Luis Alberto Spinetta. Poemas

Escorias diferenciales del alma de la letra poética

I

Los enviones de la noche alientan el mensaje de los árboles con sus uvas y de las manos precarias de la tiniebla buscando el río.
Las márgenes del río, desenvueltas junto al arrebol de otras ánimas manjares, esperan a las ranas viajeras, entornando las aguas burbujeantes que son su magia de descenso y de juncos.
En el interior de esta alma nocturna, revelada al cielo por el color de la luna que recibe, los prodigiosos peces se enamoran de una danza termal, eterna propagación de cristales internos, y antes del alba se consumará para lo eterno, todo ese brillo y toda esa calma.

II

Más allá del recoveco de lo pensado,
pensado sin referencia,
que sería inútil eco de la impresión,
una voz medular recorre las vírgenes.
Enardecida, crea el oído deshipnotizador,
medita muerta como los goznes.

Las mismas órdenes a los mismos miembros.
Columpio que no se evita jamás
y es verde.
Verde igual a un deseo.

………………………………………………………………………

La sorpresa que no se consume
está detenida en un paraje inexpuesto.
La sorpresa que no se representa
es un momento de ese paraje,
lanzados sus limites hacia aquí,
mientras las células de esto
rodean algo con su débil perímetro.
Y en ese enfrentamiento no hay conciencia
(si no hay sorpresas
si nada fue escogido,
ya que nada ha servido para alguna conmoción),

Entonces, de todo,
del ser y el paraje
sólo quedan extremos.
Es la lejanía de nuestros propios dedos
la otra sorpresa
la otra colisión.

III

Se torna difícil escribir con la misma brutalidad con que se piensa.
Se torna raro advertir los desmanes de algún término equivocado, porque la valentía de estos signos nos va proponiendo otro idioma despierto.
Pero en la brutalidad, en esa orfandad de tersura de los pensamientos, de tanto drenar el adobe corrupto de los otros, no hay salvación posible que no contenga a la muerte, que necesariamente no reanime su sopor con una parálisis perfecta, quizás un shock elertrocutor o un despiadado estrellarse de corpulencia inacabada.
La totalitaria vergüenza de estos pensamientos locos, se desenmascara sólo para proyectarlos contra las fragmentadas evoluciones de la carcaza consciente, redimiendo esa incontenible borrasca animal con un grito, una contracción del gesto teatral de la sílaba.
Veo que la brutalidad del pensamiento es tan sólo otro pensamiento que se ejecuta con violencia y perece estampado contra su propia sombra como los objetos arrasados por la bomba de Hiroshima.
Es obvia la deducción: el pensamiento animal que proyectamos es tan selecto y vigoroso, que sólo dura el instante fugaz de una mariposa concebida al azar.
Pero en el atropellado desfiladero de la mente expuesta al sufrimiento de las miserias sociales distintas -por siempre distintas sean las miserias de vivir en la poesía, de aquellas en las que vivir en la poesía representa un complot para saciar al estómago-, la soledad de estas barbaries mentales ejerce sobre el resto de los pensamientos una corriente de energía liberadora.
Por los agujeros que profanaron estos brutales delirios al detonar en su corta existencia, pasan centenares de delicadezas e hilios, y son estas prometidas certidumbres las que nos permiten iniciar y luego ahogar el verdadero diálogo con el universo.

IV

La boca cansada de cantar por el cuerpo promete un silencio y entonces todo queda coronado lentamente y se transforma en un corazón.
Los designios instantáneos del afuera quedan, por consentir que el silencio los absorba, anidados en el sereno adentro y esta mutación esencial del sonido traduce voces de estrados diferentes de alucinación, espectros vocales de otras ciudades despiertas, adosadas como palmas delebles a esta otra magnitud.
Llovió, y en la celebración que sigue a la lluvia, las criaturas nocturnas emiten una energía de misterio que no cesa de contagiar al viento para que agite alguna flor todavía despierta. Es inmensa la concentración de las plantas, el increíble pensamiento de aquella raza callada bajo la lluvia; es tanta la fuerza de las ideas agrupándose para la descripción de esto, que no es posible ni el rumor de la menor de las nostalgias.
Sólo el ulular del pelaje y la ropa, y el concierto de las llaves cerrando el candado, los rincones de las plantas sostenidas por puntos levemente en éxtasis de agitación, columnas de órganos de pasos de ciempiés indescubribles, gargantas verdes de pistilos locuaces y cimbres de tallos.
Algunas hojas brillantes caen indistintamente alrededor. Ahora comprendo que el suave viento precipita la caída de las gotas apenas imantadas, desorientando al oído. Sensible concierto; todos esos ruidos circulares y claros disimulan, quién sabe por qué complicidad cofrádica de la noche, la presencia y los pasos de los fantasmas allí convocados.

V

Este verdadero poema
no ha sido resuelto aún,
pero quiere vivir bajo su forma
Aquí,
como sea.

Yo intento atraerlo hacia nosotros,
creo poder transmitir apenas un mote de su espíritu
y en ello dejo buena parte de mis comisuras.

Quizá con el tiempo
las estrofas y los versos se resequen
y musiten desde entonces
un sórdido dibujar de su descreimiento.

(Del libro de poemas Guitarra negra, 1978)

Luis Alberto Spinetta nació el 23 de enero de 1950. Guitarrista, vocalista, es el más grande letrista y compositor de la historia del rock argentino, y uno de los intelectuales argentinos más lúcidos y coherentes.

Discografía:
AlmendraAlmendra (1969), Almendra (1970), Almendra (1971), El valle interior (1980), Almendra en Obras (1980, en vivo)
Pescado RabiosoDesatormentándonos (1972), Pescado 2 (1973), Artaud (1973)
InvisibleInvisible (1974), Durazno sangrando (1975), El jardín de los presentes (1976)
Luis Alberto SpinettaA 18’ del sol (1977), Only love can sustain (1980), Kamikaze (1982), Mondo di cromo (1983), Privé (1986), Tester de violencia (1988), Don Lucero(1989), Exactas (1990, en vivo), Piel de piel (1990, recopilación), Pelusón of milk (1991), Fuego gris (1993, banda de sonido), Elija y gane (1999, recopilación), Silver sorgo (2001), Argentina Sorgo Films presenta: Spinetta Obras (2002, en vivo), Para los árboles (2003), Camalotus (2004, extended play), Pan (2006), Un mañana (2008)
Spinetta JadeAlma de diamante (1980), Los niños que escriben en el cielo (1981), Bajo Belgrano (1983), Madre en años luz (1984)
Con Fito PáezLa la la (1986)
Spinetta y Los Socios del DesiertoEstrelicia MTV Unplugged (1997, en vivo), Spinetta y Los Socios del Desierto (1997), San Cristóforo (1998, en vivo), Los ojos (1999)

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