Salomé Ureña de Henríquez, poesía

El 27 de febrero se conmemoró el Día de la Independencia de la República Dominicana, en recuerdo de los hechos sucedidos en 1844 cuando los rebeldes liderados por Francisco del Rosario Sánchez tomaron la Fortaleza Ozama en la capital Santo Domingo en poder de Haití.

A la patria

Desgarra, Patria mía, el manto que vilmente,
sobre tus hombros puso la bárbara cueldad;
levanta ya del polvo la ensangrentada frente,
y entona el himno santo de unión y libertad.

Levántate a ceñirte la púrpura de gloria
¡oh tú, la predilecta del mundo de Colón!
Tu rango soberano dispútale a la historia,
demándale a la fama tu lauro y tu blasón.

Y pídele a tus hijos, llamados a unión santa,
te labren de virtudes grandioso pedestal,
do afirmes para siempre la poderosa planta,
mostrando a las naciones tu título inmortal.

Y deja, Patria amada, que en el sonoro viento
se mezclen a los tuyos mis himnos de placer;
permite que celebre tu dicha y tu contento,
cual lamenté contigo tu acerbo padecer.

Yo ví a tus propios hijos uncirte al férreo yugo,
haciéndote instrumento de su venganza cruel;
por cetro te pusieron el hacha del verdugo,
y fúnebres cipreces formaron tu dosel.

Y luego los miraste proscritos, errabundos,
por playas extranjeras llorosos divagar;
y tristes y abatidos los ojos moribundos
te ví volver al cielo cansados de llorar.

Tú sabes cuántas veces con tu dolor aciago
lloré tu desventura, lloré tu destrucción,
así cual de sus muros la ruina y el estrago
lloraron otro tiempo las hijas de Sión.

Y sabes que, cual ellas, colgué de tus palmares
el arpa con que quise tus hechos discantar,
porque al mirar sin tregua correr tu sangre a mares
no pude ni un acorde sonido preludiar.

Mas hoy que ya parece renaces a otra vida,
con santo regocijo descuelgo mi laúd,
para decir al mundo, si te juzgó vencida,
que, fénix, resucitas con nueva juventud;

que ostentas ya por cetro del libre el estandarte
y por dosel tu cielo de nácar y zafir,
y vas con el progreso, que vuela a iluminarte,
en pos del que te halaga brillante porvenir;

que ya tus nuevos hijos se abrazan como hermanos,
y juran devolverte tu angustia dignidad,
y entre ellos no se encuentran ni siervos ni tiranos,
y paz y bien nos brindan unión y libertad.

¡Oh Patria idolatrada!  Ceñida de alta gloria
prepárate a ser reina del mundo de Colón:
tu rango soberano te guarda ya la historia,
la fama te presenta tu lauro y tu blasón.

Ruinas

Memorias venerandas de otros días,
soberbios monumentos,
del pasado esplendor reliquias frías,
donde el arte vertió sus fantasías,
donde el alma expresó sus pensamientos.

Al veros ¡ay! con rapidez que pasma
por la angustiada mente
que sueña con la gloria y se entusiasma
la bella historia de otra edad luciente.

¡Oh Quisqueya! Las ciencias agrupadas
te alzaron en sus hombros
del mundo a las atónitas miradas;
y hoy nos cuenta tus glorias olvidadas
la brisa que solloza en tus escombros.

Ayer, cuando las artes florecientes
su imperio aquí fijaron
y creaciones tuviste eminentes,
fuiste pasmo y asombro de las gentes,
y la Atenas moderna te llamaron.

Águila audaz que rápida tendiste
tus alas al vacío
y por sobre las nubes te meciste:
¿por qué te miro desolada y triste?
¿dó está de tu grandeza el poderío?

Vinieron años de marguras tantas,
de tanta servidumbre;
que hoy esa historia al recordar te espantas,
porque inerme, de un dueño ante las plantas,
humillada te vió la muchedumbre.

Y las artes entonces, inactivas,
murieron en tu suelo,
se abatieron tus cúpulas altivas,
y las ciencias tendieron, fugitivas,
a otras regiones, con dolor, su vuelo.

¡Oh mi Antilla infeliz que el alma adora!
Doquiera que la vista
ávida gira en tu entusiasmo ahora,
una ruina denuncia acusadora
las muertas glorias de tu genio artista.

¡Patria desventurada!   ¿Qué anatema
cayó sobre tu frente?
Levanta ya de tu indolencia extrema:
la hora sonó de redención suprema
y ¡ay, si desmayas en la lid presente!

Pero vano temor: ya decidida
hacia el futuro avanzas;
ya del sueño despiertas a la vista,
y a la gloria te vas engrandecida
en alas de risueñas esperanzas.

Lucha, insiste, tus títulos reclama:
que el fuego de tu zona
preste a tu genio su potente llama,
y entre el aplauso que te dé la fama
vuelve a ceñirte la triunfal corona.

Que mientras sueño para ti una palma,
y al porvenir caminas,
no más se oprimirá de angustia el alma
cuando contemple en la callada calma
la majestad solemne de tus ruinas.

La llegada del invierno

Llega en buen hora, más no presumas
ser de estos valles regio señor
que en el espacio mueren tus brumas
cuando del seno de las espumas
emerge el astro de esta región.

En otros climas, a tus rigores
pierden los campos gala y matiz,
paran las aguas con sus rumores,
no hay luz ni brisas, mueren las flores,
huyen las aves a otro confín.

En mi adorada gentil Quisqueya,
cuando el otoño pasando va,
la vista en vano busca tu huella:
que en esta zona feliz descuella
perenne encanto primaveral.

Que en sus contornos el verde llano,
que en su eminencia la cumbre azul,
la gala ostentan que al suelo indiano
con rica pompa viste el verano
y un sol de fuego baña de luz.

Y en esos campos donde atesora
naturaleza tanto primor,
bajo esa lumbre que el cielo dora,
tiende el arroyo su onda sonora
y alzan las aves tierna canción.

Nunca abandonan las golondrinas
por otras playas mi hogar feliz:
que en anchas grutas al mar vecinas
su nido arrullan, de algas marinas,
rumor de espumas y auras de abril.

Aquí no hay noches aterradoras
que horror al pobre ni angustia den,
ni el fuego ansiando pasa las horas
de las estufas restauradoras
que otras regiones han menester.

Pasa ligero, llega a otros climas
donde tus brumas tiendas audaz,
donde tus huellas de muerte imprimas,
que aunque amenaces mis altas cimas
y aunque pretendas tu cetro alzar,
siempre mis aguas tendrán rumores,
blancas espumas mi mar azul,
mis tiernas aves cantos de amores,
gala mis campos, vida mis flores,
mi ambiente aromas, mi esfera luz.

Salomé Ureña Díaz de Henríquez nació el 21 de octubre de 1850 en Santo Domingo, República Dominicana y falleció el 6 de marzo de 1897 en Santo Domingo.

Obras: La gloria del progreso (1873), Ruinas (1876), La llegada del invierno (1877), La fe en el porvenir (1878), Anacaona (1880), Poesía de Salomé Ureña de Henríquez (1880), Sombras (1881), Mi Pedro (1897).

Carta abierta de los familiares de Lucas Menghini Rey

(Carta leída por los familiares de Lucas Menghini Rey, 27.2.2012)

Debido a la tragedia ocurrida el miércoles 22, y a todo lo vivido desde ese instante hasta el día de hoy, sentimos la necesidad de hacer conocer a todas las personas que nos acompañaron y nos acompañan, cuáles son los sentimientos que nos invaden, cuáles son las certezas con las que contamos, cuáles son las dudas que se nos generan y cuáles son las respuestas que tenemos para cada una de las personas, que de una manera u otra han cruzado nuestro triste y terrible itinerario de estos días.

Por su magnitud, consideramos el hecho ocurrido como un desastre previsible y no como un accidente, considerando que se elige dicho término para eludir responsabilidades.

Obviamente, sabemos que hay responsables de lo ocurrido y sabemos que hay quienes tienen la obligación de encontrarlos. Estaremos siguiendo cada uno de los pasos hasta que tengamos una respuesta contundente, con nombres y apellidos. Y seremos también quienes estemos en la primera línea pidiendo que cumplan con la sanción que merezcan.

A estos pocos miserables, se les paran de frente las miles de personas que han estado con nosotros desde el miércoles a las 8:35 de la mañana.

Junto a nosotros, a Lara, a Paz, a Romina, a sus abuelos, tíos, primos y a la gran familia de Lucas han estado muchas personas a las que queremos expresar el agradecimiento desde lo más profundo de nuestro corazón.

Muy especialmente a todos nuestros amigos y compañeros.

Para los amigos de Lucas queremos dedicar un párrafo aparte.

Chicos: hemos visto y sentido en cada uno de ustedes a nuestro hijo. Con la misma polenta para cambiar las cosas, con la misma nobleza para enfrentar las injusticias, con una entrega desinteresada que debiera ser ejemplo para muchos mayores, con la misma rebeldía que no significa violencia sino todo lo contrario, en una sociedad que traga porquerías sin masticar. Como diría el Chimu, no se dejen engañar nunca por las “informaciones falsas que empañan la vision, son de madera noble, de roble es su corazón”.

En las antipodas de estos seres maravillosos se encuentran quienes usaron nuestro reclamo
y nuestro dolor. Los que enviaron mensajes mentirosos, crueles o perversos, los que pretendieron usar políticamente, y con declaraciones altisonantes esta tragedia, y los que el viernes invadieron la estación de Once pretendiendo mezclar nuestras desesperantes horas con su miseria política, con una violencia que no tiene nada que ver con nosotros, y mucho menos, con nuestro adorado Chimu. Sepan que su actitud fue despreciable . Maldita es la impunidad, tan maldita como los que usan el dolor ajeno. Nuestra solidaridad a los familiares de las víctimas de Cromañon, que se acercaron a nosotros sin ninguna otra
intención que apoyarnos.

A los medios de comunicación quiero hablarles como papá de Lucas, pero también como compañero. Estuvieron siempre para lo que quisiéramos desde el momento que lo solicitamos, dándonos espacio a toda hora y en todo lugar. Y eso fue muy importante para nosotros, así como lo es su presencia hoy. Les agradecemos haber respetado nuestro pedido para la ceremonia del sábado, en que celebramos la vida de Lucas. También hoy les agradecemos dejar las preguntas para otro momento. Pero deberemos pensar alguna vez, lo antes posible, que ninguna imagen, ningún sonido, ninguna supuesta primicia pueden violentar el derecho básico a la intimidad de las personas como nos paso el viernes a la tarde, cuando anunciaron la muerte de nuestro hijo sin que nosotros tuviésemos la confirmación oficial. Después me esperaron en la Morgue. Nunca más puede ser visualmente atractivo para nadie ver la imagen de un padre entrando allí a reconocer el cuerpo de su hijo. La obligación de imponer un cambio es nuestra, como trabajadores de prensa, pero sobre todo como seres humanos, que es una instancia superior a cualquier
trabajo.

Gabriel, (te llamé dos veces y no demoraste un minuto en atenderme), estamos infinitamente agradecidos por tu gesto, vos sabes quién sos y quienes te lo estamos diciendo. No importa cuál fue el resultado, nosotros te agradecemos tu valentía y tu corazón.

Nuestro reconocimiento también va para todos los funcionarios y profesionales de distintas áreas que, cumpliendo con su tarea, nos brindaron también todo su afecto y contención, demostrando que un trabajo o un cargo pueden ser mucho mas que una obligación diaria de servicio, cuando se es gente de bien.

Un enorme gracias por los miles de llamados y mensajes de gente como nosotros, de todo el país que nos brindaron aliento, pistas, ideas, que nos ofrecieron ayuda de todo tipo, desde lo material, hasta lo espiritual, con la única intención de ayudarnos. A las personas que sufrieron cada instante de la búsqueda de Lucas y que sintieron empatía con nosotros, sólo nos queda agradecerles infinita y eternamente.

Será la investigación la que determine las causas de esta tragedia, que no puede ser sólo una, sino varias y concurrentes. De la misma manera, se deberá encontrar a todos los responsables políticos y operativos de los casi 700 heridos y los 51 muertos.

A pocas horas de la tragedia, como muchos otros, nos encontramos recorriendo los diversos hospitales de la Ciudad de Buenos Aires. Fuimos a cada uno de ellos en varias oportunidades. También, buscamos a Lucas en hospitales de la Provincia de Buenos Aires, y en Clínicas Privadas. En todo momento nos aseguraron que los muertos (identificados o no) eran cincuenta.

Al final del día miércoles y ante la falta de resultado en los hospitales, decidimos acercarnos a la morgue para descartar que alguno de los cuerpos no identificados fuera el de Lucas.

Después de pasar por esos terribles momentos, sintiendo que podría haber sido con mayor cuidado y respeto, desechamos la posibilidad de que nuestro hijo formara parte de quienes perdieron su vida. Esto nos hizo reanudar la búsqueda, que ya a esta altura se había convertido en frenética y desesperada, sólos aún.

A medida que se nos fueron acabando los recursos, ante el paso del tiempo y la angustia creciente, que se alimentaba con la certeza de que Lucas estaba con vida, exigimos ayuda institucional y sólo así empezamos a recibirla, cuando el sentido común indica que cualquier persona en nuestra situación debe ser asistido y guiado desde un primer momento por el Estado sin mediar pedido alguno.

A esa altura ya habían pasado más de 30 horas sin saber donde estaba el Chimu.

No vamos a abandonar nuestra lucha hasta encontrar a quienes nos hicieron buscar desesperadamente a nuestro hijo, durante tanto tiempo, creyendo en su palabra de que no había ni un muerto más.

Estas personas tienen cargo, nombre, y obligaciones para con los ciudadanos que debieran proteger. Queremos encontrarlas, que nos miren a los ojos y nos digan por qué y cómo fue que no recorrieron exhaustivamente desde el primer momento, cada centímetro de la formación. Pregunto: ¿no alcanzaban los recursos humanos para cubrir ocho vagones?¿ O sólo fue negligencia, soberbia, incompetencia, o puja de poderes entre diferentes jurisdicciones en las cuales quedamos atrapados los ciudadanos comunes?.

No seremos nosotros quienes las encuentren, ni ninguno de los miles de argentinos que sufren todos los días la desinversión y la falta de control de los servicios de transportes que obligatoriamente deben usar los trabajadores de este país. Nunca ningún usuario puede ser culpable de lo que le suceda en la utilización, sin otra opción, de transportes saturados y sin mantenimiento adecuado.

Es una necesidad mía, como mamá de Lucas, y en la cual me acompañan el papá y el resto de la familia, expresar mi más enérgico repudio al comunicado emitido por el Ministerio de Seguridad de la Nación, encabezado por la Dra. Nilda Garré en el cual se deja entrever la posibilidad de que Lucas tenga la responsabilidad sobre lo sucedido.

Dice el comunicado: “se identificó que el cuerpo de Menghini Rey se encontraba dentro de la cabina de conducción del motorman del cuarto vagón, lugar vedado a los pasajeros, que se hallaba en desuso y sin comunicación con el interior del mismo por hallarse las puertas clausuradas.”

Todos nosotros como usuarios del ferrocarril Sarmiento sabemos que en un vagón abarrotado, en el que es no se puede entrar, cada uno se acomoda donde y como puede. Esta posibilidad desaparece cuando un lugar es de acceso imposible.

Tratar de convertir a la víctima en culpable es un recurso vil, bajo, bastardo y canalla , esgrimido por quienes no tienen ni un solo argumento válido que avalen su accionar, que merece el máximo rechazo de cada uno de nosotros.

LUCAS NO MURIO POR VIAJAR DONDE VIAJO.

LUCAS, AL IGUAL QUE LAS OTRAS 50 VICTIMAS, MURIO PORQUE EL TREN NO FRENÓ Y CHOCO CONTRA LA ESTACION DE ONCE, POR ERRORES Y DEFECTOS EVITABLES.

La responsabilidad sobre la seguridad en el transporte público no es de los usuarios sino de las empresas, es sobre ellas donde recae la responsabilidad de impedir por todos los medios el acceso a los lugares vedados a los pasajeros, ya sea por sus puertas, sus ventanas o cualquier otro lugar.

Y es responsabilidad de alguien que las cosas funcionen como se debe y no de la forma calamitosa en que se les permite. Vamos a encontrar a ese alguien!. Pasan los años y pareciera que podemos aprender solo a base de muertes, y hoy se sigue viajando en los mismos trenes de paupérrima seguridad como si nada hubiese pasado.

La fuerza que tuvo Lucas en cada día de sus veinte años va a estar siempre sosteniéndonos para que como él lo hubiera hecho encontremos la justicia que nos merecemos. En su nombre, todos los que aquí estamos tenemos la obligación de velar por los derechos de Guadalupe Paz, puesto que su papá ya no puede hacerlo. Lucas nos dejó la misión de cuidar de su mas preciado tesoro y esa responsabilidad es la que nos mantendrá el tiempo que sea necesario, luchando sin claudicar hasta conseguir nuestro objetivo, sin corrernos ni medio milímetro de él, y hasta que los culpables respondan por el daño causado a las familias de tanta víctima innecesaria.

Lucas llego a nuestras vidas cuando el quiso para hacer lo que quiso. Asi lo criamos, como a nuestra amadísima hija Lara. Para ser libres. Nos dejo frases como esta: “no llores mas, vos por mi no sufras, tenes que aprender a caminar”. Nos queda su vida hecha música, la música hecha tripas, las tripas hechas poesía, la poesía hecha sueños. Logró que muchos de nosotros, los que lo vimos crecer hasta hacerse hombre, dejáramos de lado nuestros propios egoísmos y nos unamos, para y por él, y que sea, de hoy y en adelante, por y para nosotros, haciéndonos mejores personas.

Y en vez de enseñarle nosotros a él, nos dio una gran lección. Nos enseño que todos somos mas cuando nos agarramos, cuando nos sostenemos, cuando nos acompañamos. Y desde el miércoles, y para siempre ése es su legado.

A alguien como él no se lo extraña. Porque está cada minuto de cada dia, en cada uno de nosotros. Ese es su ultimo regalo. Nos dejo a Paz, nos dejo en paz y dejó paz infinita. Disfrutemoslás.

JUSTICIA PARA LUCAS, JUSTICIA PARA CADA UNA DE LAS VICTIMAS DE LA NEGLIGENCIA Y LA MENTIRA.

Colección de arte Amalia Lacroze de Fortabat

La Colección

La colección se inició por iniciativa de la Sra. Amalia Lacroze de Fortabat, quien en su interés por el arte y la cultura, logró reunir a lo largo de los años una importante cantidad de obras de artistas nacionales e internacionales de distintas épocas.
La Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat abre sus puertas al público en general a partir del mes de octubre con el objetivo de compartir con la comunidad una selección de más de doscientas obras y objetos de arte de singular relevancia.
Las mismas se presentan, de acuerdo a su procedencia, en dos ejes; el primero propone un recorrido por el arte argentino y el segundo presenta grandes maestros del arte internacional.

El recorrido nacional sigue un guión temático-cronológico, a través del cual algunas de las problemáticas del arte argentino de los siglos XIX y XX articulan las distintas salas de exposición distribuidas en cuatro plantas del edificio.
Con obras de importantes artistas de nuestro medio se ofrece un panorama de este desarrollo marcado por la especial elección de la coleccionista.
Entre las pinturas del siglo XIX sobresalen Apartando en el corral y Los Capataces de Prilidiano Pueyrredón. Entre las del siglo XX La resistencia y El indeciso de Emilio Pettoruti, junto con El almuerzo de Antonio Berni entre otras.

La colección posee también un ámbito dedicado exclusivamente al arte internacional con obras de grandes maestros de diversas épocas, entre los que se destacan el flamenco Pieter Brueghel II con su obra El censo en Belén y el inglés, vinculado al romanticismo, Joseph Mallord William Turner con Juliet and her Nurse (Julieta y su aya).
Este sector ubicado en un espacio privilegiado del segundo subsuelo alberga las obras más valiosas de la colección, sin duda, uno de los puntos de mayor atracción de la visita.

Dirección: Olga Cossettini 141, Puerto Madero, (C1107CCC) Buenos Aires, Argentina
Informes: Tel: 54 (11) 4310-6600
Web site: http://www.coleccionfortabat.org.ar
E-mail: info@coleccionfortabat.org.ar
Horarios: Martes a domingos de 12 a 21. Lunes cerrado. Ingreso hasta una hora antes del cierre.
Valor de la entrada: Tarifa normal: $20. Tarifa reducida para menores de 12 años, jubilados, estudiantes y docentes con acreditación: $10.
Visitas guiadas en español: Martes a domingos a las 15 y a las 17.
Visitas guiadas en grupo, en español y en inglés: Informes y reservas con anticipación:
54 (11) 4310-6600 visitas@coleccionfortabat.org.ar

The 32nd Annual RAZZIE Award / Nominados para 2011

Los RAZZIE, otorgados por The Golden Raspberry Award Foundation, son los premios anuales a lo peor del mundo del cine de EEUU. Ayer, un día antes de la ceremonia de los premios Oscar (que supuestamente se ocupa de lo mejor del cine), se anunciaron las nominaciones:

Los films señalados con (*) no fueron estrenados en Argentina (¡por suerte!)

Nominadas a la Peor Película:
BUCKY LARSON: BORN TO BE A STAR (*)
JACK & JILL
NEW YEAR’S EVE (Año Nuevo)
TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON (Transformers 3: El lado oscuro de la luna)
TWILIGHT SAGA: BREAKING DAWN PART I (Saga Crepúsculo: Amanecer, parte I)

Nominados a Peor Actor:
Russell Brand, por ARTHUR (*)
Nicolas Cage, por DRIVE ANGRY 3-D (Infierno al volante 3D), SEASON OF THE WITCH (*) y TRESPASS (*)
Taylor Lautner, por ABDUCTION (Identidad secreta) y TWILIGHT SAGA: BREAKING DAWN PART I (Saga Crepúsculo: Amanecer, parte I)
Adam Sandler, por JACK & JILL y JUST GO WITH IT (Una esposa de mentira)
Nick Swardson, por BUCKY LARSON: BORN TO BE A STAR (*)

Nominadas a Peor Actriz:
Martin Lawrence, como Momma en BIG MOMMAS: LIKE FATHER, LIKE SON (Mi abuela es un peligro 3)
Sarah Palin (la ex gobernadora de Alaska entre 2006 y 2009), por SARAH PALIN: THE UNDEFEATED (*)
Sarah Jessica Parker, por I DON’T KNOW HOW SHE DOES IT (¿Cómo lo hace?) y NEW YEAR’S EVE (Año Nuevo)
Adam Sandler, como Jill en JACK & JILL
Kristen Stewart, por TWILIGHT SAGA: BREAKING DAWN PART I (Saga Crepúsculo: Amanecer, parte I)

Nominados a Peor Actor de Reparto:
Patrick Dempsey, por TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON (Transformers 3: El lado oscuro de la luna)
James Franco, por YOUR HIGHNESS (*)
Ken Jeong, por BIG MOMMAS: LIKE FATHER, LIKE SON (Mi abuela es un peligro 3), HANGOVER PART 2 (¿Qué pasó ayer? Parte II), TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON (Transformers 3: El lado oscuro de la luna) y ZOOKEEPER (El guardián del zoológico)
Al Pacino, como Al Pacino en JACK & JILL
Nick Swardson, por JACK & JILL y JUST GO WITH IT (Una esposa de mentira)

Nominadas a Peor Actriz de Reparto:
Katie Holmes, por JACK & JILL
Brandon T. Jackson, como Charmaine, en BIG MOMMAS: LIKE FATHER, LIKE SON (Mi abuela es un peligro 3)
Nicole Kidman, por JUST GO WITH IT (Una esposa de mentira)
David Spade, como Monica en JACK & JILL
La modelo de ropa interior de Victoria’s Secret (Rosie Huntington-Whiteley), por TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON (Transformers 3: El lado oscuro de la luna)

Nominados a Peor Elenco en Pantalla:
Los elencos completos de:
BUCKY LARSON: BORN TO BE A STAR (*)
JACK & JILL
NEW YEAR’S EVE (Año Nuevo)
TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON (Transformers 3: El lado oscuro de la luna)
TWILIGHT SAGA: BREAKING DAWN PART I (Saga Crepúsculo: Amanecer, parte I)

Nominados a Peor Director:
Michael Bay, por TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON (Transformers 3: El lado oscuro de la luna)
Tom Brady, por BUCKY LARSON: BORN TO BE A STAR (*)
Bill Condon, por TWILIGHT SAGA: BREAKING DAWN PART I (Saga Crepúsculo: Amanecer, parte I)
Dennis Dugan, por JACK & JILL y JUST GO WITH IT (Una esposa de mentira)
Garry Marshall, por NEW YEAR’S EVE (Año Nuevo)

Nominadas a Peor Precuela, Remake, Estafa o Secuela:
ARTHUR (*)
BUCKY LARSON: BORN TO BE A STAR (*), estafa de BOOGIE NIGHTS (Juegos de placer) y A STAR IS BORN (Nace una estrella)
THE HANGOVER PART 2, como secuela y remake
JACK & JILL, remake/estafa de GLEN OR GLENDA (Yo cambié mi sexo) de Ed Woods
TWILIGHT SAGA: BREAKING DAWN PART I (Saga Crepúsculo: Amanecer, parte I)

Nominados a Peor Pareja en Pantalla:
Nicolas Cage y cualquiera compartiendo pantalla con él en cualquiera de sus tres films de 2011
Shia LeBeouf y la modelo de ropa interior de Victoria’s Secret (Rosie Huntington-Whiteley), por TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON (Transformers 3: El lado oscuro de la luna)
Adam Sandler y: o Jennifer Aniston o Brooklyn Decker, por JUST GO WITH IT (Una esposa de mentira)
Adam Sandler y: o Katie Holmes, Al Pacino o Adam Sandler, por JACK & JILL
Krtisten Stewart y, o Taylor Lautner o Robert Pattinson, por TWILIGHT: BREAKING DAWN PART I (Saga Crepúsculo: Amanecer, parte I)

Nominados a Peor Guión:
BUCKY LARSON: BORN TO BE A STAR (*), escrito por Adam Sandler, Allen Covert y Nick Swardson
JACK & JILL, guión de Steve Koren y Adam Sandler, historia de Ben Zook
NEW YEAR’S EVE (Año Nuevo), escrito por Katherine Fugate
TRANSFORMERS: DARK OF THE MOON (Transformers 3: El lado oscuro de la luna), escrito por Ehren Kruger
TWILIGHT SAGA: BREAKING DAWN PART I (Transformers 3: El lado oscuro de la luna), guión de Melissa Rosenberg

(Fuente www.razzies.com)

James Guppy, pinturas

Esta selección sigue un orden cronológico.

Nightbloom 1991 acrylic on linen 95 x 126.5 cm

Love In Kuwait 1993 acrylic on linen panels 120 x 120 cm

Evening Baptism 1993 acrylic on canvas 60 x 60 cm

The Wound 1995 acrylic on canvas 60.5 x 60.5 cm

Gyneaceum VI 1994 acrylic on canvas 60.6 x 60.5 cm

Lana With Joy 1996 acrylic/linen/gold plated sleepers 44 x 44 cm

The Meal 2000 acrylic on canvas 30 x 45 cm

Woman and Man Drinking 2004 acrylic on linen 55.5 x 111 cm

Man and Woman Copulating 2004 acrylic on linen 55.5 x 111 cm

Approaching Orchids 2005 acrylic on linen 91 x 91 cm

Cloudfront 2006 acrylic on linen 180 x 180 cm

Fireballs 2006 acrylic on linen 180 x 180 cm

Study #9 2007 acrylic on canvas 25 x 25 cm

The Fairy of Sharp Edges 2007 acrylic on linen 25 x 25 cm

The Fairy of One Hundred Strokes 2008 acrylic on linen 25 x 25 cm

The Fairy of Small Doubts and Concerns 2008 acrylic on linen 45 x 30 cm

Jay as Mab 2008 acrylic on linen 40 x 40 cm

Judith Reminiscing 2008 acrylic on linen 106.5 x 71 cm

Separation 2008 acrylic on linen 71 x 106.5 cm

The Familiar 2008 acrylic on linen 150 x 61 cm

Renoir's Doughnut 2009 acrylic on linen 61 x 56 cm

Leading the Governess 2009 acrylic on linen 25 x 25 cm

Meta Luna 2009 acrylic on linen 25 x 25 cm

The Offering 2010 acrylic on linen 137 x 92 cm

The Dakini's Daughter 2011 acrylic on linen 120 x 60 cm

The Skink 2011 acrylic on linen 30 x 61 cm

The Nautilus 2011 acrylic on linen 30 x 61 cm

James Guppy nació en Londres, Inglaterra, en 1954.

Las reproducciones de sus obras fueron obtenidas de su sitio www.jamesguppy.com

Juan Ahuerma Salazar / Arqueología de un crimen. Las francesas investigaban desviación de fondos para aborígenes del Norte argentino

(De www.salta21.com, 23.8.2011)

Arqueología de un crimen
Las francesas investigaban desviación de fondos para aborígenes del Norte argentino

Se tiene la firme sospecha de que en la provincia de Salta se está llevando a cabo un proceso de exterminio en las poblaciones aborígenes del Chaco salteño, con el objeto de facilitar un amplio y rápido movimiento de apropiación de las tierras para la soja.

A pesar de los ingentes esfuerzos de la administración salteña por confundir los hechos y llenar de perejiles los pasillos de la justicia, se supo en ámbitos académicos que la cátedra y los institutos universitarios de la Facultad de Sociología y Antropología de la Sorbona II, a la que pertenecía la profesora Cassandra Bouvier, y que mantienen una relación de asesoramiento con organismos como la Unesco y la FAO, estaban investigando en particular la desviación y la malversación de fondos internacionales de ayuda para las poblaciones aborígenes del Norte argentino, por parte de la administración de la provincia de Salta.

Cabe mencionar que la estudiante de sociología Moumni, la otra de las chicas francesas asesinadas, está ligada a prominentes familias de Fez (Marruecos), varios de cuyos miembros más sobresalientes están ligados a la cúpula de organismos como la Unesco y la organización para la hambruna internacional de Naciones Unidas (la FAO).

En los ámbitos académicos y organizaciones de ayuda aborigenista a las que estaban ligadas las dos investigadoras francesas asesinadas en la localidad de San Lorenzo, se tiene la firme sospecha de que en la provincia de Salta se está llevando a cabo un proceso de exterminio en las poblaciones aborígenes del Chaco salteño, con el objeto de facilitar un amplio y rápido movimiento de apropiación de las tierras que ocupan para aplicarlas a la producción intensiva de la Soja.

Diana Cohen Agrest / Una negligencia asesina

(Publicado en La Nación, 24.2.2012)

“Si se puede evitar no es un accidente”, declamaba la campaña pública de concientización diseñada para la prevención vial. El horror podría haber sido evitado. Y si somos consecuentes con la advertencia oficial, entonces no fue un accidente. Pero si no fue un accidente, se debe buscar la causa de tanto dolor.

En ese horror inefable, y en un instantáneo reflejo condicionado autoprotector, se invocaron los factores humanos, llámense “impericia”, “imprudencia”, “negligencia”. En cualquier caso, la figura legal pretendió condensar el error de quien suele ser el eslabón más débil de la cadena de responsabilidades.

Pero invocar la responsabilidad individual -la que le habría cabido al conductor del tren- resultó a todas luces un acto de injusticia. Y más aún cuando se tuvo en cuenta un único fin: desconocer la serie de fallas estructurales de todo un sistema, diluyendo la responsabilidad empresarial ante los daños causados por una multiplicidad de factores difícilmente reductibles a un acto personal. Porque es sabido que la noción de responsabilidad individual se diluye en el contexto de las acciones colectivas o, en este caso, donde se juegan intereses empresariales: cumplir con los compromisos contractuales de inversión, renovar, controlar y mantener las unidades.

La historia no es reciente: se inició con la concesión de las empresas estatales al mejor postor seguida del desmantelamiento de los bienes públicos. Y aunque no se pueda hablar de una participación intencional en un delito, lo cierto es que personas con nombre y apellido fueron cómplices de un siniestro no querido pero previsible. En un escenario semejante, cuando la negligencia es el precio que se paga por la falta de inversión, no sólo se trata de una ausencia exacerbada de responsabilidad social. Es una negligencia asesina.

El mismo Estado que nació del compromiso de los representantes de velar por la vida y la seguridad de sus conciudadanos quitó su manto protector de quienes, por la mala suerte del destino, se encontraban en el otro extremo de la cadena, el que debía ser cobijado bajo las alas de un Estado protector.

Por ese abandono, el Carnaval fue enlutado. La realidad nos muestra lejos de una celebración, en una tierra arrasada por los espejismos de colores que cubre a sus muertos, a sabiendas de que las noticias del día siguiente los enterrarán por segunda vez, y esta vez definitivamente. Indiferentes a las estadísticas, y a los reproches recíprocos, el dolor sobrevive, en la intimidad de los hogares, por cada una de esas pérdidas: el lugar vacío de una mesa familiar. Una mochila arrumbada, sin dueño, entre los hierros.

* * *

Diana Cohen Agrest nació en Buenos Aires, Argentina y es filósofa. Es Doctora en Filosofía con una tesis sobre el tema “Las paradojas planteadas por el suicidio en la filosofía de Baruch Spinoza: ¿Imposibilidad lógica o realidad fáctica?” y obtuvo un Postdoctorado en la Monash University de Australia. Es docente de la Universidad de Buenos Aires y ha publicado numerosos artículos, en particular sobre cuestiones relacionadas con la Ética y la Bioética.

Es autora de los ensayos El suicidio: deseo imposible o la paradoja de la muerte voluntaria en Baruj Spinoza (2003), Inteligencia ética para la vida cotidiana (2006), Por mano propia (Estudio sobre las prácticas suicidas) (2007) y  ¿Qué piensan los que no piensan como yo? (2008).

Por los muertos y heridos en la tragedia de hoy en la ciudad de Buenos Aires

Porque podríamos haber sido cualquiera de nosotros.

Porque nos han hecho creer que la vida es sagrada, pero nos siguen tratando como si nuestra vida no lo fuera.

Porque nadie merece morir así. Porque nadie merece que la despojen de lo que se supone es más sagrado.

Porque los muertos no pueden hablar.

Porque hay familias donde esta noche, a la hora de la cena, faltará alguien.

Abuelos y abuelas sin nietos. Padres y madres sin hijos. Hermanos sin hermanos.

Porque hay personas que no podrán volver a caminar.

Mis sentimientos están con todos ustedes.

(Arvo Pärt. Summa para cuerdas)

(Arvo Pärt. Silentium)

Valentin Silvestrov, música

Valentín Silvestrov nació el 30 de septiembre de 1937 en Kiev, Ucrania.

Obras: Entre sus obras más reconocidas y publicadas se encuentran siete sinfonías, poemas para piano y orquesta, piezas diversasa para orquesta de cámara, dos cuartetos de cuerdas, un quinteto de piano, tres sonatas para piano, piezas para piano solo, música de cámara y música vocal (cantatas, canciones, etc .)

Algunas de sus más notables y populares piezas son:

Piano Sonatina (1960, revisada en 1965), Quartetto Piccolo para cuarteto de cuerdas (1961), Sinfonía nº 1 (1963, revisada en 1974), Mysterium para flauta alto y seis grupos de percusión (1964), Spectra para orquesta de cámara (1965), Monodia para piano y orquesta (1965), Sinfonía nº 2 para flauta, timbales, piano y orquesta de cuerdas (1965), Sinfonía nº 3 “Eschatophony” (1966), Poema a la memoria de Boris Lyatoshinsky para orquesta (1968), Teatro para violín, violonchelo y piano (1970-1971), Meditación para violonchelo y piano (1972), Cuarteto de Cuerdas Nº 1 (1974), Trece Estrades Canciones (1973-1975), Canciones Silencio (Silent Canciones) después de Pushkin, Lermontov, Keats, Yesenin, Shevtshenko, et al para barítono y piano (1974-1975), Sinfonía nº 4 para instrumentos de metal y cuerdas (1976), Kitsch-Música, ciclo de cinco piezas para piano (1977), Bosque de Música después de G. Aigi bocina para soprano y piano (1977-1978), Postludium para violín solo (1981), Postludium para cello y piano (1982), Sinfonía nº 5 (1980-1982), Oda a la Nightingale, cantata con texto de John Keats para soprano y pequeña orquesta (1983), Postludium para piano y orquesta (1984), Cuarteto de Cuerdas Nº 2 (1988), Widmung (Dedicación), sinfonía para violín y orquesta (1990-1991), Metamusic, poema sinfónico para piano y orquesta (1992), Sinfonía nº 6 (1994-1995), El Mensajero de sintetizador, piano y orquesta de cuerdas (1996-1997), Requiem por larisa para coro y orquesta (1997-1999), Epitafio para piano y orquesta de cuerdas (1999), Epitafio L.B. para viola (o cello) y piano (1999), Serenata de otoño para orquesta de cámara (2000), Réquiem (2000), Himno 2001 (2001), Sinfonía nº 7 (2003), Lacrimosa para viola (o cello) en solitario (2004), 5 canciones sagradas para SATB coro que tendrá su estreno mundial en Irlanda en 2009 (2008).

(Fuente: Wikipedia)

Tolar Grande, Salta, Argentina

(De 101lugaresincreibles.com)

Habíamos explorado 8 paisajes de Argentina que parecen de otro planeta . Pero suele pasar que redescubrimos un sitio que tiene todos los parámetros para coronarse en la lista de paisajes que en cualquier foto se ve un tanto irreal. Hablamos de un paraje apenas habitado, con un pueblo con casas de adobe en un paisaje que promedia los 4.000 metros de altura, con colores, formas y texturas que bien podrían hacer de escenografía de un paisaje del planeta Marte.

Foto: Alejandro Cañizares

De hecho, los propios visitantes que llegan al lugar, no dudan en describir la experiencia como un viaje a un paisaje “de otro planeta”. Entre las zonas áridas y desprovistas de la puna, apenas algunos poblados sobreviven en medio del silencio, entre ellos, el pueblo de Tolar Grande.

Foto: Alicia Nijdam

Foto: Kevin Jones

Tolar Grande es un destino recluido, aislado y poco visitado de Argentina, y un paisaje que a cualquiera dejaría sin aliento:

Foto: Kevin Jones

Foto: Kevin Jones

Foto: Kevin Jones

Cerca de Tolar Grande, en la provincia de Salta, se encontraron hace pocos años en los llamados ojos de mar (lagunas saladas y profundas en altura) algunas de las colonias de bacterias más sorprendentes del mundo (los estromatolitos), a su vez, uno de los indicios de vida más antiguos de la Tierra.

Foto: Kevin Jones

Foto: Kevin Jones

Foto: Alicia Nijdam

Los ojos de mar, parecen un milagro en medio de tanta desolación árida. Son estanques en color turquesa que parecen inverosímiles, aún dentro de un paisaje inverosímil como el de la Puna. Aunque apenas lo sospechamos, la vida está presente desde hace miles de años no muy lejos de la superficie con los estromatolitos.

Foto: Kevin Jones

Foto: Kevin Jones

Foto: Kevin Jones

Foto: Kevin Jones

El clima, como en todo el altiplano, presenta temperaturas con variaciones pronunciadas, por lo que es de imaginar que adaptarse no es tarea fácil. La vegetación, se va ausentando a medida que ascendemos en altura, aunque con suerte, divisaremos ejemplares de flamencos, vicuñas, llamas, zorros o guanacos, que deambulan en un territorio completamente salvaje y apenas intervenido.

Foto: Alicia Nijdam

Foto: Kevin Jones

Foto: Alicia Nijdam

Llegar a Tolar Grande requiere de tiempo y paciencia, porque no hay caminos rápidos ni facilidades para desplazarse. Se encuentra a 387 kilómetros de la ciudad de Salta, la capital provincial, y sólo se llega por tierra luego de atravesar caminos que a veces no están en las mejores condiciones. Sin embargo, es el propio aislamiento uno de los puntos fuertes del lugar, sobre todo para conservar intacto un paisaje magnífico y difícil de catalogar.

Ver más información turística de Tolar Grande.

Pierre Louÿs / Les Chansons de Bilitis (Las canciones de Bilitis) / Georges Barbier, ilustraciones

(Traducción propia del epígrafe del video en inglés.)

En 1922, George Barbier, talló sobre madera cuarenta y dos ilustraciones que fueron publicadas por Pierre Corrand en una edición limitada de 133 copias. Los dibujos fueron coloreados por Schmied y firmados por Barbier cuya brillante carrera como ilustrador comenzó en 1911. Este libro está considerado como su mejor obra de sus comienzos que se sitúa como uno de los trabajos más exquisitos del Art Deco.

“Las canciones de Bilitis” es una colección de poesía erótica de Pierre Louÿs y se publicó en Paris en 1894.

Los sensuales poemas del libro son al estilo de Safo; la introducción expresa que fueron encontrados sobre las paredes de una tumba en Chipre, escritos por una mujer de la antigua Grecia llamada Bilitis, una cortesana y contemporánea de Safo, a cuya “vida” Louÿs dedicó una pequeña sección de su libro. Sobre la publicación, el volumen engañó incluso a los estudiosos más expertos. Aunque los poemas en realidad eran fabulaciones inteligentes, creadas por el mismo Louÿs, son considerados literatura importante.

Louÿs expresó que los 143 poemas en prosa, excluyendo 3 epitafios, eran completamente la obra de esta antigua poetisa—un lugar donde ella depositaba sus más íntimos pensamientos y sus acciones más públicas, desde la inocencia de la infancia en Pamphylia hasta la soledad y mortificación de sus últimos años. Si bien la mayor parte de Las canciones de Bilitis es un trabajo original, muchos de los poemas en la colección fueron epigramas rehechos de la Antología Palatina, y Louÿs inclusive tomó prestados algunos versos de la misma Safo. Los propios poemas son una mezcla de suave sensualidad y estilo pulido a la manera de la escuela parnasiana, pero por debajo corren unos matices sutiles galos de los que Louÿs nunca podría escapar. Para dar autenticidad a la falsificación, Louÿs enumeró algunos poemas somo “no traducidos” en el índice; incluso construyó una sección completa de su libro titulada “La vida de Bilitis”, citando a un cierto arqueólogo inventado Herr G. Heim (“Sr. S. Ecreto”) como el descubridor de la tumba de Bilitis. Y si bien Louÿs demostró un gran conocimiento de la cultura griega antigua, que van desde los juegos de niños en “Tortie Tortue” a la aplicación de olores en “Perfumes”, los poemas eventualmente fueron expuestos como un fraude literario. Esto poco hizo para corromper su valor literario a los ojos de los lectores, sin embargo, y la abierta y simpática celebración de Louÿs de la sensualidad lésbica le otorgó sensación y significación histórica.

* * *

Algunas de Las Canciones de Bilitis:

EL ÁRBOL

Me he desvestido para subir a un árbol. Mis piernas desnudas abrazan la corteza lisa y húmeda. Mis sandalias caminan sobre las ramas.

En lo alto, pero todavía bajo las hojas y a la sombra del calor, me he sentado a caballo sobre una rama apartada, balanceando mis pies en el vacío.

Había llovido. Gotas de agua caían y corrían por mi piel. Mis manos estaban manchadas de musgo y los dedos de mis pies estaban rojos a causa de las flores aplastadas.

Sentía al hermoso árbol vivir cuando el viento pasaba a través de él; entonces apretaba más las piernas y aplicaba mis labios abiertos sobre la parte musgosa de una rama.

EL ANTRO DE LAS NINFAS

Tus pies son más delicados que los de la argentina Thetis. Entre tus brazos cruzados reúnes tus senos o los acunas blandamente como dos bellos cuerpos de palomas.

Bajo tus cabellos disimulas tus ojos húmedos, tu boca temblorosa y las flores rojas de tus orejas; pero nada detendrá mi mirada ni el cálido hálito del beso.

Porque en el secreto de tu cuerpo estás tú, Mnasidika amada, que recelas del antro de aquellas ninfas de que habla Homero, el lugar donde las náyades tejen paños de púrpura.

El lugar de donde fluyen, gota a gota, unas fuentes inagotables y donde la puerta del Norte deja descender a los hombres, y donde la puerta del Sur deja entrar a los Inmortales.

BILITIS

Una mujer se envuelve en lana blanca. Otra se viste de seda y de oro. Otra se cubre de flores, de hojas verdes de uvas.

Yo sólo sabría vivir desnuda. Amante mío, tómame como soy sin ropas, ni joyas ni sandalias, he aquí Bilitis tal como es.

Mis cabellos son negros de su negrura y mis labios rojos de su rojo. Mis bucles flotan a mi alrededor libres como plumas.

Tómame tal como mi madre me hizo una noche de amor lejana y, si te gusto así, no olvides decírmelo.

(De Las Canciones de Bilitis, de Pierre Louÿs, Ediciones 29, Barcelona, España.)

Pierre Louÿs nació en Gand, Bélgica el 10 de diciembre de 1870 y falleció en Paris el 6 de junio de 1925.

Obras: Astarté (1891), Chrysis ou la cérémonie matinale (1893), Lêda ou la louange des bienheureuses ténèbres (1894), Ariane ou le chemin de la paix éternelle (1894), La Maison sur le Nil ou Les apparences de la vertu (1894), Les Chansons de Bilitis (1894), Danaë ou le malheur (1895), Aphrodite (1896), La Femme et le Pantin (1898), Byblis ou l’enchantement des larmes (1898), Les Aventures du Roi Pausole (1901), Sanguines (1903), Archipel (1906), La Femme et le Pantin, pièce en 4 actes de Pierre Louys et Pierre Frondaie (Paris, Théâtre Antoine, 8 décembre 1910), Pervigilium Mortis (no publicado, 1917), Isthi (1917), Poëtique (1917), Manuel de civilité pour les petites filles à l’usage des maisons d’éducation (1926), Trois filles de leur mère (1926), Pybrac (1927), Douze douzains de dialogues ou Petites scènes amoureuses (1927), Psyché (1927), Au Temps des Juges (1933), L’Île aux dames, ébauche pour un roman érotiqueManuel de Gomorrhe (1991). Su diario fue publicado después de su muerte y completado en 2003 (Mon Journal (20 mai 1888-14 mars 1890). Pierre Louÿs asimismo es autor de una correspondencia excepcional la que ha sido publicada en parte, con Claude Debussy, Paul Valéry y André Gide, con su hijo Georges Louis: Mille Lettres inédites de Pierre Louÿs à Georges Louis 1890-1917) o Correspondance inédite (2006).

George Barbier nació en Nantes, Francia en 1882 y falleció en Paris en 1932.

Lana Del Rey, música

VIDEO GAMES

Swinging in the backyard / Pull up in your fast car / Whistling my name // Open up a beer / And you say get over here / And play a video game // I’m in his favorite sun dress / Watching me get undressed / Take that body downtown // I say you the bestest / Lean in for a big kiss / Put his favorite perfume on // Go play a video game // It’s you, it’s you, it’s all for you / Everything I do / I tell you all the time / Heaven is a place on earth with you / Tell me all the things you want to do / I heard that you like the bad girls / Honey, is that true? / It’s better than I ever even knew / They say that the world was built for two / Only worth living if somebody is loving you / Baby now you do // Singing in the old bars / Swinging with the old stars / Living for the fame // Kissing in the blue dark / Playing pool and wild darts / Video games // He holds me in his big arms / Drunk and I am seeing stars / This is all I think of // Watching all our friends fall / In and out of Old Paul’s / This is my idea of fun / Playing video games // It’s you, it’s you, it’s all for you / Everything I do / I tell you all the time / Heaven is a place on earth with you / Tell me all the things you want to do / I heard that you like the bad girls / Honey, is that true? / It’s better than I ever even knew / They say that the world was built for two / Only worth living if somebody is loving you / Baby now you do // (Now you do) // It’s you, it’s you, it’s all for you / Everything I do / I tell you all the time / Heaven is a place on earth with you / Tell me all the things you want to do / I heard that you like the bad girls / Honey, is that true? / It’s better than I ever even knew / They say that the world was built for two / Only worth living if somebody is loving you / Baby now you do

VIDEO GAMES

Mecerse en el patio trasero / Arrancar en tu coche rápido / Silbar mi nombre // Abris una cerveza / y decís que te la tomás aquí / Y jugás a un videojuego // Llevo su vestido favorito / Me mira desvestirme / Lleva ese cuerpo al centro de la ciudad // Te digo que sos el mejor de los mejores / Inclinada para un gran beso / Se puso su perfume favorito // Andá a jugar a un videojuego // Sos vos, sos vos, es todo para vos / Todo lo que hago / Te lo digo todo el tiempo / El cielo es un lugar en la tierra contigo / Decime todas las cosas que queres hacer / Escuché que te gustan las chicas malas / Cariño, ¿eso es cierto? / Es incluso mejor de lo que pensaba / Dicen que el mundo fue construido para dos / Solo merece la pena vivir si alguien te ama / Cariño ahora lo haces // Cantando en viejos bares / Meciéndonos con las viejas estrellas / Vivir para la fama // Besos en el azul oscuro / Jugar al billar y a los dardos / Videojuegos // Él me tiene en sus grandes brazos / Borracho y yo estoy viendo las estrellas / Esto es todo lo que pienso // Observar a todos nuestros amigos caer / Dentro y fuera del Viejo Paul / Esta es mi idea de diversión / Jugar a los videojuegos // Sos vos, sos vos, es todo para vos / Todo lo que hago / Te lo digo todo el tiempo / El cielo es un lugar en la tierra contigo / Decime todas las cosas que queres hacer / Escuché que te gustan las chicas malas / Cariño, ¿eso es cierto? / Es incluso mejor de lo que pensaba / Dicen que el mundo fue construido para dos / Solo merece la pena vivir si alguien te ama / Cariño ahora lo haces // (Ahora lo haces) // Sos vos, sos vos, es todo para vos / Todo lo que hago / Te lo digo todo el tiempo / El cielo es un lugar en la tierra contigo / Decime todas las cosas que queres hacer / Escuché que te gustan las chicas malas / Cariño, ¿eso es cierto? / Es incluso mejor de lo que pensaba / Dicen que el mundo fue construido para dos / Solo merece la pena vivir si alguien te ama / Cariño ahora lo haces

BORN TO DIE

Feet don’t fail me now / Take me to the finish line / All my heart, it breaks every step that I take / But I’m hoping that the gates, / They’ll tell me that you’re mine / Walking through the city streets / Is it by mistake or design? / I feel so alone on a Friday night / Can you make it feel like home, if I tell you you’re mine / It’s like I told you honey // Don’t make me sad, don’t make me cry / Sometimes love is not enough and the road gets tough / I don’t know why / Keep making me laugh, / Let’s go get high / The road is long, we carry on / Try to have fun in the meantime // Come and take a walk on the wild side / Let me kiss you hard in the pouring rain / You like your girls insane / Choose your last words / This is the last time / Cause you and I, we were born to die // Lost but now I am found / I can see but once I was blind / I was so confused as a little child / Tried to take what I could get / Scared that I couldn’t find / All the answers, honey / Don’t make me sad, don’t make me cry / Sometimes love is not enough and the road gets tough / I don’t know why / Keep making me laugh, / Let’s go get high / The road is long, we carry on / Try to have fun in the meantime // Come and take a walk on the wild side / Let me kiss you hard in the pouring rain / You like your girls insane / Choose your last words, / This is the last time / Cause you and I / We were born to die / We were born to die / We were born to die // Come and take a walk on the wild side / Let me kiss you hard in the pouring rain / You like your girls insane // Don’t make me sad, don’t make me cry / Sometimes love is not enough and the road gets tough / I don’t know why / Keep making me laugh, / Let’s go get high / The road is long, we carry on / Try to have fun in the meantime // Come and take a walk on the wild side / Let me kiss you hard in the pouring rain / You like your girls insane / Choose your last words / This is the last time / Cause You and I / We were born to die / We were born to die.

NACIMOS PARA MORIR

Pies, no me fallen ahora / Llévenme a la línea final / Todo mi corazón, se quiebra con cada paso que doy / Pero confío en que todas las puertas, / Me digan que sos mío / Caminando por las calles de la ciudad / ¿Es este un error o un diseño? / Me siento tan sola una noche de viernes / ¿Podés hacerme sentir como en casa, si te digo que sos mio? / Es como si te lo hubiera dicho, cariño // No me hagas sentir mal, no me hagas llorar / A veces el amor no es suficiente y el camino se vuelve duro / No sé por qué / Seguí haciéndome reir / Vamos, hacelo más / El camino es largo, continuemos / Intentá divertirte mientras tanto // Vení y da un paseo por el lado salvaje / Dejame besarte en medio de la lluvia / Te gustan tus chicas locas / Elegí tus últimas palabras / Esta es la última vez / Porque vos y yo, nacimos para morir // Perdida pero ahora encontrada / Puedo ver pero una vez estuve ciega / Estuve tan confundida como una pequeña niña / Traté de tomar lo que podía / Con miedo de no poder encontrar / Todas las respuestas, cariño / No me hagas sentir mal, no me hagas llorar / A veces el amor no es suficiente y el camino se vuelve duro / No sé por qué / Seguí haciéndome reir / Vamos, hacelo más / El camino es largo, continuemos / Intentá divertirte mientras tanto // Vení y da un paseo por el lado salvaje / Dejame besarte en medio de la lluvia / Te gustan tus chicas locas / Elegí tus últimas palabras / Esta es la última vez / Porque vos y yo / Nacimos para morir / Nacimos para morir / Nacimos para morir // Vení y da un paseo por el lado salvaje / Dejame besarte en medio de la lluvia / Te gustan tus chicas locas // No me hagas sentir mal, no me hagas llorar / A veces el amor no es suficiente y el camino se vuelve duro / No sé por qué / Seguí haciéndome reir / Vamos, hacelo más / El camino es largo, continuemos / Intentá divertirte mientras tanto // Vení y da un paseo por el lado salvaje / Dejame besarte en medio de la lluvia / Te gustan tus chicas locas / Elegí tus últimas palabras / Esta es la última vez / Porque vos y yo, / Nacimos para morir / Nacimos para morir.

Lana Del Rey (su verdadero nombre es Elizabeth Woolridge Grant) nació el 21 de junio de 1986 en Nueva York, EEUU.

Álbumes de estudio: Lana Del Ray a.k.a. Lizzy Grant (2010), Born to Die (2012).

EP: Video Games (2011), Lana Del Rey (EP) (2012), Kill Kill (2008).

Simples: «Video Games», «Born to Die».

Otras canciones: «Blue Jeans», «Kinda Outta Luck», «Yayo».

Víctor Pombinho / Caparrós: “Mientras haya gente que sufra hambre, cualquier esfuerzo por Malvinas es obsceno”

(Publicado en La Nación, 17.2.2012)

El escritor reflexiona sobre la muerte, tema que sobrevuela su última novela, la premiada “Los Living”; desde su obra, la charla atraviesa la política nacional y el otro tema ineludible: Malvinas; sus palabras, incómodas y punzantes, desbaratan cualquier discurso armado desde el poder

Martín Caparrós ganó a fines del año pasado el prestigioso premio Herralde por Los Living, una novela en la que Nito, un muchacho que nace el día de la muerte de Juan Domingo Perón, se transforma en abanderado de una movida que revoluciona a todas las tradiciones funerarias conocidas hasta el momento, colocando a los cadáveres embalsamados sentados a la mesa familiar, como si no hubiesen fallecido.

Hay una cuestión no menor de acuerdo al tema del libro y es que los cadáveres de Perón y Evita están embalsamados. 
Se podría quizás pensar en esos términos, pero no está en el libro. Entonces el movimiento Living pasa por democratizar algo que unos pocos ya tienen. Porque efectivamente siempre se embalsamaron líderes, jefes, desde los faraones egipcios hasta Perón y Evita pero pasando por Lenin y Mao. Esto me hace pensar en mi novela La Historia, en la cual el argumento central es una especie de revuelta en una sociedad imaginaria para conseguir que todos tengan derecho a la vida después de la muerte. En ese sentido se puede pensar que esto es algo por el estilo.

En general se embalsama a los grandes líderes de masas. 
Sí, pero también a gatos y perros. Hay una tradición cristiana al respecto, no había mayor signo de que alguien era extraordinaria que el hecho de que su cuerpo no se corrompiera. En general los cuerpos incorruptos son de personas que después pasan a ser santos. Es curioso que en algún momento la técnica haga con personas extraordinarias lo que durante un par de milenios había hecho con personas extraordinarias, lo sobrenatural. Me parece que no es particularmente peronista o argentino en la medida en que estábamos citando otros ejemplos. Estos líderes en general de largo aliento (aunque hay que decir que el general Perón fue electo democráticamente en cada ocasión) parece que tenían cierta tendencia a no soportar la idea de que iban a desaparecer alguna vez, como le pasa a la mayoría de los argentinos en Los Living.

Los grandes mausoleos, como el que le están construyendo a Néstor Kirchner, también van por ese lado, ¿no? 
Sí, una forma levemente más inteligente, en la medida en que es un grado más de abstracción. Ya no se trata de mantener el cuerpo en sí, sino de una construcción que rodea el cuerpo, como son el mausoleo, o las pirámides. Y después hay otro grado más de abstracción que es esto de llenar el país con su nombre. Son como grados de separación del cuerpo. Cuanto más separación hay entre el cuerpo y la forma de recordar a aquél que ocupó ese cuerpo, mayor intervención de la cultura.

¿Estamos asistiendo a la construcción de un mito en tiempo real, a toda velocidad de la figura de Kirchner? 
Sí. La idea de un mito instantáneo es una contradicción intrínseca. Porque se supone que un mito es algo que se construye lentamente y a mediano plazo. Y también en un punto hay una contradicción entre la idea de construcción de un mito y la idea de que ese mito se construya desde el poder. En general los mitos se van formando mucho más de abajo hacia arriba que de arriba hacia abajo, como es el caso del supuesto mito kirchnerista, que está tan sustentado por el poder que no va a sobrevivir al momento en que ese poder desaparezca, por más que intenten convencernos de que eso no va a suceder nunca. Pero es probable que dentro de 100 o 200 años deje de haber kirchnerismo en la Argentina.

Quienes detentan el poder parece que tienden a pensar que no van decaer nunca, pese a todos los ejemplos de la Historia. 
Creo que en última instancia saben que no van a durar para siempre, pero hacen lo posible para durar físicamente. Y eso es lo pobre de estos proyectos. Es un poco aterrador cuando un proyecto plantea unas ideas que puedan durar a lo largo de décadas, que piensa una construcción que va a durar décadas. Pero a mí me resulta mucho más respetable. Pero en la política contemporánea, no solo argentina, como no hay programas ni ideas de sociedad, entonces esa voluntad de duración queda limitada a la duración personal. Cuando hay una idea de sociedad, no importa que lo haga Fulano, y que después lo suceda Mengano y que después venga Perengano. Porque todos ellos están unidos por el hecho de compartir esa idea. En cambio acá, como no hay ideas, sino solo la voluntad de poder y acumulación, en lo único que son capaces de pensar es en su supervivencia personal y eso me parece levemente patético.

Martín Caparrós en una entrevista con lanacion.com. Foto: LA NACION / Sebastián Rodeiro

CARTA ABIERTA

Lo curioso es que el kirchnerismo se supone que tiene toda una carga ideológica atrás e incluso tiene a los intelectuales de su lado. 
¿Quiénes son los grandes intelectuales?

¿Los de Carta Abierta? 
Ninguno de ellos estaba canonizado como un gran intelectual hasta que llegó el kirchnerismo. En todo caso es un beneficio mutuo, porque salvo Horacio González, a quien respeto mucho, ninguno tenía una presencia pública como intelectuales hasta que se adscribieron al kirchnerismo. Entonces tampoco es que hay manadas de intelectuales… hay más bien manadas de gente del espectáculo, que eso es otra cosa.

Pareciera que se generó una división muy fuerte en la sociedad por algo que no es tan tremendo. El kirchnerismo no es una revolución socialista. 
No, ni muchísimo menos. Es algo que yo suelo decir al respecto. A mí no me parece condenable el enfrentamiento por sí mismo. Hay ciertas situaciones en que el enfrentamiento es necesario. Cuando hay algo que lo vale, si no hay más remedio habrá que enfrentarse. Si en 1816 estos señores que estaban en una casita en Tucumán hubieran dicho “che, no nos enfrentemos, sigamos bien”, se supone que no existiría nuestro país y se supone que nos importa que exista. Lo curioso de estos últimos años es que hay enfrentamientos totalmente desproporcionados al nivel de cambios en las estructuras sociales que se han producido, que son prácticamente nulos. La sociedad argentina, en general, en cuanto a su estructura económica y social no es muy distinta a lo que era en el año 1995. Lógicamente es muy distinta a lo que era en 2002, porque era la peor crisis de su historia, pero en sus grandes datos macroeconómicos es similar. El gran mérito del kirchnerismo es haber sabido adaptar las estructuras políticas del peronismo al remezón 2001 por un lado y al aumento de los precios de los commodities en el mercado de Chicago. ¡Depender de los chinos ya es un destino cruel, pero depender de lo que quieran comer los chanchos chinos es humillante! El día que descubran que las margaritas son más ricas que la soja estamos al horno.

¿Te resulta difícil en este momento no adherirte a uno de los bandos? 
Sí, es difícil, a veces es hinchapelotas, porque además, se han establecido como dos sectores en pugna, el Gobierno y cierta oposición formada por los grandes diarios como el tuyo, como Clarín, como ciertos sectores de la economía más poderos (otros están con el Gobierno) y a esos dos bandos les interesa postular que son los únicos que hay. Ninguno de los dos quiere que haya nada por afuera, eso es una trampa. A veces trata de reclutarme gente con la que no quiero estar. Hay que tener mucho cuidado con un mecanismo que puede ser muy tentador que es el clásico “los enemigos de mis enemigos son mis amigos”. Con ese mecanismo, en la Segunda Guerra, si uno era argentino y estaba preocupado por cómo Inglaterra se estaba llevando todo de la Argentina, debió haber sido nazi. Yo trato de sustraerme a eso y de postular que hay otros espacios que estar simplemente en la pelea entre el Gobierno y la Corpo.

Pero te debe pasar que te dicen “bueno Caparrós, pero al final de qué lado está, nosotros estamos a favor de los Derechos Humanos, entonces defínase, en última instancia…” 
Lo que pasa es que esas discusiones están mandadas a hacer para Twitter, para argumentos de 140 caracteres, de puro slogan. En cuanto alguien se sienta a discutir con un poco más de espacio, ahí aparecen otros argumentos y esos slogans quedan pasados. Si yo tengo más que 140 caracteres, te voy a explicar que a mí me parece muy bien que estén haciendo juicios a los militares porque efectivamente se lo merecen, pero que me preocupa mucho que en los últimos años haya una cantidad de muertos por represión de protestas sociales y por gatillo fácil de todas las policías que mantienen un nivel de violencia intolerable para un gobierno que se dice defensor de los derechos humanos. Entonces decidan, si quieren defender esos derechos, que los defiendan en tiempo presente y no sólo en esa acérrima voluntad de arreglar todo lo que ha pasado hace 40 años sin arreglar lo que pasa todos los días.

EL USO DE MALVINAS

Ahora vuelve el tema Malvinas, la Historia parecería que es pendular, que los dos gobiernos distraen ciertas cuestiones utilizando el tema. 
Hoy justamente escribí un post en mi blog de El País sobre eso . Sobre el tema del uso de las Malvinas por un lado y lo que me parece que es la endeblez de los argumentos argentinos al respecto. Por supuesto que los argumentos británicos me parecen tanto o más endebles que los argentinos, pero a mí me interesan los argentinos. Por un lado, el argumento que parece más serio es el geográfico, porque se supone que las Malvinas están en la plataforma continental argentina, pero bueno también si uno lo mira bien, Inglaterra está en la plataforma continental francesa, y no creo que reclamen ese territorio. Que la línea de argumentación histórica es muy discutible, porque efectivamente estas islas fueron españolas porque el papa Alejandro Borgia se las dio a Fernando el Católico en 1494.

La única ocupación efectiva argentina fue cuando un gobernador de Buenos Aires, el general Lavalle, que además no es el hombre más reivindicado por el dorreguismo contemporáneo, mandó a un alemán a establecer una explotación de ganado y focas en 1829 y estuvo hasta 1831. En ese año lo rajaron y nunca más hubo argentinos ocupando eso. Entonces yo en algún momento decía que tendrían que autodeterminarse los que viven ahí y decidir qué quieren hacer. Entonces dicen “no, porque no son pueblos originarios”… ¿y nosotros sí? Nosotros vinimos en barco mucho después de que llegaran en barco algunos de los ancestros de los que viven en esas islas. Y es más, esos territorios están dentro de la plataforma continental argentina porque los ejércitos argentinos ocuparon a partir de 1830 y tantos esa zona y terminaron de conquistarla con la Campaña del Desierto de Roca. Y así sucesivamente.

Cualquier legitimidad basada en la ocupación de un territorio es muy difícil de sostener porque no hay territorio que no haya sido ocupado y reocupado otra vez. Pero sobre todo, más allá de todo eso. Para que el gobierno argentino tuviera legitimidad para reclamar tan vehementemente las Malvinas, tendría que hacerse cargo de ese territorio tan inmensamente poco reclamado que es la República Argentina. Mientras haya gente que se caga de hambre acá a 5 kilómetros, cualquier esfuerzo y cualquier dinero gastado en las Malvinas es obsceno. Mientras haya petroleras y mineras que se llevan los recursos pagando 2 con 20 también. Entonces me parece que es muy insostenible ese reclamo.

LA MUERTE

¿Escribir tanto sobre la muerte, no te hizo pensar en tu propia muerte y no te generó depresión?
Sí, fue duro de escribir. Yo en general disfruto mucho de escribir. No tengo ninguna cercanía con esa gente que dice que le cuesta y que sufre escribiendo. Más bien lo contrario, me da mucho placer escribir y por eso lo hago. Pero describiendo estas muertes, teniendo que escribir esos textos de Nito, cuando empieza a convertirse en un enunciador de muertes… fueron unos días duros. Además tuve que investigar para escribir sobre cómo se muere uno y no fue agradable, pero me parecía que tenía que escribir eso. Fueron días difíciles, realmente (largo silencio).

Como dice en la novela, hay dos grandes polos, hacerse el tonto, o reflexionar sobre la muerte y bancársela. 
No podés creerte inmortal porque serías un necio, porque hay bastantes pruebas de que no lo sos. Y no podés vivir pensando en la muerte porque sería de una melancolía arrasadora. Entonces la única conclusión de esto es que no podés.

Tiziano, pinturas

Flora (h 1515, 79 x 63 cm)

Amor sacro y amor profano (h. 1515-1516, 118 × 279 cm)

Venus Anadiómena (h. 1520, 73,6 × 58,4 cm)

Magdalena penitente (h. 1531-1533, 85 × 68 cm)

Venus de Urbino (1538, 119 × 165 cm)

Dánae (1546, 120 × 172 cm)

Venus recreándose en la música (1548, 148 × 217 cm)

Venus con organista, amorcillo y perrito (h. 1550, 115 × 280 cm)

Venus y Adonis (1553-1554, 186 × 207 cm)

Dánae recibiendo la lluvia de oro (1554, 128 × 178 cm)

Venus del espejo (h. 1555, 124,5 × 105,5 cm)

Diana y Acteón (1559, 190,3 × 207 cm)

Diana y Calixto (1559, 187 × 205 cm)

Tiziano nació alrededor de 1477 en Pieve di Cadore, Belluno y falleció en Venecia el 27 de agosto de 1576.

Dino Saluzzi, Anja Lechner, Felix Saluzzi / Navidad de los Andes

El extraordinario trío del bandoneonista argentino Dino Saluzzi, Anja Lechner y Felix Saluzzi mañana dan comienzo a una gira por Europa presentando el ultimo album Navidad de los Andes (2011), publicado por el maravilloso sello alemán ECM Records.

Feb 15 Munich Prinzregententheater, Alemania
Mar 06 Udine Respiro V edizione, feat. U.T. Gandhi, Italia
Mar 08 Berlin A-Trane, Alemania
Mar 10 Lech am Arlberg, Austria
Mar 16 Basel Stadtcasino, Suiza
Mar 17 Vienna Porgy & Bess, Austria
Mar 18 Mainz Frankfurter Hof, Alemania
Mar 21 Rome Auditorium, Italia
Mar 24 Tilburg Muziekpodium Paradox, Holanda
Mar 27 Bern Zentrum Paul Klee, Suiza
Mar 28 Zurich ewz-Unterwerk Selnau, Suiza
Mar 30 Neuburg a.D. Birdland, Alemania
Mar 31 Allensbach ev. Gnadenkirche, Alemania

Dos temas del album:

Das Leben der Anderen (La vida de los otros)

Das Leben der Anderen (Alemania, 2006) es el primer largometraje escrito y dirigido por Florian Henckel von Donnersmarck (1973, Köln, Alemania). Su segundo y último largometraje es The Tourist (2010) protagonizado por Angelina Jolie y Johnny Deep. La vida de los otros obtuvo el Oscar a Mejor Película en Idioma No Inglés en 2007 además de otros 63 premios y 22 nominaciones.

Ambientada en 1984 en Berlín, en la época previa a la reunificación de Alemania, La vida de los otros es la historia del seguimiento que el Ministerio de Seguridad del Estado (Des Ministeriums für Staatssicherheit) a través de un espía, el Capitán Gerd Wiesler, al poeta y dramaturgo Georg Dreyman y a su pareja, la actriz Christa Maria Sieland.

Wiesler ha colocado micrófonos en la casa de Dreyman y, junto con otro espía, está las veinticuatro horas del día escuchando lo que allí se habla y tratando de descifrar lo que está escribiendo el dramaturgo y sus amigos intelectuales.

Wiesler se introduce en las vidas ajenas y eso traerá ciertas consecuencias en su trabajo.

El film recrea el sistema opresivo y persecutorio que se vivía en Alemania Oriental, en este caso en particular a los intelectuales, apelando a cualquier cosa con tal de hacerles sentir el peso del poder absoluto. Testimonio de delatoress y leales, como siempre, hacen una película muy interesante por su realización y por su contenido.

Actúan Martina Gedeck (Christa-Maria Sieland), Ulrich Mühe (Hauptmann Gerd Wiesler), Sebastian Koch (Georg Dreyman), Ulrich Tukur (Oberstleutnant Anton Grubitz), Thomas Thieme (Minister Bruno Hempf).

Pablo Capurro / Facebook hace fortunas con nuestra intimidad

(Publicado en Perfil, 11.2.2012)

A punto de salir a Bolsa –y con pronósticos de que recaudaría cien mil millones de dólares–, Facebook, la red social más exitosa, sigue pulverizando récords. A punto de alcanzar los mil millones de usarios, plantea incógnitas sobre su concepto de la privacidad y se basa en su aparente gratuidad: en realidad, la mercancía que lo vuelve atractivo somos nosotros mismos.

Más de 850 millones de personas utilizan Facebook. Cerca del cincuenta por ciento de los usuarios de Internet en el mundo forman parte de esta red social. Según cálculos propios, a fines de 2012, Facebook superará la barrera de los mil millones de usuarios. Y, aunque esta analogía sea muy repetida, es útil para ilustrar la dimensión de su alcance: si los usuarios de este sitio fuesen todos habitantes de un país imaginario llamado “Facebook”, éste sería el tercer país del mundo en cantidad de habitantes, detrás de China y de la India.

Fundada en 2004, con más de 3 mil empleados en la actualidad en su plantilla, Facebook se prepara para hacer su primera oferta pública de acciones, en la bolsa de los Estados Unidos, por 5 mil millones de dólares, con una valuación que supera, según diferentes analistas, los 80 mil millones de dólares.

¿Cuál es? ¿Por qué vale tanto? ¿Cuál es el negocio de Facebook? El negocio es la información. El dominio y la manipulación de la información son el principal activo y el gran motor de la economía on line. Internet ofrece gratis lo que el mundo estaba acostumbrado a cobrarnos. Aunque nada en realidad es gratis.

Es casi una verdad de perogrullo decir, a esta altura, que la mercancía que se comercia, a cambio del servicio, somos nosotros mismos. Una reconocida frase nacida, supuestamente, en una discusión en un foro on line, dice: “Si no estás pagando, no sos el consumidor; sos el producto que está siendo vendido”.

A cambio de que nosotros utilicemos nuestro mail, una plataforma para compartir fotos o cualquier red social, sin pagar, ciertamente estamos abonando el servicio con la información que, sobre nosotros mismos, suministramos. Nuestras relaciones, nuestros hábitos y nuestros intereses: la información y el dominio de esa información son, desde el principio de los tiempos de Internet, el negocio que sustenta buena parte del universo digital. Y es la publicidad la que pone en valor dicha información, un negocio que representó para Facebook, en 2011, más de 3.700 millones de dólares de ingresos.

Internet llegó para redefinir, sin que estuviera entre sus objetivos, industrias y modelos de negocio. Y también, a un ritmo frenético, culturas, hábitos y conceptos, como el de la privacidad. Hoy no entendemos por privacidad lo mismo que hace diez años. Como en Casa tomada, el famoso cuento de Julio Cortázar, Internet avanza sobre nuestros antiguos cuartos privados hasta terminar de despojarnos de lo que entendíamos como nuestra privacidad. (Dejamos para otro capítulo la rica discusión sobre si la privacidad es un derecho en sí mismo o un valor pasible de ser olvidado). Lo que resulta innegable es que los alcances y límites de nuestro mundo privado han cambiado, que nuestra esfera íntima es más pequeña que antes. A veces, por decisión propia (subir fotos en Facebook); otras veces, por decisiones ajenas (un amigo sube fotos nuestras), brindamos información que alguien, de alguna manera, buscará monetizar.

Yo te avisé. Y no podemos decir que Internet no nos avisó. Fundada en 1998, Google anticipó que su misión era la de organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil. Y es a eso a lo que se dedican, en cada proyecto, en cada servicio o producto que lanzan, incluso cuando investigan con nuevas tecnologías, como los autos automáticos. Google está buscando capturar en forma digital más y más información. Es la información la mercancía más comercializada en el mercado on line.

Por todo esto, las compañías buscan ampliar sus horizontes, sus derechos permitidos en el uso de dicha información. En tal sentido, Google anunció no hace mucho, como lo había hecho Facebook en 2011, un cambio sustancial en sus políticas de (no) privacidad.

El salto a la web social, el auge de Facebook en sintonía con la explosión de Twitter en 2010 habían dejado en evidencia el retraso de Google en esta carrera. El rey de Internet se vio desnudo, pero comenzó a vestirse para la ocasión. Al lanzamiento de Google+ en 2011 (su red social que ya tiene más de 100 millones de usuarios), ahora le aporta –con sus nuevas políticas– una lógica aun más fuerte de inteligencia sobre la información que recoge. La red de sitios Google comienza a funcionar como un todo. Esta red, que tiene al buscador como el núcleo de su oferta, pero que se complementa con sus servicios de e-mail, imágenes, videos (YouTube) y otro centenar de herramientas. Google nos advierte acerca de que toda la información que ellos puedan extraer del uso que hacemos de sus servicios, de todos, mientras estemos utilizándolos registrados (logueados, más precisamente), será utilizada para delinear un perfil más preciso sobre nuestros gustos. ¿La razón esgrimida? Ofrecernos más velozmente y en forma más precisa lo que buscamos. Históricamente, era Google la que hacía inferencias sobre nosotros y Facebook el que sabía a ciencia cierta, acumulando certezas. Google era prejuicios (aunque bastante certeros, por cierto), Facebook nos conocía de verdad. Registrando información por IP (protocolo que usa cualquier dispositivo para conectarse a Internet), Google podía inferir que éramos hombres si buscábamos por el resultado de Boca Juniors, o desde dónde estábamos realizando la búsqueda; entretanto, Facebook sabía nuestro sexo, edad, dónde nacimos y vivimos, porque nosotros se lo habíamos dicho. Esa diferencia es la que “preocupaba” a Google, y no la de tener o no tener una red social propia. Pero ahora, con estos cambios, la ecuación comienza a igualarse.

Conectando la información de todos sus servicios, Google cada día hace menos inferencias y sabe más. Google realiza su gestalt, entendiendo que el todo es más que la suma de las partes. La diferencia entre la “invasión” a la privacidad de Facebook y la de Google está en que, en el primero, el leitmotiv del sitio es el de compartir; el deseo de millones de personas de hacer conocer momentos de sus vidas a otros es el motivo fundante. A veces, con más conocimiento; otras, con menos. Pero todos saben que, al subir una foto a Facebook, lo están haciendo a Internet, y que las posibilidades de propagación son incontrolables. A diferencia de esto, muchos utilizan Google y sus servicios bajo un intento de perfil anónimo. Entonces, la discusión sobre la pérdida de privacidad vuelve a aparecer. No es un tema nuevo. Lo que lo pone de vuelta en escena son los cambios anunciados por Google, y la inminente salida a la bolsa de Facebook.

¿Preocupado? Este IPO (oferta inicial de acciones en la bolsa) convertirá a Mark Zuckerberg en uno de los diez norteamericanos más ricos del mundo (lista encabezada por Bill Gates). Facebook, que se ha convertido en un actor clave de la vida social de muchas personas, basa su negocio en la publicidad. Pero no será su única fuente de negocio en el futuro, además de los ingresos que ya percibe por una porción de las ganancias de los juegos que corren sobre su plataforma (representan todavía menos del 10 por ciento del total de ingresos), Facebook planea penetrar en el mercado del ecommerce, la compra y venta de productos y servicios on line. Algunos ya “pasean” y se entretienen en Facebook como si se tratara de un centro comercial; en un futuro no muy lejano, podrán también hacer compras. Y allí el control de la información vuelve a tener gran importancia.

Contra los más de 28 mil empleados de Google, Facebook cuenta con (¿tan solo?) 3 mil y esto es, según asegura Zuckerberg, para preservar el carácter innovador de la compañía.

¿Está Facebook preocupado por algo o por alguien? La red social de Google (Google+), de rápido crecimiento, no parece ser la principal preocupación del número uno de las redes sociales. Tampoco Twitter. Sí parece inquietarlo la aparición de servicios verticales de gran éxito, que cumplen con una función muy específica, dentro del amplio paraguas de servicios que incluye una red social como Facebook. Tal es el caso, por ejemplo, de Instagram, una aplicación para compartir fotos, que ya tiene más de 200 millones de imágenes subidas a su plataforma.

¿Y si, finalmente, somos los usuarios los que descentralizamos la carga de nuestra información? Eligiendo al mejor para cada cosa, siempre que el mejor no sea siempre el mismo, estaríamos sectorizando el acceso a nuestros datos. El avance sobre los derechos a utilizar la información, que de una u otra manera entregamos, es un sinceramiento explícito de uno de los objetivos originales de estas empresas. A algunos les cuesta abandonar la noción o concepto de privacidad con el que crecieron; otros no se preocupan por ello. Finalmente, están aquellos que aceptan ese recorte, en aras de lo que Internet representa en cuanto al enriquecimiento cultural de la humanidad. A fin de cuentas, en cada usuario reside el poder de definir cuánta información quiere compartir sobre su vida –y sobre la de los demás– y qué servicios utiliza para ello.

Mientras Internet avise, no traiciona.

* * *

Pablo Capurro es emprendedor digital. @pablocapurro

George Orwell / 1984

George Orwell (su verdadero nombre era Eric Arthur Blair) nació el 25 de junio de 1903 en Motihari, Bihar, India y falleció el 21 de enero de 1950 en el University College Hospital, Londres, Inglaterra.

1984 es la historia de Winston Smith, 39 años, que trabaja en el Departamento de Registro en el Ministerio de la Verdad (Miniver). El Miniver se ocupa de administrar las noticias, los espectáculos, la educación y las bellas artes, y es uno de los cuatro ministerios junto con el de la Paz (Minipax, para los asuntos de guerra), el del Amor (Minimor, para mantener la ley y el orden) y el de la Abundancia (Minindancia, para los asuntos económicos). La historia de Winston transcurre en la Franja Aérea Nº 1 (Inglaterra o Bretaña), cuya principal ciudad es Londres, a su vez localizada en la tercera provincia más poblada de Oceanía. Hoy Oceanía es aliada de Asia Oriental, y están en guerra con Eurasia.

Los “proles” son el 85% de la población de Oceanía.

El gobierno está a cargo del Socialismo Inglés (Ingsoc).

Las tres consignas del Partido son:

La guerra es la paz
La libertad es la esclavitud
La ignorancia es la fuerza

El slogan del Partido es:

“El que controla el pasado controla también el futuro.
El que controla el presente, controla el pasado.”

El Partido controla las acciones de las personas a través de las telepantallas, que están en todas partes, en la calle y en las casas de todos. Son dispositivos desde donde vigila el Gran Hermano, ya que permiten ver y oír lo que sucede. La Policía del Pensamiento también controla a las personas.

Los principios sagrados del Ingsoc son: la neolengua (el idioma oficial de Oceanía), el doblepensar y la mutabilidad del pasado. Por ejemplo, en neolengua cambiar se dice “rectificar”, el “agujero de la memoria” es un lugar donde Winston tira cualquier pedazo de papel, ya que no tiene que quedar testimonio escrito de nada, “piensabien” es la ortodoxia por naturaleza.  El doblepensar es el “control de la realidad”, una interminable serie de victorias que cada persona debe lograr sobre su propia memoria.

Pornosec es una subsección del Departamento de Novela que fabrica pornografía barata para los proles.

El Enemigo del Pueblo es Emmanuel Goldstein, judío, que dirige la Hermandad y cuyas ideas están en “el libro”.

Winston Smith ha tenido testimonios en sus propias manos de que han sucedido ciertos hechos en el pasado, que el Partido ha ocultado transformando el pasado, esto es, modificando los documentos y los diarios que lee la gente. Sabe que lo que dice el Partido no es verdad, aunque duda de qué es lo verdadero y lo falso. Trata de relacionarse con Julia, una muchacha morena de 26 años que trabaja en el Departamento de Novela, en el mismo ministerio que Winston, porque por alguna razón sospecha que piensa como él.

Y todo en una sociedad casi absolutamente controlada por el Partido.

* * *

1984 es una novela contundente y terrible, sobre nuestro mundo. No sólo la historia es atrapante en términos de acción, sino en las ideas políticas que, en boca de ciertos personajes, describen lo que sostiene a esa sociedad. El poder controlar todo, controlar el presente, la vigilancia de las acciones más privadas (que tampoco son privadas), el pasado y el futuro. El poder de convencer a la gente de que todo lo que sucede es en beneficio de ellos, que está bien lo que sostiene el gobierno, que existe un enemigo único y que nada debe modificarse. Que lo que no dice el gobierno, no existe y que sostener lo contrario es subversivo.

1984 integra una trilogía extraordinaria junto con Fahrenheit 451, de Ray Bradbury y Un mundo feliz, de Aldous Huxley, acerca de la manipulación de la sociedad, el poder y el control. Me permito agregar a Señor de las moscas, de William Golding, que plantea lo que sucede con un grupo de niños que sobreviven a un accidente aéreo en una isla desierta, donde no hay adultos ni ley.

* * *

Novelas:
Burmese Days (Los días de Birmania, 1934), A Clergyman’s Daughter (1935), Keep the Aspidistra Flying (Mantened la aspidistra izada, 1936), Coming Up for Air (Subir a por aire, 1939), Animal Farm (Rebelión en la granja, 1945), Nineteen Eighty-Four (1984, 1949).

Libros autobiográficos:
Down and Out in Paris and London (Sin blanca en París y Londres, 1933), The Road to Wigan Pier (El camino a Wigan Pier, 1937), Homage to Catalonia (Homenaje a Cataluña, 1938).

Además publicó numerosos ensayos.

Luis Gregorich / Doce libros para leer o para releer

(Publicado en La Nación, 10.2.2012)

Sugerencias literarias para tener en cuenta en lo que resta del verano

Febrero y marzo son meses especiales. Muchos han vuelto ya de las vacaciones. Otros las tomarán próximamente; entre ellos, se dice, los psicoanalistas y los jubilados. Otros se quedan en casa. Es la mitad final del verano: tiempo de descuento, segunda vuelta. El optimismo estival se hace menos estentóreo, más exigente.

Por eso, al sugerir lecturas o relecturas en febrero y marzo, vamos a desechar las caudalosas novelas policiales en boga, y las exitosas investigaciones político-biográficas. Para qué recomendarlas: se venden solas. En cuanto a géneros, nos vamos a limitar al cuento, a la novela no demasiado larga y al libro de viajes.

¿Qué les pedimos a esta docena de títulos (algunos muy recientes, otros con más de un siglo de edad) que nos atrevemos a ofrecer? Que estén bien escritos. Que su forma de usar el lenguaje nos brinde placer. Que disfrutar de la felicidad de sus tramas y la verdad de sus personajes nos haga mejores. Quizá sea mucho pedir, pero creo que la literatura tiene ese poder.

Damos a los autores por orden alfabético. La casualidad quiso que el primero y la última fuesen argentinos. No son los únicos. No citamos los datos comerciales. En cualquier buena librería, o por Internet, se consiguen.

1. El país imaginado , de Eduardo Berti (n. 1964).

No siempre los ganadores de concursos de importantes casas editoras terminan decepcionando a sus lectores. La novela del argentino (residente en España) Berti consigue el pequeño milagro de hacer disfrutable y verosímil una historia que transcurre en la China tradicional y ritualista de la década de 1930. Están cuestionados, a la vez, el documentalismo y la invención pura. El lector se rinde ante el personaje central -una adolescente- y la historia de amor que protagoniza. Hay fantasmas, ventas de novias y casamientos con muertos. La ficción manda.

2. Estrella distante , de Roberto Bolaño (1953-2003)

Novela corta, quizá la obra más perfecta, aunque no la más ambiciosa, de uno de los creadores emblemáticos de la nueva narrativa hispanoamericana. Tras el golpe contra Allende, Bolaño, joven militante, partió al exilio y vivió sucesivamente en México y España. En Estrella distante ensambla con maestría, sobre el fondo del mundillo literario (obsesivo en su producción), los temas de la doble identidad, la traición y la justicia. Carlos Wieder, aviador, poeta que escribe entre las nubes y asesino pinochetista, no puede eludir la determinación de su destino.

3. Ladrón de caballos y otros cuentos , de Erskine Caldwell (1903-1987)

Hay que volver a los maestros. Y los cuentos de Caldwell, norteamericano del sur, son una extraordinaria muestra del género, en la que se dosifican sabiamente el humor negro, la ironía y la denuncia de duras condiciones sociales. Caldwell también escribió novelas, la más conocida de las cuales es El camino del tabaco . La selección de cuentos incluida en Ladrón de caballos (y cualquier otra buena antología del autor) presenta a sus personajes típicos: los granjeros blancos pobres, los (teóricamente) liberados trabajadores negros.

4. Las hortensias y otros relatos , de Felisberto Hernández (1902-1964).

Las enciclopedias lo definen como “cuentista y músico uruguayo”. Representó, superlativamente, las tres condiciones, y terminó reuniéndolas como escritor. Trabajó como pianista itinerante. Se casó seis veces. Su escritura, liviana y a la vez expresiva, descubre los escenarios de un fantástico cotidiano. Podría calificárselo como la contracara de su contemporáneo Borges, pero en realidad resiste cualquier esquematismo. Dijo que tenía “como un proceso de amistad con las palabras”, y que “quedaba contento cuando aparecían juntas? las que nunca lo habían estado”.

5. Aguafuertes norteamericanas , de O. Henry (William Sydney Porter, 1862-1910).

Muy populares a principios del siglo XX, algo desvalorizados más tarde, los cuentos urbanos de O. Henry (seudónimo derivado del llamado a un gato: “Oh! Henry”) han vuelto a ser apreciados por su magistral construcción y la inteligencia y sorpresa de sus desenlaces. El escritor tuvo una existencia tormentosa, que incluyó episodios de alcoholismo, un desfalco a un banco y varios años de prisión. Recomendamos, entre las varias buenas antologías que hay en español, la selección de cuentos de las Aguafuertes , por la excelente traducción del inglés de Virginia Erhart.

6. La palabra del mudo , de Julio Ramón Ribeyro (1929-1994).

Debido a desconocimientos mutuos y aduanas interiores típicas de Iberoamérica, escritores como Ribeyro son poco leídos fuera de su país (en este caso, el Perú), más allá de las Facultades de Letras. Y merecerían serlo mucho más. Se trata de uno de los mejores cuentistas del continente, que con una escritura despojada, y el uso de un realismo personal (que no es ni mágico ni fotográfico), presenta personajes y situaciones que documentan el pasaje del Perú tradicional al Perú moderno. Ribeyro vivió muchos años fuera de su patria, en especial en Francia.

7. La revolución es un sueño eterno , de Andrés Rivera (Marcos Ribak, n. 1928).

El primer período de la obra narrativa de Rivera, definido por la novela El precio , se caracteriza por una directa veta realista y de denuncia. A partir del tomo de relatos Ajuste de cuentas su estilo se hace más escueto y expresivo, y la nueva línea culmina en La revolución? , uno de los mayores logros de la novelística argentina de las últimas décadas. Con un tono filoso, rico en significaciones, Rivera narra la aventura vital y política de Juan José Castelli, el gran orador de la Revolución de Mayo, que paradójicamente muere de un cáncer de lengua.

8. Nadie nada nunca , de Juan José Saer (1937-2005).

Con una prosa bella y minuciosa, Saer construyó una memorable saga acerca del Paraná santafecino, en la que una obsesiva iluminación de la naturaleza recorta, también, la camaradería de un grupo de jóvenes. Algunos de ellos terminarán en el exilio francés; otros tendrán un final trágico. En Nadie nada nunca una sorda amenaza empieza a nublar el paisaje; para anunciarlo, el estilo objetivista se impone al eventual sentimentalismo. Están ahí los personajes de Saer, que entran y salen de sus libros: Tomatis, el Ladeado, el Gato Garay (que será un desaparecido más).

9. Animales y más que animales , de Saki (Hector Hugh Munro, 1870-1916).

Nació en Birmania, donde su padre, escocés de cuna, era inspector de la policía colonial. Perdió de chico a su madre, y recibió una severa educación de tías y otros parientes. Practicó diversos géneros, pero sobresalió en el cuento, del que es considerado uno de los maestros modernos. Se cree que su seudónimo deriva del farsí, de un personaje de los Rubaiat de Omar Jaiam. Borges celebró su pudor y falta de énfasis, que sin embargo no le impedían cultivar el humor negro y sugerir el horror. Hay también otras buenas selecciones de sus cuentos en español.

10. El fin de semana , de Bernhard Schlink (n. 1944).

Nos hemos cansado de recomendar otros dos libros de este escritor y juez alemán: El lector , éxito mundial (seguido por una película no tan feliz), y los magníficos cuentos de Amores en fuga . Ahora, su última novela elige una escena que reformula la memoria colectiva: se trata de un encuentro que sus allegados y amigos le organizan a un ex jefe guerrillero, con varios asesinatos sobre sus espaldas, y recién indultado, después de una larga cárcel, por el jefe de Estado alemán. Hay solidaridad, reproches, análisis cruzados del presente y del futuro. ¿Cómo lo haríamos nosotros? Vale la pena leerla.

11. El tiempo envejece deprisa , de Antonio Tabucchi (n. 1943).

Entre los muchos buenos libros de este escritor italiano disponibles en el mercado, vamos a optar por el último, un tomo de cuentos que replantea dramáticamente las quiebras de la identidad y el cosmopolitismo europeos. No, Europa ya no es lo que era. Basta asomarse a sus bordes heridos, a las guerras interétnicas, al acoso de los desposeídos, a los fracasos de la economía. Ese es el trasfondo de los cuentos de Tabucchi, escritos con la maestría de siempre. En uno de ellos, “Nubes”, asistimos a un estremecedor diálogo en la playa, entre una niña adoptada y un militar enfermo.

12. Viajera crónica , de Hebe Uhart (n. 1936).

Para el firmante de estas líneas, Hebe Uhart es la mejor escritora argentina viva (sin distinción de sexo). Su amor por las palabras, su finísimo oído, su humor educado y a la vez irreverente, le otorgan una voz original, firmemente propia. Estas virtudes podrán encontrarse también en su obra más reciente, un libro de viajes típicamente “uhartiano”, sin mayores concesiones a la ortodoxia del género. Así, de las orillas del Paraná a una visita a Paysandú, de Córdoba a Asunción o a Arequipa, de Rosario de la Frontera a Nápoles, siempre la sorpresa, el descubrimiento verbal, la humanización de los datos.

Advierto que, en mi lista para febrero y marzo, he mezclado clásicos con algunos que aspiran a serlo y con libros nuevos. Pero, ¿por qué no confiar en que todos los que no lo son, algún día, se convertirán en clásicos?

Jack London / La ley de la vida

El viejo Koskoosh escuchaba ávidamente. Aunque no veía desde hacía mucho tiempo, aún tenía el oído muy fino, y el más ligero rumor penetraba hasta la inteligencia, despierta todavía, que se alojaba tras su arrugada frente, pese a que ya no la aplicara a las cosas del mundo. ¡Ah! Aquélla era Sit-cum-to-ha, que estaba riñendo con voz aguda a los perros mientras les ponía las correas entre puñetazos y puntapiés. Sit-cum-to-ha era la hija de su hija. En aquel momento estaba demasiado atareada para pensar en su achacoso abuelo, aquel viejo sentado en la nieve, solitario y desvalido. Había que levantar el campamento. El largo camino los esperaba y el breve día moría rápidamente. Ella escuchaba la llamada de la vida y la voz del deber, y no oía la de la muerte. Pero él tenía ya a la muerte muy cerca.

Este pensamiento despertó un pánico momentáneo en el anciano. Su mano paralizada vagó temblorosa sobre el pequeño montón de leña seca que había a su lado. Tranquilizado al comprobar que seguía allí, ocultó de nuevo la mano en el refugio que le ofrecían sus raídas pieles y otra vez aguzó el oído. El tétrico crujido de las pieles medio heladas le dijo que habían recogido ya la tienda de piel de alce del jefe y que entonces la estaban doblando y apretando para colocarla en los trineos.

El jefe era su hijo, joven membrudo, fuerte y gran cazador. Las mujeres recogían activamente las cosas del campamento, pero el jefe las reprendió a grandes voces por su lentitud. El viejo Koskoosh prestó atento oído. Era la última vez que oiría aquella voz. ¡La que se recogía ahora era la tienda de Geehow! Luego se desmontó la de Tusken. Siete, ocho, nueve… Sólo debía de quedar en pie la del chaman. Al fin, también la recogieron. Oyó gruñir al chaman mientras la colocaba en su trineo. Un niño lloriqueaba y una mujer lo arrulló con voz tierna y gutural. Era el pequeño Koo-tee, una criatura insoportable y enfermiza. Sin duda, moriría pronto, y entonces encenderían una hoguera para abrir un agujero en la tundra helada y amontonarían piedras sobre la tumba, para evitar que los carcayús desenterrasen el pequeño cadáver. Pero, ¿qué importaban, al fin y al cabo, unos cuantos años de vida más, algunos con el estómago lleno, y otros tantos con el estómago vacío? Y al final esperaba la Muerte, más hambrienta que todos.

¿Qué ruido era aquél? ¡Ah, sí! Los hombres ataban los trineos y aseguraban fuertemente las correas. Escuchó, pues sabía que nunca más volvería a oír aquellos ruidos. Los látigos restallaron y se abatieron sobre los lomos de los perros. ¡Cómo gemían! ¡Cómo aborrecían aquellas bestias el trabajo y la pista! ¡Allá iban! Trineo tras trineo, se fueron alejando con rumor casi imperceptible. Se habían ido. Se habían apartado de su vida y él se enfrentó solo con la amargura de su última hora. Pero no; la nieve crujió bajo un mocasín; un hombre se detuvo a su lado; Una mano se apoyó suavemente en su cabeza. Agradeció a su hijo este gesto. Se acordó de otros viejos cuyos hijos no se habían despedido de ellos cuando la tribu se fue. Pero su hijo no era así. Sus pensamientos volaron hacia el pasado, pero la voz del joven lo hizo volver a la realidad.

-¿Estás bien? – le preguntó.

Y el viejo repuso:

-Estoy bien.

-Tienes leña a tu lado -dijo el joven-, y el fuego arde alegremente. La mañana es gris y el frío ha cesado. La nieve no tardará en llegar. Ya nieva.

-Sí, ya nieva.

-Los hombres de la tribu tienen prisa. Llevan pesados fardos y tienen el vientre liso por la falta de comida. El camino es largo y viajan con rapidez. Me voy. ¿Te parece bien?

-Sí. Soy como una hoja del último invierno, apenas sujeta a la rama. Al primer soplo me desprenderé. Mi voz es ya como la de una vieja. Mis ojos ya no ven el camino abierto a mis pies, y mis pies son pesados. Estoy cansado. Me parece bien.

Inclinó sin tristeza la frente y así permaneció hasta que hubo cesado el rumor de los pasos al aplastar la nieve y comprendió que su hijo ya no lo oiría si lo llamase. Entonces se apresuró a acercar la mano a la leña. Sólo ella se interponía entre él y la eternidad que iba a engullirlo. Lo último que la vida le ofrecía era un manojo de ramitas secas. Una a una, irían alimentando el fuego, e igualmente, paso a paso, con sigilo, la muerte se acercaría a él. Y cuando la última ramita hubiese desprendido su calor, la intensidad de la helada aumentaría. Primero sucumbirían sus pies, después sus manos, y el entumecimiento ascendería lentamente por sus extremidades y se extendería por todo su cuerpo. Entonces inclinaría la cabeza sobre las rodillas y descansaría. Era muy sencillo. Todos los hombres tenían que morir.

No se quejaba. Así era la vida y aquello le parecía justo. Él había nacido junto a la tierra, y junto a ella había vivido: su ley no le era desconocida. Para todos los hijos de aquella madre la ley era la misma. La naturaleza no era muy bondadosa con los seres vivientes. No le preocupaba el individuo; sólo le interesaba la especie. Ésta era la mayor abstracción de que era capaz la mente bárbara del viejo Koskoosh, y se aferraba a ella firmemente. Por doquier veía ejemplos de ello. La subida de la savia, el verdor del capullo del sauce a punto de estallar, la caída de las hojas amarillentas: esto resumía todo el ciclo. Pero la naturaleza asignaba una misión al individuo. Si éste no la cumplía, tenía que morir. Si la cumplía, daba lo mismo: moría también. ¿Qué le importaba esto a ella? Eran muchos los que se inclinaban ante sus sabias leyes, y eran las leyes las que perduraban; no quienes las obedecían. La tribu de Koskoosh era muy antigua. Los ancianos que él conoció de niño ya habían conocido a otros ancianos en su niñez. Esto demostraba que la tribu tenía vida propia, que subsistía porque todos sus miembros acataban las leyes de la naturaleza desde el pasado más remoto. Incluso aquellos de cuyas tumbas no quedaba recuerdo las habían obedecido. Ellos no contaban; eran simples episodios. Habían pasado como pasan las nubes por un cielo estival. Él también era un episodio y pasaría. ¡Qué importaba él a la naturaleza! Ella imponía una misión a la vida y le dictaba una ley: la misión de perpetuarse y la ley de morir. Era agradable contemplar a una doncella fuerte y de pechos opulentos, de paso elástico y mirada luminosa. Pero también la doncella tenía que cumplir su misión. La luz de su mirada se hacía más brillante, su paso más rápido; se mostraba, ya atrevida, ya tímida con los varones, y les contagiaba su propia inquietud. Cada día estaba más hermosa y más atrayente. Al fin, un cazador, a impulsos de un deseo irreprimible, se la llevaba a su tienda para que cocinara y trabajase para él y fuese la madre de sus hijos. Y cuando nacía su descendencia, la belleza la abandonaba. Sus miembros pendían inertes, arrastraba los pies al andar, sus ojos se enturbiaban y destilaban humores. Sólo los hijos se deleitaban ya apoyando su cara en las arrugadas mejillas de la vieja squaw, junto al fuego. La mujer había cumplido su misión. Muy pronto, cuando la tribu empezara a pasar hambre o tuviese que emprender un largo viaje, la dejarían en la nieve, como lo habían dejado a él, con un montoncito de leña seca. Ésta era la ley.

Colocó cuidadosamente una ramita en la hoguera y prosiguió sus meditaciones. Lo mismo ocurría en todas partes y con todas las cosas. Los mosquitos desaparecerían con la primera helada. La pequeña ardilla de los árboles se ocultaba para morir. Cuando el conejo envejecía, perdía la agilidad y ya no podía huir de sus enemigos. Incluso el gran oso se convertía en un ser desmañado, ciego, y gruñón, para terminar cayendo ante una chillona jauría de perros de trineo. Se acordó de cómo él también había abandonado un invierno a su propio padre en uno de los afluentes superiores del Klondike. Fue el invierno anterior a la llegada del misionero con sus libros de oraciones y su caja de medicinas. Más de una vez Koskoosh había dado un chasquido con la lengua al recordar aquella caja…, pero ahora tenia la boca reseca y no podía hacerlo. Especialmente el «matadolores» era bueno sobremanera. Pero el misionero resultaba un fastidio, al fin y al cabo, porque no traía carne al campamento y comía con gran apetito. Por eso los cazadores gruñían. Pero se le helaron los pulmones allá en la línea divisoria del Mayo, y después los perros apartaron las piedras con el hocico y se disputaron sus huesos.

Koskoosh echó otra ramita al fuego y evocó otros recuerdos más antiguos: aquella época de hambre persistente en que los viejos se agazapaban junto al fuego con el estómago vacío, y sus labios desgranaban oscuras tradiciones de tiempos remotos en que el Yukon estuvo sin helarse tres inviernos y luego se heló tres veranos seguidos. Él perdió a su madre en aquel período de hambre. En verano fracasó la pesca del salmón, y la tribu esperaba que llegase el invierno y, con él, los caribúes. Pero llegó el invierno y los caribúes no llegaron. Nunca se había visto nada igual, ni siquiera en los tiempos de los más ancianos. El caribú no llegó, y así pasaron siete meses. Los conejos escaseaban y los perros no eran más que manojos de huesos. Y durante los largos meses de oscuridad los niños lloraron y murieron, y con ellos los viejos y las mujeres. Ni siquiera uno de cada diez de los hombres de la tribu vivió para saludar al sol cuando éste volvió en primavera. ¡Qué hambre tan espantosa fue aquélla!

Pero también recordaba épocas de abundancia en que la carne se les echaba a perder en las manos y los perros engordaban y se movían con pereza de tanto comer, épocas en que ni siquiera se molestaban en cazar. Las mujeres eran mujeres fecundas y las tiendas se llenaban de niños varones y niños mujeres, que dormían amontonados. Los hombres, ahítos, resucitaban antiguas rencillas y cruzaban la línea divisoria hacia el Sur para matar a los pellys, y hacia el Oeste para sentarse junto a los fuegos apagados de los tananas. Se acordó de un día en que, siendo muchacho y hallándose en plena época de abundancia, vio cómo los lobos acosaban y derribaban a un alce. Zing-ha estaba tendido con él en la nieve para observar la contienda. Zing-ha, que, andando el tiempo, se convirtió en el más astuto de los cazadores y terminó sus días al caer por un orificio abierto en el hielo del Yukon. Un mes después lo encontraron tal como quedó, con medio cuerpo asomando por el agujero donde lo sorprendió la muerte por congelación.

Sus pensamientos volvieron al alce. Zing-ha y él salieron aquel día para jugar a ser cazadores, imitando a sus padres. En el lecho del arroyo descubrieron el rastro reciente de un alce, acompañado de las huellas de una manada de lobos. «Es viejo -dijo Zing-ha examinando las huellas antes que él-. Es un alce viejo que no puede seguir al rebaño. Los lobos lo han separado de sus hermanos y ya no lo dejarán en paz.» Y así fue. Era la táctica de los lobos. De día y de noche lo seguían de cerca, incansablemente, saltando de vez en cuando a su hocico. Así lo acompañaron hasta el fin. ¡Cómo se despertó en Zing-ha y en él la pasión de la sangre! ¡Valdría la pena presenciar la muerte del alce!

Con pie ligero siguieron el rastro. Incluso él, Koskoosh, que no había aprendido aún a seguir rastros, hubiera podido seguir aquél fácilmente, tan visible era. Los muchachos continuaron con ardor la persecución. Así leyeron la terrible tragedia recién escrita en la nieve. Llegaron al punto en que el alce se había detenido. En una longitud tres veces mayor que la altura de un hombre adulto, la nieve había sido pisoteada y removida en todas direcciones. En el centro se veían las profundas huellas de las anchas pezuñas del alce y a su alrededor, por doquier, las huellas más pequeñas de los lobos. Algunos de ellos, mientras sus hermanos de raza acosaban a su presa, se tendieron a un lado para descansar. Las huellas de sus cuerpos en la nieve eran tan nítidas como si los lobos hubieran estado echados allí hacía un momento. Un lobo fue alcanzado en un desesperado ataque de la víctima enloquecida, que lo pisoteó hasta matarlo. Sólo quedaban de él, para demostrarlo, unos cuantos huesos completamente descarnados.

De nuevo dejaron de alzar rítmicamente las raquetas para detenerse por segunda vez en el punto donde el gran rumiante había hecho una nueva parada para luchar con la fuerza que da la desesperación. Dos veces fue derribado, como podía leerse en la nieve, y dos veces consiguió sacudirse a sus asaltantes y ponerse nuevamente en pie. Ya había terminado su misión en la vida desde hacía mucho tiempo, pero no por ello dejaba de amarla. Zing-ha dijo que era extraño que un alce se levantase después de haber sido abatido; pero aquél lo había hecho, evidentemente. El chaman vería signos y presagios en esto cuando se lo refiriesen.

Llegaron a otro punto donde el alce había conseguido escalar la orilla y alcanzar el bosque. Pero sus enemigos lo atacaron por detrás y él retrocedió y cayó sobre ellos, aplastando a dos y hundiéndolos profundamente en la nieve. No había duda de que no tardaría en sucumbir, pues los lobos ni siquiera tocaron a sus hermanos caídos. Los rastreadores pasaron presurosos por otros dos lugares donde el alce también se había detenido brevemente. El sendero aparecía teñido de sangre y las grandes zancadas de la enorme bestia eran ahora cortas y vacilantes. Entonces oyeron los primeros rumores de la batalla: no el estruendoso coro de la cacería, sino los breves y secos ladridos indicadores del cuerpo a cuerpo y de los dientes que se hincaban en la carne. Zing-ha avanzó contra el viento, con el vientre pegado a la nieve, y a su lado se deslizó él, Koskoosh, que en los años venideros sería el jefe de la tribu. Ambos apartaron las ramas bajas de un abeto joven y atisbaron. Sólo vieron el final.

Esta imagen, como todas las impresiones de su juventud, se mantenía viva en el cerebro del anciano, cuyos ojos ya turbios vieron de nuevo la escena como si se estuviera desarrollando en aquel momento y no en una época remota. Koskoosh se asombró de que este recuerdo imperase en su mente, pues más tarde, cuando fue jefe de la tribu y su voz era la primera en el consejo, había llevado a cabo grandes hazañas y su nombre llegó a ser una maldición en boca de los pellys, eso sin hablar de aquel forastero blanco al que mató con su cuchillo en una lucha cuerpo a cuerpo.

Siguió evocando los días de su juventud hasta que el fuego empezó a extinguirse y el frío lo mordió cruelmente. Tuvo que reanimarlo con dos ramitas y calculó lo que le quedaba de vida por las ramitas restantes. Si Sit-cum-to-ha se hubiera acordado de su abuelo, si le hubiese dejado una brazada de leña mayor, habría vivido más horas. A la muchacha le habría sido fácil dejarle más leña, pero Sit-cum-to-ha había sido siempre una criatura descuidada que no se preocupaba de sus antepasados, desde que el Castor, hijo del hijo de Zing-ha, puso los ojos en ella.

Pero ¿qué importaban ya estas cosas? ¿No había hecho él lo mismo en su atolondrada juventud? Aguzó el oído en el silencio de la tundra, y así permaneció unos momentos. A lo mejor su hijo se enternecía y volvía con los perros para llevarse a su anciano padre con la tribu a los pastos donde abundaban los rollizos caribúes.

Al aguzar el oído, su activo cerebro dejó momentáneamente de pensar. Todo estaba inmóvil. Su respiración era lo único que interrumpía el gran silencio… Pero ¿qué era aquello? Un escalofrío recorrió su espina dorsal. Un largo y quejumbroso aullido que le era familiar había rasgado el silencio… Y procedía de muy cerca… Se alzó de nuevo ante su turbia mirada la visión del alce, del viejo alce de flancos desgarrados y cubiertos de sangre, con la melena revuelta y acometiendo hasta el último instante con sus grandes y ramificados cuernos. Vio pasar raudamente las formas grises, de llameantes ojos, lenguas colgantes y colmillos desnudos. Y vio, en fin, cómo se cerraba el círculo implacable hasta convertirse en un punto oscuro sobre la nieve pisoteada.

Un frío hocico rozó su mejilla y, a su contacto, el alma del anciano saltó de nuevo al presente. Su mano se introdujo en el fuego y extrajo de él una rama encendida. Dominado instantáneamente por su temor ancestral al hombre, el animal se retiró, lanzando a sus hermanos una larga llamada. Éstos respondieron ávidamente, y pronto se vio el viejo encerrado en un círculo de siluetas grises y mandíbulas babeantes. Blandió como loco la tea, y los bufidos se convirtieron en gruñidos… Pero las jadeantes fieras no se marchaban. De pronto, uno de los lobos avanzó arrastrándose, y al punto le siguió otro, y otro después. Y ninguno retrocedía…

-¿Por qué me aferro a la vida? – se preguntó.

Y arrojó el tizón a la nieve. La ardiente rama se apagó con crepitante chisporroteo. Los lobos lanzaron gruñidos de inquietud, pero el círculo no se deshizo. Koskoosh volvió a ver el final de la lucha del viejo alce y, desfallecido, inclinó la cabeza sobre las rodillas. ¿Qué importaba la muerte? Había que acatar la ley de la vida.

* * *

Jack London (seudónimo de John Griffith Chaney) nació el 12 de enero de 1876 en San Francisco, California, EEUU y falleció el 22 de noviembre de 1916 en Glen Ellen, California, EEUU.

Novelas: The Cruise of the Dazzler (1902), A Daughter of the Snows (1902), The Call of the Wild (La llamada de la selva / La llamada de lo salvaje, 1903), The Kempton-Wace Letters (1903, publicado anónimamente, escrito con Anna Strunsky), The Sea-Wolf (El lobo de mar, 1904), The Game (1905), White Fang (Colmillo blanco, 1906), Before Adam (1907), The Iron Heel (El talón de hierro, 1908), Martin Eden (1909), Burning Daylight (1910), Adventure (1911), The Scarlet Plague (1912), A Son of the Sun (1912), The Abysmal Brute (1913), The Valley of the Moon (1913), The Mutiny of the Elsinore (1914), The Star Rover (1915, publicado en Inglaterra como The Jacket), The Little Lady of the Big House (1916), Jerry of the Islands (1917), Michael, Brother of Jerry (1917), Hearts of Three (1920, novelización de un guión de Charles Goddard), The Assassination Bureau, Ltd (1963, finalizado con la mano izquierda, completado por Robert L. Fish).

Colecciones de relatos breves: Son of the Wolf (1900), Chris Farrington, Able Seaman (1901), The God of His Fathers & Other Stories (1901), Children of the Frost (1902), The Faith of Men and Other Stories (1904), Tales of the Fish Patrol (Cuentos de la Patrulla Pesquera, 1905), Moon-Face and Other Stories (1906), Love of Life and Other Stories (1907), Lost Face (1910), South Sea Tales (1911), When God Laughs and Other Stories (1911), The House of Pride & Other Tales of Hawaii (1912), Smoke Bellew (1912), A Son of the Sun (1912), The Night Born (1913), The Strength of the Strong (1911), The Turtles of Tasman (1916), The Human Drift (1917), The Red One (1918), On the Makaloa Mat (1919), Dutch Courage and Other Stories (1922).

Memorias autobiográficas: The Road (1907), John Barleycorn (1913).

No ficción y ensayos: The People of the Abyss (1903), How I Became a Socialist (1903), The War of the Classes (1905), Revolution, and other Essays (1910), The Cruise of the Snark (1911).

Teatro: Theft (1910), Daughters of the Rich: A One Act Play (1915), The Acorn Planter: A California Forest Play (1916).

Historias breves: “Who Believes in Ghosts!” (1895), “To the Man on Trail” (1898), “In a Far Country” (1899), “The King of Mazy May” (1899), “The Rejuvenation of Major Rathbone” (1899), “The White Silence” (1899), “A Thousand Deaths” (1899), “An Odyssey of the North” (1900), “Even unto Death” (1900), “The Man with the Gash” (1900), “A Relic of the Pliocene” (1901), “The God of His Fathers” (1901), “The Law of Life” (1901), “The Minions of Midas” (1901), “In the Forests of the North” (1902), “The Story of Keesh”, “Keesh, Son of Keesh” (1902), “Nam-Bok, the Unveracious”, “The Men of Forty Mile”, “Lost Face”, “The Death of Ligoun” (1902), “Moon-Face” (1902), “Diable—A Dog” (1902, titulada nuevamente como Bâtard en 1904), “To Build a Fire” (1902, revisada en 1908), “The League of the Old Men” (1902), “The Dominant Primordial Beast” (1903), “The One Thousand Dozen” (1903), “The Shadow and the Flash” (1903), “The Leopard Man’s Story” (1903), “Negore the Coward” (1904), “All Gold Canyon” (1905), “Love of Life” (1905), “The Sun-Dog Trail” (1905), “The Apostate” (1906), “Make Westing” (1907), “The Terrible Solomons” (1910), “Yah! Yah! Yah!”, “The House of Mapuhi”, “The Inevitable White Man”, “Mauki”, “The Son of the Wolf”, “Like Argus of the Ancient Times”, “A Curious Fragment” (1908), “Aloha Oe” (1908), “That Spot” (1908), “The Enemy of All the World” (1908), “The Heathen” (1908), “Good-by, Jack” (1909), “Samuel” (1909), “South of the Slot” (1909), “The Chinago” (1909), “The Dream of Debs” (1909), “The Madness of John Harned” (1909), “The Seed of McCoy” (1909), “A Piece of Steak” (1909), “Goliath” (1910), “The Unparalleled Invasion” (1910), “Told in the Drooling Ward” (1910), “When the World was Young” (1910), “By the Turtles of Tasman” (1911), “The Mexican” (1911), “The Strength of the Strong” (1911), “War” (1911), “The Bones of Kahekili”, “Shin-Bones”, “The Scarlet Plague” (1912), “The Red One” (1918).

Pedido del Equipo de Voluntarias para el Hospital de Oncología “Angel Roffo”

(Hoy recibí esta información por mail)

Hospital de Oncología Angel Roffo

Av Francisco Beiró y Av San Martín, Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Lo que se solicita es para hacer más agradables y cómodas las salas de quimioterapia donde los pacientes pasan horas en tratamiento. Gracias por lo que puedan hacer.

Mucha gente no conoce el Hospital Roffo hasta que le toca de cerca. El Hospital tiene un presupuesto inimaginablemente bajo que no alcanza para prácticamente nada. Muchísimas son las carencias que no llegan a cubrirse ni con las donaciones (poquísimas en relación a otras instituciones apadrinadas por personajes de la cultura o la farándula) que generosamente hacen ex pacientes y personas comprometidas con el bienestar ajeno.

Las esperas en los distintos servicios y las internaciones, algunas de varios meses, se hacen interminablemente largas y angustiosas. Es por eso que entre otras cosas necesitamos:

– televisores.
– video cassetteras (ahora que todo el mundo las cambio por DVD).
– películas en video.
– radios portátiles y radiograbadores.
– computadoras.
– láminas decorativas para alegrar los pabellones y revistas para hacer más llevadera la espera.
– mesitas pequeñas (para poner las revistas en las salas de espera).
– plantas de interior y exterior.
– bancos y sillas.
– almohadas, frazadas.
– platos, cubiertos, vajilla en general.
– con bastante urgencia necesitamos una mesa para que los médicos de quimioterapia trabajen cómodamente.
– una mesa para computadora.

El cáncer no conoce de edades, colores ni religiones, nos puede afectar a todos y entre todos tenemos que luchar para combatirlo.
Si usted cree que puede ayudar, todo sirve para mejorar la vida de quienes se atienden o trabajan en el Hospital.

Sra. Cristina Speluzzi (Voluntaria)
Teléfono 15-5001-3832
Fundación “Ángel H. Roffo”, 3° piso, Pabellón Costa Buero
Av. San Martín 5481, Ciudad Autónoma de Buenos Aries, 4504-0919

Luis Diego Fernández / Filosofía solar (Ocio, retiro y pensamiento)

(Publicado en Perfil, 5.2.2012)

Decía Marco Aurelio: “Concédete un retiro y recupérate”. La filosofía supo cavilar desde sus orígenes acerca de estos tiempos de calendario estival. Hay que vivir las vacaciones regidos por la moderación y el equilibrio en la sana distribución de los placeres. Y recuperarse.

No es muy atrevido, sino timorato, comenzar por etimologías, pero la filosofía las tiene como fontana o escaleta amiga, que alimenta, narra y ordena –valga esa dirección–su timón de ideas arremolinadas; ahora sí: la palabra vacaciones deriva de vacans, participio del verbo vacare en latín, esto es, estar libre, desocupado, vacante (igual que un puesto de trabajo). Se supone, y la suposición siempre permite observar una veracidad dudosa, que en ese tiempo “vacante” los individuos dispongan de sus horas con tanta libertad como autarquía. Claramente, ese estado ausente es condición de posibilidad de algo impensado o quizá pensado hacia otros lugares impropios. La filosofía no de modo mastodóntico –ni mucho menos académico– pensó estos tiempos de calendario estival o bien de ocio, de retiro, como solía llamárseles en el helenismo. Una buena forma de cavilar al inicio es de la mano de Epícteto, filósofo y esclavo liberto romano del siglo I –y pater estoico del emperador Marco Aurelio– que afirmaba: “Nada en exceso”. Esta sentencia tímida, lacónica y contundente revela la actitud ante el vivir de las vacaciones regido por la moderación y el equilibrio en la sana distribución de los placeres. El conocerse a uno mismo del que hablaban los griegos (gnothi seauton) siempre estuvo vinculado con la inquietud de sí (epimeleia heautou) en el tiempo de ocio y el retiro. Ambas nociones instaban a los hombres griegos libres a ocuparse de ellos mismos mediante acciones concretas, a través de ejercicios espirituales y físicos.

La inquietud de sí griega es objeto de reflexión de Michel Foucault en el curso del College de France de 1981-1982 y en los tomos finales de su Historia de la sexualidad (1984). El filósofo francés lo ve con nitidez: para los griegos era una condición indispensable ocuparse de uno mismo en el tiempo vacante con la intención de poder gobernar o ejercer algún tipo de poder sobre los demás. Estos ejercicios terapéuticos apuntaban a saciarse con uno sin esperar mucho de la vida. El cultivo de sí se torna una forma determinada de vivir relacionada con el ocio (otium). Séneca señala a Lucilio que el retiro se debía buscar interiormente y no por la mera movilidad hacia espacios que se suponen más pacíficos –costas, playas, montes, montañas, lagos o ríos: “¿De qué aprovecha buscar un retiro? ¡Cómo si más allá de los mares no nos acosaran los motivos de preocupación! ¿Qué descanso hay en la vida tan protegido y sublimado al que no atemorice con frecuencia el dolor? En cualquier rincón que te retires los males humanos te asaltarán a gritos”–. Esa exhortación severa del filósofo hispano –de Córdoba– convoca, entonces, a la utilidad del pensamiento en este período de remanso. Del mismo modo, para el emperador-filósofo Marco Aurelio los retiros playeros o montañeses no son sino una búsqueda de orden interior. De allí que califique de vulgares a quienes van tras el mero escape exterior cuando, en rigor, pueden hacerlo en el momento que lo deseen vía su meditación. En ese sentido, el emperador destaca la primacía del retiro interno en detrimento de la mera movilidad externa: nos quita la idea de que toda vacación es de por sí un viaje. Esa búsqueda o sentido del “retirarse” se dirige en procura de la tranquilidad del alma: relax, diríamos hoy. Lo que en un comienzo era una huida de los males o el estrés de las ocupaciones –precisamente, la negación del ocio: negotium–, debe tornarse una enseñanza para aprender a vivir en la tolerancia de los errores no buscados de nuestras familias, compañeros, amigos o parejas. Es claro: para el estoicismo romano –Epícteto, Séneca, Marco Aurelio– las vacaciones o el retiro tendrían una finalidad práctica, más allá del mero descanso improductivo o larvario. Las vacaciones funcionarían como un ensayo de “quince días” sobre un existir distinguido o estilizado: una posibilidad de viraje de una forma de vivir a otra.

Así como la Antigüedad piensa –expresión algo forzada, la época integral movilizada– el retiro vacacional como forma de ocio cultivado, etapa o posibilidad de reflexión interior y transformación del sí, la Modernidad lo ve más como una expresión de balances, recuperos o incluso de tiempo disponible para una mutación del self. Tres ejemplos: Montaigne, Schopenhauer y Nietzsche. El ensayismo montaigneano deja en claro que el siglo XVI pone una piedra fundacional en relación con el retiro desde otro ángulo: el yo. Renacentista, el pensador de Bourdeaux coloca su foco reconcentrado –cual vino de la región– en el sosiego personal: “Cuando últimamente me retiré a mi casa, resuelto, mientras pudiera, a no ocuparme más que en pasar en reposo y apartado lo poco que me quedará de vida, parecióme que no podía hacer a mi espíritu mayor favor que dejarlo divertirse, sólo en plena ociosidad, sosegándose y deteniéndose en sí mismo”. El tiempo de ocio, para el pensamiento moderno, es una predisposición hacia “otro lado”, o bien nos empuja hacia algo más que implica cierta voluntad.

Arthur Schopenhauer es una fija si hablamos de voluntad; los silogismos de la amargura del misántropo germano dejan claro que la fortaleza no será ya la mera inteligencia ociosa sino cierta aptitud para poder disfrutar del espacio vacante: “El simple ocio, es decir la inteligencia desocupada al servicio de la voluntad, no basta; para eso es preciso un excedente de fuerza positiva que nos haga aptos”. Aptitud y actitud, en este caso, van de la mano con cierta reticencia y forzamiento. Es Friedrich Nietzsche, como se torna habitual en materias epidérmicas y fisiológicas, quien pone las cosas en su lugar. ¿Qué cosas? Las ínfimas, las no pensadas ni pesadas, las no rasgadas por ese panzer que es el racionalismo metafísico alemán –Wolff, Leibniz, pero también Kant, Hegel–, tan indigesto como su gastronomía, del que despotrica cual Condottiere al mando de su infame ejército. En Ecce Homo: “Estas cosas pequeñas –alimentación, lugar, clima, recreación, toda la casuística del egoísmo– son inconcebiblemente más importantes que todo lo que hasta ahora se ha considerado importante”. Lo medular del pensamiento nietzscheano requiere pensar el espacio del retiro, el ocio y sus derivados –cocina, bebidas, tiempo libre, etc.– como una “toma de posición” filosófica: inversión de la metafísica, platonismo, nihilismo. Esto será lo importante, y ya. Lo involuntario es que el espacio vacacional no consiste, lejos de ello está, en anular o limpiar nuestras ideas, sino en generarlas. Una nietzscheana muscular: en la lírica de la canción Holiday, Madonna esboza algo de esta petición: “Took some time to celebrate/ Just one day out of life/ It would be, it would be so nice”. Un día “fuera de la vida”, expresión expulsora que nos quiere arrancar de lo estacional (estival) para llevarnos de modo temerario a lo “nuevo”. Efectivamente, las vacaciones son territorio de lo “novedoso”, como señalaba allá por 1983. No tanta celebración aunque la existe, sino reconversión o reinvención. Las vacaciones en la Modernidad, nuestros tiempos hoy, parecen verse como “energía” o “cargar pilas”, formas tangenciales de un upgrade.

Se puede traer al recorrido ensayado dos miradas locales: la primera, naturalmente, de Domingo Faustino Sarmiento, quien descubrió el Delta del Tigre cuando era director general de escuelas, lo llamó la “Venecia de América” y construyó su casa La Prócida –hoy museo– sobre el río que lleva su nombre. El pensamiento sarmientino inventa, literalmente, la idea de “vacaciones” en las pampas: un receso de la actividad política. Moderno, bon vivant, libertino y dandi, Sarmiento hizo caso omiso de sus tiempos vacacionales con tanta vehemencia como estética. El siglo XX trae una reflexión fuerte en clave freudomarxista a través del concepto de “ocio represivo” desarrollado por Juan José Sebreli a fines de los años 60 en su libro Mar del Plata, el ocio represivo. Derivado de la teoría de la “desublimación represiva” de Herbert Marcuse, la supuesta “liberación sexual” no es más que la sexualidad restringida al sexo genital. Así marca el razonamiento sebreliano en el capítulo XIII titulado “El mito de las vacaciones”: “La imperiosa necesidad de las vacaciones en las clases medias asalariadas y en la clase obrera de las sociedades industriales responde a una auténtica necesidad de liberación, lo cual no quiere decir de ningún modo que esas vacaciones sean en realidad una auténtica liberación”. Quizá las vacaciones en el mundo contemporáneo son tan fáciles de perder como de asignar, porque se ha borrado ese muro tan notorio entre tiempo laboral y tiempo de descanso. Todo simula y parece ser ambos de modo simultáneo, tecnología mediante. El trabajo, dijo Marx, es la “esencia” del hombre, algo que Foucault desmarcó con tino: si éste es la “esencia” es porque estamos obligados a trabajar y a descansar –las vacaciones–. No hay esencialismos sino construcciones de matrices y de conductas: necesidades contingentes y de poder. Tal vez valga la pena traer la idea que el filósofo italiano Giorgio Agamben ha pensado en torno a “potencia de no”, esto es, la posibilidad latente siempre de “no actualizar” lo que podríamos hacer, pero no. Las vacaciones pueden verse como una potencia que se actualiza en su negación: improductivo.

Josef Pieper, en El ocio y la vida intelectual (1962), señala que la proletarización implica, per se, un régimen temporal de trabajo y su consecuencia de ocio. Por lo tanto, tal división obliga a pensar, paradojalmente, el tiempo de ocupación. No es tan valedera esta escisión, este binarismo de tiempos. Bien decía Aristóteles: “El problema principal es saber con qué clase de actuación hay que llenar el ocio”. El decir “felices vacaciones” opaca lo que la seguidilla del discurrir deja ver con cierto pudor violento –no tan feliz–: en tiempos de retiro se piensa, se reconvierte y se toman decisiones, algunas de ellas vitales. Ese vitalismo estival, por caso, nos lleva a lo que los antiguos –el ocio cultivado, la inquietud de sí– y los modernos –el yo analizado, reinventado– mantuvieron con brío y temperancia. Lo contemporáneo, de siempre dificultoso asir –nos pide anacronismo y lejanía para verlo con intensidad, cita Nietzsche–, revela la desaparición de ambas épocas, o mejor, su combinación en una desnudez de nuestra animalidad vuelta a la palestra. El búho de Minerva, decía Hegel, levanta el vuelo al crepúsculo. Pero tal vez ese final sea “puras mentiras”, o un límite que se mueve y se pierde, cual rizoma desplegado, tal como la filósofa Avital Ronell –nietzscheana y femme fatale neoyorquina– marca en su brillante ensayo Stupidity (2003) –suerte de tratado de los límites de la razón: la falla o la ignorancia cuyas apologías y banderas se levantan en las vacaciones de modo deliberado quizá no sea ausencia de pensamiento sino, por el contrario, posibilidad de pensar lo que se pretende pura estupidez o mero idiotismo, sin finalidad de cultivo o escultura de sí–. Dispersión, diversión y superficie iluminada por el sol.

En agosto de 1953, Michel Foucault se va de vacaciones a Italia. Maurice Pinguet, amigo del filósofo, lo recuerda al sol, en la playa de Civitavecchia, zambullido en las páginas de Nietzsche. En efecto, Foucault leyó a Nietzsche durante sus vacaciones y su eclosión fue definitoria para virar su rumbo filosófico. El sol y las playas mediterráneas también bañan a Albert Camus, en su Argelia natal, pobre y proba. El amor existencial –no existencialista de Sartre, un burgués al fin– lo hizo constituir esa estancia como una suerte de vacación definitoria. Ergo: las vacaciones deliberadas o natales son marcas que producen giros radicales en nuestras vidas. Las vacaciones y el sol, la erótica que Michel Onfray dio en llamar “solar”, esto es, delicada, libertina, elegante y gentil, no contractual, versus el erotismo nocturno sádico. Lo solar es lo vacacional, el plexo del cuerpo libre y celebratorio. La supuesta “estupidez” de las vacaciones nos pone frente a lo que acontecerá de modo precoz, y vemos, no es tal, es, puede serlo, suma sabiduría y reinvención existencial. La filosofía siempre llega tarde, piensa desfasada, al final del calendario –o el principio–: como las vacaciones.

Citas citables

El problema principal es saber con qué clase de actuación hay que llenar el ocio. (Aristóteles, Política, Siglo IV a.C.)

¿De qué aprovecha buscar un retiro? ¡Cómo si más allá de los mares no nos acosaran los motivos de preocupación! ¿Qué descanso hay en la vida tan protegido y sublimado al que no atemorice con frecuencia el dolor? En cualquier rincón que te retires, los males humanos te asaltarán a gritos. (Séneca, Epístola 82 a Lucilio. Siglo I)

Se buscan retiros en el campo, en la costa y en el monte. Tú también sueles anhelar tales retiros. Pero todo eso es de lo más vulgar, porque puedes, en el momento que te apetezca, retirarte en ti mismo. En ninguna parte un hombre se retira con mayor tranquilidad y más calma que en su propia alma; sobre todo aquel que posee en su interior tales bienes, que si se inclina hacia ellos, de inmediato consigue una tranquilidad total. Y denomino tranquilidad única y exclusivamente al buen orden. Concédete, pues, sin pausa, este retiro y recupérate. (Marco Aurelio, Meditaciones, Siglo I)

Cuando últimamente me retiré a mi casa, resuelto, mientras pudiera, a no ocuparme más que en pasar en reposo y apartado lo poco que me quedará de vida, parecióme que no podía hacer a mi espíritu mayor favor que dejarlo divertirse, sólo en plena ociosidad, sosegándose y deteniéndose en sí mismo. (Michel de Montaigne, Ensayos, 1589)

El simple ocio, es decir la inteligencia desocupada al servicio de la voluntad, no basta; para eso es preciso un excedente de fuerza positiva que nos haga aptos. (Arthur Schopenhauer, Arte del buen vivir, 1851)

Estas cosas pequeñas –alimentación, lugar, clima, recreación, toda la casuística del egoísmo– son inconcebiblemente más importantes que todo lo que hasta ahora se ha considerado importante. (Friedrich Nietzsche, Ecce Homo, 1888)

Si ser proletario no significa otra cosa en el fondo sino la vinculación al proceso laboral, el punto capital de su superación, es decir, de una verdadera “desproletarización”, consistiría en que al hombre que trabaja se le depare un ámbito de actuación que tenga sentido y que no sea “trabajo”; con otras palabras: que se le dé acceso al verdadero ocio. (Josef Pieper, El ocio y la vida intelectual, 1962)

Daniel Glattauer / Cada siete olas

Cada siete olas (Alle sieben Wellen, 2009) de Daniel Glattauer, es la continuación de Contra el viento del norte, ya comentado este blog.

La historia de ese primer libro seguía pero el autor (y/o la editorial, dado el éxito en ventas) supuso necesario dar testimonio del destino de Emmi y Leo (imaginado por Glattauer). Y no defrauda. No es posible mencionar nada de lo que ocurre en Cada siete olas. Pero a través de su lectura nos permitimos repreguntarnos algunas cosas.  Con el advenimiento de los nuevos dispositivos electrónicos, la posibilidad de comunicarse a distancias antes inimaginables e inclusive de relacionarnos con personas que jamás vimos de cuerpo presente, casi inmediatamente surgieron ciertos interrogantes: ¿el intercambio de mails reemplaza a un diálogo persona a persona? ¿Mails y encuentros son excluyentes o los correos son la antesala del encuentro cara a cara? Y si por las razones que sean, nunca fuera posible ese encuentro, el fluir de los sentimientos ¿completa, enriquece, distorsiona, perturba, aliena o es el camino para encontrarse con el verdadero amor jamás sentido?

El lector podrá elaborar sus conclusiones, como siempre, pertinentes. El libro lo permite.

* * *

Daniel Glattauer nació en Viena, Austria, el 19 de mayo de 1960.

Obras:
Theo und der Rest der Welt (1997), Kennen Sie Weihnachten? (1997), Bekennen Sie sich schuldig? Geschichten aus dem grauen Haus (1998), Der Weihnachtshund (2000), Die Ameisenzählung. Kommentare zum Alltag [de: Der Standard] (2001), Darum (2003), Die Vögel brüllen (2004), Gut gegen Nordwind (Contra el viento del norte, 2006), Libreto para Falsch verbunden (ópera breve, música de Johanna Doderer, estrenada en 2007, sirene Operntheater), Rainer Maria sucht das Paradies (2008), Alle sieben Wellen (Cada siete olas, 2009), Schauma mal. Kolumnen aus dem Alltag (2009), Der Karpfenstreit. Die schönsten Weihnachtskrisen. Mit Bildern von Michael Sowa (2010), Theo. Antworten aus dem Kinderzimmer (antología, 2010), Mama, jetzt nicht!: Kolumnen aus dem Alltag (2011).

Stephan Micus / East of the Night (El Este de la noche) / Crossing Dark Rivers (Cruzando ríos oscuros)

(De East of the Night, 1985)

(De Towards the Wind, 2002)

Stephan Micus nació el 19 de enero de 1953 en Alemania.

Discografía: Archaic Concerts (1976), Implosions (1977), Koan (1977), Behind Eleven Deserts (1978), Till the End of Time (1978), Wings over Water (1981), Listen to the Rain (1983), East of the Night (1985), Ocean (1986), Twilight Fields (1987), The Music of Stones (1989), Darkness and Light (1990), To the Evening Child (1992), Athos (1994), The Garden of Mirrors (1997), Desert Poems (2001), Towards the Wind (2002), Life (2004), On the Wing (2006), Snow (2008), Bold as Light (2010).

Vassil Kazandjiev / Toccata (1957) / La canción del delfín, para cello y vibráfono (2008)

Vassil Kazandjiev nació el 10 de septiembre de 1934 en Rousse, Bulgaria.

Obras: Orquestales: Concierto para trompeta (1955), Concierto para piano y saxofón (1957), Divertimento para orquesta (1957), Sinfonía Nº 1 “Sinfonía de los himnos” (1959), Concierto para violín y orquesta (1962), Obertura heroica “23 de septiembre” (1963), Sinfonía de timbres, para orquesta de cuerdas (1963), Íconos vivientes (1970), Cuadros desde Bulgaria, para orquesta de cuerdas (1971), Apocalipsis, para orquesta (1973), Capriccio para orquesta (1979), Iluminaciones, para orquesta (1980), Sinfonía Nº 3 “En memoria de mi padre”, para orquesta (1983), Affreschi Sacri, para orquesta (1993), Sinfonía Nº 4 “Nirvana” para orquesta (2000), Sinfonía Nº 5 “Lux Aeterna” para orquesta (2006).

Música de cámara: Quinteto de vientos (1951), Perspectivas – Cuarteto de cuerdas Nº 1 (1966), Cuarteto de cuerdas Nº 2 (1970-1972), Sonata para cello solo (1976), Estrofas, para faluta, violín y piano (1976), Episodios, para clarinete, arpa y percusión (1977), Reflexiones, para flauta y piano (1979), Impulsos, para trío de vientos (1980), Meditación, para violín y piano (1982), Quinteto de piano (1982), Espejismos, para violín, clarinete, cello y piano (1997), Reflexiones, dos cellos (1998), Sonata para violín y cello (1998), Cuarteto de cuerdas Nº 3 (2000), La canción del delfín, para cello y vibráfono (2008), Cuarteto de cuerdas Nº 4 (2010).

Música para piano: Toccata (1957), Sonata (1958), Triomphe des carillons (1974), Equilibristics (1979).

Música de películas: Tyutyun (dirigida por Nikola Korabov, 1962), Valchitsata (dirigida por Rangel Vulchanov, 1965), Shibil (dirigida por Zahari Zhandov, 1968), Tatul (dirigida por Atanas Traykov, 1972), Boyanskiyat maystor (dirigida por Zahari Zhandov, 1981).

Elisabetta Piqué / Diario de guerra (Apuntes de una corresponsal. Afganistán 2001 – Irak 2003)

Diario de guerra (Apuntes de una corresponsal. Afganistán 2001 – Irak 2003) (2003) es las anotaciones que la periodista y corresponsal de guerra Elisabetta Piqué realizó cuando fue destinada a ir a Afganistán y a Irak.

En primer lugar, los intentos por ingresar a Afganistán en 2001 (inmediatamente posterior a los atentados a las Torres Gemelas) via Uzbekistán y Tayikistán, dos de las repúblicas soviéticas con las que limita en el norte. El país está dividido por la guerra entre Osama ben Laden y los talibanes, y la Alianza del Norte. Luego, el acceso anhelado por Piqué de llegar a Kabul, la capital. Finalmente, en marzo de 2003 cuando estando en Kuwait comienza la invasión a Irak por parte de EEUU y sus aliados, y la periodista junto a otros colegas ingresa a ese país llegando a Bagdad, su objetivo final.

Leer este libro es compartir íntimamente la infinitud de peripecias y situaciones extremas (sobre todo en Irak) que una periodista decide asumir, para narrar de qué se trata una guerra. Es el testimonio de lo complicado y a veces imposible de hacer cada una de las acciones más cotidianas, por más elementales que sean, como proveerse de alimento o hacer las necesidades biológicas o higienizarse en un contexto absolutamente desfavorable como un conflicto bélico en una cultura desconocida. Y ver las injusticias, sufrimiento y muerte que toda guerra deja tras de sí.

Acertadamente se incluyen en el libro algunas de las notas que salieron publicadas en el diario La Nación (de Argentina) y que resultan la versión prolijamente presentada de la realidad más cruda vivida por Piqué. Hay un contraste muy fuerte entre lo que hemos leído en el diario y el ritmo tremendamente veloz y angustiante de los hechos contados en las anotaciones crudas. Aunque en esas palabras se filtren inevitablemente maneras de decir de la autora propias de su cultura y origen social. Poco a poco y posiblemente llevada por la rapidez de los acontecimientos, la escritura vibra e hipnotiza al lector por el dramatismo de lo que relata.

Hoy, que se supone que tal como lo afirmó su presidente, los EEUU retirarán las fuerzas militares en Irak (y que suena a una promesa más) leer este imprescindible Diario de guerra es una manera de no olvidar y pensar.

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Datos de la solapa del libro publicado en 2003: Elisabetta Piqué nació en Florencia, Italia, pero vivió desde pequeña en la Argentina. Licenciada en Ciencias Políticas, en 1990 empezó su carrera periodística en la agencia de noticias ANSA. Trabajó cuatro años en el diario La Razón y obtuvo una beca del World Press Institute en los Estados Unidos. Hoy es corresponsal del diario La Nación en Italia, y vive en Roma. Obtuvo el Premio Santa Clara de Asís en 2003. Tiene 36 años. Diario de guerra es su primer libro.