerismo ganó, y con un margen considerable. Igual que el macrismo. La sensatez primó. El famoso pueblo tiene por lo general sentido común, y, además, aunque les duela a algunos afirmarlo, al contrario de lo que dicen los libros escolares y los demagogos, ni el pueblo ni la gente ni los vecinos ni la ciudadanía quieren saber de qué se trata. Por lo general, esa voluntad de saber es de unos pocos, de las minorías, de las que hablan Orwell y Savater; las que, por dudar de todo, buscan creer en algo y en alguien, y corren la barrera de lo que es conveniente, permitido y autorizado pensar.

Liliana Cinetto / Una vaca en la ciudad

Acaba de ser publicado en Chile y en Colombia un nuevo libro de Liliana Cinetto.

Se llama Una vaca en la ciudad y lo publicó la editorial MN con bellas ilustraciones de Leonor Pérez.

Son veinte cuentos para chicos y para los que tengan ganas de divertirse con historias locas.

Además para los que tienen ganas de ver y escuchar a Liliana estará contando historias para la editorial Fondo de Cultura Económica los miércoles de septiembre a las 17.30 hs en las siguientes librerías:

14/9 Librería Yenny Flores, Rivadavia 6527

21/9 Librería Yenny Belgrano, Cabildo 1978

28/9 Librería El Ateneo La Plata, Calle 50 No 661/663

Estas son todas sus obras y para qué edades están sugeridas por la autora:
El mago distraído (Editorial Atlántida) Para jardín y primer grado
Lío de comida (Editorial Atlántida) Para jardín y primer grado
¿Qué pesca el pescador? (Editorial Atlántida) Para jardín y primer grado
¿De quién son estas huellas? (Editorial Atlántida) Para jardín y primer grado
Yo quiero a mi hermanito (Editorial Atlántida) Para jardín, primer y segundo grado
Las malas palabras (Editorial Atlántida) Para jardín, primer y segundo grado
Los ruidos de la panza (Editorial Atlántida) Para jardín, primer y segundo grado
Cosquillas en la nariz (Editorial Atlántida) Para jardín, primer y segundo grado
Coco se cepilla los dientes (Editorial Atlántida) Para jardín, primer y segundo grado
Coco no usa más pañales (Editorial Atlántida) Para jardín, primer y segundo grado
Hechizo de espuma (Crecer creando ) Para jardín, primer y segundo grado
Las hormigas del Brasil (Editorial Cántaro Puerto de Palos) Para jardín, primero, segundo y tercer grado
La bruja en la burbuja y otros poemas de risa (Editorial Estrada) Para jardín, primero, segundo y tercer grado
Cuentos cortitos para leer en un ratito (Grupo Editorial Norma) Para jardín, primero, segundo y tercer grado (está por salir)
Cuentos locos para leer poco a poco (Grupo Editorial Norma) Para primer ciclo
Ambrosio en la Prehistoria (Editorial Sudamericana) Para primer ciclo
Ambrosio en el Antiguo Egipto (Editorial Sudamericana) Para primer ciclo
Ambrosio en la Antigua Grecia (Editorial Sudamericana) Para primer ciclo
Ambrosio y los vikingos (Editorial Sudamericana) Para primer ciclo
El tesoro del último dragón (Sigmar) Para primer ciclo
Problemas en el ropero y otros versos diversos (Editorial Edelvives) Para jardín y primer ciclo
Epaminondas, Caperucita Roja, Blancanieves, La bella durmiente, El patito feo, El soldadito de plomo, Barba azul, Los músicos de Bremen, La Cenicienta, El traje nuevo del emperador, El gato con botas, El zapatero y los duendes, El gato con botas contra los ogros, El sastrecillo valiente, Las tres hilanderas, El perro, el gato y la zorra (Pictus) Para primer ciclo y jardín
Cuidado con el perro (Editorial Alfaguara) Para segundo, tercer y cuarto grado
Diminuto contra los fantasmas (Editorial Santillana) Para segundo, tercer y cuarto grado
Diminuto y el monstruo subterráneo (Alfaguara) Para segundo, tercero y cuarto grado
El espantoso monstruo del pantano (Ríos de tinta) Para segundo, tercero, cuarto.
Rap del vampiro (Editorial Atlántida) Para segundo, tercero, cuarto.
Papelitos de nuestra historia (Atlántida) Para primer ciclo y cuarto grado
El misterio de la mansión embrujada (Grupo del Naranjo) Para segundo ciclo
Veinte poesías de amor y un cuento desesperado (Editorial Atlántida) Para tercero, cuarto, quinto, sexto y séptimo grado
Cuento con carpincho y todo (Editorial SM) Para quinto, sexto y séptimo grado
Cuentos que hielan la sangre (Pictus ediciones) Para quinto, sexto y séptimo grado
El abrazo de los ríos y otras leyendas argentinas (Editorial Cántaro) Para cuarto, quinto, sexto y séptimo
La flor de oro y otras leyendas argentinas (Editorial Cántaro) Para cuarto, quinto, sexto y séptimo
Seres fabulosos del mundo entero (Estrada) Para cuarto, quinto, sexto y séptimo
El pozo y otros cuentos inquietantes (Longseller) Para cuarto, quinto, sexto y séptimo
Cuentos de amor, de locura y de suerte (Edelvives) Para cuarto, quinto, sexto y séptimo
Confesiones de un vampiro (Grupo del Naranjo) Para quinto, sexto, séptimo

El libro para adultos La vida es cuento, fue galardonado con el premio Alfonso Grosso. Está publicado en España solamente.

Julio Petrarca / La radio que Goebbels fabricó para que todos los alemanes escucharan a Hitler

(Publicado en diario Perfil, 16.7.2011)

Cómo afirmo el régimen nazi su aparato de propaganda

La radio que Goebbels fabricó para que todos los alemanes escucharan a Hitler

En 1933, cuando llevaba seis meses en el poder, llegar a todos los hogares alemanes era la obsesión –y el desafío– del ministro de Propaganda del Tercer Reich. Y la encontró: a través de la radio, el medio de comunicación más penetrante de la época. Hizo producir receptores baratos y subsidiados, y los bautizó VE301, por “Volks Empfänger” (radio del pueblo) y la fecha de asunción de Adolf Hitler. Pero además, puso todo el aparato de propaganda a funcionar: los afiches publicitarios mostraban a las masas “pegadas” al aparato. A la radio le siguieron autos, televisores y casas.

Omnipresente. La entrega de receptores, el 29 de octubre de 1938, día del cumpleaños de Goebbels.

A mediados de 1933, el cómo llegar a todos los alemanes con el mensaje del flamante gobierno nazi era un desafío mayor para Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda de Adolf Hitler, que llevaba menos de seis meses en el poder. Casi inexistente la televisión, inimaginable Internet, era la radio el vehículo necesario para capturar audiencias masivas. Goebbels convocó entonces a Otto Griessing, un ingeniero a cargo de la empresa Seibt y le exigió: “En agosto, durante la Internationale Funkausstellung Berlin (Feria Internacional de la Radio de Berlín) presentaremos la Volksempfänger (Radio del Pueblo). Serán receptores económicos, más baratos que los actuales, para que todos los alemanes tengan uno”.

Griessing apenas sugirió las dificultades para lograrlo en tan poco tiempo. Goebbels sólo necesitó una fría mirada para frenarlo en seco: “Otra cosa, Herr Griessing. Al nombre se le agregará una sigla: VE (por Volks Empfänger) 301”. El 30 de enero (30/1) de ese año, Adolf Hitler había asumido el máximo cargo del gobierno, canciller del Reich.

El 18 de agosto de 1933 (en un mes se cumplirán 78 años), la Radio del Pueblo, Radio Nazi, Radio del Tercer Reich o Radio Para Todos los Alemanes era la estrella de la Feria. En los seis años siguientes, se venderían siete millones de aparatos, el 40% de la producción total del país. Entre 1939 y 1945, durante la Segunda Guerra Mundial, fueron entregados otros 1.800.000, entre el modelo VE301 y el novedoso DKE, bastante más barato. Ambos tenían en su frente un águila y una svástica.

Consumo y propaganda. La VE301 fue lanzada a 76 Reichsmarks (RM) un precio más accesible que el de sus competidoras en un mercado con creciente intervención del Estado y ascendente compromiso de las grandes empresas con el régimen. En 1933, un trabajador alemán ganaba entre 120 y 150 Reichsmarks por mes. Un pan costaba 0,30, un litro de leche 0,20 y un kilo de papas 0,07. Cada dólar de la época cotizaba 3,50 RM. Que un aparato de radio demandara la mitad del sueldo no parecía muy atractivo para los consumidores, por lo que desde los despachos del Ministerio de Propaganda salió la orden de subsidiar parcialmente las ventas. Cinco años más tarde, llegaría una versión más barata, la DKE38, que costaría 35 RM y sería bautizada por la gente, de modo sugestivo, “El hocico de Goebbels”. El 29 de octubre de 1938, cientos de receptores DKE serían distribuidos como homenaje al 41º cumpleaños del ministro de Propaganda.

Goebbels había hecho suyas las palabras de Erich Scholz, el ministro del Interior del gobierno previo al nazi: “La radio alemana sirve al pueblo alemán, así que todo lo que degrada al pueblo alemán debe ser excluido de ella”. Y fue bastante más allá: la Volksempfänger y su hermana pobre presentaban muchas limitaciones para escuchar otras emisoras que las manejadas por el régimen (todas las del país, en verdad), y sólo por la noche o con antenas especiales era posible sintonizar radios de otros puntos de Europa. En el dial sólo estaban indicadas las emisoras locales, y a partir de las primeras acciones bélicas en 1938 se prohibió escuchar toda emisión de fronteras afuera. “Piense en esto –decía un papel pegado a los receptores al momento de su venta–: escuchar emisoras extranjeras es un crimen contra la seguridad nacional y contra nuestro pueblo. Es una orden del Führer, y su no cumplimiento será castigado con prisión y trabajos forzados”. En los territorios ocupados durante la guerra, el simple hecho de escuchar radio –cualquiera– podía ser penado con la muerte.

Goebbels tenía claro que la radio era el medio más apto para llevar el mensaje unívoco del gobierno nazi. También lo era el cine, pero producirlo resultaba más caro y demoraba más tiempo. La inmediatez para llevar la palabra de Hitler –todos sus discursos eran transmitidos por radio en cadena– a los hogares alemanes potenciaba la intensidad de la palabra. El alto precio de los receptores limitaba el acceso y se habían creado por ello numerosos clubes de radioescuchas que se reunían ante un mismo aparato, pero la gente quería uno en su casa y el régimen se lo proveería. Desde 1938, el gobierno intensificó la agresiva campaña de ventas y ordenó a fabricantes de otras marcas, como Siemens y Telefunken, dar prioridad a la producción de la VE301 y la DKE.

Contenido y continente. Resuelto el tema del medio, Goebbels metió mano directamente en el mensaje. La programación se fue reestructurando para que nadie hablara de nada que contradijera la palabra oficial y para que cada nota musical, cada sonido, fueran consecuentes con las ideas y la praxis del partido nazi. Se transmitían no sólo los discursos del Führer sino también los de los máximos líderes del partido y del gobierno. Había charlas sobre nacionalsocialismo destinadas al público en general y otras para segmentos específicos, como las amas de casa y los obreros. Paulatinamente primero y de manera acelerada más tarde, la música clásica y popular alemanas fueron desplazando –hasta hacerla desaparecer– a las de otras latitudes. El jazz fue eliminado por “negroide y decadente” y los compositores de origen judío quedaron fuera de toda difusión. Para reforzar la idea de llevar un receptor de radio a cada hogar, el aparato de propaganda nazi dedicó importante presupuesto a publicitar masivamente –en medios gráficos, en el cine y en la vía pública– la Radio del Pueblo. Un anuncio reproducido en diarios, revistas y afiches mostraba una VE301 en medio de una multitud, con la leyenda “Toda Alemania escucha al Führer con la Volksempfänger”.

El medio fue también esencial fuera del territorio alemán. Ejemplo de ello fue su empleo para ganar voluntades en Saar, un territorio que quedó bajo jurisdicción francesa al concluir la Primera Guerra Mundial (1914-1918) y en el que se celebraría un referéndum en 1935 para que sus habitantes decidieran si querían seguir como franceses, volver a ser alemanes u optar por la independencia. Desde fines de 1934, el aparato de Goebbels saturó Saar con más de mil programas radiales, y en tres meses logró que el territorio volviera a Alemania. Años más tarde, la misma estrategia se aplicaría en Checoslovaquia, en Polonia y en Austria, aunque con un aditamento: además de propaganda positiva de seducción, se difundirían textos amenazantes.

Todo termina al fin. La población alemana no tenía acceso a otra voz que no fuera la oficial, y esto se hizo más patente durante la guerra. Tanto, que la audiencia se hartó de la uniformidad –y de las proclamas e informes triunfalistas– y comenzó a dejar de escuchar radio. Goebbels ordenó entonces que al menos el 70% de la programación estuviera dedicada a la música ligera. En abril de 1945, cuando los aliados rodeaban Berlín y Hitler se refugiaba en su búnker subterráneo, Radio Berlín, emitiendo desde las ruinas, informaba que Alemania estaba a punto de ganar la batalla de la capital. El 20 de abril, día del cumpleaños 56 del Führer, el propio Goebbels proclamaba a la audiencia que el curso de la guerra estaba girando a favor de los nazis. Diez días después, Hitler y la mujer con la que se había casado horas antes, se suicidaban.

A las nueve y media de la noche del 1º de mayo, los alemanes se enteraron por Radio Hamburgo que todo terminaba, con el mismo tono marcial y la misma línea mentirosa que le había impuesto Goebbels: tras interrumpir la programación para dar “una grave e importante noticia”, se escucharon fragmentos de ópera de Wagner y algunos acordes de la Séptima sinfonía de Bruckner, para dar lugar a una voz sonora: “Nuestro Führer, Adolf Hitler, luchando hasta el último aliento contra el bolchevismo, cayó por Alemania esta tarde (había sido la tarde anterior), en su cuartel general de la Cancillería del Reich”.

Era el final del régimen nazi y también de la Volksempfänger, que dejó de producirse de inmediato, aunque tantos eran los aparatos en actividad que le dieron a un ingeniero eléctrico sin dinero llamado Max Grundig la oportunidad de poner en marcha un emprendimiento propio: arreglar y vender los receptores creados para todos los alemanes. Se hizo rico y más tarde, con marca propia, famoso.

Un decálogo con yapa

Once ítems resumen el sistema propagandístico que Joseph Goebbels aplicó desde bastante antes de su gestión al frente del Ministerio de Propaganda del Tercer Reich y hasta el fin de la guerra. El más conocido es aquel que sintetiza la frase “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

1. Principio de simplificación del enemigo único. Adoptar una única idea, un único símbolo. Individualizar al adversario en un único enemigo.

2. Principio del método de contagio. Reunir diversos adversarios en una sola categoría o individuo. Los adversarios han de constituirse en suma individualizada.

3. Principio de la transposición. Cargar sobre el adversario los propios errores o defectos, respondiendo el ataque con el ataque. “Si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan.”

4. Principio de la exageración y desfiguración. Convertir cualquier anécdota, por pequeña que sea, en amenaza grave.

5. Principio de la vulgarización. “Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión, escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar.”

6. Principio de orquestación. “La propaganda debe limitarse a un número pequeño de ideas y repetirlas incansablemente, presentarlas una y otra vez desde diferentes perspectivas, pero siempre convergiendo sobre el mismo concepto. Sin fisuras ni dudas.” De aquí viene también la famosa frase: “Si una mentira se repite suficientemente, acaba por convertirse en verdad”.

7. Principio de renovación. Hay que emitir constantemente informaciones y argumentos nuevos a un ritmo tal que, cuando el adversario responda, el público estará ya interesado en otra cosa. Las respuestas del adversario nunca han de poder contrarrestar el nivel creciente de acusaciones.

8. Principio de la verosimilitud. Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias.

9. Principio de la silenciación. Acallar las cuestiones sobre las que no se tienen argumentos y disimular las noticias que favorecen al adversario, también contraprogramando con la ayuda de medios de comunicación afines.

10. Principio de la transfusión. Por regla general, la propaganda opera siempre a partir de un sustrato preexistente, ya sea una mitología nacional o un complejo de odios y prejuicios tradicionales. Se trata de difundir argumentos que puedan arraigar en actitudes primitivas.

11. Principio de la unanimidad. Llegar a convencer a mucha gente que piensa “como todo el mundo”, creando una falsa impresión de unanimidad.

Antonio Di Benedetto. Caballo en el salitral

El aeroplano viene toreando el aire.

Cuando pasa sobre los ranchos que se le arriman a la estación, los chicos se desbandan y los hombres envaran las piernas para aguantar el cimbrón.

Ya está de la otra mano, perdiéndose a ras del monte. Los niños y las madres asoman como después de la lluvia. Vuelven las voces de los hombres:
­

¿Será Zanni…, el volador?
­

No puede. Si Zanni le está dando la vuelta al mundo.
­

¿Y qué, acaso no estamos en el mundo?
­

Así es; pero eso no lo sabe nadie, aparte de nosotros.

Pedro Pascual oye y se guía por los más enterados: tiene que ser que el aeroplano le sale al paso al “tren del rey”.

Humberto de Saboya, príncipe de Piamonte, no es rey; pero lo será, dicen, cuando se le muera el padre, que es rey de veras.

Esa misma tarde, dicen, el príncipe de Europa estará allí, en esa pobrecita tierra de los medanales.

Pedro Pascual quiere ver para contarle a la mujer. Mejor si estuviera acá. A Pedro Pascual le gusta compartir con ella, aunque sea el mate o la risa. Y no le agrada estar solo, como agregado a la visita, delante del corralón. No es hosco; no está asentado, no más: los mendocinos se ríen de su tonada cordobesa.

Se refugia en el acomodo de los fardos. Tanta tierra, la del patrón que él cuida, y tener que cargar pasto prensado y alambrado para quitarle el hambre a las vacas. Las manos que ajustan y cinchan dan con los yuyos que han segado en el camino: previsión medicinal para la casa. Perlilla, tabaquillo, té de burro, arrayán, atamisque… Mueve y ordena los manojos y la mezcla de fragancias le compone el hogar, resumido en una taza aromática. Pero se adueña del olfato la intensidad del tomillo y Pedro Pascual quiere compararlo con algo y no acierta, hasta que piensa, seguro: “…este es el rey, porque le da olor al campo”.

¿Eso, el tren del rey? ¿Una maquinita y un vagón dándose humo ? No puede ser; sin embargo, la gente dice…

Pedro Pascual desatiende. Lo llama esa carga de nubes azuladas, bajonas, que están tapando el cielo. Se siente como traicionado , como si lo hubieran distraído con un juguete zampándole por la espalda la tormenta. No obstante, ¿por qué ese disgusto y esa preocupación? ¿No es agua lo que precisa el campo? Sí, pero… su campo está más allá de la Loma de los Sapos.

La maquinita pita al dejar de lado la estación y a Pedro Pascual le parece que ha asustado las nubes. Se arremolinan, cambian de rumbo, se abren, como rajadas, como pechadas por un soplido formidable. El sol recae en la arena gris y amarronada y Pedro Pascual siente como si lo iluminara por dentro, porque el frente de nubes semeja haber reculado para llevarle el agua adonde él la precisa.

Ahora Pedro Pascual se reintegra al sitio donde está parado. Ahora lo entiende todo: la maquinita era algo así como un rastreador, o como un payaso que encabeza el desfile del circo. El “tren del rey”, el tren que debe ser distinto de todos los trenes que se escapan por los rieles, viene más serio, allá al fondo.

Es distinto, se dice Pedro Pascual. Se da razones; porque en el miriñaque tiene unos escudos, y dos banderas. . . ¿Y por qué más? Porque parece deshabitado, con las ventanillas caídas, y nadie que se asome, nadie que baje o suba. El maquinista, allá, y un guarda, acá, y en las losetas de portland de la estación un milico cuadrado haciendo el saludo, ¿a quién?

La poblada, que no se animaba, se cuela en el andén y nadie la ataja. Los chicos están como chupados por lo que no ocurre. Los hombres caminan, largo a largo, pisan fuerte, y harían ruido si pudieran, pero las alpargatas no suenan. Se hablan alto, por mostrar coraje, mas ni uno solo mira el tren, como si no estuviera.

Después, cuando se va, sí, se quedan mirándole la cola y a los comentarios: “¡ Será ! . . . “
Antes que el tren sea una memoria, llega de atrás el avioncito obsequioso, dispuesto a no perderle los pasos.

Tendrá que arrepentirse, Pedro Pascual, de la curiosidad y de la demora; aunque poco tiempo le será dado para su arrepentimiento.

A una hora de marcha de la estación, donde ya no hay puestos de cabras, lo recibe y lo acosa, lo ciega el agua del cielo. Lo achica, lo voltea, como si quisiera tirarlo a un pozo. Lo acobarda, le mete miedo, trenzada con los refusilos que son de una pureza como la de la hoja del más peligroso acero.

Pedro Pascual deja el pescante. No quiere abandonar el caballito; pero el monte es achaparrado y apenas cabe él, en cuclillas. El animal humilde, obediente a una orden no pronunciada, se queda en la huella con el chaparrón en los lomos.

Entonces sucede. El rayo se desgarra como una llamarada blanca y prende en el alpataco de ramas curvas que daban amparo al hombre. Pedro Pascual alcanza a gritar, mientras se achicharra. Ruido hace, de achicharrarse.

El caballo, a unos metros, relincha de pavor, ciego de luz, y se desemboca a la noche con el lastre del carro y el pasto que le hunde las ruedas en la arena y en el agua, pero no lo frena.

Clarea en el bajo, mas no en los ojos del animal.

Ha huido toda la noche. Afloja el paso, somnoliento y vencido, y se detiene. El carro le pesa como un tirón a lo largo de las varas; sin embargo, lo aguanta. Cabecea un sueño. La pititorra picotea la superficie del pasto y a saltitos lleva su osadía por todo el dorso del caballo, hasta la cabeza. El animal despierta y se sacude y el pajarito le vuela en torno y deja a la vista las plumas blancas del pecho, adorno de su masa gris pardusca. Después lo abandona.

El cuadrúpedo obedece al hambre, más que a la fatiga. El pasto mojado de su carga le alerta las narices. Hunde el casco, afirma el remo, para darse impulso, y sale a buscar.
Huele, tras de orientarse, si bien donde está ya no hay ni la huella que ayuda y el silencio es tan imperioso que el animal ni relincha, como si participara de una mudez y una sordera universales.

El sol golpea en la arena, rebota y se le mete en la garganta.

No es difícil ­todavía­ beber, porque la lluvia reciente se ha aposentado al pie de los algarrobos y el ramaje la defiende de una rápida evaporación.

El olor de las vainas le remueve el instinto, por la experiencia de otro día de hambre desesperada, pero el algarrobo, con sus espinas, le acuchilla los labios.
El atardecer calma el día y concede un descanso al animal.

La nueva luz revela una huella triple, que viene al carro, se enmaraña y se devuelve. La formaron las patitas, que apenas se levantan, del pichiciego, el Juan Calado, el del vestido trunco de algodón de vidrio. El pasto enfardado pudo ser su golosina de una noche; estacionado, su eterno almacén. Muy elevado, sin embargo, para sus cortas piernas.
Muy feo, además, como indicio del desamparo y la pasividad del caballo de los ojos impedidos. Ahí está, débil, consumiéndose, incapaz de responder a las urgencias de su estómago.

Una perdiz se desanuda del monte y levanta con sus pitidos el miedo que empieza a gobernar, más que el hambre, al animal uncido al carro. Es que vienen volteando los yaguarondíes. La perdiz lo sabe; el caballo no lo sabe, pero se le avisa, por dentro.
Los dos gatazos, moro el uno, canela el otro, se tumban por juego, ruedan empelotados y con las manos afelpadas se amagan y se sacuden aunque sin daño, reservadas las uñas para la presa incauta o lerda que ya vendrá.

El caballo se moja repentinamente los ijares y dispara. El ruido excesivo, ese ruido que no es del desierto, ahuyenta a los yaguarondíes, si bien eso no está en los alcances del carguero y él tira al médano.

La arena es blanda y blandas son las curvas de sus lomadas. Otra, de rectas precisas, es la geometría del carro que se esfuerza por montarlas.

Sin embargo, en esa guerra de arena tiene un resuello el animal. Ofuscado y resoplante, tupidas las fosas nasales, no ha sondeado en largo rato en busca de alimento, pero el pie, como bola loca, ha dado con una mancha áspera de solupe. La cabeza, por fin, puede inclinarse por algo que no sea el cansancio. Los labios rastrean codiciosos hasta que dan con los tallos rígidos. Es como tragarse un palo; no obstante, el estómago los recibe con rumores de bienvenida.

El ramillete de finas hojas del coirón se ampara en la reciedumbre del solupe y, para prolongar las horas mansas del desquite de tanta hambruna, el coirón comestible se enlaza más abajo con los tallos tiernos del telquí de las ramitas decumbentes.

El olor de una planta ha denunciado la otra, mas nada revela el agua, y el animal retorna, con otro día, hacia las “islas” de monte que suelen encofrarla.

Un bañado turbio, que no refleja la luz, un bañado decadente que morirá con tres soles, lo retiene y lo retiene como un querido corral.

Las islas y las isletas se pueblan de sedientos animales en tránsito; disminuye su población cuando unos se dañan a otros, sin llegar a vaciarse.

El caballo se perturba con la vecindad vocinglera y reñidora, aunque nadie, todavía, se ha metido con él. Un día guarda distancia, condenándose al sol del arenal; al otro se arriesga y puede roer la miseria de la corteza del retamo.

De las islas se suelta la liebre. Ahonda su refugio el cuye. El zorro prescinde de su odio a la luz solar y deja ver a campo abierto su cola ampulosa detrás del cuerpo pobrete. Sólo en el ramaje queda vida, la de los pájaros; pero ellos también se silencian: viene el puma, el bandido rapado, el taimado que parece chiquito adelante y crece en su tren trasero para ayudar el salto.

No busca el agua, no comerá conejos. Desde lejos ha oteado en descubierto el caballo sin hombre. Se adelanta en contra del viento.

A favor, en cambio, tiene el aire una yegua guacha, libre, que no conoció jamás montura ni arreo alguno. Acude a las islas, por agua.

La inesperada presencia del macho la hace relinchar de gozo y el caballo en las varas vuelca la cabeza como si pudiera ver, armando sólo un revuelo de moscas. En los últimos metros, la yegua presume con un trotecito y al final se exhibe, delante, cejada, con sus largas crines y su cuerpo sano.

En el caballo resucita el ansia carnal. Si ella postergó la sed, él puede superar la declinación física.

Se arrima, se arriman él y su carro. La hembra desconfía de ese desplazamiento monstruoso, no entiende cómo se mueve el carro cuando se mueve el macho. Corcovea, se escurre al acercamiento de las cabezas que él intenta, como un extraño y atávico parlamento previo.

Brinca ella, excitada y recelosa; se aturde por el ímpetu cálido que la recorre. Y aturdida, conmovida, descuidada, depone su guardia montaraz y rueda con un relincho de pánico al primer salto y el primer zarpazo del puma.

Como herido en sus carnes, como perseguido por la fiera que está sangrando a la hembra, el caballo enloquece en una disparada que es traqueteo penoso rumbo adentro del arenal.

Corta fue la arena para el terror. La uña pisa ya la ciénaga salitrosa. Es una adherencia, un arrastre que pareciera chuparlo hacia el fondo del suelo. Tiene que salir, pero sale a la planicie blanca, apenas de cuando en cuando moteada por la arenilla.

Gana fuerzas para otro empujoncito mascando vidriera, la hija solitaria del salitral, una hoja como de papel que envuelve el tallo alto de dos metros igual que si apañara un bastón

Más adelante persigue los olores. Huele con avidez. Capta algo en el aire y se empeña tras de eso, con su paso de enfermo, hasta que lo pierde y se pierde.

Ahora percibe el olor de pasto, de pasto pastoso, jugoso, de corral. Lo ventea y mastica el freno como si mascara pasto. Masca, huele y gira para alcanzar lo que imagina que masca. Está oliendo el pasto de su carro, persiguiendo enfebrecido lo que carga detrás. Ronda una ronda mortal. El carro hace huella, se atasca y ya no puede, el caballejo, salir adelante. Tira, saca pecho y patina. Su última vida se gasta.

Tan sequito está, tan flaco, que luego, al otro o al otro día, como ya no gravita nada, el peso de los fardos echa el carro hacia atrás, las varas apuntan al firmamento y el cuerpo vencido queda colgado en el aire.

Por allá, entretanto, acude con su oscura vestimenta el jote, el que no come solo.

Un setiembre

Lavado está el carro, lavados los huesos, más que de lluvia, por las emanaciones corrosivas y purificadoras del salitre.

Ruina son los huesos, caídos y dispersos, perdida la jaula del pellejo. Pero en una punta de vara enredó sus cueros el cabezal del arreo y se ha hecho bolsa que contiene, boca arriba, el largo cráneo medio pelado.

Sobre la ruina transcurre la vida, a la búsqueda de la seguridad de subsistencia: una bandada de catitas celestes, casi azules los machos, de un blanco apenas bañado de cielo las hembras.

Con ellas, una pareja de palomas torcazas emigra de la sequía puntana. Ya descubren, desde el vuelo, la excitante floración del chañar brea, que anchamente pinta de amarillo los montes del oeste.

Sin embargo, la palomita del fresco plumaje pardo comprende que no podrá llegar con su carga de madre. Se le revela, abajo, en medio de la tensa aridez del salitral, el carro que puede ser apoyo y refugio. Hace dos círculos en el aire, para descender. Zurea, para advertir al palomo que no lo sigue. Pero el macho no se detiene y la familia se deshace.
No importa, porque la madre ha encontrado nido hecho donde alumbrar sus huevos. Como una mano combada, para recibir el agua o la semilla, ]a cabeza invertida del caballito ciego acoge en el fondo a la dulcísima ave. Después, cuando se abran los huevos, será una caja de trinos.

(De Absurdos, 1978)

* * *

Antonio Di Benedetto nació el 2 de noviembre de 1922 en Mendoza, Argentina y falleció el 10 de octubre de 1986 en Buenos Aires.

Obras: Mundo animal (1953, 15 cuentos: Mariposas de Koch, Amigo enemigo, Nido en los huesos, Es superable, Reducido, Trueques con muerte, Hombre-perro, En rojo de culpa, Las poderosas improbabilidades, Volamos, Sospechas de perfección, Algo del misterio, Bizcocho para polillas, La comida de los cerdos y Salvada pureza), El pentágono (1955, reeditado como Anabella en 1974, novela), Zama (1956, novela), Grot (1957, reeditado como Cuentos claros en 1969, cuentos), Declinación y ángel (1958, cuentos), El cariño de los tontos (1961, cuentos: Caballo en el salitral, El puma blanco y El cariño de los tontos), El silenciero (1964, novela), Two stories (1965, cuentos), Los suicidas (1969, novela), El juicio de Dios (1975, antología de cuentos), Absurdos (1978, cuentos), Cuentos del exilio (1983, cuentos), Sombras, nada más (1985, novela), Páginas escogidas (1987), Mundo Animal. El cariño de los tontos (2000, contiene los 15 cuentos publicados en 1953 en Mundo animal y los 3 de El cariño de los tontos), Cuentos completos (2006), Trilogía de la espera (2011, contiene Zama, El silenciero y Los suicidas).

Focus. Hocus Pocus

(De Focus II, o Moving Waves, 1971. La introducción de este tema formaba parte de la apertura del programa de radio -en AM- Audiencia Música Contemporánea, conducido por Edgardo Miller en LS6 Radio Del Pueblo, 1350 Kz. Se emitía de lunes a viernes de 22:30 a 23 hs y los domingos de 23:30 a 1 hs, y era una de los poquísimos espacios donde se escuchaba rock del bueno en los ’70 en Buenos Aires. Gracias a Audiencia y a El Tren Fantasma pude degustar extraordinarios sonidos.)

Focus es un notable grupo holandés fundado por el tecladista, flautista y vocalista Thijs van Leer en 1969. De los muchos integrantes que formaron parte de la banda se destacaron el baterista Pierre van der Linden y el gran guitarrista Jan Akkerman.

Discografía: Focus Plays Focus (también conocido como In And Out Of Focus, 1970), Focus II (también conocido como Moving Waves, 1971), Focus 3 (1972), At The Rainbow (1973), Hamburger Concerto (1974), Mother Focus (1975), Ship of Memories (1976), Focus con Proby (1978), Focus (1985), The Best of Focus: Hocus Pocus (1993), Focus 8 (2002), Live in America (2003), Live at the BBC 1976 (2004), Focus 9 / New Skin (2006).

Isidoro Blaistein. La balada del boludo

Por mirar el otoño
perdía el tren del verano.
Usaba el corazón en la corbata.
Se subía a una nube,
cuando todos bajaban.

Su madre le decía:
No mires las estrellas para abajo,
no mires la lluvia desde arriba.
No camines las calles con la cara,
que ensucias la camisa;
no lleves tu corazón bajo la lluvia, que se moja.
No des la espalda al llanto,
no vayas vestido de ventana,
no compres ningún tílburi en desuso.

Mirá tu primo el recto
que duerme por las noches.
Mirá tu tío el justo
que almuerza y se sonríe.
Mirá tu primo el probo
puso un banco en el cielo.
Tu cuñado el astuto
que ahora alquila la lluvia.
Tu otro primo el sagaz
que es gerente en la luna.

—Tienes razón, mamá —dijo el boludo
y se bebió una rosa.
—No seré más boludo—
y se bajó del viento.
—Seré astuto y zahorí—
y dio vuelta una estrella para abajo
y se metió en el subte
y quedaron las gaviotas en el río.

Entonces vinieron los parientes ricos
y le dijeron:
—Eres pobre, pero ningún boludo.
Y el boludo fue ningún boludo
y quemaba en las plazas
las hojas que molestan en otoño.
Y llegó fin de mes.
Cobró su primer sueldo
y se compró cinco minutos de boludo.
Entonces vinieron las fuerzas vivas
y le dijeron:
—Has vuelto a ser boludo, boludo.
—Seguirás siendo siempre el mismo boludo.
—Seguirás siendo el mismo boludo siempre.
—Seguirás siendo un boludo siempre.
—Debes dejar de ser boludo, boludo.

Y medio boludo,
con esos cinco minutos de boludo,
dudaba entre ser ningún boludo
o seguir siendo un boludo para siempre.
Y subió las escaleras para abajo,
hizo un hoyo en la tierra
miraba las estrellas.
La gente le pisaba la cabeza,
le gritaba ¡boludo!
Y él seguía mirando
a través de los zapatos.

Entonces vino un alegre y le dijo:
—Boludo alegre.
Vino un pobre y le dijo:
—Pobre boludo.
Vino un triste y le dijo:
—Triste boludo.
Vino un pastor protestante y le dijo:
—Reverendo boludo.
Vino un cura católico y le dijo:
—Sacrosanto boludo.
Vino un rabino judío y le dijo:
—Judío boludo.
Vino su madre y le dijo:
—Hijo, no seas boludo.
Vino una mujer de ojos azules y le dijo:
—Te quiero.

* * *

Isidoro Blaistein nació en Concordia, Argentina el 12 de enero de 1933 y murió en Buenos Aires el 28 de agosto de 2004.

Libros de cuentos: La felicidad (1969), La salvación (1972), El mago (1974), Dublín al Sur (1980), Cerrado por melancolía (1982), Cuentos anteriores (1982, recopilación), A mí nunca me dejaban hablar (1985), Carroza y reina (1986), Al acecho (1995), Antología personal (1997).

Ensayos: Anticonferencias (1983), Cuando éramos felices (1992).

Novela: Voces en la noche (2004).

Poesía: Sucedió en la lluvia (1965).

Bernardo Kordon. Los ojos de Celina

En la tarde blanca de calor, los ojos de Celina me parecieron dos pozos de agua fresca. No me retiré de su lado, como si en medio del algodonal quemado por el sol hubiese encontrado la sombra de un sauce. Pero mi madre opinó lo contrario: “Ella te buscó, la sinvergüenza.”Estas fueron sus palabras. Como siempre no me atreví a contradecirle, pero si mal no recuerdo fui yo quien se quedó al lado de Celina con ganas de mirarla a cada rato. Desde ese día la ayudé en la cosecha, y tampoco esto le pareció bien a mi madre, acostumbrada como estaba a los modos que nos enseñó en la familia. Es decir, trabajar duro y seguido, sin pensar en otra cosa. Y lo que ganábamos era para mamá, sin quedarnos con un solo peso. Siempre fue la vieja quien resolvió todos los gastos de la casa y de nosotros.

Mi hermano se casó antes que yo, porque era el mayor y también porque la Roberta parecía trabajadora y callada como una mula. No se metió en las cosas de la familia y todo siguió como antes. Al poco tiempo ni nos acordábamos que había una extraña en la casa. En cambio con Celina fue diferente. Parecía delicada y no resultó muy buena para el trabajo. Por eso mi mamá le mandaba hacer los trabajos más pesados del campo, para ver si aprendía de una vez.

Para peor a Celina se le ocurrió que como ya estábamos casados, podíamos hacer rancho aparte y quedarme con mi plata. Yo le dije que por nada del mundo le haría eso a mamá. Quiso la mala suerte que la vieja supiera la idea de Celma. La trató de loca y nunca la perdonó. A mí me dio mucha vergüenza que mi mujer pensara en forma distinta que todos nosotros. Y me dolió ver quejosa a mi madre. Me reprochó que yo mismo ya no trabajaba como antes, y era la pura verdad. Lo cierto es que pasaba mucho tiempo al lado de Ceima. La pobre adelgazaba día a día, pero en cambio se le agrandaban los ojos. Y eso justamente me gustaba: sus ojos grandes. Nunca me cansé de mirárselos.

Paso otro año y eso empeoró. La Roberta trabajaba en sel campo como una burra y tuvo su segundo hijo. Mamá parecía contenta, porque igual que ella, la Roberta paría machitos para el trabajo. En cambio con Celina no tuvimos hijos, ni siquiera una nena. No me hacían falta, pero mi madre nos criticaba. Nunca me atreví a contradecirle, y menos cuando estaba enojada, como ocurrió esa vez que nos reunió a los dos hijos para decirnos que Celina debía dejar de joder en la casa y que de eso se encargaría ella. Después se quedó hablando con mi hermano y esto me dio mucha pena, porque ya no era como antes, cuando todo lo resolvíamos juntos. Ahora solamente se entendían mi madre y mi hermano. Al atardecer los vi partir en el sulky con una olla y una arpillera. Pensé que iban a buscar un yuyo o un gualicho en el monte para arreglar a Celina. No me atreví a preguntarle nada. Siempre me dio miedo ver enojada a mamá.

Al día siguiente mi madre nos avisó que el domingo saldríamos de paseo al río. Jamás se mostró amiga de pasear los domingos o cualquier otro día, porque nunca faltó trabajo en casa o en el campo. Pero lo que más me extranó fue que ordenó a Celina que viniese con nosotros, mientras Roberta debía quedarse a cuidar la casa y los chicos.

Ese domingo me acordé de los tiempos viejos, cuando éramos muchachitos. Mi madre parecía alegre y más joven. Preparó la comida para el paseo y enganchó el caballo al sulky. Después nos llevó hasta el recodo del río.

Era mediodía y hacía un calor de horno. Mi madre le dijo a Celina que fuese a enterrar la damajuana de vino en la arena húmeda. Le dio también la olla envuelta en arpillera:

—Esto lo abrís en el río. Lavá bien los tomates que hay adentro para la ensalada.

Quedamos solos y como siempre sin saber qué decirnos. De repente sentí un grito de Celina que me puso los pelos de punta. Después mellamó con un grito largo de animal perdido. Quise correr hacia allí, pero pensé en brujerías y me entró un gran miedo. Además mi madre me dijo que no me moviera de allí.

Celina llegó tambaleándose como si ella sola hubiese chupado todo el vino que llevó a refrescar al río. No hizo otra cosa que mirarme muy adentro con esos ojos que tenía y cayó al suelo. Mi madre se agachó y miró cuidadosamente el cuerpo de Celina. Señaló:

—Ahí abajo del codo.

—Mismito allí picó la yarará —dijo mi hermano.

Observaban con ojos de entendidos. Celina abrió los ojos y volvió a mirarme.

—Una víbora —tartamudeó—. Había una víbora en la olla.

Miré a mi madre y entonces ella se puso un dedo en la frente para dar a entender que Celina estaba loca. Lo cierto es que no parecía en su sano juicio: le temblaba la voz y no terminaba las palabras, como un borracho de lengua de trapo.

Quise apretarle el brazo para que no corriese el veneno, pero mi madre dijo que ya era demasiado tarde y no me atreví a contradecirle. Entonces dije que debíamos llevarla al pueblo en el sulky. Mi madre no me contestó. Apretaba los labios y comprendí que se estaba enojando. Celina volvió a abrir los ojos y buscó mi mirada. Trató de incorporarse. A todos se nos ocurrió que el veneno no era suficientemente fuerte. Entonces mi madre me agarró del brazo.

—Eso se arregla de un solo modo —me dijo—. Vamos a hacerla correr.

Mi hermano me ayudó a levantarla del suelo. Le dijimos que debía correr para sanarse. En verdad es difícil que alguien se cure en esta forma: al correr, el veneno resulta peor y más rápido. Pero no me atreví a discutirle a mamá y Celma no parecía comprender gran cosa. Solamente tenía ojos —¡qué ojos!— para mirarme, y me hacía sí con la cabeza porque ya no podía mover la lengua.

Entonces subimos al sulky y comenzmios a andar de vuelta a casa. Celina apenas si podía mover las piernas, no sé si por el veneno o el miedo de morir. Se le agrandaban más los ojos y no me quitaba la mirada, como si fuera de mí no existiese otra cosa en el mundo. Yo iba en el sulky y le abría los brazos como cuando se enseña a andar a una criatura, y ella también me abría los brazos, tambaleándose como un borracho. De repente el veneno le llegó al corazón y cayó en la tierra como un pajarito.

La velamos en casa y al día siguiente la enterramos en el campo. Mi madre fue al pueblo para informar sobre el accidente. La vida continuó parecida a siempre, hasta que una tarde llegó el comisario de Chañaral con dos milicos y nos llevaron al pueblo, y después a la cárcel de Resistencia.

Dicen que fue la Roberta quien contó en el pueblo la historia de la víbora en la olla. ¡Y la creímos tan callada como una mula! Siempre se hizo la mosquita muerta y al final se quedó con la casa, el sulky y lo demás.

Lo que sentimos de veras con mi hermano fue separamos de la vieja, cuando la llevaron para siempre a la cárcel de mujeres. Pero la verdad es que no me siento tan mal. En la penitenciería se trabaja menos y se come mejor que en el campo. Solamente que quisiera olvidar alguna noche los ojos de Celina cuando corría detrás del sulky.

* * *

Bernardo Kordon nació el 12 de noviembre de 1915 en Buenos Aires y falleció el 2 de febrero de 2002 en Santiago de Chile.

Obras: La Vuelta de Rocha. Brochazos y Relatos Porteños (1936), Macumba. Relatos de tierra verde (1939), Un horizonte de cemento (1940), La isla (1940), La selva iluminada (1942), Tormenta en otoño (1943), Muerte en el valle (1943), Reina del Plata (1946), Tambores en la selva (1946), Una region perdida (1951), De ahora en adelante (1952), Lampeão (1953), Vagabundo en Tombuctú (1956), Alias Gardelito (1956), Seiscientos millones y uno (1958), Viaje nada secreto al país de los misterios: China extraña y clara (1958), El teatro chino tradicional (1958), Domingo en el río (1960), Vencedores y vencidos (1965), Un día menos (1966), Hacéle bien a la gente (1968), Cuentos de B.K. (1969), A punto de reventar (1971), Kid Ñandubay (1971), Manía ambulatoria (1979), Adiós pampa mía (1979), El misterioso cocinero volador y otros relatos (1982), Historias de sobrevivientes (1983).

Fernando Peña como Martín Revoira Lynch / Diferencias entre conchetos

Fernando Gabriel González Peña nació en Montevideo, Uruguay el 31 de enero de 1963 y falleció en Buenos Aires, Argentina el 17 de junio de 2009.

Realizó entre otras obras My name is Albert with an a, Esquizopeña, Intimidad Rioplatense (2001), Esquizopeña, Duele (2001), Esquizopeña, el Musical (2003), Mugre (2004), El niño muerto, La burlona tragedia del corpiño (2004-2005), Ni la más puta + Sit Down Tragedy, Sit Down Tragedy, La Oscuridad es música, Gracias por volar conmigo, Diálogo de una prostituta con su cliente (de Dacia Maraini).

Libros: Gente Como Uno (2000) (el libro está escrito por su personaje Martín Revoira Lynch), Gracias por volar conmigo (2007) y A que no te animás a leer esto (2009).

Néstor Perlongher. Poemas

II. TITILAR DE EBONITA

Titilar de ebonita, las lilas de la cruz
liman del clavo la turgencia áspera
o paspan el derrame del rosario
por la puntilla del mantel.

Acaireladas convulsiones, si la medusa pincha al pez, tremola
en el remolineo la flotación de un cántico, de un cántaro.

Cantarolan por darle al óleo cenagoso
la consistencia de un velo de noche, por hurtarle
al dios de la floresta la niñez de un escándalo
u otorgarle a la red de iridiscencias pasajeras (tiemblan)
la levedad de un giro en el espacio.

Patrulla el desternillar del álamo veloz la ceremonia
al tiempo que lo desboca con incrustes de strass o lentejuela
móvil
que rayan la película devenida traslúcida.

La huida de los cormoranes
y en su lugar las mansas gaviotas del deseo,
el vértigo de los meollos
asombrillando el pajarear.

¿Adónde se sale cuando no se está?
¿Adónde se está cuando se sale?

Al lado, o de repente, la musiquilla se aproxima
y avisa que las huellas se hacen barro en la disolución del filafil,
entonces de un tirón se restablece la rigidez de la rodilla (trémula)
y el pico de la flor abre en el témpano la cicatriz de un pámpano

xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxrajando

los valles de la misa, los alvéolos
de eso que por ser misa hubo de echarle azogue al ánade,
una mano de espejo a la destreza.

(De Aguas aéreas, 1990)

CANCIÓN DE LA MUERTE EN BICICLETA

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

Erguidas coníferas plañen como ombúes
o sauces la maraña madrugada, resmas
de leche chorrean a mares por la escrófula
en el antecedente del derrame.

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

Lápices que se alzaban nunca más se levantan,
duermen el sueño de la tristeza en sábanas de tergopol
o mausoleos de mármol donde toda virtud es yacer
aterciopelado en el anclaje definitivo de los huesos

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

Siendo que ella avanza en toda fosa
siento que ella avanza en toda la estación de la fosa.
Toso y es un esputo que se incrusta en la láctea
maduración de las panaderías en las alforzas del velorio.

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

Aparece la parca con sus velos plateados,
me invita, será que llego a sonreírle?
Me invita con un mate y el mate se me cae de la cabeza.
Me ceba, será que cojo sus incrustaciones?

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

Como ornamentos o condecoraciones
las manchas, los zarpullidos del sarcoma
mueven en la soberana oscuridad
manoplas cual tentáculos de espanto.

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

Jala, jadea el irregular espasmo.
Hunde la joda en el remedio vano.
Despelleja la joya la soberbia paliza
de los años en anos de florecido jaspe.

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

Camina esta letanía de arrabal
Lejos de todo se toma el ómnibus de extramuros
del que no baja, porque no para o para pronto,
en realidad no se ha movido de la parada.

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

Partida, dividida por la mitad, agobiado
por la ajorca inexorable y por la mutación en paramecios
de la joroba, de la carga
de dátiles perecederos en el desierto de ceniza.

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

* * *

Me esquivo, me rajo, parecer simple sin logarlo.
Sin pliegues, una vez, en los absoluto
de la atascada chimenea, el lamé atragantado
en la artrosis del alma, esa consternación.

Oscura, como la tumba de un amigo.
Volcán cerrado, lava la lava sus lastimaduras.
No hay que creer en el descanso, son puras habladurías
de fantasmas perezosos en el recame de la hamaca

Ahora, ahora, en este instante digo.
En lo inconstante, en lo inconsciente, en lo fugaz me disemino.
Disperso y fugo. En lo fangial del fango.
Imágenes ateridas bajo la lluvia de película.

Palermas, pelmazos en el ascensor hacia el reloj.
Grave como una piedra, cierta hiedra traviesa
juguetes en la tierra mojada del pulmón
urdimbre gusanesca en lo borroso del retrato.

Nos alejamos (gracias) al olvido.
Júbilo de las calas, unión juvenil de las violetas.
Leve la marcha hacia la extinción, la marca
del humo en las cornetas pálidas.

Y las patillas, pura pelusa.
Un algodón rocía las narinas de amianto.
Uno reza, no yo, sin ser no créese.
Descréese del ser en la fatal crecida.

Abajo los pitos, huevos chirles.
Demasiado agujereado el antebrazo.
Del dolor sus efluvios terminales.
Una reseca perfección, aunque apenas marmórea.

Jíbaros, rogad por nuestras hendiduras.
Las infructuosas anfractuosidades.
Rapaces, la fiesta de las mucosas
vuelve carnoso el lodo de las zanjas.

Podríamos tocarlos, pero esa vecindad nos paraliza.
Inane la yertez, rigor el rijo.
Ricos, variados olores de flor y perdición.
Desvarío en jardines invisibles de brea.

* * *

Ahora que me estoy muriendo
Ahora que me estoy muriendo

La sofocación alza del cielorraso relámpagos enanos
que se dispersan en la noche definitiva e impasible.

(De Chorreo de las iluminaciones, 1992)

ÉRASE UN ANIMAL

Érase un animal sangrante y dulce
de rostros numerosos
de cuyas heridas manaba la música y el sudor
sangraba en sus deslices
Era como una especie de extinción
muriente y mansa
pero en cuyas cabriolas advirtiérase a veces un retozo
xxxxx-quizás una nostalgia-
de su gallardo apresto
Érase un animal huyente y fósil, pero sus felonías
delataban el mismo sentido de los pétalos
wn cuyas encías hedía, apelotonada, la angustia
ensartada, cual un invasor joven
-en sus destellos latía insumiso un perdido pavor
Cuántos adverbios y adjetivos atrapara su estela,
la envolvente
Mala vida la suya
Mal sosiego su terquedad
en una desventurada abertura
Oh instrumentos de viento donde se agitan los pezones
aullados, ululados a la luz de una música china
galpones desfondados donde no halló resuello la virtud
estambres desprolijos
Érase y érase: galanes rubios
arrastraron como estandarte su fulgor
pisándole los flecos
Érase un animal atado y turbio
de fervientes desdichas
alimentado por el polvillo de los rubíes
y el sonido de las colinas

(De Austria-Hungría, 1980)

Néstor Perlongher nació el 25 de diciembre de 1949 en Avellaneda, provincia de Buenos Aires y falleció el 26 de noviembre de 1992 en San Pablo, Brasil.

Obra poética: Austria-Hungría (1980), Alambres (1987), Hule (1989), Parque Lezama (1990), Aguas aéreas (1990), Chorreo de las iluminaciones (1992).

Preparó la antología Caribe transplantino (Poesía neobarroca cubana y rioplatense) (1991) y publicó numerosos textos en prosa, entre los que se destacan El fantasma del SIDA (1988) y La prostitución masculina (1993).

Another Year (Un año más)

Another year es la película del Reino Unido que le permitió a su director y guionista Mike Leigh, obtener la mención especial del jurado en el último Festival de Cannes. Su estreno comercial en Argentina está anunciado para el 1 de septiembre con el título de Un año más.

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Gerri y Tom forman un matrimonio feliz. Tienen más de 60 años de edad, ella es consejera psicológica y él es ingeniero geólogo, con caracteres tranquilos y de buen humor constante, ambos trabajan y en sus ratos libres se dedican a cuidar su huerto. Tienen un hijo, Joe de 30 años, soltero, abogado, que vive solo y mantiene una excelente relación con sus padres.

Gerri tiene una muy buena amiga en la empresa donde trabaja, Mary, menor que ella, nerviosa, ansiosa, fumadora, bastante bebedora y que continúa lamentando los perjuicios que le deparó su divorcio hace años y un posterior romance con un hombre casado.

También está Ken, amigo de muchos años de Tom, que vive solo, es adicto a la comida y a la bebida, excedido de peso y fumador empedernido. Trabaja hace cuarenta años en la misma empresa y se lamenta por ello y por lo poco que le falta para jubilarse.

Y Janet, otra mujer mayor, que va a consultar a la médica Tanya para que le de pastillas para dormir porque sufre de insomnio. Y Ronnie, el hermano mayor de Tom, que lleva una vida gris junto a su mujer Linda.

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El tema de esta película es el de la imposibilidad que tienen los personajes que rodean a Gerri y Tom de encarar una vida diferente, y el hecho de que además, la mayoría de ellos son adultos mayores. Pero el problema es que la historia parece detenida en el tiempo. Los personajes giran en torno al “matrimonio feliz”, se reúnen a comer y a beber, se van y vuelven lamentando sus desgracias, pero sin efectos cinematográficos relevantes más que una o dos buenas actuaciones (la de Lesley Manville, por ejemplo).

Además todo tiene un aspecto tan teatral al punto de suponer que es una obra de teatro filmada, ya que la historia transcurre mayormente dentro de la casa de Tom y Gerri (ellos mencionan la similitud de sus nombres con Tom y Jerry). Pero este detalle no sería un obstáculo si existiera una suficiente progresión dramática en el devenir de la historia. Suceden cosas, sí, pero que no alteran el tinte melodramático y depresivo de una película obvia, con muchos parlamentos supuestamente importantes (“para bailar tango se necesitan dos”). La música también es obvia, a tono con la cuestión, por momentos depresivamente bucólica (con abuso del clarinete).

¿Qué nos quiere mostrar Mike Leigh a sus 68 años? Que los sexagenarios son depresivos porque si no no serían sexagenarios. ¿Qué les impactó a los honorables miembros del jurado en Cannes para otorgarle la mención especial? Que es una película en “homenaje” a los adultos mayores y por lo tanto hay que darle algún tipo de reconocimiento al director.

¿Ya estaré demasiado viejo para ver este tipo de películas?

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Actúan Jim Broadbent (Tom), Lesley Manville (Mary), Ruth Sheen (Gerri), Oliver Maltman (Joe), Peter Wight (Ken), David Bradley (Ronnie), Martin Savage (Carl), Karina Fernandez (Katie), Michele Austin (Tanya), Phil Davis (Jack), Imelda Staunton (Janet).

Laura Reina / La búsqueda de Candela. Infructuosa búsqueda. El drama de Candela se repite en 210 familias

(Publicado en La Nación, 26.8.2011)

Cada día se denuncia en el país la desaparición de tres chicos

La desesperada búsqueda de Candela Sol Rodríguez, la chica de 11 años que fue vista por última vez el lunes en Hurlingham, es un drama que hoy comparten en la Argentina 210 familias que no saben dónde están sus hijos.

Ayer, mientras Candela era buscada sin éxito en Castelar y cerca de 500 familiares y vecinos marchaban para pedir por su aparición, un adulto y otros tres menores se perdieron en el país. Hoy pasará otro tanto. Y mañana, lo mismo. Así lo señalan las estadísticas, según datos aportados por la Red Solidaria, organización que colabora en la búsqueda de estas personas.

En la actualidad, 210 chicos menores de 18 años son buscados por sus familias, según confirmó Adriana Sellán, integrante de la comisión directiva de la organización Missing Children. “En lo que va del año, tres chicos desaparecen por día en la Argentina, según las denuncias que nos llegan. En los últimos años el número de denuncias ha aumentado”, afirmó.

La conmoción suscitada por la desaparición de Candela llevó a que anoche su madre, Carola Labrador, fuera recibida por la presidenta Cristina Kirchner en la Casa Rosada. Además, el Ministerio de Justicia y Seguridad bonaerense ofreció una recompensa de 100.000 pesos a quien pueda aportar alguna información sobre el paradero de la niña. Pero esa política no se da en todos los casos.

María Cash, de la que nada se sabe desde hace casi 50 días; Erica Soriano, la embarazada que acaba de cumplir un año desde que se fue de su casa y nunca más volvió a ser vista, y Florencia Penacchi, la estudiante que desapareció el 16 de marzo de 2005 sin dejar rastros, son los nombres conocidos de un fenómeno preocupante. Durante 2011, en la provincia de Buenos Aires, han sido denunciados 26 casos de desapariciones de niñas y adolescentes de entre 10 y 17 años, según informó ayer el gobierno provincial, que habilitó la línea 0800-333-5502 para recibir aportes y denuncias. En la Capital, según el Registro de Chicos Perdidos, hay cuatro menores que son buscados, tres de ellos mujeres. El número habilitado para recibir información es el 102.

“Hay provincias de las que no recibimos ninguna denuncia, como San Juan, La Rioja o Formosa, algo que nos resulta llamativo”, contó Sellán, que pidió que cualquiera que pudiera aportar datos se comunicara al 0800-333-5500.

Mala relación con los padres, problemas en la escuela o la búsqueda de aventura son las causas más frecuentes de la desaparición de menores. “En la gran mayoría de los casos, los chicos se escapan de sus casas por problemas propios de la adolescencia. Diciembre y marzo son dos meses en que estos casos aumentan por el tema del colegio. La gran mayoría de las veces, en una semana aparecen”, contó Sellán.

Según la Red Solidaria, de cada diez personas que están siendo buscadas -incluidos adultos y menores- seis son mujeres. Pero si se considera la franja de 18 a 30 años, casi todas pertenecen al sexo femenino.

“Hay una franja de mujeres perdidas de 18 a 30 años, que es la que más creció. Hoy son 42 las chicas de esas edades que están desaparecidas. El temor es que hayan caído víctimas de una red de trata, pero lo cierto es que en más de 3000 búsquedas que coordinamos, tuvimos muy pocos casos, a lo sumo 30. La trata creció mucho en América latina, aunque en la Argentina no tanto”, contó Carr.

Entre los niños perdidos, la mayoría también son mujeres: “Se calcula que tres de cada cuatro son nenas”, afirmó Sellán.

Otro caso que creció en los últimos tiempos es el secuestro parental, es decir, cuando uno de los padres se va con los hijos y desaparece. “El robo de bebes no es muy común; apenas registramos 11 casos y, en general, se resuelven rápidamente”, comentó el fundador de la Red Solidaria.

El dato positivo es que el 90% de los niños y el 70 % de los adultos vuelve a sus casas. “El tiempo que permanece desaparecida una persona es variable: pueden pasar días o años”, consideró Carr.

Quienes han sufrido la desaparición de un familiar critican la forma en que se lo busca. Federico Cash, padre de María, la joven diseñadora de 29 años que viajó Jujuy el 4 de julio para encontrarse con un amigo, dijo a La Nacion: “El método de búsqueda de desaparición de personas no sirve. Me muevo más rápido yo que cualquiera de las fuerzas”. Cash, que ayer se encontraba siguiendo la pista de María en el norte del país, agradeció el apoyo de las autoridades, pero pidió más coordinación en la búsqueda. “El principal problema es la burocracia. De una provincia a otra, hay que mandar un exhorto que demora cinco días en llegar. Así, se pierde la pista de la persona buscada. La ministra [Nilda] Garré emite órdenes y llegan con 10 días de retraso”, contó Cash.

La burocracia también afecta a las personas que tienen voluntad de colaborar con la búsqueda. “La gente tiene solidaridad, pero no quiere complicaciones. Hay que facilitarle las cosas. Si tiene que trasladarse 200 km para testimoniar, no lo hace; hay que simplificar”, objetó Cash.

“En Humahuaca tengo un pequeño escuadrón de búsqueda que encabeza un lugareño, y en San Salvador también me dieron alojamiento gratis. Encarar la búsqueda por cuenta propia es muy costoso”, agregó el papá de María.

Carr reconoció que hay una acción poco coordinada para la búsqueda de personas, pero consideró que se mejoró mucho. “En este momento, estamos redactando la ley de alerta nacional por chico perdido, para crear una oficina que concentre todo. Es el próximo paso, hay buena voluntad para solucionar el problema.”

UNA COMUNICACIÓN Y UNA DENUNCIA

Maira, una adolescente de 17 años que permanecía desaparecida desde hacía 12 días y cuya búsqueda se hizo pública anteanoche, en la localidad bonaerense de Hurlingham, “está embarazada” y se fue por sus propios medios de su hogar, luego de una discusión con un familiar, informaron ayer fuentes policiales. La chica se comunicó con su madre. Además, la ONG La Casa del Encuentro denunció que el 8 de este mes desapareció, cuando iba a la escuela, en Villa Lugano, Sandra Mamani Llanos, una niña de 14 años. Sus familiares anunciaron que hoy realizarán una movilización para pedir por su aparición.

NADA SE SABE DE ELLAS

Candela Sol Rodríguez
Falta de su hogar desde el 22-8-2011

Tiene 11 años y desapareció el lunes pasado cuando iba a la iglesia, en Hurlingham. El gobierno bonaerense ofrece una recompensa por datos firmes.

María Cash
Falta de su casa desde el 6-6-2011

Tiene 29 años y es diseñadora. Desapareció en la provincia de Salta y sus padres la buscan por todo el país desde hace 50 días.

Sofía Yasmín Herrera
Falta de su hogar desde el 30-9-2008

Tiene 6 años y vive en Río Grande, Tierra de Fuego. Se extravió en un camping de esa ciudad. Llamar al 0800-333-5500 o a info@missingchildren.org.ar

Frida Natalia Torrilla
Falta de su casa desde el 15-7-2008

Tiene 17 años y vive en la ciudad bonaerense de General Rodríguez. Si tiene alguna información llamar al 0800-333-5500 o a info@missingchildren.org.ar

Erica Soriano
Falta de su hogar desde el 21-8-2010

Tiene 30 años y vive en Lanús. Se iba a reunir con su hermana en la casa de su madre, en Villa Adelina. Llamar al 4795-7330 o a info@personasperdidas.org.ar

Marita Verón
Falta de su casa desde el 3-4-2002

Hoy tendría 32 años y vivía en San Miguel de Tucumán cuando fue vista por última vez. Llamar al 4795-7330 o a info@personasperdidas.org.ar.

Carlos Sánchez. El poema del padre que lucha por la muerte digna de su hija de dos años

(Publicado en Clarín, 24.8.2011)

Carlos Sánchez escribió un poema sobre Camila, de dos años, que permanece en estado vegetativo irreversible:

Camila no habla, pero dice.
Camila no mira, pero hace ver.
Camila no llora, pero esparce lágrimas.
Camila no ríe, pero valora la alegría.
Camila no piensa, pero enseña.
Camila no suspira, pero nos alienta.
Camila no ama, pero enamora.
Camila no se mueve, pero moviliza.
Camila no muestra, pero nada oculta.
Camila no reclama, pero sabe resistir.
Camila no saborea, pero es dulce.
Camila no parpadea, pero nos abre los ojos.
Camila no oye, pero nos escucha.
Camila no trabaja, pero dignifica.
Camila no anda, pero abre caminos.
Camila no decide, pero invoca decisiones.
Camila no escribe, pero educa.
Camila no juega, pero es una niña.
Camila no agita, pero conmueve.
Camila no crece, pero alarga esperanzas.
Camila no duerme, pero nos despierta.
Camila no respira, pero purifica el aire.
Camila no arma, pero desarma corazones.
Camila no condena, pero hará justicia.
Camila no come, pero alimenta almas.
Camila no grita, pero derrota sorderas.
Camila no recuerda, pero tiene un futuro.
Camila no acusa, pero los perdona.
Camila no salta, pero derriba témpanos.
Camila no busca, pero siempre nos encuentra.
Camila no bebe, pero calma la sed.
Camila no reza, pero predica.
Camila no abraza, pero nos contiene.
Camila no canta, pero es música.
Camila no calla, pero silencia.
Camila no pinta, pero todo lo ilumina.
Camila no besa, pero acepta todos los besos.
Camila no puede ser juzgada, porque es un ángel.
y los ángeles pertenecen a Dios.

(Ella puso albas donde aún hoy habita la oscuridad, mañana lo seguirá haciendo, enarbolando la bandera de los inocentes.)

The Tempest (La tempestad)

Julie Taymor (1952) es la directora de Titus (1999), Frida (2002) y Across the universe (2007), y The tempest (2010, EEUU) es su última obra, donde además hizo el guión basado en la obra de teatro homónima de William Shakespeare. Es una de las dos últimas obras de Shakespeare (la otra es Enrique VIII) escrita en 1612, cuatro años antes de morir el 23 de abril de 1616, a los 53 años. Y en ciertos pasajes de esta obra de madurez se lee la despedida de Shakespeare de la creación literaria. Para esta versión la directora decidió cambiar el sexo del personaje principal, que se ha transformado de Próspero en Próspera. No fue estrenada comercialmente en Argentina.

* * *

Próspera es la duquesa de Milán y ha sido despojada de su cargo por su hermano Antonio y por Alonso, el rey de Nápoles. Acusada de brujería y junto a su hija Miranda fueron llevadas a una isla lejana y solitaria, donde tiene al salvaje Calibán como esclavo. Pero también cuenta con Ariel, el espíritu del aire que obedece a Próspera con la promesa de que ella lo dejará libre próximamente.

Cerca de esa isla viajan en un barco Antonio, Alonso, Fernando y Sebastián (hijo y hermano de Alonso respectivamente), y enterada de ello, ordena a Ariel que desate una fuerte tormenta que los hace naufragar pero dejándolos con vida para que puedan llegar a la isla. Luego de algunas viscisitudes podrán verse frente a frente los usurpadores y Próspera.

* * *

La adaptación sigue bastante fielmente el texto shakespereano, y de eso se trata la película, de una obra de teatro pero ambientada en escenarios naturales. Muy disfrutable para los amantes de Shakespeare (entre los que me incluyo), quizás demasiado hablada para quienes no frecuentan este tipo de historias. La actuación de Helen Mirren como siempre que la he visto, es impecable, así como Ben Whishaw en el papel de Ariel, y todos muy bien acompañados por los efectos especiales. El personaje Calibán según el original, es “un esclavo salvaje y deforme”, pero aquí es un esclavo que habla inglés no tan salvaje ni mucho menos deforme. El resto hace muy bien la historia.

Actúan Helen Mirren (Próspera, duquesa de Milán), Felicity Jones (Miranda, hija de Próspera), Ben Whishaw (Ariel, espíritu del aire), Djimon Hounsou (Calibán, esclavo), Chris Cooper (Antonio), Tom Conti (Gonzalo), David Strathairn (Alonso, rey de Nápoles), Alan Cumming (Sebastián), Reeve Carney (el Príncipe Fernando, hijo de Alonso), Russell Brand (Trinculo), Alfred Molina (Stephano), y Jude Akuwudike (Contramaestre).

Peter Hammill. The Future Now (El futuro ahora)

(De The Future Now, 1978)

Aquí estamos, estáticos en la última mitad / del siglo veinte / pero podría ser también la Edad Media, / tendrá que haber algunos cambios / pero cómo vendrán los zorros a mí. / Quiero el futuro ahora, / quiero sostenerlo en mis manos; / todos los hombres iguales y erguidos, / quiero la tierra prometida. // Pero eso no parece estar nada muy cercano, / y Moisés tuvo su día… / la tablas de la ley están en un afiche de publicidad, / la civilización aquí para quedarse / ¿y esto es progreso? / ¡Vos debés estar bromeando! / Yo, estoy buscando alguna clase de esperanza. / Quiero el futuro ahora, / quiero verlo en la pantalla, / quiero romper los límites / que hacen nuestras vidas tan malas. // Oh, ciego, cegado, ciego odio / de raza, sexo, religión, color, país y credo, / esto grita desde las páginas de todo lo que leo. / Sólo me das opresión y tortura, / apartheid, corrupción y plaga; / sólo me das la violación del planeta / y bromas de los derechos mundiales en La Haya. / ¡Oh, algún día el Milenio! / ¿Pero cuán lejos está algún día? / Quiero el futuro ahora / soy joven, y es mi derecho. / Quiero una razón para estar orgulloso. / Quiero ver la luz. / Quiero el futuro ahora, / quiero verlo en la pantalla, / quiero romper los límites: / hacer la vida más valiosa que los sueños.

Here we are, static in the latter half / of the twentieth century / but it might as well be the Middle Ages, / there’ll have to be some changes / but how they’ll come about foxes me. / I want the future now, / I want to hold it in my hands; / all men equal and unbowed, / I want the promised land. // But that doesn’t seem to get any closer, / and Moses has had his day… / the tablets of law are an advertising poster, / civilisation here to stay / and this is progress? / You must be joking! / Me, I’m looking for any kind of hope. / I want the future now, / I want to see it on the screen, / I want to break the bounds / that make our lives so mean. // Oh, blind, blinded, blinding hatred / of race, sex, religion, colour, country and creed, / these scream from the pages of everything I read. / You just bring me oppression and torture, / apartheid, corruption and plague; / you just bring me the rape of the planet / and joke world rights at the Hague. / Oh, someday the Millennium! / But how far is someday away? / I want the future now / I’m young, and it’s my right. / I want a reason to be proud. / I want to see the light. / I want the future now, / I want to see it on the screen, / I want to break the bounds: / make life worth more than dreams.

* * *

Peter Joseph Andrew Hammill nació el 5 de noviembre de 1948 en Ealing, oeste de Londres, Inglaterra.

Discografía con Van Der Graaf Generator: The Aerosol Grey Machine (1969), The Least We Can Do Is Wave to Each Other (1970), H to He, Who Am the Only One (1970), Pawn Hearts (1971), Godbluff (1975), Still Life (1976), World Record (1976), The Quiet Zone/The Pleasure Dome (1977), Time Vaults (1982), Present (2005), Trisector (2008), A Grounding in Numbers (2011).

Discografía solista: Fools Mate (1971), Chameleon In The Shadow Of The Night (1973), In Camera (1974), The Silent Corner And The Empty Stage (1974), Nadir’s Big Chance (1975), Over (1976), Skeletons of Songs (1978), Again Live In Quebec (Live) (1978), The Future Now (1978), Ph7 (1979), A Black Box (1980), Sitting Targets (1981), Enter k (1982), Loops & Reels (Analogue Experiments 1980-1983) (1983),  Patience (1983), The Love Songs (1984), The Margin + (Live) (1985), And Close As This (1986), Skin (1986), In A Foreign Town (1988), Out Of Water (1989), Room Temperature (Live) (1990), Fireships (1991), Spur of the Moment (1991), The Fall of the House of Usher (1991), In the Passionskirche (1992), The Noise (1992), The Calm (After the Storm) (1993), The Storm (Before the Calm) (1993), There Goes The Daylight – Live In London (1993), Roaring Forties (1994), Offensichtlich Goldfisch (1995), The Peel Sessions (Live) (1995), After the Show (1996), Sonix (1996), X My Heart (1996), Everyone You Hold (1997), Past Go – Collected (1997), The Union Chapel Concert (With Guy Evans) (Live) (1997), Live At The Melkweg (With Stuart Gordon) (1998), This (1998), Tides (1998), The Appointed Hour (Roger Eno) (1999), Typical (Solo Performances) (Live) (1999), None Of The Above (2000), Unsung (2001), What Now? (2001), Clutch (2002), The Thin Man sings Ballads (2002), Incoherence (2004), Singularity (2006), Veracious (With Stuart Gordon) (Live) (2006), Refugees: Charisma Records Anthology 1969-1978 (2009), Thin Air (2009).

Applause (Aplausos)

El director danés Martin Zandvliet había dirigido sólo el documental Angels of Brooklyn (2002) y dos cortos, Mon petit-enfant (2008) y Jeg somregel (2006), antes de Applause (2009), su primer y excelente largometraje.

Thea es actriz y acaba de cumplir con el período de rehabilitación por su alcoholismo luego de un año y medio de haberse divorciado de Christian, a quien le ha cedido la tenencia de sus hijos, William y Mathias. Ellos viven con su padre y su nueva pareja, Maiken.

Y luego de todos estos meses de distanciamiento, Thea desea volver a verlos, queriendo disponer de algunos días por semana para que vivan con ella.

Esta situación más sus inseguridades, su exitoso trabajo como actriz, su soledad y la lucha contra la tentación de volver a beber, hacen que su vida sea algo muy difícil de soportar.

* * *

La talentosa y hermosa Paprika Steen (vista en La celebración, Los idiotas y Corazones abiertos, entre otras) hace una extraordinaria actuación en una película que la tiene como protagonista absoluta. Los matices que le otorga al personaje de Thea evitan la sobreactuación y lo melodramático, transmitiendo el sufrimiento lacerante de esa mujer. Y hay un doble mérito ya que en el film también aparece su trabajo sobre el escenario del teatro donde representó realmente a Martha en ¿Quién le teme a Virginia Woolf?, de Edward Albee.

Actúan Paprika Steen (Thea Barfoed), Michael Falch (Christian Barfoed), Sara-Marie Maltha (Maiken), Shanti Roney (Tom), Otto Leonardo Steen Rieks (William Barfoed), Noel Koch-Søfeldt (Matthias Barfoed).

Fabián Debesa. En la Provincia se cometen 1.805 delitos cada día

(Publicado en Clarín, 17.8.2011)

La cifra bajó un 1% en relación al año pasado. Son datos oficiales de la Procuración bonaerense, en base a denuncias presentadas en la Justicia entre enero y junio de este año. El distrito judicial con mayor índice de delitos es Lomas de Zamora.

Por FABIÁN DEBESA La Plata. Corresponsalía

El delito en la Provincia no cede: según las últimas estadísticas de la Procuración de la Suprema Corte bonaerense –a los que Clarín accedió en exclusiva– cada día se denuncian 1.805 casos penales en todo el territorio .

Los datos corresponden al primer semestre de 2011 y serán publicados este mediodía en el sitio web oficial de la Procuración.

La recopilación registra un total de 324.832 casos de todo tipo de ilícitos. Es un 1% menos que durante el mismo período de 2010. Aunque algunos delitos graves, de alto impacto y conmoción, muestran una reducción mayor: los robos violentos cayeron un 9,1% y los homicidios un 2,1%. En contraposición, aumentaron los secuestros extorsivos: hubo 19 en el primer semestre de 2010, contra 33 este año.

El documento, elaborado a partir de las presentaciones iniciadas en más de 450 fiscalías bonaerenses , se conoce en medio de una serie de hechos violentos que impactaron en el conurbano: sólo en los últimos 35 días hubo 31 robos con agresiones a las víctimas en casas del GBA y La Plata. Unicamente en esos episodios, murieron diez personas y otras siete fueron heridas . Y ayer se conocieron otros dos asesinatos (en Quilmes y Temperley) en los que la principal sospecha es que se trató de intentos de robo (ver página 56 ).

El reporte de la Procuración informó 617 muertes en el semestre. Un año antes, habían sido 651 los homicidios. Estas cifras incluyen los casos en que están involucrados menores (65 en el último período) y discrimina 26 homicidios en ocasión de robo.

La zona más afectada por la delincuencia es el conglomerado urbano que rodea a la Capital Federal. Allí los fiscales reciben 1.138 denuncias diarias (el 63 por ciento del total de la Provincia) en los departamentos judiciales de La Matanza, Lomas de Zamora, Morón, Quilmes, San Martín y San Isidro, con jurisdicción sobre 24 municipios: 204.756 ilícitos en el semestre.

El conurbano concentra los mayores esfuerzos oficiales para mejorar las condiciones de seguridad ciudadana. Allí se enfocaron los planes del gobierno nacional para instalar cámaras en plazas, asentamientos, parques y avenidas.

También se reforzó la custodia de lugares públicos con gendarmes (informaron que enviarían 6.000) y más policías (designaron civiles para ocuparse de las tareas administrativas en las comisarías, para liberar agentes y ponerlos a recorrer las calles).

Pese a todas esas medidas, el delito en el GBA apenas se retrajo un 0,25% en relación al año pasado , y en tres de los seis departamentos judiciales del conurbano los delitos aumentaron . Lomas de Zamora -que abarca 6 municipios con 2,5 millones de personas- tuvo un aumento de casi el 4%, a contrapelo de la tendencia general a la baja. Allí, las fiscalías recibieron más de 52.000 presentaciones (entre causas de adultos y de menores) en los primeros seis meses de este año.

“Este trabajo no contempla lo que denominamos la “cifra negra”. Es decir, aquellos hechos que no se denuncian por diversas razones”, explicó uno de los responsables de la estadística de la Procuración.

Aún así, la radiografía delictiva del territorio más poblado del país admite otras lecturas. El subsecretario de Investigaciones y Política Criminal del Ministerio de Seguridad, César Albarracín, dijo que “si excluimos de estos números los episodios relacionados con riñas, amenazas, estafas, lesiones, accidentes, delitos culposos y otros menores, la reducción es del 5%”.

Además, el funcionario explicó que el relevamiento de la Procuración mantiene la tendencia decreciente que se inició en 2007: “Tenemos casi 25.000 delitos menos que en ese período. Y en términos porcentuales los delitos de mayor intensidad lesiva y relación directa con la seguridad se redujeron un 8%”, aclaró Albarracín.

Otro dato que aportan las autoridades: los casos de violaciones -hubo 556 en el primer semestre de 2011- cayeron un 11%. Aunque -admiten- “esto puede obedecer a otros fenómenos no relacionados directamente con la disminución de los casos, como que no todas las víctimas se deciden a hacer la denuncia”.

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San Martín y los menores

El fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de San Martín es donde -según las últimas estadísticas de la Procuración- más causas se abrieron con menores de 18 años imputados.

En números duros: durante el primer semestre de 2011 en San Martín se iniciaron 1.790 expedientes, lo que representó el 13,4% del total de la Provincia. El segundo lugar lo ocupó San Isidro con el 9,5% (1.261 causas) y el tercero, Lomas de Zamora, con el 9,3% (1.245 causas con menores de edad involucrados).

El Departamento Judicial de San Martín -que abarca los municipios de San Miguel, José C. Paz, Malvinas Argentinas, Tres de Febrero y San Martín- fue uno de los primeros en adoptar el Fuero de Responsabilidad Juvenil, en 2008.

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Los números y su significado

Por HÉCTOR GAMBINI

Algunas cifras dejan asomarse a la trastienda del detalle. El 6,5% de los delitos de los adultos en la Provincia es por vulnerar la ley de drogas. Ese porcentaje trepa al 10,6 entre los menores de 18 años. El delito que más cometen los grandes es el de amenazas. Los chicos, el de lesiones. Hay más abusos sexuales (3.725) que estafas (2.977). Y vidas que no figuran: Miguel Vilarín, Marcelo Echeverría, Domingo Chimera, Angel Duarte, Federico Mauggeri y Flavia Pugliese, asesinados entre el viernes y ayer en el GBA, estarán en la estadística del segundo semestre.

Fabián Debesa. Dos muertes violentas por día en el Conurbano

(Publicado en Clarín, 24.7.2011)

Así surge de los 678 homicidios registrados en 2010 por la Procuración Bonaerense. En total, hubo 391.226 delitos denunciados. Es decir que cada 4 minutos, tres personas fueron víctimas de un hecho.

Fabián Debesa (La Plata, corresponsalía)

El conurbano es un territorio donde el delito asume dimensiones gigantescas. ¿Cómo medir el impacto de las 391.226 denuncias que, en todo 2010, se hicieron en comisarías y fiscalías del Gran Buenos Aires? En esta zona superpoblada –y empobrecida, en amplios sectores– se registra el 63% de todos los episodios penales denunciados en la Provincia , según las últimas estadísticas de la Procuración General de la Corte Bonaerense.

Para hacer más gráfica la estadística se puede decir que, cada 4 minutos que transcurren en este territorio, 3 personas son víctimas de un robo, asalto, hurto, violación u homicidio.

Cada día, en alguno de los 34 distritos que componen esta metrópolis, mueren en promedio 2 personas por un hecho violento o directamente lo matan para robarle. En 2010, 678 hombres y mujeres fueron asesinados en esta zona caliente del delito ; 73 de estos homicidios fueron imputados a menores de edad y 605, a mayores.

Las denuncias que computan las fiscalías consideradas del Conurbano –las de San Isidro, San Martín, La Matanza, Lomas de Zamora, Morón y Quilmes– incluyen todo tipo de episodios: desde los más inocentes (como la rotura de un vidrio o el robo de una bicicleta) hasta los más brutales. No obstante, casi el 20% del total (69.800 hechos) son de extrema violencia: son aquellos que provocan conmoción social. En esa cifra están incluidos el homicidio y el robo con uso de armas. Es decir, son los casos en los que se pone en riesgo la vida.

Aunque en los últimos dos años se registró una reducción en los indicadores que presenta la Procuración (6% menos) las cifras siguen estando por las nubes. “La notoria disminución en los registros demuestra que los esfuerzos realizados para mejorar la prevención y disminuir la reincidencia, comienzan a generar resultados tangibles”, aseguró a Clarín el subsecretario de Política Criminal e Investigaciones Judiciales del ministerio de Seguridad, César Albarracín.

Sin embargo, los números siguen estando más altos que en 2007 , de cuando data el informe más antiguo que tiene la Procuración: las causas iniciadas en el conurbano en aquel año fueron 359.043 (32.183 menos que en 2010). Sin embargo, en 2009 las presentaciones fueron 408.011 (16.785 más que en el último período: una diferencia de un 4,1%).

“Si analizamos sólo los hechos vinculados con la inseguridad ciudadana (que excluyen riñas, accidentes, delitos culposos), la reducción es aún mayor : casi el 7% menos en episodios violentos. También hubo en los últimos años una disminución notable –del 40%– en los homicidios por robo”, argumentó Albarracín.

Los distritos con mayor incidencia son los de la Zona Norte . Si bien San Isidro y San Martín concentran el 19,5% de la población total del Gran Buenos Aires, sufren un porcentaje más alto de los delitos: acumulan el 23,5% de las causas penales.

“Es que ahí están las propiedades y los ciudadanos con mayor capacidad de acumulación de bienes y a ese sector apunta la delincuencia”, explicó un jefe policial retirado a Clarín .

También en esa zona está concentrado el mayor esfuerzo en prevención. Las Departamentales de Zona Norte suman casi 14 mil agentes policiales. Y hay sectores como los asentamientos de La Cava o Fuerte Apache que suman gendarmes y prefectos.

“Las modalidades delictivas mutan . Pero los casos violentos prevalecen”, explicó un policía de una Departamental del conurbano. “Por eso resulta clave la evaluación con los mapas del delito”, aclaró.

Para Albarracín, más allá de las mutaciones hay mejoras. “En el conurbano nosotros advertimos importantes modificaciones en los indicadores. En 22 de los distritos que lo componen hubo descensos superiores al 10%”, aseguró a Clarín , aunque sin mostrar cifras que avalen sus palabras.

El Ministerio de Seguridad de la Nación anunció a fines de 2010 el despliegue de 6.000 hombres de Prefectura y Gendarmería para reforzar la seguridad pública en diferentes regiones del conurbano. Sin embargo, sus pares del Ministerio de Seguridad bonaerense dicen no tener un reporte sobre el número exacto de agentes federales que hay en la Provincia.

Más allá de estas estrategias, el Gobierno provincial está buscando aumentar la presencia policial. Incorporará a 2.000 civiles a tareas administrativas en comisarías para “liberar” uniformados. El 80% de ese refuerzo irá al conurbano, una prueba del verdadero diagnóstico oficial de la situación.

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Una semana caliente

Domingo 17 Fue hallado el cadáver de una mujer de 87 años en San Martín. Engañada, habría dejado entrar a ladrones a su casa. Le sacaron la tarjeta de débito y la degollaron.

Durante la madrugada, en Ramos Mejía, el militar retirado y psicólogo José Marín, de 53 años, fue baleado por cuatro ladrones que intentaron entrar a su casa para robar.

Lunes 18 En Villa Centenario, partido de Lomas de Zamora, un joven de 25 años fue salvajemente asesinado a cuchilladas en un presunto ajuste de cuentas.

En Florencio Varela, el cuidador de un criadero de aves fue asesinado de una puñalada en el estómago cuando iba en su moto. Un ladrón habría intentado robársela.

Martes 19 Un chico de 15 años asesinó a tiros a un vendedor de drogas de 42. El episodio ocurrió en la villa La Rana, en San Martín.

Un grupo de ladrones armados sorprendió a la dermatóloga Laura Alfie y a su marido dentro de su casa, ubicada en el country La Chacra, en Virreyes, partido de San Fernando. Los saquearon.

Miércoles 20 Un jubilado de 80 años se resistió a tiros cuando tres asaltantes armados entraron a su casa de Morón. Uno de los ladrones terminó herido.

Una mujer denunció que fue violentamente golpeada por ladrones que entraron a robar a su casa de Wilde, en Avellaneda.

Jueves 21 Un sargento de la Bonaerense, hijo de un alto jefe de la Policía de la Provincia, mató a balazos a la salida de un boliche en Florencio Varela (derecha) a un joven de 30 años con el que había tenido una pelea.

Un repartidor de empanadas de 32 años fue asesinado de un balazo en la espalda por ladrones que intentaron asaltarlo. El hecho ocurrió al mediodía en Berazategui.

Viernes 22 Dos adolescentes de 16 años fueron asesinados y un joven de 23 resultó herido en una pelea entre bandas en la localidad de Dock Sud, en Avellaneda.

El bailarín Juan Carlos Copes y su esposa fueron violentamente asaltados en su casa de Villa Sarmiento en Morón.

Un chico de 15 años fue asesinado de un tiro en la cabeza en Florencio Varela cuando fue a increpar a otro adolescente, que había asaltado a su profesora.

El cuerpo de un joven de 25 años apareció abandonado en Adrogué. El episodio estaría relacionado con la venta de drogas.

Un policía federal fue baleado en la cara por dos hombres que intentaron robarle su moto en la puerta de su casa, en Ezeiza.

Sábado 23 Durante la madrugada, alrededor de las seis, un joven de 27 años murió y otro de 24 resultó gravemente herido luego de una pelea entre bandas en una esquina del barrio San Alberto, de Ituzaingó.

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Pirán, la calle de Wilde donde todos fueron asaltados

El sábado de la semana pasada, mientras Argentina y Uruguay se enfrentaban por la Copa América, un matrimonio fue sorprendido por cuatro ladrones armados que los obligaron a entrar a su casa y se la saquearon. Fue el último de una serie de robos ocurridos en la calle Pirán –entre Moreno y Mitre–, en Wilde, que motivó a los vecinos a encarar una protesta que los llevó al interior de la comisaría 5° de Avellaneda.

El reclamo comprendía una seguidilla de asaltos a casas y arrebatos en la calle sufridos por los vecinos en el último tiempo. Todas las casas de la calle Pirán, según relataron, habían sufrido algún hecho de inseguridad. Y el lunes último, fueron a protestar a la comisaría.

Los vecinos entregaron allí un petitorio exigiendo, entre otras cosas, la presencia de gendarmes en la calle, más patrulleros y policías , mayor interacción con las Fiscalías de la jurisdicción y el correcto funcionamiento de las cámaras de vigilancia que fueron colocadas por el Municipio.

Mirko Viskovic, asaltado en su casa el sábado pasado, le dijo a Clarín : “Ahora pusieron una camioneta de Gendarmería en la esquina. Las cosas cambiaron un poco a partir de que empezaron a trascender los casos que sufrimos en la cuadra. Pero lo bueno sería que se mantenga, no sirve de nada que pongan seguridad por un par de días y después desaparezcan”.

La queja de los vecinos, además, incluyó críticas a la línea de emergencias 911. El propio titular de la comisaría 5° le admitió a Clarín que “a veces llamar al 911 no es lo más rápido” .

Los vecinos hablan de ladrones que hacen inteligencia previa. “Se toman el tiempo de ver quiénes trabajan, hacen inteligencia. Uno se siente observado”, contó una vecina. Alejandro, otro habitante de la calle Pirán, agregó: “Tenemos que andar siempre con cuidado. Hubo hechos violentos, están robándonos todo el tiempo. Y siempre tenemos que terminar poniendo plata para que nuestras casas sean más seguras”.