Thomas Bernhard (1978) Sí (Ja)

Si tapa

“El Suizo y su compañera llegaron a casa del corredor de fincas Moritz precisamente cuando yo, por primera vez, no sólo trataba de describirle a Moritz y, en definitiva, explicarle científicamente los síntomas de mi enfermedad sentimental e intelectual, sino que había ido a casa de Moritz, probablemente la persona que en ese momento me estaba realmente más próxima, para volverle del revés, súbitamente y del modo más desconsiderado, la cara interna, no sólo enferma sino totalmente deformada ya por la enfermedad, de mi existencia, que hasta entonces sólo conocía él en un aspecto superficial que ya no le irritaba y, por tanto, en modo alguno le afectaba de modo inquietante y, simplemente por la inesperada brutalidad de mi experimento, por el hecho de que esa tarde, en un momento, descubrí y desvelé por completo lo que, en los diez años de mi relación y amistad con Moritz, le había ocultado, le había escondido siempre en definitiva, con sutileza matemática, y le había disimulado incesantemente y sin compasión por mí mismo a fin de no permitirle a él, Moritz, la menor idea de mi existencia, se había sentido profundamente horrorizado, pero yo no me había dejado cohibir lo más mínimo por ese horror suyo en mi mecanismo de revelación, por una vez puesto en marcha esa tarde de una forma vehemente y, lógicamente, condicionada también por el tiempo atmosférico, esa tarde, poco a poco, como si no tuviera otra elección, le había descubierto a Moritz, atacado por mí esa tarde, de forma totalmente inesperada, desde mi emboscada intelectual, todo lo que a mí se refería, descubierto todo lo que había que descubrir, desvelado todo lo que había que desvelar; durante toda la escena, como siempre, yo había estado sentado en el asiento del rincón situado frente a las dos ventanas, junto a la puerta de entrada del despacho de Moritz, el por mí llamado cuarto de los archivadores, mientras el propio Moritz, al fin y al cabo era ya finales de octubre, se sentaba frente a mí con su sobretodo de invierno de un gris ratón, quizá en ese momento ya en estado de embriaguez, no pude determinarlo exactamente en la oscuridad que había caído ya; yo no lo había perdido de vista a él durante todo el tiempo, era como si esa tarde, después de no haber estado desde hacía semanas en casa de Moritz y, de hecho, desde hacía semanas nada más que conmigo mismo, lo que quiere decir que había estado abandonado a mi propia mente y mi propio cuerpo un tiempo mucho más largo, aunque todavía no destructor de mis nervios, en la mayor concentración con respecto a todo, me hubiese decidido a todo lo que para mí había significado la salvación y, saliendo por fin de mi casa húmeda y fría y oscura, y atravesando el bosque espeso y sombrío, me hubiese precipitado sobre Moritz como sobre una víctima propiciatoria para, eso había pensado en el camino hacia la casa de Moritz, no dejarlo ya con mis revelaciones y por tanto, en realidad, inadmisibles ofensas, hasta haber alcanzado un grado soportable de alivio y, por tanto, haber descubierto y desvelado cuanto fuera posible de mi existencia, disimulada de él durante años.”

A fines de octubre el narrador es testigo presencial en la casa del corredor de fincas Moritz, de una pareja: el Suizo, un ingeniero altamente calificado y constructor de centrales eléctricas de fama mundial, y la Persa, su compañera que vive hace años con él y que lo ha acompañado por todo el mundo.

Este hecho tuvo lugar precisamente en el momento en que el narrador trataba de “explicarle científicamente los síntomas de mi enfermedad sentimental e intelectual” a Moritz.

, es el relato obsesivo, redundante e hipnótico con el que el narrador justifica y se justifica, detalla y complica hechos triviales y fortuitos, pero que según su pensamiento, debe expresar mediante la utilización de párrafos extensísimos con casi inexistentes puntos seguidos. ¿Qué se propone contarnos y qué nos cuenta bajo tal estado especial de ánimo? ¿Por qué el ensimismamiento con esos dos visitantes? ¿Qué cosas lo unen a ellos y a su amigo Moritz?

es una novela que expone plenamente el estilo personal de Thomas Bernhard, un escritor que incomoda y que requiere la atención plena del lector. Un nuevo viaje interior a las cosas que pensamos y hacemos los integrantes de esa especie particular llamada seres humanos.

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* * *

Thomas Bernhard nació el 9 de febrero de 1931 en Heerlen, Holanda y falleció el 12 de febrero de 1989 en Gmunden, Austria. Era hijo ilegítimo de Herta Fabjan (Bernhard Herta, 1904-1950) y el carpintero Alois Zuckerstätter (1905-1940). Al año siguiente, su madre regresó a Austria, donde Bernhard pasó gran parte de su infancia con sus abuelos maternos en Viena y en Seekirchen am Wallersee, al norte de Salzburgo. El posterior matrimonio de su madre en 1936 ocasionó que se trasladen a Traunstein, en Baviera. El padre natural de Bernhard murió en Berlín de envenenamiento por gas. Thomas no lo conoció.

Obras:

Hambre grande, inconcebible (relato) (1954)
El porquero (relato) (1956)
Así en la Tierra como en el Infierno (poesía) (1957)
La montaña (teatro) (1957)
Köpfe (libreto de ópera de cámara con música de Gerhard Lampersberg) (1957)
Die Rosen der Einöde (libreto para cinco piezas, música de Lampersberg) (1957)
In hora mortis (poesía) (1958)
Bajo el hierro de la luna (poesía) (1958)
Acontecimientos (microrrelatos) (1959)
En las alturas (capítulo de novela inacabada) (1959)
Ave Virgilio (poesía) (1959-60)
Los locos. Los reclusos (poesía) (1962)
Amras (novela corta) (1963)
Helada (novela) (1963)
El italiano. Fragmento (guion para un film de Ferry Radax) (1963)
El crimen del hijo de un comerciante de Innsbruck (relato) (1965)
Un joven escritor (relato) (1965)
Víctor Seminecio (relato) (1966)
Trastorno (novela) (1966)
La gorra (relato) (1967)
En la linde de los árboles (relato) (1967)
Ungenach (novela corta) (1968)
La calera (novela) (1970)
Una fiesta para Boris (teatro) (1970)
Andar (relato) (1971)
Midland en Stilfs (relato) (1971)
El ignorante y el demente (teatro) (1972)
La fuerza de la costumbre (teatro) (1973)
La partida de caza (teatro) (1973)
Corrección (novela) (1975)
El presidente (teatro) (1975)
El origen (autobiografía I) (1975)
Los famosos (teatro) (1975)
El sótano (autobiografía II) (1976)
Minetti (teatro) (1976)
Immanuel Kant (teatro) (1978)
El aliento (autobiografía III) (1978)
 (novela) (1978)
7 dramolette: Un muerto, El mes de María, Partido, Absolución, Helados, Comida alemana yTodo o nada (teatro) (1978-81)
Ante la jubilación (teatro) (1979)
El reformador del mundo (teatro) (1979)
Los comebarato (novela) (1980)
La paz reina en las cumbres (teatro) (1981)
En la meta (teatro) (1981)
El frío (autobiografía IV) (1981)
Goethe se mmmuere (relato) (1982)
Un niño (autobiografía V) (1982)
Hormigón (novela) (1982)
El sobrino de Wittgenstein (1982)
El malogrado (novela) (1983)
Las apariencias engañan (teatro) (1983)
El hombre de teatro (teatro) (1984)
Tala (novela) (1984)
Ritter, Dene, Voss (teatro) (1984)
Maestros antiguos (novela) (1985)
Simplemente complicado (teatro) (1986)
Extinción (novela) (1986)
3 dramolette: Claus Peymann deja Bochum y se va a Viena de director del Burgtheater, Claus Peymann se compra unos pantalones y luego nos vamos a comer, Claus Peymann y Hermann Beil en la Sulzwiese (teatro) (1986-87)
Elisabeth II (teatro) (1987)
La plaza de los héroes (teatro) (1988)

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