Diego M. Zigiotto / Las mil y una curiosidades del Cementerio de la Recoleta / Carlos Gervasio Durand: el médico que se volvió avaro (1826-1904)

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Dentro de una bóveda blanca descansan los restos del médico Carlos Gervasio Durand. Este doctor, que dio nombre al hospital delbarrio porteño de Caballito, se caracterizaba por su minuciosidad al vestir, sus modales señoriales y su inteligencia. Fue un destacado obstetra que atendía a las damas de las más distinguidas familias de Buenos Aires. En 1869, Durand, de cuarenta y tres años, se casó con la hermosa joven Amalia Pelliza, de sólo quince, nieta de Juan Martín de Pueyrredón.

La repentina muerte de su madre y la grave viruela que casi desfiguró el rostro de Amalia endurecieron el carácter del médico. Una neumonía complicada lo volvió aún más huraño, aunque la asistencia de su mujer le permitió superar la enfermedad. Don Carlos había envejecido de pronto. De generoso se volvió avaro, a tal punto que, no obstante la sólida fortuna que poseía, buscaba la provisión de alimentos en almacenes al por mayor o, acompañado de un criado, regateaba precios al amanecer en el mercado. Había adoptado hacía unos años a, por lo menos, tres jóvenes de la Casa de Niños Expósitos y les había dado su propio apellido; sin embargo, las hacía trabajar como servicio doméstico de la casa. Mandaba comprar telas finísimas para su vestuario personal, pero las hacía durar años y luego reformar para su hermana Carolina y para Amalia, gracias a la habilidad de las muchachas.

Durand le impedía las salidas a su mujer, con excepciones rarísimas, siempre decididas por él. Esta prohibición alcanzó a todas las mujeres de la casa, hasta a la más antigua servidora de la familia. La situación alcanzó ribetes gravísimos: una de las criadas se permitió la licencia de burlar la prohibición de contactos con el exterior, pero fue vista por el médico mientras hablaba por los fondos con un criado de la casa vecina. Durand mandó raparla y la muchacha, desesperada, se quitó la vida, arrojándose a un aljibe.

***

Cada vez más solitario, el médico se encerró en su casa. Amalia, que creía que su vida corría peligro, decidió en diciembre de 1900 abandonarlo y huir a Uruguay. Durand entonces la desheredó y destinó parte de su gran fortuna a la construcción de un hospital para hombres, que es el de Caballito.

***

Cuando Durand era joven, coqueteaba con una de las más bellas jóvenes de Buenos Aires: Flora de la Quintana. Pero ella tenía otro pretendiente: uno de sus primos, Manuel Quintana. Una tarde de fiesta en la casa de Flora, Manuel decidió declarársele. Sin embargo, la joven no accedió, diciéndole: “Manuel, siento por ti el mayor afecto, pero no debo casarme. Llevo en mí la enfermedad de mi madre. También tú lo sabes, en nuestra familia ha hecho estragos la tisis. Recuerda a Remedios de Escalada, y también a mi tío Pedro, a quien, siendo chica, vi morir apenas mozo, ahogado en un vómito de sangre”.

“No me casaré contigo ni con nadie” le dijo Flora drásticamente “¿Tampoco con tu médico?”, le preguntó él. “Tampoco con él”, fue la respuesta.

Momentos después, la escena volvió a repetirse con Durand. “Yo soy tu médico y dominaré tu mal”, le dijo él. “Acabo de rehusar igual pedido de Manuel, y me veo obligada a decirte lo mismo. No insistas, Carlos, tú sabes que yo estoy condenada”. Luego le susurró: “Puedo decir, si te es un consuelo, que si hubiera podido casarme tal vez te hubiera elegido a ti, pues creo que te he querido siempre”.

***

Los pretendientes de Flora siguieron el destino de sus vidas: Quintana llegaría a ser presidente de la Nación; Durand, solterón, contrajo matrimonio finalmente con Amalia. Flora quedó sola. Antes de fallecer pidió que su cuerpo reposara en la Recoleta, en la bóveda del médico. A pesar de que la tuberculosis o tisis no es hereditaria, murió víctima de ese mal, en 1889.

(De Diego M. Zigiotto, Las mil y una curiosidades del Cementerio de la Recoleta, 2009.)

* * *

Diego M. Zigiotto nació en el barrio de Flores en 1972. Es Licenciado en Periodismo. Trabajó en Canal 7 y Canal (á). En Radio del Plata y Radio 10 se desempeñó como productor periodístico del programa La linterna, además de dirigir y editar la revista homónima entre 1995 y 2000. Entre noviembre de 2009 y diciembre de 2010 condujo Curiosa Buenos Aires, por Radio América.

Es el autor de Las mil y una curiosidades de Buenos Aires y Las mil y una curiosidades del Cementerio de la Recoleta, y participó en los libros Historias de barrio, editados por la Vicejefatura de Gobierno de la Ciudad.

Es también gerente de la agencia de turismo “Zigiotto Viajes”, especializada en la Ciudad de Buenos Aires. En su labor, diseñó distintos circuitos temáticos que se realizan con gran éxito en la ciudad de Buenos Aires.

www.diegozigiotto.com.ar

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2 comentarios en “Diego M. Zigiotto / Las mil y una curiosidades del Cementerio de la Recoleta / Carlos Gervasio Durand: el médico que se volvió avaro (1826-1904)

  1. hay mucho que hurgar en la vida del medico Carlos Durand quien dono sus bienes para realizar su obra que tanto soñó el Hospital , me interesa saber mas de este personaje

    Angie

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