Alejandro Borensztein / La guerra y las PASO

(Publicado en Clarín, 9.6.2013, www.clarin.com)

La cosa se está poniendo excesivamente dramática. Si no frenamos esta escalada a tiempo las consecuencias podrían ser imprevisibles. Afortunadamente, esta semana hubo arduas negociaciones, reuniones hasta la madrugada, y gracias a la intervención de los más altos mandos militares y de seguridad de la Nación se pudo resolver provisoriamente el conflicto: River-Independiente juegan a las 14 hs. Desde la crisis de los misiles en 1962 que no se vivía algo semejante. Por suerte al frente de todo esto están Berni y Puriccelli, si no quién sabe lo que hubiera pasado.

Ojalá Dios ilumine a estos hombres y podamos resolver sin derramamientos de sangre, el otro gran conflicto que nos tiene a todos en vela: la estatua de Colón. Lástima que el Cardenal Samoré ya no está entre nosotros.

De todos modos, la lucha fratricida no terminó y seguramente viviremos nuevos episodios mientras no logren acabar con Lanata de una buena vez.

Justamente, aprovecho esta nota para aclarar que no tengo nada que ver con ese programa ni con ese sujeto. Sé que andan diciendo por ahí que lo produzco yo, pero no es cierto. Desmiento categóricamente. Si están pensando en fusilarlo a él y a todos los del programa, por favor antes averigüen bien. Es sabido que en estas guerras de liberación nacional suelen morir inocentes. Tranquilos, ¿ok? Yo no les hice nada. Además, acabo de ser papá. Me necesitan.

En realidad yo había propuesto un programa mucho más coloquial. Una gran mesa de debate con un panel de notables: Artemio López, Jorge Coscia, Horacio González, Depetri, el Cuervo Larroque y Diana Conti. Ya tenía el título: “La Feria de la Alegría”. El moderador, en lugar del Negro Brizuela Méndez, iba a ser Orlando Barone, para darle swing. Pero no caminó. El Canal eligió la risa fácil.

Creo que si el fútbol no ha servido para abatir al enemigo, deberían probar con ideas más fuertes. ¿Por qué no hacen “Porno para Todos”, domingo a las 22 hs? ¿¿Por qué hay que pagar para ver culos?? ¿Acaso el pueblo no tiene derecho de ver libremente todas las matracas que quiera? Los pacatos no deberían ofenderse. Al fin y al cabo, poner pornografía en la tele no es más inmoral que poner propaganda neofascista.

Mientras la lucha continúa, nos encaminamos hacia las famosas PASO, las elecciones internas donde la ciudadanía elige al candidato que más le gusta dentro de cada partido, antes de la elección general de octubre. Por ejemplo, si usted es simpatizante del partido A deberá elegir, entre los candidatos que le ofrece el partido A, cuál es el más lindo.

Así es en Wisconsin.

Acá, para ahorrarle tiempo, las internas ya vienen resueltas de casa. O sea que si, por ejemplo, usted es del FAP (Frente Amplio Progresista) y vive en Santa Fe, va a poder elegir entre Binner o… Binner. Y si no le gusta, va a tener que hacerse peronista o mudarse a Córdoba. Lo mismo vale para todos.

El único sector que aceptó hacer una verdadera interna abierta es la centroizquierda porteña. Si usted es centroizquierdista desde chiquito, va a poder elegir entre el grupo de Gil Lavedra, Prat Gay y Donda o el de Lilita y Pino. El resto de los políticos son tan amantes del pueblo que han decidido evitarle el laburo. Se juntaron en un garito amigo, tiraron los dados y arreglaron.

En algunos casos todavía están discutiendo. Macri iría con De Narváez, pero como sabe que tarde o temprano el colorado lo va a traicionar para irse con Scioli (si a su vez éste rompe con el kirchnerismo), el Compañero Bicisenda está tratando de arreglar con Lavagna. Pero Lavagna también quiere ser presidente y no tiene ganas de ayudar a su futuro rival, por eso tampoco arregla con Gaby Michetti, quien a su vez aceptaba a Lavagna pero solo, sin el combo del Big Mac Peruca que incluía también a De la Sota y a Moyano. Felipe Solá observa esta jugada para ver a qué bondi se sube y todos estos, a su vez, están esperando que se decida el gran misterio de la Argentina: Sergio Massa, un muchacho muy simpático que llenó de cámaras el partido de Tigre y ya lo dan como el sucesor de Obama.

En donde no hay ninguna discusión es en el FPV (Frente para la Victoria). Allí decide la Compañera Jefa solita frente al espejo y el resto obedece sin chistar. Así da gusto ser estadista revolucionario latinoamericano. En este punto es bueno recordarles que cuando llegue el momento de la verdad, nadie va a poder alegar obediencia debida.

En Capital, el candidato volvería a ser Filmus, pero para ayudarlo a perder están pensando en sumarle a Forster (lo de sumarle es una manera de decir, se entiende, ¿no?) La idea es que en los actos primero hable el filósofo y después salga Filmus a traducir. En cambio en la Provincia la cosa es más confusa porque no saben qué hacer con Scioli, ni con Massa ni con ellos mismos, razón por la cual todos se dedican a insultar al gobernador y al intendente, sin entender que cuanto más los putean más votos les suman. De hecho, Mariotto ya es el Jefe de Campaña de los dos.

La Presidenta reclamó de la oposición propuestas e ideas. Desde la UCR (Unión Cívica Radical), su presidente Barletta le contestó rápidamente con una idea simple y contundente: “Caputo es un conchudo”. Literal amigo lector, jamás inventaría semejante cosa. Acá malas palabras de alto voltaje no trabajamos. Hasta orto llegamos, no más.

Aclaro entre paréntesis las siglas partidarias porque últimamente me sigue mucho piberío que no sabe que alguna vez existió algo llamado “partidos políticos” y que en 2001 fallecieron sepultados bajo el ruido de las cacerolas y el famoso “que se vayan todos”. Eso no quiere decir que no puedan resucitar, pero es una de las razones que explica la existencia del kirchnerismo, el único frente de poder vivo y aceitado (cuando decimos vivo y aceitado, no estamos hablando ni de Boudou, ni de Lázaro, ni de Fariña, ¿ok?).

También está el PRO, aunque fuera de Capital y Santa Fe, mucha gente cree que PRO es un enjuague bucal.

Finalmente, y teniendo en cuenta que la elección de Consejeros para la Magistratura ya es un fracaso para el kirchnerismo, hay algunos políticos y analistas que andan diciendo que el Gobierno está evaluando suspender las PASO porque teme que le puedan salir mal. Imposible. ¿Cuándo vieron que el Gobierno evite hacer cosas que le terminan saliendo mal? Es una especialidad de la casa. Y parte de la diversión de esta bella democracia en tiempos de guerra.

Héctor Abad Faciolince / Rutina

A Ricardo Bada

Esa felicidad,
esa seguridad
de repetir los mismos gestos cada día.
Exprimir las naranjas,
preparar el café,
tostar las rebanadas
de pan,
untar la mermelada.
Darle a la vida
el ciclo regular de los planetas,
acostarse a las once,
levantarse a las seis,
sentir que cae el agua
tibia, plácida,
encima de tus hombros,
usar siempre
el mismo jabón, el mismo champú,
la misma loción
–la que usaba tu padre–.
Protestar por lo malo
que se ha vuelto el periódico,
el de toda la vida,
el pan de cada día,
y volver a comprarlo
con ese mismo asco resignado
de tener que cagar
una mañana sí y otra también.
Usar siempre los mismos
viejos zapatos que se parecen
más a ti que tus pies.
Vestirte
con el eterno azul
que te vuelve invisible,
felizmente invisible.
Sentir que tú eres tú,
que yo soy yo.
Ir a los mismos sitios,
comer las mismas cosas,
jueves frisoles,
lunes pescado,
sábados arroz…
Visitar a tu hermana todos los veranos
y pensar que envejece,
pero decirle siempre que no cambia,
que no cambie.
Recordar a los muertos
en cada aniversario;
enviar tarjetas cursis
en cada cumpleaños.
Planear de nuevo el viaje
que nunca emprenderemos.
No poder soportar
que ya no haya tranvía,
que hayan movido
la parada del bus
a la otra manzana,
que hayan quebrado los ferrocarriles,
que nadie escriba cartas
y haya que adaptarse
al correo electrónico,
tan vulgar, tan urgente,
la vida un permanente
telegrama.
Resistirse a llevar en el bolsillo
un teléfono,
detestar que el dinero
sea de plástico
y no de plata, de oro o tan siquiera
de papel.
Que el mismo corte de pelo
te lo haga siempre el mismo peluquero,
que tengas siempre gripa por enero,
que el primero
y el quince
llegue la quincena.
Desayunar trancado,
almorzar abundante,
cenar poco,
quejarse de la gota, de la bilis,
de la memoria y de la digestión.
Creer que nunca sueñas.
Recordar ese chiste
de tu única esposa:
“Aquí se picha los viernes
estés vos o no estés vos”,
y hacer hasta lo imposible
cada viernes
por encaramarte en ella
con ganas o sin ganas
porque l’appetito vien mangiando
como dicen en Turín.
Negar que eres un soso,
un rutinario
con el verso aprendido de un amigo:
“La vida se soporta
tan doliente y tan corta
solamente por eso”.
Caminar por la calle ensimismado,
ausente de este mundo,
rumiando en tu cabeza
historias, frases, viajes, desventuras,
crímenes, adulterios, melodramas, incestos,
abortos, heroínas, traiciones, sacrificios,
saber que todo drama
está en tu calavera,
que la gran aventura
ocurre en las paredes de tu cráneo,
que nunca habrá más grande sensación
(orgías, drogas, sueños)
que aquello que imaginas.
Que la vida consiste en perdonarnos
las ofensas que hacemos,
los gestos que no hicimos,
los silencios cobardes,
los fingidos afectos,
las mentiras.
Y escribir cada día,
ganar la lotería
de al menos una frase
que nadie ha dicho nunca,
tener un pensamiento
que todos han tenido,
pero decirlo bien
con todas las vocales,
con todos los sonidos,
con todos los sentidos.
Lograr que la aventura de tu vida
esté en las páginas que escribes,
en los ojos que ahora
pulen un heptasílabo,
quitan o ponen una coma, una tilde, un acento,
en los ojos que ahora se detienen
complacidos tal vez
o entretenidos
en un punto, este punto: .

* * *

Héctor Abad Faciolince nació en 1958 en Medellín, Colombia.

Obras:

  • Malos Pensamientos (1991)
  • Asuntos de un hidalgo disoluto (1994)
  • Tratado de culinaria para mujeres tristes (1996)
  • Fragmentos de amor furtivo (1998)
  • Basura (2000)
  • Palabras sueltas (2002)
  • Oriente empieza en El Cairo (2002)
  • Angosta (2004) 
  • El Olvido que seremos (2005)
  • El amanecer de un marido (2008)
  • Traiciones de la memoria (2009)

Alejandro Borensztein / Instructivo para inspectores y militantes K

(Publicado en Clarín, 3.6.2013, www.clarin.com)

Joven argentino, si tienes entre 16 y 25 años, y quieres formar parte de la lucha en defensa del proyecto nacional y popular, ahora puedes incorporarte a las filas de los comandos anti-aumentos que vigilarán el cumplimiento del congelamiento de precios.

Este mecanismo es una modernísima y revolucionaria solución para controlar los precios. Por ahora, los países desarrollados, los países latinoamericanos y la mayoría de los países del mundo, se niegan a aplicar este sistema para bajar la inflación, entre otras razones, porque no tienen. Pero ya van a tener, y cuando eso suceda van a venir a aprender de nosotros.

Los grupos, una vez organizados, saldrán a la calle y allí deberán enfrentar diversas situaciones. Para ello, vale este instructivo.

Aquellos jóvenes que detecten aumentos en las góndolas de los grandes supermercados deberán hacer los reclamos correspondientes frente a los responsables de cada empresa. Por ejemplo, si se tratara de la famosa cadena Walmart, iniciarán el proceso de reclamo concurriendo personalmente a las oficinas centrales de la compañía, en Bentonville, estado de Arkansas, USA. Una vez allí, los militantes K se dirigirán al ingreso del edificio donde exigirán la inmediata comparecencia de su presidente, Mr. Mike Duke, o del Consejero Administrativo Mr. Robson Walton. Lo más probable es que los encargados de seguridad los reciban en la planta baja del edificio con una frase del tipo “¡¡Jua Jua!! ¿you really want to meet the president of Walmart!??” , que quiere decir “Oh Dios, no pensábamos que la militancia popular nos iba a jaquear en nuestras propias oficinas, por favor no se impacienten, ya estamos avisando para que el presidente de Walmart los reciba inmediatamente” . Luego, puede ser que aparezca alguna persona de mayor rango y les diga algo así como “Hey you, mother fucker… ¿why don’t you kiss my ass?” , que quiere decir: “Aguarden un ratito que ya baja” . Ustedes deberán esperar a ser atendidos para luego informarle a Mr. Duke que no vamos a permitir que abusen de nuestra prosperidad, y que si insisten con estas prácticas no nos quedará más remedio que instruir al canciller Timerman para que increpe, cara a cara y con firmeza, al presidente Obama dejando en alto, una vez más, el orgullo y la dignidad nacional. En el caso de que un cara a cara no sea posible, dejaremos una carta en la portería de la Casa Blanca. Pero será flor de carta.

En caso de sufrir algún tipo de agresión por parte de la policía local deberán invocar el nombre del nuevo ministro de Seguridad, Compañero Puricelli, y eso sólo bastará para neutralizar a los agentes federales. El ministro es muy reconocido en todos los ámbitos de seguridad del mundo.

Al menos en Angola, seguro.

Para el caso de establecimientos menores, el procedimiento será más directo. Por ejemplo, si durante un control en un supermercado chino se descubre que el precio de la harina es superior al precio estipulado deberán proceder a llamarle la atención al infractor oriental. En el caso de que el susodicho no reaccione correctamente o no entienda lo que se le está diciendo, el militante deberá iniciar maniobras disuasivas que comenzarán entonando el cantito:“Cristina corazón, acá están los pibes para la liberación”, pero en idioma del cantón chino del que proceda el infractor o en su defecto en chino oficial. En este caso cantarán: 克莉丝汀娜亲爱的解放的孩子们在这里 . Para aquellos militantes kirchneristas que tengan alguna dificultad para leer en chino, la fonética es: “Kè lì s ī t ī ng nà q ī n’ài de – Ji ě fàng de háizimen zài zhèl ī ”. Si bien es cierto que no rima mucho, no importa. Con el énfasis apropiado, ese chino mal llevado seguramente entrará en razones.

En el caso de que el comerciante sedicioso no se amedrente, el militante deberá tomar todos los paquetes de harina y desparramarlos por el piso, estallar los yogures contra la pared y arrojar detergentes, azúcares y fideos por todo el local. Una vez finalizada la maniobra de escarmiento, es de esperar que el infractor revea su actitud. Si en cambio, persiste en su conducta y peor aún, convoca a un par de amigos de la mafia china que justo estaban comiendo en el fondo del supermercado, el militante deberá mantener su postura y decir a viva voz “ 把你的手机给我明天魔雷诺商务秘书会打去找你 que se pronuncia: Bǎ nǐ de shǒujī gěi wǒ míngtiān mó léinuò shāngwù mìshū huì dǎ qù zhǎo nǐ ” y que quiere decir: “Dame ya mismo el número de tu celular que mañana te va a llamar el Secretario de Comercio Moreno”. Es posible que ante esa amenaza el comerciante comprenda que debe atenerse a los requerimientos del proyecto popular. Pero también cabe la posibilidad de que alguno de sus amigos chinos que estaban en el local responda lo siguiente: “ 我会将我的三星三号插在你屁眼上然后用你的哀嚎当铃声你懂吗? Para aquellos militantes kirchneristas con dificultades para leer caracteres chinos, la frase en fonética sería: Wǒ huì jiāng wǒ de sānxīng sān hào chā zài nǐ pìyǎn shàng ránhòu yòng nǐ de āiháo dāng língshēng nǐ dǒng ma?

” que quiere decir: “Te voy a meter mi Samsung 3 en el orto y voy a usar tus alaridos como ringtones, me entendiste?” En todo el procedimiento, Usted deberá explicar con serenidad las bondades del proyecto nacional. Se sugiere llevar y entregar al comerciante, para la mejor compresión del modelo, la colección completa de los textos de Carta Abierta, ya sea en español o en chino (da lo mismo porque no se entienden en ninguno de los dos idiomas).

En caso de que la situación se torne ingobernable o los amigos del supermercadista se pongan molestos, violentos o directamente desenfunden, el militante está habilitado para emprender la huida y, dejando de lado las diferencias ideológicas, pedir ayuda a algún agente de la Metropolitana.

Pero jamás debes claudicar ni permitir que tu ánimo decaiga. Si tu vocación es la participación política y de repente te encontrás que estás revisando una lata de arvejas, no debes angustiarte. Eres parte de un momento bisagra en la historia nacional.

Hoy más que nunca debemos mantener el temple y el valor. No retrocederemos. Como dijo la Presidenta, “vienen por ustedes”. Todavía no sabemos bien quién, pero alguien viene. Y les daremos batalla. Argentinos, a vencer. No vamos a permitir que nuevos inútiles manejen nuestros recursos, ni que una nueva forma de autoritarismo se instale en nuestra tierra.

Con nosotros alcanza y sobra. Viva la Patria.

Felicitas Sánchez / Universidades: se reciben sólo 27 alumnos de cada 100 que ingresan

(Publicado en La Nación, 4.6.2013, www.lanacion.com.ar)

Es uno de los índices de graduados más bajos de la región; en las facultades públicas es todavía más notorio que en las privadas; burocracia y desinterés, las causas

Stefan Krailing se anotó en la carrera de Geología en 2009, cuando terminó el secundario. Nunca se había llevado una materia en el colegio y estaba muy entusiasmado con las posibilidades tanto de estudiar como de trabajar de geólogo en el futuro. Sin embargo, después de intentar avanzar en la carrera durante tres años, tuvo que abandonar.

“Ingresé en la carrera sin saber estudiar y con una mala base de matemática . Tuve que contratarme un profesor particular para que me ayudara con las materias exactas, y de todas formas no las pude aprobar. Insistí durante tres años, pero llegó un momento en que trabajaba en un call center, cursaba en la facultad e iba a clases particulares , y así y todo no me iba bien. Se me hizo insostenible y después de tres años tuve que abandonar”, relató Stefan a LA NACION.

Según un informe publicado por el Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano, la situación de Stefan se repite una y otra vez en las universidades del país. Sólo 27 de cada 100 estudiantes que empiezan a estudiar en la universidad se gradúan. En las de gestión pública sólo terminan 23 de cada 100 alumnos, mientras que en las privadas, 40 de cada 100 logran finalizar la carrera.

Aunque en los últimos años aumentó la cantidad de graduados universitarios en la Argentina, tal como lo anunció la presidenta Cristina Kirchner durante la inauguración de la Universidad Metropolitana para la Educación hace pocos días atrás, la realidad es que la tasa de graduados sigue por debajo de la de otros países de la región.

El CEA señala que, mientras en Brasil se gradúan 4,3 de cada 1000 habitantes, en el país se producen casi la mitad de graduados: 2,5 por cada 1000.

Este fenómeno emerge a pesar de que la matrícula universitaria creció un 18% entre 2002 y 2010, y que supera proporcionalmente a la cantidad de matriculados en Brasil. Es decir que, si bien se ha extendido mucho el acceso a la universidad, son muy pocos los alumnos que logran concluir sus estudios en tiempo y forma.

Según indica el CEA, la Argentina tiene una de las menores tasas de graduación en relación con la cantidad de ingresantes no sólo en la región, sino también en el mundo. En Brasil se gradúan en promedio 50 de cada 100 ingresantes; en Chile, 59, y en Francia, 67.

Este fenómeno de la deserción universitaria está muy presente, por ejemplo, en el Ciclo Básico Común (CBC) de la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde un 40% de los alumnos abandonan antes de completar siquiera las materias comunes para ingresar en sus respectivas facultades. Pero no es una característica exclusiva de las universidades públicas. Según el CEA, en 2010 se graduó en las universidades privadas menos de la mitad de los ingresantes.

BUROCRACIA Y DESINTERÉS

“El tema de la deserción tomó mucha relevancia en los últimos años, y se está empezando a trabajar fuertemente en la retención del alumno”, comentó María Laura Basabe, coordinadora de Calidad Académica de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), a LA NACION.

Respecto de los motivos detrás de la deserción, representantes de las universidades consultados especialmente estuvieron de acuerdo en que muchos alumnos no logran completar la universidad porque tienen dificultades académicas (que traen de la escuela secundaria), económicas y laborales.

Pero además de estos dos factores se mencionan también la falta de motivación, los cambios vocacionales y la burocracia como causas decisivas de abandono.

Alieto Guadagni, el director del CEA, considera que el problema principal está en el nivel de aprendizaje de la escuela media. “Los alumnos salen del secundario y no están preparados para afrontar las exigencias de la universidad”, señaló Guadagni.

Por otra parte, según informaron voceros de la UBA, uno de los mayores desafíos que los alumnos tienen a la hora de cursar los estudios superiores es que la mayoría debe trabajar y estudiar a la vez.

Según los datos del último censo realizado por la UBA, el 62,7% de sus alumnos trabaja, y de éstos el 42,5% con una carga horaria laboral de entre 36 y 45 horas semanales.

La indecisión vocacional de los alumnos es otro desafío que las universidades tienen muy presentes. Daniel Serrot, director del Departamento de Admisiones y profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, afirmó que “el cambio de carrera es un fenómeno en aumento. Hoy hay mucha más incertidumbre, muchas más opciones, y a los estudiantes se les hace más difícil elegir la carrera y más patente el miedo a fracasar en la elección”.

En la UBA se prolongó el tiempo transcurrido desde el inicio del Ciclo Básico Común y el ingreso a la facultad. Los alumnos que tardaron dos o tres años en completar el CBC se incrementaron en relación con años anteriores, mientras que los que tardaron sólo un año son cada vez menos.

En 2011 solamente un 38,3% de los alumnos completaron el CBC y empezaron la facultad en un año. “Hay un 18% de alumnos que cambian de carrera durante el primer semestre, lo cual extiende la duración del CBC”, señaló Jorge Ferronato, director de ese ciclo de ingreso ante la consulta del diario.

Alexandre Roig, secretario académico de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam), señala la motivación de los estudiantes como otro factor decisivo. “Nosotros percibimos que muchos alumnos pierden la motivación y el sentido de su propia formación”, explicó Roig.

Finalmente, los trámites y la burocracia propia de la universidad también juegan un rol en esta situación. Es un tema que se arrastra desde hace muchos años.

“Yo vine a pedir un certificado a Ciudad Universitaria, había dos filas larguísimas y nadie te decía nada; hice la fila y al final estaba en el lugar equivocado, sentís que nadie te ayuda”, señaló Sofía López, estudiante de la Facultad de Psicología de la UBA.

Estudiantes consultados señalaron que la burocracia en la universidad pública resulta infranqueable a pesar de la buena voluntad que uno tenga.

“No es posible evitar por completo la deserción, pero buscamos acompañar al alumno para asegurarnos de que si desea abandonar una carrera esa decisión sea una decisión genuina y no el producto de una frustración”, resume Laura Basabe, de la UADE.

RADIOGRAFÍA DEL UNIVERSO ESTUDIANTIL

Más mujeres
Según el Anuario 2010 de Estadísticas Universitarias, de los 99.431 egresados en 2010, 49.367 fueron mujeres

Pocos ingenieros
Se recibieron en las universidades nacionales: 15 ingenieros hidráulicos, 24 ingenieros en petróleo, 3463 psicólogos y 10.258 abogados

Más ciencias sociales
Por cada egresado de una carrera de ingeniería, se graduaron casi 5 estudiantes de las carreras de ciencias sociales

Presupuesto por alumno
El presupuesto anual promedio de las universidades nacionales fue de $ 9777 por estudiante, lo que significa un 0,89% del PBI, y un aumento acumulado del 220% entre 2006 y 2010

 

Inundación en la ciudad de La Plata, Argentina (2 y 3 de abril de 2013)

El 2 de abril llovió en la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, Argentina.

Cayeron 700mm de agua en un lapso de siete horas.

Estas son imágenes de una tragedia que no debería suceder nunca más. Hubo miles de personas afectadas, hubo más muertos de los que el gobierno comunicó.

Y como siempre hubo cómplices (por acción y por omisión en sus obligaciones como representantes de la gente) que siguen en sus funciones cobrando sus salarios, como siempre.

Funcionarios que no tienen vergüenza ni escrúpulos. Que no tienen moral.

Esos son los asesinos.

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Ludwig van Beethoven (1816-1818) Sonata para piano Nº 29 en si bemol mayor, op. 106, “Große Sonate für das Hammerklavier” / Daniel Barenboim, piano

“¡Acá hay una cosa que a los pianistas les dará un trabajo un poco duro cuando sea ejecutada dentro de cincuenta años!” (Ludwig van Beethoven).

Esta es una de las obras de Beethoven que más me gusta y el “trabajo” de Daniel Barenboim es sencillamente extraordinario.

 

Pecado Original, música

Pecado Original es un muy buen grupo oriundo de Pilar, provincia de Buenos Aires. Está integrado por Santiago Ferraro (voz), Matías Demelli (bajo y coros), Patricio Salas (guitarra), Maximiliano Minestrelli (guitarra) y Andrés Maggio (batería).

Publicaron dos albums, Animales de sangre caliente (2009) y Entre ruinas y utopías (2012).

www.pecado-original.com.ar
www.facebook.com/pecado.originalrock

Jaime Sabines / Algo sobre la muerte del mayor Sabines

PRIMERA PARTE

I

Déjame reposar,
aflojar los músculos del corazón
y poner a dormitar el alma
para poder hablar,
para poder recordar estos días,
los más largos del tiempo.

Convalecemos de la angustia apenas
y estamos débiles, asustadizos,
despertando dos o tres veces de nuestro escaso sueño
para verte en la noche y saber que respiras.
Necesitamos despertar para estar más despiertos
en esta pesadilla llena de gentes y de ruidos.

Tú eres el tronco invulnerable y nosotros las ramas,
por eso es que este hachazo nos sacude.
Nunca frente a tu muerte nos paramos
a pensar en la muerte,
ni te hemos visto nunca sino como la fuerza y la
alegría.
No lo sabemos bien, pero de pronto llega
un incesante aviso,
una escapada espada de la boca de Dios
que cae y cae y cae lentamente.
Y he aquí que temblamos de miedo,
que nos ahoga el llanto contenido,
que nos aprieta la garganta el miedo.

Nos echamos a andar y no paramos
de andar jamás, después de medianoche,
en ese pasillo del sanatorio silencioso
donde hay una enfermera despierta de ángel.
Esperar que murieras era morir despacio,
estar goteando del tubo de la muerte,
morir poco, a pedazos.

No ha habido hora más larga que cuando no
dormías,
ni túnel más espeso de horror y de miseria
que el que llenaban tus lamentos,
tu pobre cuerpo herido.

II

Del mar, también del mar,
de la tela del mar que nos envuelve,
de los golpes del mar y de su boca,
de su vagina obscura,
de su vómito,
de su pureza tétrica y profunda,
vienen la muerte, Dios, el aguacero
golpeando las persianas,
la noche, el viento.

De la tierra también,
de las raíces agudas de las casas,
del pie desnudo y sangrante de los árboles,
de algunas rocas viejas que no pueden moverse,
de lamentables charcos, ataúdes del agua,
de troncos derribados en que ahora duerme el rayo,
y de la yerba, que es la sombra de las ramas del cielo,
viene Dios, el manco de cien manos,
ciego de tantos ojos,
dulcísimo, impotente.
(Omniausente, lleno de amor,
el viejo sordo, sin hijos,
derrama su corazón en la copa de su vientre.)

De los huesos también,
de la sal más entera de la sangre,
del ácido más fiel,
del alma más profunda y verdadera,
del alimento más entusiasmado,
del hígado y del llanto,
viene el oleaje tenso de la muerte,
el frío sudor de la esperanza,
y viene Dios riendo.

Caminan los libros a la hoguera.
Se levanta el telón: aparece el mar.

(Yo no soy el autor del mar.)

III

Siete caídas sufrió el elote de mi mano
antes de que mi hambre lo encontrara,
siete veces mil veces he muerto
y estoy risueño como en el primer día.
Nadie dirá: no supo de la vida
más que los bueyes, ni menos que las golondrinas.
Yo siempre he sido el hombre, amigo fiel del perro,
hijo de Dios desmemoriado,
hermano del viento.
¡A la chingada las lágrimas!,dije,
y me puse a llorar
como se ponen a parir.
Estoy descalzo, me gusta pisar el agua y las piedras,
las mujeres, el tiempo,
me gusta pisar la yerba que crecerá sobre mi tumba
(si es que tengo una tumba algún día).
Me gusta mi rosal de cera
en el jardín que la noche visita.
Me gustan mis abuelos de Totomoste
y me gustan mis zapatos vacíos
esperándome como el día de mañana.
¡A la chingada la muerte!, dije,
sombra de mi sueño,
perversión de los ángeles,
y me entregué a morir
como una piedra al río,
como un disparo al vuelo de los pájaros.

IV

Vamos a hablar del Príncipe Cáncer,
Señor de los Pulmones, Varón de la Próstata,
que se divierte arrojando dardos
a los ovarios tersos, a las vaginas mustias,
a las ingles multitudinarias.

Mi padre tiene el ganglio más hermoso del cáncer
en la raíz del cuello, sobre la subclavia,
tubérculo del bueno de Dios,
ampolleta de la buena muerte,
y yo mando a la chingada a todos los soles del mundo.
El Señor Cáncer, El Señor Pendejo,
es sólo un instrumento en las manos obscuras
de los dulces personajes que hacen la vida.

En las cuatro gavetas del archivero de madera
guardo los nombres queridos,
la ropa de los fantasmas familiares,
las palabras que rondan
y mis pieles sucesivas.

También están los rostros de algunas mujeres
los ojos amados y solos
y el beso casto del coito.
Y de las gavetas salen mis hijos.
¡Bien haya la sombra del árbol
llegando a la tierra,
porque es la luz que llega!

V

De las nueve de la noche en adelante,
viendo televisión y conversando
estoy esperando la muerte de mi padre.
Desde hace tres meses, esperando.
En el trabajo y en la borrachera,
en la cama sin nadie y en el cuarto de niños,
en su dolor tan lleno y derramado,
su no dormir, su queja y su protesta,
en el tanque de oxígeno y las muelas
del día que amanece, buscando la esperanza.

Mirando su cadáver en los huesos
que es ahora mi padre,
e introduciendo agujas en las escasas venas,
tratando de meterle la vida, de soplarle
en la boca el aire…

(Me avergüenzo de mí hasta los pelos
por tratar de escribir estas cosas.
¡Maldito el que crea que esto es un poema!)

Quiero decir que no soy enfermero,
padrote de la muerte,
orador de panteones, alcahuete,
pinche de Dios, sacerdote de penas.
Quiero decir que a mí me sobre el aire…

VI

Te enterramos ayer.
Ayer te enterramos.
Te echamos tierra ayer.
Quedaste en la tierra ayer.
Estás rodeado de tierra
desde ayer.
Arriba y abajo y a los lados
por tus pies y por tu cabeza
está la tierra desde ayer.
Te metimos en la tierra,
te tapamos con tierra ayer.
Perteneces a la tierra
desde ayer.
Ayer te enterramos
en la tierra, ayer.

VII

Madre generosa
de todos los muertos,
madre tierra, madre,
vagina del frío,
brazos de intemperie,
regazo del viento,
nido de la noche,
madre de la muerte,
recógelo, abrígalo,
desnúdalo, tómalo,
guárdalo, acábalo.

VIII

No podrás morir.
Debajo de la tierra
no podrás morir.
Sin agua y sin aire
no podrás morir.
Sin azúcar, sin leche,
sin frijoles, sin carne,
sin harina, sin higos,
no podrás morir.
Sin mujer y sin hijos
no podrás morir.
Debajo de la vida
no podrás morir.
En tu tanque de tierra
no podrás morir.
En tu caja de muerto
no podrás morir.
En tus venas sin sangre
no podrás morir.
En tu pecho vacío
no podrás morir.
En tu boca sin fuego
no podrás morir.
En tus ojos sin nadie
no podrás morir.
En tu carne sin llanto
no podrás morir.
No podrás morir.
No podrás morir.
No podrás morir.
Enterramos tu traje,
tus zapatos, el cáncer;
no podrás morir.
Tu silencio enterramos.
Tu cuerpo con candados.
Tus canas finas,
tu dolor clausurado.
No podrás morir.

IX

Te fuiste no sé a dónde.
Te espera tu cuarto.
Mi mamá, Juan y Jorge
te estamos esperando.
Nos han dado abrazos
de condolencia, y recibimos
cartas, telegramas, noticias
de que te enterramos,
pero tu nieta más pequeña
te busca en el cuarto,
y todos, sin decirlo,
te estamos esperando.

X

Es un mal sueño largo,
una tonta película de espanto,
un túnel que no acaba
lleno de piedras y de charcos.
¡Qué tiempo éste, maldito,
que revuelve las horas y los años,
el sueño y la conciencia,
el ojo abierto y el morir despacio!

XI

Recién parido en el lecho de la muerte,
criatura de la paz, inmóvil, tierno,
recién niño del sol de rostro negro,
arrullado en la cuna del silencio,
mamando obscuridad, boca vacía,
ojo apagado, corazón desierto.

Pulmón sin aire, niño mío, viejo,
cielo enterrado y manantial aéreo
voy a volverme un llanto subterráneo
para echarte mis ojos en tu pecho.

XII

Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.

Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.

Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.

Apagarse es morir, lento y aprisa
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.

XIII

Padre mío, señor mío, hermano mío,
amigo de mi alma, tierno y fuerte,
saca tu cuerpo viejo, viejo mío,
saca tu cuerpo de la muerte.

Saca tu corazón igual que un río,
tu frente limpia en que aprendí a quererte,
tu brazo como un árbol en el frío
saca todo tu cuerpo de la muerte.

Amo tus canas, tu mentón austero,
tu boca firme y tu mirada abierta,
tu pecho vasto y sólido y certero.

Estoy llamando, tirándote la puerta.
Parece que yo soy el que me muero:
¡padre mío, despierta!

XIV

No se ha roto ese vaso en que bebiste,
ni la taza, ni el tubo, ni tu plato.
Ni se quemó la cama en que moriste,
ni sacrificamos un gato.

Te sobrevive todo. Todo existe
a pesar de tu muerte y de mi flato.
Parece que la vida nos embiste
igual que el cáncer sobre tu omóplato.

Te enterramos, te lloramos, te morimos,
te estás bien muerto y bien jodido y yermo
mientras pensamos en lo que no hicimos

y queremos tenerte aunque sea enfermo.
Nada de lo que fuiste, fuiste y fuimos
a no ser habitantes de tu infierno.

XV

Papá por treinta o por cuarenta años,
amigo de mi vida todo el tiempo,
protector de mi miedo, brazo mío,
palabra clara, corazón resuelto,

te has muerto cuando menos falta hacías,
cuando más falta me haces, padre, abuelo,
hijo y hermano mío, esponja de mi sangre,
pañuelo de mis ojos, almohada de mi sueño.

Te has muerto y me has matado un poco.
Porque no estás, ya no estaremos nunca
completos, en un sitio, de algún modo.

Algo le falta al mundo, y tú te has puesto
a empobrecerlo más, y a hacer a solas
tus gentes tristes y tu Dios contento.

XVI

(Noviembre 27)

¿Será posible que abras los ojos y nos veas
ahora?
¿Podrás oírnos?
¿Podrás sacar tus manos un momento?

Estamos a tu lado. Es nuestra fiesta,
tu cumpleaños, viejo.
Tu mujer y tus hijos, tus nueras y tus nietos
venimos a abrazarte, todos, viejo.
¡Tienes que estar oyendo!
No vayas a llorar como nosotros
porque tu muerte no es sino un pretexto
para llorar por todos,
por los que están viviendo.
Una pared caída nos separa,
sólo el cuerpo de Dios, sólo su cuerpo.

XVII

Me acostumbré a guardarte, a llevarte lo mismo
que lleva uno su brazo, su cuerpo, su cabeza.
No eras distinto a mí, ni eras lo mismo.
Eras, cuando estoy triste, mi tristeza.

Eras, cuando caía, eras mi abismo,
cuando me levantaba, mi fortaleza.
Eras brisa y sudor y cataclismo,
y eras el pan caliente sobre la mesa.

Amputado de ti, a medias hecho
hombre o sombra de ti, sólo tu hijo,
desmantelada el alma, abierto el pecho,

Ofrezco a tu dolor un crucifijo:
te doy un palo, una piedra, un helecho,
mis hijos y mis días, y me aflijo.

SEGUNDA PARTE

I

Mientras los niños crecen, tú, con todos los muertos,
poco a poco te acabas.
Yo te he ido mirando a través de las noches
por encima del mármol, en tu pequeña casa.
Un día ya sin ojos, sin nariz, sin orejas,
otro día sin garganta,
la piel sobre tu frente agrietándose, hundiéndose,
tronchando obscuramente el trigal de tus canas.
Todo tú sumergido en humedad y gases
haciendo tus desechos, tu desorden, tu alma,
cada vez más igual tu carne que tu traje,
más madera tus huesos y más huesos las tablas.
Tierra mojada donde había tu boca,
aire podrido, luz aniquilada,
el silencio tendido a todo tu tamaño
germinando burbujas bajo las hojas de agua.
(Flores dominicales a dos metros arriba
te quieren pasar besos y no te pasan nada.)

II

Mientras los niños crecen y las horas nos hablan
tú, subterráneamente, lentamente, te apagas.
Lumbre enterrada y sola, pabilo de la sombra,
veta de horror para el que te escarba.

¡Es tan fácil decirte “padre mío”
y es tan difícil encontrarte, larva
de Dios, semilla de esperanza!

Quiero llorar a veces, y no quiero
llorar porque me pasas
como un derrumbe, porque pasas
como un viento tremendo, como un escalofrío
debajo de las sábanas,
como un gusano lento a lo largo del alma.

¡Si sólo se pudiera decir: “papá, cebolla,
polvo, cansancio, nada, nada, nada”
!Si con un trago te tragara!
¡Si con este dolor te apuñalara!
¡Si con este desvelo de memorias
-herida abierta, vómito de sangre-
te agarrara la cara!

Yo sé que tú ni yo,
ni un par de valvas,
ni un becerro de cobre, ni unas alas

sosteniendo la muerte, ni la espuma
en que naufraga el mar, ni -no- las playas,
la arena, la sumisa piedra con viento y agua,
ni el árbol que es abuelo de su sombra,
ni nuestro sol, hijastro de sus ramas,
ni la fruta madura, incandescente,
ni la raíz de perlas y de escamas,
ni tío, ni tu chozno, ni tu hipo,
ni mi locura, y ni tus espaldas,
sabrán del tiempo obscuro que nos corre
desde las venas tibias a las canas.

(Tiempo vacío, ampolla de vinagre,
caracol recordando la resaca.)

He aquí que todo viene, todo pasa,
todo, todo se acaba.
¿Pero tú? ¿pero yo? ¿pero nosotros?
¿para qué levantamos la palabra?
¿de qué sirvió el amor?
¿cuál era la muralla
que detenía la muerte? ¿dónde estaba
el niño negro de tu guarda?

Ángeles degollados puse al pie de tu caja,
y te eché encima tierra, piedras, lágrimas,
para que ya no salgas, para que no salgas.

III

Sigue el mundo su paso, rueda el tiempo
y van y vienen máscaras.
Amanece el dolor un día tras otro,
nos rodeamos de amigos y fantasmas,
parece a veces que un alambre estira
la sangre, que una flor estalla,
que el corazón da frutas, y el cansancio
canta.

Embrocados, bebiendo en la mujer y el trago,
apostando a crecer como las plantas,
fijos, inmóviles, girando
en la invisible llama.
Y mientras tú, el fuerte, el generoso,
el limpio de mentiras y de infamias,
guerrero de la paz, juez de victorias
-cedro del Líbano, robledal de Chiapas-
te ocultas en la tierra, te remontas
a tu raíz obscura y desolada.

IV

Un año o dos o tres,
te da lo mismo.
¿Cuál reloj en la muerte?, ¿qué campana
incesante, silenciosa, llama y llama?
¿qué subterránea voz no pronunciada?
¿qué grito hundido, hundiéndose, infinito
de los dientes atrás, en la garganta
aérea, flotante, pare escamas?

¿Para esto vivir? ¿para sentir prestados
los brazos y las piernas y la cara,
arrendados al hoyo, entretenidos
los jugos en la cáscara?
¿para exprimir los ojos noche
a noche en el temblor obscuro de la cama,
remolino de quietas transparencias,
descendimiento de la náusea?

¿Para esto morir?
¿para inventar el alma,
el vestido de Dios, la eternidad, el agua
del aguacero de la muerte, la esperanza?
¿morir para pescar?
¿para atrapar con su red a la araña?

Estás sobre la playa de algodones
y tu marca de sombras sube y baja.

V

Mi madre sola, en su vejez hundida,
sin dolor y sin lástima,
herida de tu muerte y de tu vida.

Esto dejaste. Su pasión enhiesta,
su celo firme, su labor sombría.
Árbol frutal a un paso de la leña,
su curvo sueño que te resucita.
Esto dejaste. Esto dejaste y no querías.

Pasó el viento. Quedaron de la casa
el pozo abierto y la raíz en ruinas.
Y es en vano llorar. Y si golpeas
las paredes de Dios, y si te arrancas
el pelo o la camisa,
nadie te oye jamás, nadie te mira.
No vuelve nadie, nada. No retorna
el polvo de oro de la vida.

* * *

Jaime Sabines nació el 25 de marzo de 1926 en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, México y falleció el 19 de marzo de 1999 en México D.F., México.

Obras:

  • Horal (1950)
  • La señal (1951)
  • Adán y Eva (1952)
  • Tarumba (1956)
  • Diario semanario y poemas en prosa (1961)
  • Poemas sueltos (1951-1961)
  • Yuria (1967)
  • Tlatelolco (1968)
  • Maltiempo (1972)
  • Algo sobre la muerte del mayor Sabines (1973)
  • Otros poemas sueltos (1973-1994)
  • Nuevo recuento de poemas (1977)
  • Los amorosos: cartas a Chepita (2009)

Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte / Le prénom (2012) El nombre

Le prenom

Le prénom (coproducción de Francia y Bélgica, 2012) fue escrita por Alexandre de La Patellière (1971) y está basada en la obra de teatro de Matthieu Delaporte, quien hizo también la adaptación cinematográfica. Ambos tuvieron a su cargo la dirección. En el caso de de La Patellière es su debut detrás de cámaras y para Delaporte es su segundo film luego de La jungle (2006).

Hay varios invitados a cenar esta noche en casa de Élizabeth (Valérie Benguigui) y Pierre (Charles Berling). Ella es profesora de Literatura y él es profesor universitario de Letras y autor de libros no muy trascendentes, aunque está creído de su importancia.

Llegan Vicent (Patrick Bruel), hermano de Élizabeth, un cuarentón económicamente exitoso que va a ser padre por primera vez con Anna (Judith El Zein).

También está Claude (Guillaume de Tonquedec), trombonista en una orquesta sinfónica y amigo de la infancia de Élizabeth.

Un hecho casi sin importancia como conocer el nombre que tendrá el hijo de Vincent pondrá en marcha esta comedia que por momentos adquiere tonos serios y que refleja la hipocresía en el seno de una familia, a la hora de prejuzgar conductas.

Nada más es posible adelantar, sólo recomendar esta película inteligente, graciosa y por momentos también seria. Las actuaciones son, como en casi todo el cine francés, excelentes.

(En Buenos Aires esta obra está siendo representada en el Multiteatro, bajo la dirección de Arturo Puig.)

Lune / Leave The World Behind (Dejá el mundo atrás)

Leave the World Behind es una canción de 2009 del grupo Swedish House MafiaAxwell, Sebastian Ingrosso y Steve Angello, el holandés Laidback Luke y la vocalista canadiense Deborah Cox. En 2013, este tema es relanzado en una versión menos “trance” y con voces a cargo de Lune para una campaña de la empresa de automóviles Volvo en Suecia.

Fuente: www.clubbingspain.com

Mariela Solesio / El 28,3% de los adolescentes, en situación de “rezago educativo”

(Publicado en Perfil, 19.5.2013, www.perfil.com)

Un informe elaborado por la UCA advierte sobre las fallas de la inclusión en la escuela secundaria, a pesar de la inversión educativa. Asignatura pendiente: la jornada completa.

Un informe del Barómetro de la Deuda Social de la Infancia –UCA– advierte que el 8,4% de los adolescentes de zonas urbanas no asisten a la escuela y que el 19,9% lo hace con sobre-edad, es decir que el 28,3% de los adolescentes están en situación de “rezago educativo”.

El informe se apoya en los datos generados a partir de una muestra de 5.334 niños y adolescentes pertenecientes a 2.653 hogares de una muestra total de 5.636 hogares, realizada en el año 2012, representativa de 19 conglomerados urbanos.

Si bien, según el estudio, en el nivel inicial (sala de 5 años) y en la escuela primaria la tasa de escolaridad es casi plena, en la secundaria existe un déficit importante, a pesar de que en 2006 se sancionó la Ley de Educación Nacional, que resolvió su obligatoriedad.

Estos números son todavía superiores si incluimos el resto de las zonas, alejadas de los centros urbanos.

Según el censo nacional de 2010, del total de jóvenes entre 15 y 17 años, el 18,4% no va a la escuela. 

Sobre una población secundaria de alrededor tres millones y medio de alumnos, tendríamos que casi 650 mil jóvenes se encuentran fuera del sistema educativo formal. 

Si bien es cierto que el Gobierno nacional ha puesto un fuerte acento en sus discursos sobre políticas de inclusión y ha legislado en materia educativa, también lo es que la tasa de escolaridad ha registrado la menor disminución de los últimos cuatro censos nacionales.

Entre 1981 y 1991, la inasistencia de adolescentes a la escuela secundaria se redujo 24,4 puntos porcentuales; entre 1991 y 2001, lo hizo en 16,8 puntos y entre 2001 y 2010 (último censo nacional) sólo 2,2 puntos.

Los déficits. Como parte de las metas de inclusión, el Gobierno estableció, a través de la Ley de Financiamiento Educativo, que entre 2005 y 2010 se debía lograr que el 30% de los estudiantes escolarizados concurrieran a escuelas de jornada extendida o completa, priorizando a los sectores más bajos. 

Sin embargo, “para el año 2012, la jornada extendida no alcanza los dos dígitos en ninguno de los niveles educativos”, según los resultados del monitoreo que realizó el Barómetro de la Deuda Social, que señala que nueve de cada diez chicos escolarizados de zonas urbanas asiste a escuelas de jornada simple.

En 2012, sólo el 7,7%, de la población estudiantil primaria, y el 9,8% de secundaria, concurren a escuelas de jornada extendida. Dentro de estos pequeños porcentajes, la oferta se concentra casi exclusivamente en escuelas de gestión privada y el acceso, entre la población media y alta, a contramano de la Ley de Educación que plantea la jornada extendida especialmente para los sectores más vulnerables.

Según el estudio, más del 60% de los niños entre 5 y 12 años no suele realizar actividades deportivas o actividad física programada en espacios extraescolares, y más del 80% no realiza actividades artísticas.

Estas cifras se elevan en los chicos de estrato social más bajo (25% inferior), donde el 71,5% no realiza actividades deportivas extraescolares frente al 49,6% en el estrato medio. 

“Hoy, en la mayoría de las chicos, las únicas vías de socialización son la escuela y la familia. No tienen muchas oportunidades de ubicarse en roles diferentes; esto limita la posibilidad del armado de una red, de generar un capital social”, señaló a este diario Ianina Tuñón, coordinadora del estudio.

Por eso, se entiende que la doble jornada sea un elemento de inclusión trascendental a la hora de brindar oportunidades a los jóvenes de bajos recursos en cuanto al acceso a actividades artísticas, deportivas, científicas y aprendizaje de idiomas, entre otras áreas formativas importantes para el desarrollo humano y social de los niños y adolescentes.Es también una herramienta que ha probado ser eficaz para generar un ambiente más seguro y que estimula el aprendizaje.

“Se supone que podría ser muy útil para fortalecer los procesos de acompañamiento del trayecto educativo de los chicos con apoyo escolar, pero también porque un mayor tiempo en la escuela posibilitaría el desarrollo de actividades que los chicos de los sectores medios desarrollan de modo extraescolar”, agregó Tuñón.

Según el estudio, las desigualdades son más significativas en la adolescencia, donde se registra el doble de diferencia entre los sectores del estrato social muy bajo y sus pares del estrato medio-alto en cuanto a la no realización de actividades deportivas programadas.

Silvia Stang / La pobreza afecta al 39% de los chicos y adolescentes

(Publicado en La Nación, 21.5.2013, www.lanacion.com.ar)

Son casi 5 millones, según un informe de la UCA; 800.000 son indigentes

En la Argentina, las carencias materiales marcan la vida de casi cuatro de cada diez chicos y adolescentes. Calculada con datos que se relevaron a fines de 2012, la pobreza afecta al 38,8% de los que tienen menos de 18 años, según un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). Si se proyecta esa tasa a todo el país -según la información del censo nacional de 2010-, es posible estimar que unos 4,8 millones de chicos viven en hogares sin ingresos suficientes para comprar los bienes y servicios necesarios para la vida cotidiana. Y de ellos, 800.000 (el 9,5%) están en la indigencia, porque sus familias no pueden cubrir siquiera la alimentación básica.

El relevamiento, que abarcó a 5700 hogares de los centros urbanos con al menos 50.000 habitantes, detectó un avance de la pobreza respecto de 2011, cuando había sido de 37,2%. El informe señala que las tasas serían aún mayores de no ser por la Asignación Universal por Hijo (AUH).

El avance de la tasa de pobreza entre los menores ocurrió por efecto de la inflación y de la caída de la actividad económica, que afectó con especial fuerza a sectores de la sociedad que en buena medida dependen de trabajos informales y sin continuidad. La crisis en ese segmento es un hecho del cual da indicios, por ejemplo, la suba de la tasa de subempleo (trabajo de jornada semanal inferior a las 35 horas) que se inició en 2012 y continúa este año.

El informe señala que si el Estado no pagara la AUH ni la pensión prevista para madres de siete o más hijos, la pobreza y la indigencia entre los menores llegarían a 42,9 y a 15,9%, respectivamente. Y si no se hubiera creado la asignación por hijo, pero se hubieran mantenido otros programas previos, las tasas serían de 40,4 y de 14,9 por ciento.

Sin embargo, más allá de ese efecto de la AUH, los analistas en cuestiones sociales advierten que los programas de transferencias de ingresos no son la salida para la problemática social. Son planes necesarios para dar respuestas de corto plazo, pero que no abarcan las cuestiones estructurales que condicionan el desarrollo de las personas, y conllevan el riesgo de que se genere una dependencia transmisible entre generaciones, sobre todo si no son acompañados por otras medidas.

El informe señala que el pago de planes sociales representa, en promedio, el 26,9% de los ingresos en hogares indigentes y el 16,2% en el caso de familias pobres. Y advierte que el hecho de que se den mejoras sociales gracias a esas transferencias refleja la existencia de un déficit grande en materia de autonomía económica de los hogares. “Las mejoras alcanzadas en el nivel de vida y bienestar de los hogares con niños y adolescentes menores de 18 años a través de la asistencia pública, aunque por demás imprescindibles, están lejos de ser una plataforma para la inclusión social”, se destaca.

“El problema de la pobreza y la desigualdad estructural no se resuelve con transferencias, sino que debería proveerse a la población de un mejor hábitat urbano, una mejor educación y de doble jornada y trabajos más estables”, dijo a LA NACION Agustín Salvia, investigador jefe del observatorio de la UCA. Agregó que para contribuir a ese último objetivo podría haber un plan para la creación de empleos productivos de cercanía, que incluyan la capacitación y que ofrezcan beneficios concretos a la comunidad, como el cuidado de chicos en guarderías.

Según Salvia, la asignación brinda una seguridad alimentaria mínima para las familias, pero de ninguna manera puede ser pensada como una vía para la salida de la pobreza.

Para Daniel Arroyo, ex secretario de Políticas Sociales de la Nación, la AUH ofrece como hechos beneficiosos el incentivo al consumo en comercios cercanos y la equiparación del mercado de trabajo formal con el informal (en cuanto a ese derecho social). “Pero lo que está faltando es un plan de políticas complementarias que incluyan a la gente en el mercado de trabajo”, consideró. Según dijo, sería necesario apuntar a tres áreas: el desarrollo de la infraestructura, el empleo y la problemática de los jóvenes, entre quienes hay una alta tasa de inactividad.

La situación de vulnerabilidad social afecta, en términos relativos, mucho más a la población infantil que a la adulta, en gran medida a causa de la composición de los hogares que están en la pobreza.

La medición de la UCA arroja que 26,9% de todos los habitantes de la Argentina son pobres, según se conoció días atrás, en tanto que la indigencia afecta la vida de 5,8% de las personas. Las tasas, claro, distan mucho de las informadas por el Indec, que con una importante subestimación de los precios de los artículos de la canasta básica logra que su matemática arroje un resultado extraño enfrentado a la vida real. Para el Gobierno, la pobreza y la indigencia son realidades que afectan apenas al 5,4 y al 1,4% de los habitantes de la Argentina.

EL EMPLEO EN PROBLEMAS

En sentido contrario al de la tendencia de esos índices oficiales -para los que nada detuvo la caída, por lo menos hasta el segundo semestre de 2012-, los resultados del relevamiento de la UCA reflejan un incremento del número de pobres. Una razón fue el comportamiento que tuvo el mercado laboral: primero se estancó la creación de empleo y luego se destruyeron puestos en la actividad privada, lo que provocó la caída de los ingresos en muchos hogares -en especial, en los que dependen de tareas de la economía informal-. A eso se sumó al deterioro del valor de los ingresos por efecto de la creciente inflación. Esa pérdida de dinámica del empleo tuvo como causas, a su vez, la caída del nivel de inversión y de actividad. Y la baja siguió este año, según marca el informe de situación laboral difundido ayer por el Indec, que da cuenta de una suba del desempleo, de 7,1 a 7,9% en un año (ver página 10).

En la población que está en el núcleo duro de la pobreza, hay muchos que dependen de trabajos cuentapropistas, muchas veces de las llamadas “changas” que aparecen en forma intermitente. “Estos hogares quedan muy vulnerables” frente a contextos de inflación y menor actividad, afirmó Salvia.

En ese contexto, la AUH no logró evitar el crecimiento de la cantidad de niños en situación de pobreza, ni aun cuando en septiembre pasado el monto de la ayuda se elevó de 270 a 340 pesos mensuales. En rigor, mes tras mes se cobra el 80% de esa cifra y el resto se otorga una vez al año contra la certificación de la asistencia a la escuela de los niños y el cumplimiento de requisitos en materia de sanidad.

Un aspecto importante por tener en cuenta es que estos índices que marcan la problemática social sólo se refieren a la insuficiencia de ingresos en el hogar en el que se vive para acceder a determinados bienes y servicios. Queda al margen la observación de las condiciones en que viven las personas o en que crecen los niños, como la calidad y las prestaciones de sus viviendas, la posible contaminación del entorno o el nivel de acceso a servicios de educación y de sanidad que resulten adecuados.

INGRESOS QUE NO SON SUFICIENTES

El índice de pobreza se mide teniendo en cuenta los ingresos de los hogares y el costo de una canasta de bienes y servicios que varía según la edad y el sexo de las personas. En las familias donde el dinero resulta insuficiente, sus integrantes son considerados pobres.

De acuerdo con el relevamiento del Observatorio de la Deuda Social de la UCA, el ingreso promedio por niño en los hogares indigentes es de $ 256,7 mensuales; en los hogares pobres es de $ 546.

Los planes sociales con transferencias del Estado mejoran el nivel de ingresos, sin ser una solución de fondo para la problemática social. Para las familias indigentes es un 26,9% del ingreso; para las pobres, representa el 16,2% del dinero obtenido.

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Pablo Kohan / Richard Wagner. Luces y sombras de un genio

(Publicado en La Nación, 22.5.2013, www.lanacion.com.ar)

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La ópera Tristán e Isolda, en magnífica producción del Teatro Argentino de La Plata. Foto: Daniel Formeri

Hoy se cumplen doscientos años de su nacimiento

Genial, abyecto, sobresaliente, racista, milagroso, megalómano, insigne, desleal, trascendente, codicioso. Y la lista de calificativos, con sus dos vertientes de contradicciones ostensibles e insalvables puede continuar ad infinitum. Al único compositor al cual se le pueden endilgar todos estos adjetivos es a Wagner y la razón del contraste está según se consideren sus extraordinarias capacidades musicales o sus, cuanto menos cuestionables, cualidades humanas. Se puede rebuscar con meticulosidad a lo largo y ancho de la historia y no se encontrará esta increíble mancomunidad de prodigios musicales y ruindades personales en una misma persona. Es tal su unicidad que un artículo en su homenaje al cumplirse hoy doscientos años de su nacimiento no pueda comenzar exclusivamente con los contundentes panegíricos, celebraciones y glorificaciones que su carrera musical largamente amerita, sino con esta suerte de aclaración previa, con una revelación de sus contrasentidos. Pero, habida cuenta de que su inmortalidad se asienta sólo por sus genialidades musicales, es con ellas desde donde arrancará esta crónica a la memoria de uno de los compositores más admirables de todos los tiempos.

Frecuentemente se lo define a Wagner como un ser humano excepcional que brilló como compositor, director de orquesta, pensador, ensayista, filósofo, teórico musical, poeta y dramaturgo. En la última edición del Grove Dictionary of Music and Musicians, sin lugar a dudas, la más completa fuente referencial del planeta, la visión es otra. Ahí se establece, clara y contundentemente, que Wagner fue un compositor. Y luego viene la ampliación: “Una de las figuras clave en la historia de la ópera, Wagner fue el mayor responsable en la transformación que sufrió el género en el siglo XIX. Su programa de reforma artística aceleró la tendencia hacia nuevas configuraciones compositivas. Fue una influencia esencial para un nuevo desarrollo orquestal, para una nueva estirpe de cantantes y de varios aspectos de la práctica teatral”.

Con buen tino y perfecta puntería, el Grove… le otorga a Wagner, apenas, un solo oficio, el de la composición. Y sólo después discurre hacia qué aspectos musicales y dramáticos extendió su influencia desde la composición. En ese primer párrafo de la gran biografía nada se dice de ninguno de sus otros costados, esos tan conflictivos.

A diferencia de otros grandes operistas, Rossini, Verdi, Puccini, por ejemplo, enormísimos exponentes del género, Wagner es el único que desde el teatro musical logró transformar el derrotero general de la música. Sus búsquedas en pos de un teatro musical de consistencia y sustentabilidad, distinto del de las óperas de su tiempo, que él consideraba superficiales y endebles cuando no deleznables, lo movieron a resignificar recursos idiomáticos, instrumentales y estéticos de compositores que él valoraba sobremanera -Berlioz, Chopin, Liszt e, increíblemente, Bellini- y que habrían de devenir en el establecimiento de un lenguaje musical personal y novedoso que habría de transformarse en una referencia decisiva para todos los creadores del siglo XIX.

Wagner abogó desde el comienzo de su historia por el establecimiento de una ópera alemana. En comparación con la riquísima historia del género en Italia y en Francia, la ópera en alemán se reducía a algunos singspiel de Mozart, al Fidelio de Beethoven y al Freischütz de Weber. Los operistas alemanes más notables inmediatamente anteriores a Wagner fueron Marschner y Lortzing, a años luz de sus contemporáneos Bellini, Donizetti o Meyerbeer. Sus primeros escarceos no se apartaron del nivel de estos dos compositores. Pero en los años 40, sobre un modelo formal característicamente italiano y los efluvios de la grand opéra francesa, Wagner empezó a asombrar: después de Rienzi , estrenada en 1842, en menos de una década compone y estrena tres óperas notables: El holandés errante Tannhäuser Lohengrin . Para alejarse de aquel molde de la ópera romántica italiana, aun cuando el lenguaje, la orquestación y las temáticas eran propios y germánicos, Wagner se tomó un respiro, publicó su formidable tratado Ópera y drama , en 1851, y estableció las bases teóricas de un nuevo teatro musical. El nuevo drama musical, ya no una simple ópera, tendría sus más asombrosas realizaciones en Tristán e Isolda y, por supuesto, en la tetralogía El anillo del n ibelungo, una empresa desmesurada que, con larguísimas interrupciones, lo ocupó a lo largo de tres décadas. El drama musical wagneriano se completó con otras dos extensísimas creaciones, Los maestros cantores de Nu renberg y Parsifal .

OBRA MAESTRA

En medio del camino, atravesado por peripecias, mudanzas, penurias u holguras económicas, conflictos e incesantes búsquedas personales, Wagner se casó, en segundas nupcias, con Cosima Liszt, la hija del compositor, y logró que Luis II de Baviera le financiara la construcción del teatro de Bayreuth, que fue construido sobre las ideas del mismo Wagner. La apertura tuvo lugar en 1876, con el estreno del ciclo completo de la tetralogía, es decir, El oro del Rin La valquiria Sigfrido El ocaso de los dioses .

Si bien es imposible sintetizar los componentes musicales y teatrales que caracterizan el drama musical wagneriano, no puede dejar de mencionarse el establecimiento de una nueva concepción teatral, que implica una valoración de la continuidad dramática y de la unidad de música y poesía como un todo. Para concretar este objetivo, Wagner, que escribió sus propios libretos, estructuró sus óperas en amplísimos actos de escenas abiertas y les dio organicidad a través de un finísimo entramado de distintos tipos de patrones musicales, los célebres leitmotiv, y promovió una insuperable y complejísima textura de voces y orquesta que concluyeron por prescindir de las arias en favor de un canto más discursivo que estrictamente melódico. Sus temas de las mitologías germánica y nórdicas completan un cuadro de obras maestras de una sorprendente potencia musical y teatral.

Pero además Wagner fue un personaje controversial, una personalidad avasallante, un ser sumamente ambicioso, un ególatra cabal y un racista despreciable. Escribió más de diez mil cartas e innumerables opúsculos, ensayos, libros y tratados que, con una firmeza y una seguridad indoblegables, a pura polémica, versaban sobre temas tan diversos como la monarquía, la religión, el clima, los derechos de los animales, la política, las jerarquías raciales y culturales y el destino de Alemania. Y entre infinitas páginas se encuentra un abominable ensayo, El judaísmo en la música, en el que revela no sólo un antisemitismo visceral, sino que, taxativamente, eleva la propuesta del exterminio para acabar con lo que él consideraba la presencia nefasta del judaísmo en la cultura alemana.

Si bien Wagner falleció antes de que Hitler naciera, los terrenos que sembró fueron más que significativos para la instalación de un régimen oprobioso. Además, su descendencia adhirió fervorosamente al nazismo y hasta aportó ideología, sustento y música al régimen. De ahí que la trinidad Wagner-Bayreuth-Auschwitz no sea una entidad traída con fórceps sino una resultante natural de la cual Wagner podría alegar falta de responsabilidad directa, pero nunca inocencia.

En realidad, los escritos racistas de Wagner y sus actitudes detestables no son ni mejores ni peores que los de muchos otros seres humanos que han pasado sin mayores glorias por este mundo. La gran diferencia es que Wagner es eterno por sus maravillas musicales. Paradójicamente, son estos milagros, estos portentos sonoros los que sacan a esas abominaciones del silencio en el que deberían haber quedado sumidas. Y que, en definitiva, no son sino el otro costado de un genio que hoy, hace doscientos años, llegaba, en Leipzig, a la faz de la tierra.

* * *

Pablo Kohan nació el 18 de febrero de 1951 en Argentina.

•  Master en Musicología de la Universidad de Tel Aviv.

•  Egresado con Medalla de Oro del Conservatorio Nacional de Música.

•  Profesor Titular Regular en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos
Aires.

•  Director de Radio Nacional Clásica, FM 96.7.

•  Autor de un centenar de artículos sobre música popular Argentina para el Diccionario Español  e Hispanoamericano de la Música y del artículo sobre Buenos Aires para la Encyclopedia of Popular Music of the World.

•  Ejerce el periodismo musical en el diario La Nación y en la revista Noticias.

•  Referencista y evaluador del Conicet.

•  Creador y conductor del programa radial Según pasan los temas.

•  Responsable de cursos y workshops de historia de la música y apreciación musical para todo público.

•  Premio Konex – Diploma al Mérito 2007: Comunicación y periodismo. Música clásica

(Fuente: www.pablokohan.com.ar)

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Los maestros cantores de Nüremberg, I: “Obertura”
Los maestros cantores de Nüremberg, Acto III: “Preludio” ( 10:44 )
Los maestros cantores de Nüremberg, Acto III: “Danza de los aprendices” (16:37 )
Lohengrin, WWV 75, I: “Preludio” ( 19:00 )
Lohengrin, III: “Preludio” ( 27:57 )
La valkiria, WWV 86B, III: “La cabalgata de las valkirias” ( 30:21 )
La valkiria, III: “Música del fuego mágico” ( 36:20 )
Parsifal, WWV 111: “Obertura” ( 39:52 )
Parsifal, III: “Hechizo de Viernes Santo” ( 42:02 )
Rienzi, el último de los tribunos, WWV 49, I: “Obertura” ( 46:00 )
Tannhäuser, WWV 70, I: “Obertura” ( 51:17 )
El holandés errante, WWV 63, I: “Obertura” ( 1:06:22 )
Tristan e Isolda, WWV 90, I: “Preludio” ( 1:16:53 )

Alejandro Borensztein / Vamos por algo, Jefa

(Publicado en Clarín, 19.5.2013, www.clarin.com)

Me da la impresión de que el “Vamos por Todo” no camina, Compañera Jefa. Yo entiendo que le ponen garra, le ponen onda, son puro corazón, mucha mística, buena musicalización, pero no va. Ni la 125, ni Fibertel, ni la Rural, ni la ley de medios, ni arruinarlo a Scioli, ni destrozarlo a Macri, ni triturarlo a De la Sota, ni aniquilar el socialismo santafesino.

Fueron contra la Iglesia y les zamparon un Papa por la cabeza, no embocan una cautelar ni disfrazados de mono, ni siquiera pudieron aplicar las multas que Moreno les impuso a los economistas que trabajan para el imperialismo británico y que andan por ahí diciendo que la inflación es un poquito más que el 9%. ¿Usted quería un tope salarial del 17%? Nadie arregla por menos del 24% ¿Querían frenar el dólar? Lo duplicaron en un año ¿Querían congelamiento de precios? Lo único que está congelado en los supermercados son las merlucitas de Granja del Sol. Y para colmo, me huele que la reforma judicial va camino a estrellarse contra la Corte Suprema. Alguna vez, Compañera Jefa, le dije que poner una Corte en serio iba a terminar siendo un mal negocio para el kirchnerismo. Era preferible una Corte medio trucha y fácil de controlar, que esta Corte prestigiosa que no quiere entrar en razones.

Hasta en eso se nota que el menemismo de Menem era más vivo que el menemismo de ustedes.

Es más, ahora que pienso ni siquiera se pudo cerrar el memorándum con Irán. ¿Se acuerda de eso? Parece que fue hace mil años cuando el Canciller explicaba que íbamos a ir a Teherán a preguntarles a los organizadores del atentado si fueron ellos los que organizaron el atentado. A propósito de Timerman, ¿qué fue de la vida de ese muchacho?

Hace mucho que no lo vemos, ¿lo habrán capturado los iraníes?

Averigüe, Jefa, a ver si todavía lo tomaron de rehén y en la Cancillería se están haciendo los boludos para que no lo devuelvan.

Yo pensé que esta semana nos llevábamos puesto todo y que hoy porCanal 13 transmitíamos, en vivo y en directo desde El Calafate, la ejecución de Lanata. Me lo imaginaba con las manos y los pies atados a cuatro corderitos patagónicos y descuartizado como Tupac Amaru en algún campito de la zona. Podía ser el de Lázaro, el de Muñoz, el de Ulloa o el de algún otro amigo de la casa. En fin, locaciones rurales kirchneristas no nos iban a faltar. Un solo bloque cortito de 15 minutos, y ya después nos quedábamos todos tranquilos viendo los programas de la falange oficialista y disfrutando de la gracia y el talento de Orlando Barone. Pero se ve que algo falló. Cuándo no, con ustedes.

Ahora leí que los domingos van a hacer jugar a Boca o a River a las 21.30 para tapar el programa del Gordo. O sea que el partido va a terminar a las 23.30, que sumados a los 30 o 40 minutos que te hacen quedar en la cancha hasta que salga la hinchada visitante, vamos a salir de la Bombonera a las 00.10 de la madrugada. Es decir que vamos a entrar al estadio un domingo y vamos a salir un lunes, caminando por las oscuras calles de la Boca con los chicos que irán a la cancha con el guardapolvo para después ir directo al colegio.

¿Se les ocurre alguna otra pelotudez más o paramos acá?

El que pensó esto, ¿no será un opositor infiltrado? Le aviso que el primer incidente que suceda no se lo van a poder endosar a nadie.

Por suerte, todavía seguimos jugando solos si no, con el despilfarro de torpeza y autoritarismo que hacemos, ya nos tendrían contra las cuerdas. La oposición sigue lejos de construir algo en serio. Además, el verdadero desafío de la oposición no será vencer al kirchnerismo y sacarlo del poder sino evitar que lo extrañemos.

A mí todo esto me preocupa porque, básicamente, cuando al kirchnerismo las cosas le salen mal se ponen como locos, por lo tanto uno quiere ayudarlos para que todo les vuelva a salir divino y sigamos viviendo felices disfrutando de la década ganada, pese a que está lleno de gorilas que no quieren reconocer los grandes éxitos conseguidos.

En principio, se logró algo muy importante: ya todos sabemos cuándo es el inicio del espacio publicitario y cuándo es el fin del espacio publicitario. Un gran paso adelante para la República porque había mucha gente que no se daba cuenta si lo que estaba viendo era una comedia de Adrián Suar o el aviso de un desodorante. Había una gran confusión. En cambio ahora está mucho más claro y todos los argentinos, sin distinciones sociales, sabemos perfectamente lo que estamos mirando: tanto los ricos que arrasan las concesionarias comprando Audi, BMW y Mercedes Benz más baratos que en Alemania porque el gobierno se los subsidia con un dólar a 5 mangos, como los millones de pobres que viajan en el Roca y en el Sarmiento que ya son como los trenes alemanes (de la Alemania de 1945 después de los bombardeos aliados).

Curiosamente en el único lugar donde esto no está claro es en los medios oficiales y paraoficiales. Cuando “inicia espacio publicitario” aparecen los avisos que muestran lo lindo que es el gobierno con imágenes suyas, del Compañero Jefe, de Alicia, etc. Y cuando viene el “fin del espacio publicitario” empiezan los programas que muestran lo lindo que es el gobierno con imágenes suyas, del Compañero Jefe, de Alicia, etc.

Por ahora, es un poquito confuso pero en cuanto venga la ley de medios y todo se democratice va a andar fenómeno.

De todos modos, es evidente que hubo un cambio de paradigma. Hasta los años 80, los jóvenes soñaban con ser médicos o ingenieros. Luego llegaron los 90 y todos querían ser modelos, estrellas, famosos o yuppies. En cambio ahora hemos vuelto a las grandes vocaciones populares: todos sueñan con ser jardinero de los Kirchner o chofer de los Kirchner o secretario de los Kirchner. De hecho, mi hijo menor dice que quiere estudiar medicina pero yo estoy tratando de convencerlo de que aprenda a cortar el pasto y se vaya a vivir al sur.

En fin, llega el 25 de Mayo y se cumplen diez años de kirchnerismo. La famosa década ganada que, considerando la bonanza regional, la catarata de dólares que entraron y los resultados que se ven en la calle, más que una década ganada es una década que está aguantando el empate colgada del travesaño.

Nobleza obliga, feliz cumpleaños para usted y todo el kirchnerismo. Consejito: si van a hacer una torta con velitas, por las dudas no las enciendan. Como viene la mano últimamente, tengo miedo de que se les prenda fuego todo. Felicidades. Que sigan los éxitos.

Beth Hart, cantante, pianista, guitarrista y compositora

Cover de “Whole Lotta Love”, de Led Zeppelin:

“Baddest Blues”:

“Am I the One”:

“Over you”:

Beth Hart nació el 24 de enero de 1972 en Los Ángeles, EEUU.

Discografía:

Beth Hart and the Ocean of Souls (1993, CD relanzado en 2009)
Immortal (1996)
Screamin’ for My Supper (1999)
Leave the Light On (2003)
Live at Paradiso (2005)
37 Days (2007)
Beth Hart & the Ocean of Souls (2009)
My California (2010)
Don’t Explain (2011, con el talentoso guitarrista Joe Bonamassa)
Bang Bang Boom Boom (2012)
See Saw (2013, con el talentoso guitarrista Joe Bonamassa)

La Justicia bastarda (fragmentos del libro “Ausencia perpetua” de Diana Cohen Agrest)

Publicado en Perfil, 12.5.2013, perfil.com

ausencia-perpetua

Ausencia perpetua es una reflexión elaborada por la autora desde la pérdida más irreparable, la de un hijo -Ezequiel, asesinado en un robo- sobre el llamado “garantoabolicionismo”, cuyo discurso, denuncia, oculta la ausencia de castigo a los delitos más graves. Una interpelación a promesas redentoras de un poder que, con controvertidos instrumentos jurídicos, profundiza una mísera realidad de pobreza y marginalidad.

A contramano de los objetivos esenciales a una sociedad bien organizada, en la Argentina que nos duele los mecanismos punitivos fueron progresivamente desarticulados. ¿Cuál es la estrategia falaz y fallida de la que se sirve el garantoabolicionismo? Por empezar, una vez que las garantías constitucionales son declamadas como si hubiesen sido acuñadas por este ideario (mientras que, como se sabe y se dijo, en verdad rigen en todo genuino Estado de derecho), su sentido primario sufre un desplazamiento discursivo cuando parte de la premisa de que la ejecución de las penas “resulta incompatible con la ideología de los derechos humanos” (Zaffaroni).
Reteniendo en el tiempo el modelo del Estado punitivo del régimen dictatorial, el ideario garantoabolicionista invoca los derechos humanos como un paraguas crítico con el que enfrentar todo presunto abuso de poder –injustificado en un Estado de derecho– que se atreva a violar las garantías constitucionales. Y dado que ese modelo punitivo persiste abusivamente en los espacios intramuros, en el afán de proteger los derechos de los “prisionizados” se procura eliminar la ejecución de la pena en lugar de procurar el mejoramiento del sistema carcelario.
La propuesta local no hace sino plasmar en la realidad el modelo teórico abolicionista promovido, entre otros, por el criminólogo y sociólogo noruego Nils Christie, quien en 1977 publicó un artículo pionero en la deslegitimación de la pena, “Los conflictos como pertenencia”, en cuyas páginas sostuvo que “nuestra compleja sociedad industrializada no es una sociedad con demasiados conflictos internos, sino una con muy pocos” . Mientras que Christie concluye que en la Noruega de casi cuatro décadas atrás “ hay demasiadas normas para pocos delitos”, decía entonces, en la Argentina de hoy –escenario donde se ha puesto en práctica su teoría de laboratorio– hay demasiadas normas para demasiados delitos. Pero esta ecuación directamente proporcional poco importa, porque dichas normas son sistemáticamente burladas mediante el recurso de las chicanas procesales funcionales al delincuente. Por añadidura, como ya señalaba Carlos Nino, “este criterio cuantitativo no sirve por la sencilla razón de que hay sociedades satisfactoriamente ordenadas en las que están regulados muchos menos comportamientos que en otras, rígidamente reglamentaristas, sin que por ello las primeras sean más anónimas que las segundas (generalmente ocurre lo contrario)” .
Christie fue precedido en la década del 60 del siglo pasado por los abordajes terapéuticos de los delincuentes emprendidos por la criminóloga Barbara Wootton y por el psiquiatra Karl Menninger, quien denunciaba una presunta debilidad conceptual de la noción de justicia. Menninger creía que “la palabra justicia es una palabra subjetiva y emocional” que no sirve para nada, y menos aún para determinar conductas reales, pues “su concepto es tan bajo, tan distorsionado en sus aplicaciones, tan hipócrita y normalmente tan irrelevante para la solución del problema del crimen, que resulta en su exacto opuesto – la injusticia, la injusticia para todos–” . Pese a que esta denuncia, como señalamos, atraviesa la historia de Occidente y remonta incluso al Trasímaco expuesto por Platón, Menninger parece no darse cuenta de la índole de su inferencia, porque si somos capaces de reconocer lo injusto, dicho reconocimiento es posible en comparación con cierto parámetro de justicia. Por añadidura, si tal como Menninger declara, la noción de justicia es inútil para guiarnos en nuestras decisiones morales y su consecuencia es la injusticia, entonces somos capaces de reconocer la injusticia en el sentido al que alude, pues podemos reconocer un castigo inmerecido. Pero si podemos reconocer cuándo un individuo recibe un castigo inmerecido, ¿no deberíamos también ser capaces de reconocer cuándo sí lo merece? Es claro que Menninger reconoce la injusticia, aun cuando, a su juicio, la justicia sea un concepto inútil.
El filósofo Michel Foucault es otro de los precursores del abolicionismo, en cuanto afirmó que el poder no está garantizado por el discurso formulado en las leyes, sino por el poder disciplinario que se expresa en todas las técnicas de control y en el enderezamiento de las conductas. En su obra Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión, publicada en 1975, describe este poder disciplinario como el reproductor de locos y delincuentes neutralizados mediante su confinamiento en instituciones de encierro. Sobre esta postura se basan los abolicionistas al proponer medios alternativos al castigo, tales como los abordajes psicoterapéuticos o rehabilitadores orientados a la socialización. Pero con esos fines salvíficos, olvidan que no se trata de eliminar las cárceles sino de mejorar las condiciones de vida de los reos, quienes responden con su condena por crímenes a veces gravísimos. Además, y éste no es un señalamiento para nada menor, si bien Foucault emprendió una deslumbrante arqueología de los saberes disciplinarios, su programa fue pensado y desarrollado en un plano teórico, y sus textos no pretendían ser una guía para la implementación de nuevas prácticas sino interpretaciones genealógicas de las configuraciones institucionales inauguradas en la modernidad.
En el movimiento abolicionista, por naturaleza heterogéneo, pueden distinguirse tres propuestas: en primer lugar, el abolicionismo institucional –cuyo principal representante es Thomas Mathiesen–, que se orienta a la eliminación de la institución carcelaria, evitando las medidas alternativas a la prisión cuando éstas podrían transformarse en instituciones semejantes a las carcelarias. En segundo lugar, la propuesta del derecho penal mínimo, representado, entre otros, por el jurista italiano contemporáneo Luigi Ferrajoli, quien defiende la restricción de la criminalización a su mínima expresión. Y por último, el abolicionismo penal radical, liderado por el holandés Louk Hulsman, quien propone la supresión total del sistema. Hulsman confiesa que su teoría surge de un episodio traumático que sufrió en 1944, cuando los alemanes ocuparon Holanda y fue arrestado. Por su experiencia carcelaria durante el Holocausto, aspira a abolir la prisión. Pero parece olvidar que el confinamiento sufrido en calidad de víctima inocente no tiene analogía con el sistema penal impuesto al delincuente en calidad de ofensor. Y si retomamos el núcleo vivencial e histórico de Hulsman, la Holanda totalitaria ocupada por los nazis no es asimilable al Estado de derecho del que gozamos hoy. Un dato para nada menor es que el desarrollo del abolicionismo tuvo lugar en particular en países escandinavos y en Holanda, lo que llevó a críticas al movimiento en tanto, se afirma, surge en sociedades idílicas, de pocos habitantes con mucho bienestar y cultura, muy distantes de las condiciones que se dan en Latinoamérica. Sólo descontextualizando el núcleo conceptual de una teoría extrapolada de países que nada tienen que ver con la idiosincrasia local es posible sostener que “el derecho penal mínimo es una propuesta que debe ser apoyada por todos los que deslegitiman el sistema penal, pero no como meta insuperable, sino como paso o tránsito hacia el abolicionismo, por lejano que hoy parezca (Zaffaroni)”.
Pero además, cuando debe ofrecernos las instancias de solución a la criminalidad, el abolicionismo propone medidas ineficaces o sólo aplicables a los actores de faltas menores, a los que el sistema penal vigente no suele imponer, en la gran mayoría de los sistemas democráticos, pena alguna. Sólo en este contexto delictivo de menor gravedad se entiende que el modelo abolicionista intente eliminar la noción de delito para pasar a considerarlo como un “conflicto” o una “situación problemática”. Sin embargo, la acuñación local del garantoabolicionismo aplica dichas medidas a delitos dolosos de sangre. Y desde la terminología misma, si se trata de resolver un “conflicto” de esa envergadura, la búsqueda de una presunta solución no se corresponde con la gravedad de los hechos. De allí a la impunidad legitimada desde el Estado, apenas media un paso.
El garantoabolicionismo acusa al modelo punitivo de no ser un modelo de solución de conflictos sino de decisión vertical del poder mientras que el reparador es horizontal. En su crítica a los sistemas penales punitivos, los abolicionistas se valen de la noción de “confiscación del conflicto”, acuñada por Foucault, aludiendo con dicha expresión a que toda vez que se califica una conducta de criminal, la ley “se apropia” del “conflicto” de los directamente afectados por el crimen. Y en lugar de ayudar a resolver su “conflicto”, la ley traslada el “problema” (otro eufemismo más) al contexto profesionalizado del sistema de justicia penal, en cuyo marco ni la víctima ni el victimario poseen un rol activo: la respuesta social al crimen, alegan, no debería ser el castigo sino un proceso de mediación o reparación conciliada entre las “partes”, devolviéndoles el manejo de su propio “conflicto”. Ofreciendo la oportunidad de reapropiarse del conflicto que les fue “sustraído” a las partes por el Estado, “para los abolicionistas, el delito debe dejar de ser tal, para pasar a ser una ‘situación problemática’, en la cual la víctima pueda tener otro rol y el mediador se parezca sólo ligeramente a las funciones del juez actual” (Elbert). Así pues, con la destitución del sistema penal, las formas participativas precontractuales deben recuperar su estado protagónico a través de una Justicia restaurativa que resuelva los conflictos en instancias o mecanismos informales, mientras el aparato de control social que es la Justicia debe desaparecer, orientando sus actividades hacia la dirección reparadora del derecho civil.
Es obvio que una teoría semejante puede funcionar en disputas contravencionales, pero no más. Porque una cosa es mediar cuando existe un conflicto vecinal por ruidos molestos y otra cuando involucra un homicidio, escenario en el que ya no se dirime un conflicto privado entre individuos. Me contaron en Colombia que un buen día la empleada doméstica de quien me narró esta historia recibió un llamado desde la cárcel. Del otro lado de la línea se escuchó la voz de un miembro de las FARC que había asesinado al hermano de la mujer diez años atrás, y le pedía que asistiera a una audiencia de reconciliación con el fin de que el condenado pudiera gozar del beneficio de acortamiento de la pena. La mujer, tal vez por ignorancia o por temor a las represalias, asistió a la audiencia: allí tuvo que escuchar los vejámenes y torturas a los que había sido sometido su hermano antes de morir; entre otras aberraciones, que le arrancaron los ojos mientras estaba vivo.
La Justicia restaurativa o restitutiva procura la reparación concreta del daño consumado a través de una relación transaccional entre el ofensor y la víctima. Pese a la encendida defensa de la misma, esta propuesta que aspira a una restauración de cierto estado original (como si el delito no se hubiese cometido), a la eliminación del acontecimiento, es un ideal utópico que desconoce el elemental impulso que, desde el inicio de los tiempos y en todas las sociedades humanas, exigió la imposición de Justicia (…)
Otra objeción de los abolicionistas –defendida en el marco de cierto relativismo moral– critica la noción de crimen porque presupone una “imposición” de valores a quienes los comparten. Pero desde el momento en que los abolicionistas insisten en cómo el Estado debería responder a los conflictos –imponiendo una serie alternativa de valores (que podrían a su vez ser objeto de críticas semejantes a las que los abolicionistas dirigen al sistema penal)–, el abolicionismo parecería autorrefutarse: cometen la falacia de “imponer” sus propios valores al igual que aquellos que critican con tanto ahínco.
(…) Generaciones atrás, sociólogos, criminólogos y penalistas criticaron los efectos intimidatorios y despersonalizantes de las penas de privación de la libertad, calificando la pena de prisión de inhumana. Se cuestionó incluso la existencia misma del sistema penal (abolicionismo institucional) o, cuando menos, se abogó por un derecho penal mínimo, cuyo objetivo era limitar el poder punitivo del Estado. En su origen, el garantismo se presentó como una alternativa al abolicionismo penal que, según mencionábamos, sostiene que el castigo legal es injustificable y debería ser eliminado.
Con una visión sesgada de los derechos humanos, hoy el mal llamado “garantismo” parte de la victimización del delincuente atribuida a una condición social estructural afectada por la desigualdad, la marginación, la pobreza y la falta de educación resultantes de un sistema sociopolítico inequitativo. Invocando estas condiciones estructurales, las políticas penales –bajo el paraguas de los derechos humanos, y amparadas en el ideal irrealizable de la rehabilitación y reinserción de los criminales– han minimizado el modelo punitivo y se han orientado hacia una meta tan irreprochable como sólo es imaginable en un mundo utópico. ¿Cuál fue el costo de ese ideal? ¿Cuáles fueron sus consecuencias en el mundo real? En respuesta a la sociedad que reclama justicia y a las innumerables víctimas inocentes que ofrendaron su vida, se afianza progresivamente la disfuncionalidad judicial del Estado –resultante en parte por su afán de lucro, su complicidad con otras agencias públicas y sus intereses corporativos– produciendo una realidad que golpea, con sus efectos devastadores, la vida cotidiana de los ciudadanos.
Partiendo de la premisa de que los delitos son el producto del sistema penal, con ellas se nos ha sumido en un círculo perverso de marginalidad-delito-ausencia de debida sanción-marginalidad. Se trata entonces de eliminar ese círculo vicioso. Y en lugar de avalar la liberación y la consecuente reincidencia de los delincuentes mediante el recurso de medidas alternativas y sanciones sustitutivas –como son la libertad condicional, las excarcelaciones, las pulseras electrónicas o la condonación de penas por buena conducta o pagos de fianzas– se debe contar con la presencia de un Estado que imponga la ley con equidad. Este ideario desconoce que con el delito se lesionó a la comunidad política –el Estado o los ciudadanos–. Es más, los delitos lesionan a la humanidad en su conjunto: “Quien mata a un solo ser humano es como si matara a toda la humanidad”, dice el Talmud. Si llega un herido de bala a una sala de guardia de un hospital, el profesional debe hacer la denuncia ante la autoridad. Y esa obligación profesional se explica porque el crimen se ha perpetrado contra toda la comunidad: no sólo porque nos identificamos con la víctima como ciudadanos y prójimos, sino porque el victimario lesionó los valores que regulan la vida en sociedad. (…).
Ezequiel fue una pieza sacrificial, asesinado por un delincuente reincidente que lo mató a mansalva. Pero Ezequiel fue una víctima inocente más entre tantas otras anónimas o sin voz. En defensa de la sociedad, esta suerte de experimento social debe ser revisado, pues se funda en un novedoso ideario tan loable como, según la historia reciente nos muestra, irrealizable.

Luego de que la Cámara Federal de Casación Penal ordenase la reducción de la pena para el confeso asesino del estudiante de cine Ezequiel Agrest, en el 2011, la madre de la víctima, la filósofa Diana Cohen Agrest, estuvo en el programa y cuestionó la decisión de la Justicia. tn.com.ar

Partitura animada: “So What” por Miles Davis

El fantástico trompetista y compositor Miles Dewey Davis III nació el 26 de mayo de 1926 en Alton, Illinois, EEUU y murió el 28 de septiembre de 1991 en Santa Mónica, California, EEUU.

Según Wikipedia, la discografía de Miles Davis comprende al menos 48 albums de estudio,  36 albums en vivo, 38 compilaciones, 3 bandas de sonido, 17 cajas de discos y 72 colaboraciones.

Jacques Auguste Simon Collin de Plancy / Dictionnaire Infernal (1863)

Traducción de la información que acompaña las imágenes:

Jacques Auguste Simon Collin de Plancy (1793-1887) fue un ocultista, demonólogo y escritor francés; publicó algunos libros sobre ocultismo y demonología. Nació en 1793 en Plancy-l’Abbaye y murió en 1887. Fue un librepensador influenciado por Voltaire. Trabajó como impresor y editor en Plancy-l’Abbaye y en Paris. Entre 1830 y 1837, vivió en Bruselas, y luego retornó a Francia después de volver a la religión católica.
Collin de Plancy siguió la tradición de muchos demonólogos anteriores al catalogar demonios por nombre y título de nobleza, como ocurrió con grimorios como Pseudomonarchia Daemonum, y The Lesser Key of Solomon entre otros. En 1818 se publicó su obra más conocida, Dictionnaire Infernal. En 1863 se le agregaron algunas imágenes que lo hicieron famoso: dibujos imaginarios respecto a la apariencia de ciertos demonios. En 1822 fue publicitado como:
“Anécdotas del nuevo siglo diecinueve o historietas, anécdotas recientes, productos y palabras poco conocidas, aventuras singulares, citas variadas, ofreciéndose partes curiosas y juntas, para utilizarse para la historia de las costumbres y el espíritu del siglo que nosotros vivimos comparadas con las de los últimos siglos.”
Es considerada la obra mayor que documenta seres, personajes, libros, obras y causas pertinentes a las manifestaciones y magia del tráfico con el Infierno; adivinaciones, ciencias ocultas, grimorios, maravillas, errores, prejuicios, tradiciones, cuentos populares, las variadas supersticiones, y en general toda manera de creencias en lo maravilloso, sorprendente, misterioso y supernatural.
A fines de 1830 él se transformó abiertamente en un católico entusiasta — para confusión de sus anteriores admiradores y detractores.
En 1846 se podía comprar (por 16 francos los dos volúmenes) el Dictionnaire Sciences Occultes et des Idée’es superstitieuses que es otro listado de demonios.
Jacques Auguste Simon Collin de Plancy fue el padre de Victor Emile Marie Joseph Collin de Plancy (1853-1924) que durante cerca de una década a partir de 1884 sirvió como Ministro francés en Corea y cuyos libros y obras de arte que coleccionó fueron a formar parte del corazón de las colecciones coreanas de la Bibliothèque Nationale de Francia y del Musée Guimet en Paris.
El Dictionnaire Infernal es un libro acerca de demonología, organizado en jerarquías infernales. Fue escrito por Jacques Auguste Simon Collin de Plancy y publicado por primera vez en 1818. Hubo varias ediciones del libro, pero quizás la más famosa es la edición de 1863, en la que fueron agregadas sesenta y nueve ilustraciones al libro. Esas ilustraciones son dibujos que tratan de representar las descripciones del aspecto de algunos demonios. Muchas de esas imágenes fueron utilizadas más tarde en la edición de S. L. MacGregor Mathers de The Lesser Key of Solomon aunque algunas de ellas fueron eliminadas.

Música: Keith Jarrett, “Shock, Scatter”.