Luis Diego Fernández. La utopía del libertarismo

(Publicado en Revista Ñ, 1.2.2014, http://www.revistaenie.clarin.com)

Filosofía política. Un análisis de la actualidad de “Anarquía, estado y utopía” del estadounidense Robert Nozick, a cuarenta años de su publicación.

FILOSOFIA DANDY. Robert Nozick (1938-2002), uno de los principales teóricos del "Estado mínimo".
FILOSOFIA DANDY. Robert Nozick (1938-2002), uno de los principales teóricos del “Estado mínimo”.

El filósofo estadounidense Robert Nozick (1938-2002) publicó en 1974 un libro que se tornó clásico: Anarquía, estado y utopía . Nozick, en algún sentido, comprimió determinado espíritu individualista de la década del 70 en los Estados Unidos, a partir de la fundación de una filosofía propia del país: el libertarismo. Pensamiento que emanaba del diálogo de la tradición del anarquismo individualista del siglo XIX con el concepto de propiedad lockeano y la economía de la Escuela Austríaca. ¿Qué nos dice hoy a cuarenta años de su publicación?

Anarquía, estado y utopía es un libro complejo, fascinante, racional y radical, mucho más sutil de lo que se cree. En su desarrollo, Nozick omite a grandes filósofos como Thomas Hobbes y John Stuart Mill y se apoya en Kant y John Locke, al igual que en la tradición individualista libertaria (Lysander Spooner, Henry David Thoreau) y en los despliegues de Ludwig von Mises y Friedrich Hayek. El texto, además, vino a debatir abiertamente conTeoría de la justicia (1971) de John Rawls, un libro colosal que obligó a posicionarse en materia de filosofía política y moral, y restauró años de silencio en la filosofía práctica. La cuestión a polemizar será respecto del concepto de justicia distributiva. Sin embargo, la filosofía nozickiana no es tan desalmada como parece serlo: el joven Nozick adscribió en sus años mozos a la New Left (Herbert Marcuse, por ejemplo) y luego sus lecturas viraron producto del encuentro con Ayn Rand y Murray Rothbard. Todo ese tránsito es visible: en el pensamiento libertario de Nozick convive la sensibilidad socialista y la racionalidad liberal; él mismo señaló que las personas más interesantes que había conocido eran socialistas, pero no pensaba como ellos, sin embargo, los liberales, más rígidos y aburridos, pensaban cercano a sus ideas.

¿Qué idea capital vertebra Anarquía, estado y utopía ? Una: cualquier Estado mayor que aquel que proteja a sus contribuyentes viola los derechos personales. Por ende, toda redistribución es injusta e inmoral. El Estado de Nozick no es la consecuencia de contrato social alguno sino resultado de lo que llama orden espontáneo y mano invisible: esto es, agencias de protección privadas que surgen producto del encuentro de los individuos para proteger su propiedad. A la agencia de protección mayor y dominante, Nozick la termina convirtiendo en un Estado ultramínimo que será mínimo al proteger a los llamados “freeriders ”, es decir, a los que están fuera y no pagan por sus servicios. El proteger a todos por igual hace devenir a esa agencia en un Estado que no surge producto de un contrato hipotético. La protección, dice Nozick, será por un tema de costos (es más rentable proteger a todos que subsanar pérdidas continuamente). De modo que el Estado mínimo nozickiano sólo tiene dos funciones: justicia (tribunales) y seguridad (policía y ejército). El resto de los servicios (educación, salud, etc.) quedará a criterio de los individuos en el marco comunitario voluntario o municipal.

La teoría del Estado mínimo sigue siendo anarquista y anti-contractualista. El debate con John Rawls será, en rigor, la discusión entre libertad e igualdad. Sin embargo, ambos parten del valor de la libertad en un primer lugar, con la diferencia de que la mirada rawlsiana, mediante el concepto de “velo de ignorancia”, apuntalará a los menos favorecidos para estar en condiciones de competir con los más aventajados. De todos modos, Nozick aceptará la redistribución en ciertos casos y allí hablará de principio de rectificación que corrija las inequidades, tal es el caso de las propiedades adquiridas producto de robos, fraudes o de modo ilícito (saqueos a pueblos originarios, por ejemplo). El tema estará centrado en los principios de adquisición.

Anarquía, estado y utopía está conformado por tres partes claramente delimitadas: en primer lugar, la teoría del Estado de Naturaleza, donde el filósofo justifica las restricciones morales de un Estado mayor que el mínimo; la segunda, donde debate abiertamente con Rawls en torno al eje de justicia distributiva y, por último, el marco para la utopía, que será el Estado mínimo. Quizá lo más sustancial y menos analizado sea precisamente el elemento fuertemente utópico de la filosofía nozickiana. El paraguas del Estado mínimo precisamente permite la gestación de comunidades voluntarias o de cierto municipalismo libertario donde las normas son elegidas por sus miembros, de allí que en este esquema sean posibles comunidades socialistas, hippies u organizaciones al estilo kibutz (donde “todo es de todos”). El Estado mínimo, en este sentido, sólo será el marco para lo verdaderamente central: las utopías voluntarias; allí se podrán ensayar formas hedonistas, libertinas, sin dinero, a base de trueque, naturistas, verdes, religiosas, etc. Las críticas al Estado mínimo (sólo proveedor de justicia y seguridad) que recibió Nozick no vieron con claridad que la salud o la educación en el marco comunitario pueden ser públicas si así lo deciden sus miembros.

La utopía del libertarismo tiene en Anarquía, estado y utopía un texto que a cuarenta años rebosa vigencia. Lejos de miradas anarcocapitalistas como las del teórico político Murray Rothbard (que criticó el texto), inaplicables completamente, la propuesta de Nozick no sólo es viable sino mucho más humana y progresista de lo que se cree. La defensa de la libertad individual a ultranza no implica el desprecio del otro, sino, por el contrario, el respeto como un fin en sí mismo.

* * *

Luis Diego Fernández nació en Buenos Aires en 1976.

– Licenciado en Filosofía con Diploma de Honor (Universidad de Buenos Aires), especializado en filosofía contemporánea y estética. Ensayista.

– Ha dictado seminarios y conferencias en Universidades y en Instituciones: Posgrado de la Facultad de Derecho de la UBA, Universidad ESEADE, Centro Cultural de España en Buenos Aires, Colegio de Abogados de Necochea, Fundación Internacional Jorge Luis Borges, Escuela Argentina de Sommeliers, Centro de Estudios Contemporáneos y en el Campus Virtual de la Asociación de Pensamiento Penal, con el aval de la Universidad Nacional del Comahue. Desde hace 5 años dicta cursos privados en librerías y espacios culturales.

– Es autor del ensayo Furia & Clase (Paradoxia, 2009). Ideó, editó, prologó y coordinó laAntología del ensayo filosófico joven en Argentina (Fondo de Cultura Económica, 2012).

– Trabajó durante 10 años continuos en editoriales líderes de la industria editorial argentina e hispanoamericana (Yenny/El Ateneo, Gedisa y Random House Mondadori), de la cual tiene un amplio conocimiento.

– Colabora desde hace 8 años con los siguientes medios: Revista Ñ de Clarín, Diario Perfil, Revista El ojo mocho, Revista Brando, Revista Gata Flora, Revista Menú, Guía Cultural La Celeste (Uruguay), Revista virtual Cibertronic de la Universidad Nacional de Tres de Febrero.

– En 2010 fundó y dirige EF Escuela de Filosofía, dónde dicta cursos y charlas.

– Es creador de la Cata de Ideas, un evento que tiene la finalidad de acercar la filosofía a un público mayor.

(De ar.linkedin.com/in/luisdiegofernandez)

Su blog es ldflounge.blogspot.com.ar

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s